W@H ESP
Sacando el Mayor Provecho de su

Espacio

Eliminando el Desorden


El camino del perezoso
es como un seto de espinos,
mas la senda de los rectos es una calzada.
—Prov. 15:19

Este solía ser el Capítulo 7 algunas revisiones atrás, pero fue trasladado al principio del libro. Dios comenzó a incitarme a que lo trasladara al segundo capítulo cuando vi que muchas mujeres que leyeron el libro Trabajadoras@casa comenzaron por eliminar el desorden de sus hogares. Aunque originalmente no fue escrito de esa manera, esta obviamente es la manera de Dios—este es el lugar por el cual Él quiere comenzar en su vida también. Tómese el tiempo de leer bien el capítulo, y quizás incluso una segunda y tercera vez, antes de iniciar cualquier tarea. Limpiar el desorden es un principio que usted necesita aprender. No es nada más una tarea que emprender.

Yo he estado apasionada por la organización desde hace muchos, muchos años. No obstante, cuando leí mi primer libro acerca de limpiar el desorden de mi hogar, me tomó algunos días para que realmente me hiciera reaccionar. Fui allí cuando todo comenzó a tener sentido. Pensé para mí misma, “¡Por todos estos años realmente he estado organizando y reorganizando el desorden!

El Desorden es un Estorbo

¿Qué es exactamente el desorden? El desorden es cualquier cosa a la que usted se aferra y que honestamente ya no utiliza.  Pueden ser cosas que usted piensa que podría utilizar en el futuro. Sin embargo, las cosas que usted realmente no está utilizando en la actualidad, no son nada más que acaparamiento, lo que conlleva al egoísmo.

El desorden entonces comprende todas aquellas cosas que usted realmente necesita “dejar ir”. Son las cosas que la están retrasando en su carrera; son los estorbos que la hacen sentir cansada y agobiada. “Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante . . .” (Hebreos 12:1).

Si usted tiene cosas que actualmente no está usando (me refiero a las cosas que son lindas y que tienen cierto valor), entonces al regalarlas (incluso a alguien a quien usted nunca conocerá, como por ejemplo, cuando usted las regala a una tienda de segunda mano), usted estará bendiciendo a alguien que quizás nunca ha tenido lo que necesita porque usted no tuvo la capacidad de “dejar ir”—simplemente porque usted todavía quería aquello.

¡No solo estará usted bendiciendo a alguien más, sino que también cosechará los beneficios de tener más espacio en sus gavetas o en su closet! La recompensa más grande es lo increíblemente fácil que será para usted y para su familia mantener su hogar limpio de desorden.

¡Mi familia literalmente (después de limpiar el desorden) se ha quedado con un aproximado de la mitad de sus pertenencias, y no extrañamos ninguna cosa! Cada vez que limpiamos el desorden (las últimas dos veces debido a mudanzas), encontramos una libertad que se estableció y se asentó en nuestra familia entera. Y por si eso no fuera suficiente, nuestra casa se mantiene limpia y ordenada hasta que necesitamos limpiar el desorden de nuevo.

Usted podrá estar más que dispuesta a dejar ir, pero por lo general nuestros niños no lo están. Los niños son egoístas por naturaleza. (Más adelante hablaremos acerca de los esposos que tampoco pueden dejar ir.) Incluso cuando sus hijos ya hayan crecido lo suficiente como para continuar usando la ropa o los juguetes, ¡la mayoría de ellos aún quieren conservarlos!

Otra situación que conlleva al desorden es cuando los hermanos grandes van heredando artículos sin usar o ropa que ya no les talla a los más pequeños. Aquí es importante asegurarse que de lo que se trate, vaya a ser usado, jugado o leído por el hermano más pequeño. Todos sus hijos son diferentes, no toda la ropa les luce igual de bien, y no todos los juguetes se disfrutan de la misma manera por los niños.

De la misma manera, en cuanto a heredar ropa, guardar algo por un año está bien, pero más que eso, incluso podría pasar de moda, lo cual otra vez conllevaría al desorden.

Cuando mis bebés estaban viniendo “rápidos y furiosos” (no me refiero a la velocidad de la labor de parto, sino a lo cercano que estaban el uno del otro en años), me regalaron cajas y cajas de ropa de bebé de parte de una señora que había perdido a su esposo. Yo añadí lo que ella me había dado con lo que yo ya estaba guardando. Cuidadosamente puse las cajas y cubetas en almacenamiento, pero para mi horror, cuando estaba embarazada y abrí la caja, estaba mohosa y arruinada completamente.  

Me sentí avergonzada porque a pesar de que yo ya había escuchado acerca del principio de “dejar ir” lo que no necesitaba, yo no le había prestado atención. Todo lo que podía pensar era en cuantas madres, tal vez incluso madres solteras, se podrían haber beneficiado de lo que ahora estaba arruinado porque yo decidí acumular lo que no necesitaba. ¡Pero Dios es bueno! Después de que me arrepentí y confesé mis pecados a muchas otras mujeres, cuando el tema surgió, Dios me bendijo con ropa totalmente nueva para mi siguiente bebé cuando “casualmente” entre a una tienda que tenía todo con más del 75 por ciento de descuento! 

Las Objeciones

Ahora usted (o su esposo) podrán estar pensando, “Bueno, ya sé que pasará si me deshago de todo el desorden—simplemente iré y compraré más cosas para llenar el espacio vacío.” Pero yo no lo he hecho, las mujeres que siguieron las recomendaciones de este libro no lo han hecho, y usted tampoco lo hará cuando experimente ser libre del desorden. Además compro una tercera o cuarta parte de lo que antes acostumbraba a comprar. Cuando nos libramos del desorden, fue difícil ver como todas las cosas se tiraban o se regalaban. ¡Yo pensé en cuanto dinero habíamos gastado en todas esas cosas, lo cual me enseñó a comprar de manera sabia y no impulsiva!

Desde el primer episodio de limpiar el desorden, cuando mi familia y yo vamos de compras tenemos en mente si las cosas que compraremos realmente serán utilizadas. Esto aplica también para los regalos que nos compramos los unos a los otros. En lugar de simplemente comprar “algo”, nos aseguramos de que sea lo que la otra persona realmente quiere o necesita. 

Muchas de las cosas que tiramos o regalamos nos fueron dadas como regalo, muchas de ellas pertenecían a otras personas, quienes nos las regalaron y nos sentíamos demasiado culpables como para deshacernos de ellas, y el resto, o la mayoría, eran cosas que nosotros mismos compramos y que realmente no necesitábamos pero queríamos en el momento.

No importa como usted o yo hayamos obtenido algo, es tonto conservarlo sin importar que sea, cuando en realidad no le estamos dando uso. Por lo tanto, es muy bueno para usted y para mí deshacernos de cualquier cosa que no utilizamos para que podamos bendecir a alguien más y para que podamos liberar espacio para mantener nuestros hogares ordenados (y no simplemente llenar el espacio de nuevo).

Desde mi primera experiencia de limpiar el desorden, comencé a evitar muchas tiendas que acostumbraba visitar para “echar un vistazo” solo para comprar “algo.” Debido a la limpieza del desorden en mi casa, finalmente había comenzado a comprar sabiamente. Ahora cuando tomó la mayoría de cosas para verlas,  me pregunto “¿Realmente necesito esto?” y “¿Qué tanto tiempo pasará para que esto pare dentro de una de las bolsas para regalar?”

Solo porque algo sea una “buena compra” no significa que usted deba comprarlo. Sé que es difícil dejar pasar una ganga, pero si realmente no la necesita, usted no va a usarla. Y si usted no la usa, solamente desordenará su hogar, lo cual no vale el precio “de oferta” que usted pagó. Por el contrario, espere y ore por las cosas que usted realmente necesita.

Yo oro acerca de cada necesidad que tengo. No puedo decirle que tan seguido me sucede que al día siguiente, simplemente entro a una tienda y allí está aquello por lo que oré a un precio extraordinario e increíble. Justamente el sábado pasado, mientras buscaba un suéter para que mi hija usara el día siguiente en la iglesia, me percaté de que ella solamente tenía un suéter que le quedaba. Así que oré y al día siguiente, el domingo, yo “casualmente” entré a una tienda en donde me fue posible conseguir cuatro suéteres ¡al precio de uno! ¡Siempre dígale al Señor lo que usted necesita y Él se lo proveerá sobrenaturalmente!

Y finalmente, muchas mujeres sienten que no tienen el tiempo para limpiar el desorden. ¡Sinceramente, usted no tiene el tiempo para no hacerlo! El tiempo que usted tome para limpiar el desorden le hará sentir ¡como que hubiera perdido 50 libras! ¡Su vida se siente liviana y libre! ¡Usted se sentirá como una nueva mujer! ¡Usted estará más contenta y su familia estará más contenta con el cambio!!

Una vez que usted esté en el estado mental correcto (usted podrá necesitar orar y leer este capítulo de nuevo), usted estará lista para empezar. 

Las Herramientas que Usted Necesitará para Limpiar el Desorden 

Para limpiar el desorden de su hogar usted necesitará:

  1. Cinco cubetas, cajas o contenedores (yo usualmente utilizo los botes para la ropa sucia).
  2. Cinco pedazos de papel de libreta (diferentes colores de papel serán mejores).
  3. Un marcador negro o un crayón de color oscuro.
  4. Tarjetas de 3x5.
  5. Bolsas de basura negras grandes (cuatro para comenzar).

Cinco rótulos. Estos rótulos le servirán para ordenar lo que tiene en cinco categorías:

  1. Tirar.
  2. Regalar.
  3. Guardar.
  4. Almacenar.
  5. Regresar a su lugar.

Haga cinco rótulos con su papel y marcador utilizando el listado de arriba. Yo tomo un basurero y lo rotulo con “Tirar”. A la par, coloco el bote para la ropa sucia o la caja y le pongo una bolsa de basura negra abierta para darle soporte y la rotulo con “Regalar.” A la par de este, coloco otro bote para la ropa sucia o caja y la rotulo con “Guardar”. A la par de este, coloco una caja con tapadera y la rotulo “Almacenar”. Y finalmente, coloco el último bote para ropa sucia o caja y la rotulo “Regresar a su lugar”, (pero no coloco una bolsa de basura negra en ella).

Comience por vaciar un closet, o una gaveta, o debajo de una cama, o una repisa. Comience con algo que usted sepa que puede terminar de forma fácil. (Si usted elige un closet, comience por abajo.) Tome un artículo y colóquelo en alguno de los cinco contenedores. Su meta es tratar de meter la mayoría de cosas en “Tirar,” luego “Regalar,” seguido de “Guardar,” “Almacenar” y “Regresar a su lugar.”

 Decida qué colocará en el espacio de la gaveta, el closet o la repisa que quedará vacío. En otras palabras: ¿Qué es lo que realmente va en ese closet, gaveta o repisa cuyo desorden está limpiando? Así que cuando se encuentre con un artículo que va en ese closet, gaveta o repisa, colóquelo en “Regresar a su lugar.” ¡Esto debería ser bastante simple!

Solo comience por escoger un artículo y colóquelo adentro del contenedor. Si usted o alguno de sus hijos se encuentra con algo con lo que aún no está segura de qué hacer, deténgase y ore, pídale al Señor sabiduría y discernimiento. Escuche esa voz tranquila, suave, y luego responda a Su dirección—cualquiera que sea. Confíe en que si lo coloca en el contenedor equivocado, el Espíritu Santo la incitará a sacarlo y colocarlo en el lugar en el que pertenece. Le prometo que Él lo hará cuando Él vea que está haciendo lo mejor por seguir Su dirección. Sin embargo, asegúrese de que cuando regrese a recuperar algo, no sea porque usted comenzó a “apoyarse en su propio entendimiento” o comenzó a pensar en las razones por las cuales querría quedárselo en lugar de regalarlo o tirarlo.

Una vez que todo en ese closet, gaveta o repisa esté vacío, límpielo o bárralo y coloque únicamente lo que pertenece allí: ¡lo que usted tenga en su contenedor de “regresar a su lugar”!

Y no cometa el error de comprar más contenedores de plástico, perchas o cualquier artículo organizativo para mantener ese espacio ordenado. Únicamente cómprelo después de que vea que fue lo que le quedó. Usted estará sorprendida de que una vez que ha limpiado el desorden, verá que ya no necesitará más perchas o más contenedores organizativos.

Su meta es sacarlo todo¸ aspirarlo, y/o limpiarlo. Luego colocar únicamente los artículos que corresponden en ese espacio, de regreso en su lugar.

Siga Adelante

El paso final es seguir adelante con los demás contenedores.

Primero, coloque inmediatamente en el basurero los artículos de “Tirar”. Luego, coloque los artículos de “Regalar” en su vehículo para poder llevarlos a la tienda de segunda mano. El contenedor de “Guardar” puede ser llevado a lo largo de su casa, colocando cada artículo en la habitación adecuada. Guarde aquellas cosas que usted o alguien más haya colocado allí por error, o más probablemente, por conveniencia.

Recuerde: usted debe lanzar (tirar) cualquier y toda cosa que esté rota o manchada. Muy frecuentemente guardamos cosas que necesitan ser reparadas pero nunca son reparadas. No le dé tanto valor a la basura, la sobrecargara, así que deje a un lado el estorbo ¡para que pueda correr la carrera de su vida!

Ahora, para aquellas cosas que necesitan ser “Almacenadas”, tales como artículos de temporada, recuerdos familiares o prendas de vestir que se usan una vez al año, utilizaremos tarjetas de 3x5 para cada artículo que usted coloque en la caja para almacenar. 

Almacénelo

Almacénelo. Los artículos de “Almacenar” serán colocados en algún tipo de contenedor—pero mientras haga esto, ¡escriba cada artículo en una tarjeta de 3x5! No importa que sea colocado en cada caja; no necesita tratar de poner “artículos similares” juntos para este método de almacenamiento infalible. 

Por supuesto que la mayoría de nosotras tratamos de mantener nuestras cosas de Navidad juntas, pero algunas veces en enero nos percatamos de que algún artículo navideño no fue guardado. Continúe y colóquelo en cualquier caja de almacenamiento, porque usted marcará en la tarjeta en dónde está guardado ese artículo. Para la próxima Navidad sus tarjetas le recordarán en donde pueden ser encontrados los artículos perdidos. Para ayudarme aún más, yo pongo una calcomanía de Navidad en la tarjeta de 3x5 para recordarme a mí misma que hay algunos artículos perdidos guardados en un lugar diferente. ¡Luego usted puede retirarlos de una caja y guardarlos en la caja original al finalizar la Navidad! Simple. 

El tipo de contenedor no importa mientras tenga una tapadera para que no le entre el polvo. Usted puede utilizar cualquier tipo de caja de cartón o contenedor plástico. Si usted va a salir y va a comprar un contenedor, los transparentes son los mejores ya que usted puede ver a través de ellos, haciendo más simple que ubique algo de lo que está guardado en ellos. Pero nuevamente, con este método usted puede utilizar cualquier caja que usted tenga o encuentre, sin importar el tamaño o forma.

Tarjetas de 3x5 para almacenamiento. Numere cada tarjeta de 3x5 en la esquina superior izquierda y numere la caja correspondiente en diferentes lados—por ejemplo, “N-1” para su primera caja de Navidad, “M-1” para su primera caja de ropa de maternidad, etc. Para almacenamiento misceláneo yo escribo      “S-1”, y para el viejo plan de estudios de educación en el hogar que no estaré utilizando ese año, lo rotulo “PE-1.”

A continuación, escriba donde lo guardará en la esquina superior derecha—por ejemplo, lado oeste del garaje, ático encima de la sala, o debajo de mi cama. Esto le ayudará a usted, a su esposo o a su hijo a encontrar la caja de forma más fácil.

Si su caja es de una videograbadora o de un carruaje, indíquelo en la tarjeta debajo de donde está ubicado  para hacer que sea muy fácil encontrarlo. El punto más importante de este principio de guardar artículos es anotar CADA artículo que usted coloca en la caja.

Si es posible, antes de colocar más artículos en sus áreas de almacenamiento (especialmente si está almacenando debajo de una cama o en un closet), sería prudente que abra las cajas almacenadas previamente (almacenadas antes de este sistema), y haga una tarjeta de 3x5 para cada caja. Y mientras hace la tarjeta de 3x5 no pierda la oportunidad de tirar o regalar cualquier cosa que usted ya no necesite.

Advertencia: ¡Manténgase alejada de las cajas de Navidad o de ropa de bebé por el momento! Espere hasta Navidad para hacer una “buena limpieza” de sus cosas. Yo reduje mis adornos navideños a más o menos la mitad, justo después de que me sentí motivada a escribir esta parte actualizada del libro. ¡Alabado sea el Señor! Este año revisaré nuevamente nuestras cajas navideñas. Durante los últimos dos años, ninguno sentimos la necesidad de deshacernos de nada excepto del árbol y una guirnalda de la puerta (mantuvimos nuestro montaje navideño ya que yo quería que recordáramos el nacimiento de nuestro Salvador durante todo el año). Por lo tanto, es hora de limpiar el desorden y bendecir a otros con los artículos que nosotros ya no necesitamos.

Finalmente, si usted alguna vez cambia una caja de lugar o saca algún artículo, modifique su tarjeta. Sus tarjetas deberán mantenerse actualizadas sacándolas cada vez que usted saca una caja. Las tarjetas de “almacenamiento” deberán mantenerse en el reverso de su archivo de tarjetas de 3x5 con un divisor por sección que usted rotule ALMACENAMIENTO. Yo he tenido este método por AÑOS. Tal y como todo lo demás, es algo que usted aprende y practica hasta que el modo en el que lo hace se convierte en un hábito. No solo tendrá orden y paz en su hogar, con más espacio en sus closets y gavetas para cosas que usted realmente usa, ¡sino que además le estará enseñando a sus hijas cómo ser cuidadoras de su hogar!

Más acerca del Método de Limpiar el Desorden

Este es el método para limpiar cualquier y todo desorden.

Una vez que haga sus hojas de clasificación, ¡guárdelas hasta que su casa completa esté limpia del desorden y sea fácil mantenerla de esa manera! Yo comencé a guardar las mías en el reverso de mis listas del supermercado y en mi tablero planificador de comidas para poder utilizarlas una y otra vez.

Este método trae tanta libertad que cuando siento que necesito un estimulante, ¡solo voy a una alacena, una gaveta o closet y comienzo a limpiar el desorden! Honestamente, nunca falla, una vez que el closet, gaveta o repisa ha sido limpiada le dará un sentimiento tan satisfactorio. ¡Una vez que se encuentre enganchada, usted se verá yendo a otro closet, gaveta o repisa en cualquier momento en que tenga tiempo!

¿Debería “Regalarlo” a alguien especial o a alguna beneficencia? 

Si el Señor le trae a la mente a alguien cuando esté clasificando, entonces póngalo en una bolsa rotulada con su nombre en ella. Si no, entonces solo regálelo a los pobres. Dios realmente comenzó a derramar Sus bendiciones sobre nuestra familia cuando dejé de intentar ganar un “dólar” al llevar los artículos a una tienda por consignación o al tener una venta de garaje. Cuando sencillamente bendije a los pobres con las cosas que no utilizaba o no tenía espacio para tener, ¡Dios me bendijo con cosas que necesitaba y quería a precios INCREÍBLES!

Reglas. Nunca regrese a revisar una bolsa. Regale o tire sus bolsas tan pronto como haya terminado. Coloque los artículos de “Tirar” junto con la basura inmediatamente. Coloque la bolsa de “Regalar” adentro de su carro junto con una nota en el asiento del piloto que diga manejar a la tienda de segunda mano más cercana. Una vez que usted, sus hijos o su esposo comiencen a SACAR lo que hay en ellas, hará que su arduo trabajo sea en vano. Es por esto que recomiendo las bolsas NEGRAS, porque las blancas siempre permiten dar un vistazo a algo que puede ser de interés, lo que inevitablemente hará que la persona le quiera dar otra revisada.

En cuanto al tema de los esposos y limpiar el desorden: este puede ser un tema quisquilloso. Afortunadamente la situación que se daba con mi exesposo era que yo quería “dejar ir” las cosas y mi exesposo necesitaba quedarse con ellas. ¡Así que me convertí en una autoridad instantánea respecto a que no hacer! Mi primer error (aunque ha habido muchos más) fue cuando intenté ayudarlo a limpiar su billetera, muchos, muchos, muchos años atrás. Cuando apenas llevábamos menos de un año de casados pensé que debía rescatarlo, ¡ya que su billetera estaba tan gruesa que parecía un cubo! ¿Cuál fue el resultado de ayudarlo? Por casi 15 años (hasta que empezó a perder un poco su memoria), si alguna vez se le perdía algo, ¡él estaba seguro que era algo de lo que yo había tirado de su billetera! Error. No clasifique las cosas de su esposo: ni su billetera, gaveta de “basura”, o escritorio. Puede clasificarla, pero nunca tire nada sin que antes él lo haya visto. Y si él dice “no”, entonces coloque las cosas en una caja y guárdelas (solo asegúrese de utilizar el método de las tarjetas de 3x5 para que pueda encontrar cualquier cosa que le pertenezca a él en un instante).

Los organizadores profesionales tienen un método que utilizan para aquellas cosas con las que las personas tienen dificultad para despedirse. Las colocan en una caja y después, si usted no ha tenido la necesidad de usarlas (la mayoría de las personas no tienen ni idea de qué hay en las cajas), tiran la caja completa. Inclusive si usted la sacara un año después, cuando usted regrese a revisarla le será mucho más fácil deshacerse de las cosas que no ha visto o en las cuales no ha pensado por alrededor de un año.

Personalmente, yo no utilizo ese método porque cuando lo probé y el año había transcurrido, él ya no quería desperdiciar su tiempo para revisar sus cosas viejas; su esposo puede ser igual. Así que en su lugar, esperé hasta que nos mudáramos, cuando él sabía que tendría que cargar cada una de esas cajas, meterlas en un camión y desempacarlas en nuestra nueva casa. Él instantáneamente se sintió muy motivado para deshacerse de las cosas que ya no necesitaba ¡y yo no tuve que decir absolutamente nada! ¿No es Dios sumamente bueno?

¿Significa eso que ya no teníamos cajas con sus cosas en la nueva casa? No, mi exesposo tenía muchas cajas llenas con sus cosas que probablemente aún estén arriba en nuestro ático, pero yo no dejo que eso me moleste. Yo escogí respetar su posición como cabeza de nuestro hogar cuando él aún estaba acá. Yo escogí enseñarles a mis hijos a respetar a su padre a través de mis acciones y actitud, ¡lo que se tradujo en que ellos me respeten a mí! Si yo hubiera hecho de menos su autoridad, también hubiera estado haciendo de menos la mía.

Ahora, para las cosas que no son directamente los artículos personales de su esposo: algunos hombres quieren una ayuda con todas las cuestiones relacionadas al hogar, mientras algunos no quieren ser molestados. Pero una cosa es cierta, con cualquiera con lo que usted haya sido bendecida—¡usted deseará tener la otra! Mi exesposo era un hombre que quería tener el control de todo y cada cosa. Yo siempre “desee” que algún día me lo dejara a mí. Ese día llegó cuando él me abandonó por su novia de la secundaria. En lugar de estar lastimada, avergonzada o sentir cualquier otro sentimiento que muchas mujeres sienten, yo escogí ver cada bendición ya que el Señor nos promete que “todo obra para bien cuando lo amamos a Él y queremos saber Su propósito en ello.” Ser capaz de tirar y regalar cosas que no necesitamos sin el miedo de tener un esposo que se enojará por ello, es una bendición. Y cuando me encuentro con cajas con las cosas de mi exesposo, las pongo a un lado para que él se las lleve durante su próxima visita para ver a los niños. ¿No es el Señor demasiado maravilloso como para describirlo con palabras?

Ahora mientras usted y yo estábamos siendo retadas con un esposo que quería controlarlo todo, tenemos amigas que se quejan y nos dicen cómo sus esposos son tan desinteresados con todo y cuanto tenga que ver con las cosas del hogar (y algunas veces los niños) y responden con un ¡“haz lo que quieras”! ¿Por qué es eso?

¡Es porque Dios nos da a todos exactamente lo que necesitamos! Para mí que nací con un espíritu independiente, yo siempre quise tomar mis propias decisiones. Yo siempre quise buscar a Dios y moverme en Su dirección sin obstáculos, ¡pero los obstáculos son los que nos mantienen fuertes! Cuando hay un obstáculo en mi vida, yo debo orar por sabiduría y paciencia, ya que por lo general debo esperar, lo cual me fortalece espiritualmente.

En el caso de otras mujeres que son sumisas e indecisas, o quizás simplemente necesitan seguridad, sus esposos les dicen que hagan lo que ellas quieran, lo cual las obliga a buscar a Dios para obtener fortaleza, audacia y seguridad.

Todos necesitamos a Dios, ¡así que Él nos da diferentes maneras que nos compelen a buscarlo continuamente! ¿No es bueno Dios?

Ahora que estoy en el proceso de humillarme a mí misma, lo cual siempre es bueno para ganar espiritualmente, algunos de mis problemas eran que yo acudía a mi exesposo (cuando estábamos casados) cuando yo debía acudir únicamente a Dios. Algunos esposos que “parecen” controladores simplemente son de esa manera porque nosotros hemos acudido a ellos cuando en realidad debimos acudir al Señor. Cuando inicialmente aprendí acerca de la sumisión, ¡yo acudía a mi esposo para todo! Pronto me comencé a sentir “oprimida” cuando el Señor abrió mis ojos para poder ver que en realidad era mi propia culpa. Para el colmo, yo fui criada por una madre que prosperaba, al parecer, en rebelión y con secretos con mi padre.  

Usualmente, cuando las cosas se encuentran fuera de balance en nuestra juventud, en los hogares en los cuales crecemos, tendemos a irnos al otro extremo, que fue lo que yo hice. Ciertamente, no seguir este patrón de mantener a escondidas las cosas de mi esposo fue algo muy bueno. Sin embargo, un extremo puede ser igual de dañino que el otro. ¿Cómo sabe cuándo preguntarle a su esposo y cuando proceder de acuerdo a lo que el Señor le está guiando a hacer? Ore. Ore y pídale a Dios que le dé discernimiento. Si él le indica que le pregunte a su esposo, entonces vaya y pregúntele. Si su esposo detiene su plan, entonces confíe en que Dios abrirá la puerta si eso es lo que realmente se supone que usted haga; incluso cuando se trata de limpiar el desorden (con qué quedarse y qué tirar).

Si usted es del tipo tímida, que requiere de seguridad, y su esposo se ha quejado de que usted es muy necesitada, entonces busque a Dios y deje de ir a su esposo. Si Él le dice que haga algo, entonces siga adelante con la seguridad de Dios.

Para la mujer casada, su meta es ser capaz de vivir este verso de Proverbios 31:11: “En ella confía el corazón de su marido, y no carecerá de ganancias.”

¿Y de qué manera se logra cuando está tan fuera de control ahora? Con el siguiente verso: “Ella le trae bien y no mal todos los días de su vida.” (Prov. 31:12). Hacer lo correcto, en cuanto respecta a su esposo, comienza por respetar y no retar su autoridad, e incluye no hablar acerca de él de forma negativa con sus amistades o familia (no revelar sus debilidades en ningún área de su vida). Cuando usted comienza a ser la esposa en la que él “confíe con seguridad” (eso es de la VKJ), entonces eventualmente él le permitirá tomar las decisiones sin su permiso. En mi caso, el Señor simplemente removió a mi esposo de mi vida para que yo lo pudiera tener a Él como mi autoridad. ¡Todos esos años aprendiendo sumisión a mi esposo terrenal me han hecho mucho mejor esposa para mi Esposo Celestial!

De forma graciosa, cuando originalmente revise este capítulo, yo quería hacerlo sin tener que revelar mis otras faltas, pero el Señor tenía otros planes. Otra de mis faltas, la cual mantuvo mi matrimonio fuera de balance por años, fue que yo iba a mi esposo a contarle mi plan para obtener de él un halago o una palmadita en la espalda de forma verbal. Yo crecí con dos padres, que sin vergüenza alguna, ¡creían que yo era maravillosa y me lo decían casi a diario! Esto era algo bueno, pero otra vez, si se encuentra fuera de balance, lo cual creo que fue así, causa problemas. El resultado fue que en vez de obtener halagos, que era lo que yo obtenía de mis padres, mi exesposo encontraba alguna falla o error en ello.

Esto también pasaba cuando yo llegaba a mi exesposo a “compartirle una idea”. Querida hermana,

¡nuestras amigas fueron creadas para ese propósito! A ellas les encanta escuchar todos y cada uno de los detalles, pero cuando usted comparte sus ideas, simplemente “quiere conversar” o necesita “compartir una idea” acerca de alguien, para la mayoría de los hombres, no sucederá. Un hombre solo pensará que usted quiere que él le diga qué hacer, no simplemente escucharla.

Me tomó mucho tiempo aprender esto, pero un día el Señor cómicamente removió de mi vida a mis amigos más cercanos, y después a mi esposo—y me quedé solamente con Él. ¡Wow! ¡Qué diferencia! No solo el Señor ama escuchar cada detalle, sino que además es honesto cuando no es para nada una buena idea. Y cuando Él me condena o me muestra que no es un buen plan, Él es tan tierno y compasivo.

Si usted tiene el mismo problema de necesitar aprobación o aceptación, hable con Dios y pídale a Él que la ayude. No hay mayor escenario para heridas profundas. El enemigo realmente tiene una atadura en su vida. Las personas son la mejor herramienta que el diablo tiene para manipularla y lastimarla. Busque a Dios para que llene su necesidad de ser amada, aceptada y honrada. Su espíritu la llenará. No importa cuántas personas tenga usted halagándola, usted se sentirá vacía. Simplemente mire las vidas de los famosos para que se dé cuenta que los halagos de otros nunca llenarán ese vacío en su vida. Solo Dios puede llenarlo, así que siempre corra a Él.

Ahora, de regreso a nuestro capítulo…

Este método de limpiar el desorden y deshacerse de cosas (que usted no necesita o no usa de forma regular) debería hacerse en todo su hogar mientras se va moviendo a través de su casa, una gaveta en una habitación, una cada vez. Comience con una habitación designada, y luego continúe moviéndose alrededor de toda la casa. Solo utilice de unos pocos minutos a una hora al día y pronto a usted le quedará únicamente lo que necesita y usa regularmente.

Mantenimiento. Una vez que tenga la casa completa: closets, repisas, y gavetas limpias (incluso el garaje) —usted puede mantenerla con el método de “barrida limpia” a diario. La barrida limpia es el emocionante capítulo que sigue y que le cambiará la vida. Pero antes de que se apresure, recuerde, este libro es un libro de acción.

Leerlo no le cambiará la vida; usted necesitará tomar acción. Así que tómese los siguientes días o semanas para limpiar el desorden de su hogar antes de continuar leyendo el libro. Este método no solo limpiará el desorden de su hogar, ¡sino que además limpiará el desorden de su mente, de su espíritu y de su vida!

Diario