“Yo quiero lo que tú tienes”

Mientras buscaba la sabiduría de Dios para saber qué Historia de Salvación debería de comenzar a hablar de hoy, (ya que hice una lista entera de una docena solamente de mi familia), lo que salió cuando revise los dos anteriores, fue como ser criada como Católica y los luchas únicas y retos que esto usualmente nos pone al conocerlo a Él personalmente.

Con el pasar de los años he llegado a entender que ninguno de nosotros necesita abandonar nuestra “fe” o dejar una denominación de iglesia en particular. Ya que el ser llamada yo misma a dejar de atender a la iglesia, para llegar a ser la novia del Señor, dejé de enfocarme en que iglesia alguien atiende. Porque he visto que hay muchos verdaderos creyentes que atienden a la iglesia Católica, así como hay muchos entre las iglesias Cristianas que no conocen personalmente al Señor en absoluto.

Hace mucho tiempo abandoné la manera acostumbrada en que las iglesias enfatizan las denominaciones o cada doctrina y sus diferencias—porque ¡TODO lo que importa es que cada persona conozca al Señor personalmente! Una vez que esta relación sea segura, entonces me he dado cuenta de que Él le enseñara a cada persona su plan para sus vidas con El.

La Historia de Salvación que estoy tan emocionada de compartir esta semana es sobre una de mis hermanas mayores. No estoy segura de que tan fiel ella le era su fe Católica de crianza y su asistencia a misa, pero lo que sí sé es que cuando murió nuestra madre, ella encontró su consuelo realizando rituales religiosos.

Agradecidamente  debido a algo que me pasó cuando murió mi madre, no me fue posible atender la misa de memorial que ella había organizado para nuestra familia. No sé si estos rituales eran capaces de traer mucho confort o sanación para mi hermana o su familia, pero si tuviera que adivinar, diría que era más como una curita o una venda, cubriendo el dolor pero no sanándola. La razón por la cual creo esto es por, lo enojada y detestable en que mi hermana se convirtió después de que mi madre murió mientras cuidaba de nuestra hermana mayor retardada.

Dolor que es cubierto a menudo resulta en enojo. Y perdiendo a mi madre no era el único dolor que mi hermana había encubierto. Cuando era adolescente entrego un bebe en adopción. Entonces solo era en asunto de tiempo cuando mi hermana empezó a buscar refugio de su dolor y paz en su corazón, la cual, ella vio, que yo tenía en abundancia.

Cada semana le he recordado lo que dice 2 Corintios 3:2 Reina-Valera Antigua (RVA)

“Nuestras letras sois vosotros, escritas en nuestros corazones, sabidas y leídas de todos los hombres;” * Lo que significa, atestiguar es ser una epístola o libro abierto leído por todos los que miran nuestras vidas.

Así fue como mi hermana vino a mí, pues más preciso, ella me llamo para hablar. La conversación fue un poco difícil para entender lo que me estaba pidiendo, pero pronto entendí que, de una manera, es exactamente como nos muestra la Biblia— ¡cuando las personas actualmente vienen a ti!  

No era que mi hermana dijera, “¿qué debo hacer para ser salvo?” En lugar ella empezó diciendo que había estado observando lo bendecida que mi vida siempre había sido y quería saber ¿PORQUE? Y cuando la corregí y le recordé que yo había pasado por MUCHOS más tiempos difíciles y a veces cosas horrorosas, ella dijo, “¡Si, lo sé! Pero al final siempre salías de todo bendecida. Por tanto yo quiero lo que tú tienes y quiero saber ‘¿Cómo lo consigo? ¿Cómo puedo tener tu vida?’”

Entonces para comenzar, primero explique que no era “Que” tenía yo, sino, “Quien” tenía, entonces comencé a compartir mi testimonio (la que leíste anteriormente). Y fue entonces que ella me aseguro que nunca había escuchado esa explicación cuando ella hizo su primera comunión y que nadie le había explicado ninguna de estas cosas tan importantes antes. Entonces dijo, “pues, yo lo quiero. Me refiero a que lo quiero a ÉL, y tener al Señor de la manera que tú lo tienes. ¿Entonces cómo lo hago?”

Si en este punto yo hubiera confiado en los muchos veces que fui entrenada en “Guiar a personas al Señor” podría haberle hecho repetir palabras después de mí. O pude haberla hecho leer y citar los versículos en “El Camino Romano a la Salvación”. Pero, cuando fui privilegiada para trabajar como trabajadora del altar, significando que estaría en el frente de nuestra mega iglesia y saludar a mujeres quienes bajaban cuando había un **llamado al altar (entonces nos íbamos juntas a un cuarto pequeño a discutir más a fondo que era lo que había avanzado a recibir), lo que me ayudó a aprender que tan simple puede ser. Y no en ni una mínima manera intimidante.

Durante los años que trabaje con este ministerio dentro de nuestra mega-iglesia, me di cuenta que casi siempre era la última en dejar el cuarto del altar. La razón, es que yo quería darle a cada mujer el tiempo para hablar con ÉL ellas mismas. Comenzaba por explicar que “orar” era simplemente hablar con EL. Que era mucho mejor hablar con Él en vez de estar repitiendo una oración formal. Así que, casi siempre, había periodos largos de silencio mientras esperaba y seguía animando a las mujeres a simplemente hablarle a ÉL desde sus corazones.

Sumado a eso, yo siempre he explicado que como cualquier relación cercana, ellas necesitaban tiempo a solas y pasar tiempos juntos. Pasar tiempo hablando con Él y que  estaba allí con ellas los 24/7. Luego expliqué la seguridad profunda cuando la paz las envolviera, y más importante, que desde ese día en adelante, lucirían y se sentirían diferentes: no solamente ellas, pero otros se darían cuenta de los cambios que han tenido.

Debido a esto es que sentía que tenía que hacer las cosas de forma diferente del que yo creía que mucho o las mayoría “guían personas al Señor” cuando las mujeres o los hombres bajaban durante una **llamada al altar. Yo quería estar segura de que cada persona no solo repitiera una oración y luego, creer que estaban camino al cielo. Porque a menos de que haya un tiempo en tu vida donde hayas cambiado radicalmente, que básicamente te convertiste en una nueva persona, entonces es más común que nunca lo conociste personalmente. En este verso esto significa que hasta los grandes líderes religiosos se quedaran cortos.

Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?’  Y entonces les declararé: ‘Jamás os conocí; apartaos de mi, los que practicais la iniquidad.’” Mateo 7:22-23 La Biblia de las Américas (LBLA)

Una vez que lo conozcas y comiences una verdadera relación con el Amante de tu alma, no puedes hacer más que cambiar; por lo tanto, ya no “practicaras” desorden porque Él te cambia. También es mejor que nunca “trates” de cambiar. El cambio viene naturalmente sin esfuerzo una vez que empiezas a juntarte con el Señor después de Conocerlo personalmente. 🙂

Así que regresando a mi hermana. Básicamente compartí todo esto con mi hermana. No le pedí que orara o que le hablara al señor en el teléfono, en lugar, le dije que se fuera a un lugar en silencio después de que colgáramos, y luego me llamó para decirme que lo hizo. 🙂

Aun así, fueron los constantes cambios en mi hermana que probaron que ella en realidad lo había llegado a conocer personalmente. No les puedo decir si todavía atiende la iglesia Católica, porque para mí, eso no importa. A Él no le importa en qué banca te sientas, con tal de que te sientas junto a Él, seguidamente. ¡¡¡Y no puedes hacer más que querer sentarte en silencio con Él porque el sentimiento que uno experimenta simplemente no se puede describir!!!

¡¡Aun ahora mi familia está en asombro del cambio y la sanación que ha ocurrido en la vida de mi hermana!! Una en la que estuve en asombro y regocijándome, fue una foto de mi hermana que yo había visto haciendo el maquillaje de una novia. La joven novia era la hija de la OM, ¡quien había crecido y se estaba casando! Si conocieran a mi hermana, sabrían que esto es casi como el milagro de verla caminar sobre agua. 🙂

Así que una vez más, las personas están mirando su vida. Ellos verán como vives, como actúas y especialmente como reaccionas cuando se te viene todo el infierno en contra. Aun así la única manera que tu familia y el mundo que los rodea lo verán, y una manera para que le subas al volumen del libro de audio de tu vida, es pasando mucho tiempo con EL. Así cuando las pruebas y tribulaciones y tormentas vengan en tu vida, no solo saldrás de ellos sin oler como el humo, pero brillaras con más resplandor para que tu mundo lo vea.

*El Camino Romano son versículos del libro de Romanos que explica los Porqués y como de la salvación.

**Una Llamada al Altar normalmente ocurre al final del servicio en una iglesia cuando el predicador explica que es importante el salvarse, aceptando Su regalo de Vida Eterna.