W@H ESP

Sacando el Mayor Provecho de la

Planificación de sus Comidas—
Hágalo Simple

  

Preparas mesa delante de mí . . .
—Salmo 23:5

“Eh, ¿qué hay para cenar?”

Si usted es como la mayoría de mujeres, “¿Qué hay de cenar?” es una pregunta que la hace encogerse de miedo. Ya sea que se lo pregunte usted misma, o que sus hijos o su esposo le pregunten, qué hay de cenar es una pregunta que atormenta a toda ama de casa. ¿Creería usted que en el transcurso de su vida adulta usted hará más de 18,000 cenas y alrededor de 60,000 comidas? ¡Esas son un montón de ideas que nos tienen que surgir a usted y a mí!

Sabiendo que tenía que haber una mejor manera, yo intenté el método en el cual cocinas por un mes, ¡pero cocinar por un día completo―todo el día―fue horrible! Como si eso no fuese lo suficientemente malo, cuando lo probé, mi familia se quejó de que no querían “sobras” cada noche, ¡ya que las comidas estaban precocinadas y solo eran calentadas!

Mi madre resolvió su dilema de “qué hay de cenar” al hacer las mismas pocas comidas una y otra vez. Básicamente, nosotros comíamos: espagueti, hamburguesas, chuletas de cerdo, pescado y pollo. Tener una comida en particular destinada para un día en particular hubiera sido demasiado organizado para mi madre, así que ella solo mezclaba los días, lo cual era su forma de mantenernos adivinando, así no sabríamos en qué día buscar a otra familia que nos diera de comer. 

Cuando yo estaba en la universidad llegué a la conclusión de que no era el “hacer” la cena lo difícil, sino el “qué” hacer, siendo esta la raíz del problema. Yo concluí que si tan solo pudiera tener suficientes opciones de cenas para un mes y repetirlas cada mes, ¡cada cena sería repetida tan solo 12 veces al año!

También me percaté cuando miraba películas viejas como “Pollyanna,” que el cocinero tenía un portapapeles que detallaba la comida, la cual la señora de la casa podía escoger con una semana de anticipación. Así que me embarqué en hacer el menú del mes y en ponerlo en un portapapeles para ahorrar tiempo, dinero y principalmente el estrés mental y la angustia de no saber qué hacer para cenar― “voilà”―¡funcionó!

Mi método funcionó tan bien para mí que se me solicitó hablar acerca de mi menú mensual a muchas organizaciones de mujeres; sin embargo, después de mi divorcio, rápidamente me di cuenta que no a todas las mujeres les gusta organizar como a mí me gusta y tan solo sentarme y crear este comprobado método infalible. También descubrí que no siempre es necesario ser tan organizada cuando usted tiene el deseo y la libertad de inventar una variedad de comidas. Por lo tanto, yo sabía que necesitaba buscar al Señor para otro método que requiriera menos tiempo invertido en un inicio, ¡y que podría funcionar para mi familia y para la suya! 

*Búsquelo a Él. Señoras, esa es la clave y la respuesta a cualquier dilema en su vida―busque al Señor para la solución. ¿Por qué preguntarse a usted misma, a su amiga, o a un experto cuando hay Alguien que anhela bendecirla y darle a conocer secretos que nadie más sabe? Si hay algo de sabiduría en mí, toda ha venido de Dios. Nos encanta bendecir a otros con ideas y consejos para hacer que sus vidas sean más sencillas, pero el mejor que yo alguna vez podría darle a alguien es buscar al Señor para cada solución a cada problema o pregunta que usted tenga. Grande o pequeña, ¡Él tiene las respuestas y está sentado justo a su lado esperando que usted le pregunte!

Nivel 1

La Forma MÁS SENCILLA de Planear las Comidas 

10 Sencillos Pasos

 

Meta: encontrar al menos 28 ideas de cenas, las cuales incluirán los días de comer fuera

 

  1. Tome una tarjeta de 3x5 y escriba hasta arriba un tema para su comida: pollo, carne molida, comida mexicana, comida italiana, pasta, comidas sin carne, a la parrilla, cacerolas, buenas comidas, en olla de cocimiento lento, favoritas de la familia, comidas que confortan (las que usted creció comiendo), y otras para salir a comer fuera.

 

  1. En cada tarjeta de 3x5 haga una lluvia de ideas y escriba todas las comidas en las que pueda pensar que incluyan pollo, carne molida, comida mexicana, comida italiana, pasta, comidas sin carne, a la parrilla, cacerolas, buenas comidas, en olla de cocimiento lento, favoritas de la familia, comidas que confortan (las que usted creció comiendo), y lugares a los que a su familia les gusta ir cuando salen a comer fuera.

 

Ideas para la cena: revise cualquier lista que usted haya podido hacer, piense en lo que usted usualmente hace, pídale ideas a su familia o a sus amigas, mire en libros de cocina, y piense en lugares a los que le gusta ir a comer cuando sale para poner a funcionar su memoria. ¡Todas las que hacen este simple ejercicio se sorprenden al darse cuenta en realidad de cuántas cenas pudieron incluir en la lista!

Ahora, vea sus tarjetas para ver qué tema tiene la mayor cantidad de ideas enumeradas. Para su menú de una-vez-al-mes usted necesitará solo 7 temas, uno para cada día de la semana, el cual incluirá su tarjeta de comer fuera si a usted le gusta comer fuera de casa una vez a la semana. 

Por cierto, usted podrá percatarse de que algunas de sus comidas se traslapan. Por ejemplo, usted puede tener pollo frito en su tarjeta de pollo y en su tarjeta de buenas comidas. No se preocupe, trataremos este tema en un siguiente paso.  

Más acerca de comer fuera. Si su familia, en estos momentos, sale a comer fuera todo el tiempo, planee por lo menos 2 días de comer fuera por semana. Si usted es de aquellas que nunca comen fuera, usted podría considerar tomar un descanso de la cocina y abstenerse además de los comentarios negativos que les gusta hacer a los hijos mayores para hacerla sentir culpable. 

*Comiendo las sobras. Incluya un día para comer lo que sobra de sus comidas haciendo un bar de comida, que es lo que yo hice (para nuestro almuerzo del viernes) por años hasta muy recientemente. Si usted no quiere comerse sus sobras, busque a alguien a quien regalarlas. Por casi diez años le di las sobras de mis comidas a mis padres para que mi madre no tuviera que cocinar. ¡La verdad es que siempre hacía comida extra e incluía mis sobras que alimentaban a mi madre, a mi padre, y a mi hermana que padece retraso mental!

Ya que ahora mis padres han fallecido, comencé a darle mis sobras a mi hijo mayor que trabaja desde el hogar y se mantiene muy ocupado para poder cocinar. Él dice que le ahorra mucho tiempo y dinero el solo agarrar la comida y calentarla.

Una amiga mía nunca hacía almuerzos. Las sobras siempre eran sus almuerzos. Una vez más, no intente descifrarlo. ¡Pídale a Dios que le diga qué hacer con sus sobras!

 

  1. Escoja su tema de acuerdo con el día de la semana. Por ejemplo, usted puede querer hacer la receta de la olla de cocimiento lento los miércoles porque esa noche es muy alocada cuando va a la iglesia a media semana o quizás usted quiera escoger la comida de la olla de cocimiento lento para las tardes de los domingos cuando usted regresa de la iglesia. O quizás la quiera para el lunes en la noche para que la pueda hacer antes de tiempo, los domingos en la noche, ya que los lunes siempre son más cansados. ¿Entiende la idea? Aquí está como yo hago con el mío:

 

Domingo es nuestro único día de comer fuera luego de la iglesia.

Lunes comemos comida italiana porque es rápida y sencilla.

Martes comemos pollo sin que exista alguna razón en particular―simplemente nos gusta y comemos bastante pollo.

Miércoles comemos comida mexicana, que también es una comida sencilla.

Jueves pareciera ser el único día en que todos mis hijos están en casa, así que comemos nuestra buena comida.

Viernes es día de favoritas de la familia, que es nuestra manera de celebrar que ha finalizado la semana laboral o de estudio.

Sábado me gusta asar a la parrilla (y sí, lo hago al finalizar el invierno).

*Otro consejo para las sobras: Su día de comer sobras debería ser el día antes (o el día) de hacer supermercado para que usted haya acabado con su comida vieja, haya limpiado las estanterías, antes de colocar la comida fresca (en lugar de hacer lo que la mayoría de las personas hacen―ocultar la comida que se arruina). 

Recuerde también acabar lo que hay en su panera, en su estantería de los chips, en su gaveta de la fruta, en su gaveta de las ensaladas o vegetales y en su gaveta de la carne/queso que también puede ser utilizado para sus sobras o dárselo a alguien con necesidad. 

Escriba en la esquina superior izquierda, qué día de la semana escogerá para cada tema.

 

  1. Luego, haga una tarjeta separada para cada comida. Si usted tiene al menos cuatro comidas por cada tema, eso cubrirá los menús del mes. Si usted tiene 6 comidas, lo alargará para un mes y medio. Dependiendo de cuántas opciones de comidas usted tenga, ¡usted las puede ir alargando conforme incluya más comidas! Esto también incluye los lugares a los que su familia sale a comer.

 

  1. Tome sus tarjetas con los temas de las comidas y júntelas con un clip para papel. Colóquelas dentro de un archivo plástico para tarjetas de 3x5 bajo la sección “cenas.” Luego, solo una vez a la semana (nosotros hacemos esto los domingos después de nuestro gran desayuno), saque una de las comidas de sus temas para cada día de la semana. Por ejemplo:

 

Domingo: Yo escojo “Chef Chino” de mis tarjetas de comer fuera.

Lunes: Yo escojo “lasaña” de mis tarjetas de comida italiana.

Martes: Yo escojo “pollo frito” de mis tarjetas de pollo.

Miércoles: Yo escojo “tacos de carne” de mis tarjetas de comida mexicana.

Jueves: Yo escojo “asado de cerdo” de mis tarjetas de buenas comidas.

Viernes: Yo escojo “croquetas de atún” de mis tarjetas de favoritas de la familia.

Sábado: Yo escojo “bistecs” de mis tarjetas de a la parrilla.

 

  1. Comidas completas. Si usted quiere tener menos en qué pensar cada día, entonces debajo de la comida escriba con lo que acompañará cada cena. Primero busque los vegetales a través de una lluvia de ideas y vaya escribiendo cada vegetal que venga a su mente en una tarjeta de 3x5. No limite a su familia en base a lo que comen actualmente; comience a probar cosas nuevas y expanda los horizontes de su familia.

 

A continuación siga con una harina: pasta, arroz, pan o papas y finalmente, si usted lo desea, un postre. Escriba esto al final de su tarjeta. Por ejemplo, yo anoto té caliente, galletas de la fortuna y palillos chinos con una comida china. Utilice su tarjeta de 3x5 para ayudarle a ir tomando notas (a lápiz) para usted misma para ahorrarle tiempo y no estar pensando en estas cosas cada semana. Por ejemplo:

Domingo: simplemente es Chef Chino.

Lunes: a la par de la lasaña, yo escribo ensalada y pan.

Martes: a la par de pollo frito, yo escribo espinaca y pan de maíz.

Miércoles: a la par de tacos de carne, yo escribo frijoles refritos, chips de tortilla con salsa y guacamole.

Jueves: a la par de asado de cerdo, yo escribo plato de pasta, ensalada y panecillos.

Viernes: a la par de croquetas de atún yo escribo macarrones en forma de coditos con salsa de tomate.

Sábado: a la par de bistecs escribo papas horneadas, ensalada y panecillos.   

 

  1. Almuerzo. Otra idea simple para sacar el mayor provecho de nuestro tiempo es hacer una lluvia de ideas para sus comidas del almuerzo, de la misma manera en que lo hizo para sus cenas. Para encontrar ideas para almuerzos, comience por preguntar a cada uno de sus hijos cuáles son sus favoritos, pero asegúrese de que estén solos cuando les vaya a preguntar. Ya que nosotros hemos impartido la educación en casa desde 1989, y hemos trabajado desde el hogar por casi el mismo tiempo, yo siempre he tratado de tener UNA de las “comidas favoritas” de mis hijos al menos una vez a la semana. (Sin embargo, están estrictamente advertidos que no pueden quejarse cuando es el día de alguien más y les toca comer algo que no es particularmente de su agrado).

 

Si a usted no se le ocurren suficientes ideas de almuerzos que correspondan a sus cenas, simplemente repita los almuerzos que parecen gustarles más a todos. Haga una tarjeta por cada almuerzo y luego emparéjela con la de la cena que corresponda. Una gran cena de carne debería combinarse con un almuerzo de pasta o sin carne. De nuevo, los almuerzos livianos van con grandes cenas O un gran almuerzo va con una cena liviana. Por ejemplo:

Almuerzo del domingo: es nuestro día de comer fuera. Así que para la cena siempre comemos bocadillos de domingo (esas comidas congeladas que los niños aman, pero yo odio. Así que yo simplemente como una ensalada o sobras).

Almuerzo del lunes: es una comida rápida ya que mis hijas y yo hacemos nuestras compras de supermercado.

Almuerzo del martes: es día de hot dogs: cualquier tipo de hot dogs.

Almuerzo del miércoles: es un sándwich de carne: jamón, pollo, ensalada de pollo, atún, carne asada o pavo.

Almuerzo del jueves: es una comida de caja.

Almuerzo del viernes: siempre ha sido nuestro día de sobras, pero cuando mis hijos se cansaron de esto, yo oré y el Señor me guío a darle las sobras de la familia a mi hijo mayor, quien solo las calienta en el microondas. Ahora comemos sándwiches de MMJ (mantequilla de maní y jalea) o de la carne que ha sobrado.

Almuerzo del sábado: no almorzamos. Desayunamos a lo grande muy tarde y luego cenamos temprano.

 

  1. Desayuno. Ahora saque el mayor provecho de su precioso tiempo y haga la última lluvia de ideas para los desayunos. Para simplificarlo, yo creé un tema de desayuno. Por ejemplo:

 

Desayuno del domingo: es a elección de cada persona, ya que no todos están listos para la iglesia a la misma hora.

Desayuno del lunes: solo es cereal (no cereal azucarado; ver el viernes).

Desayuno del martes: es un muffin de caja o una mezcla de pan rápido que mi hijo de 13 años hace.

Desayuno del miércoles: es pan tostado ya que nosotros hacemos nuestro pan casero los martes para los sándwiches.

Desayuno del jueves: es cereal caliente o fruta y yogurt durante el verano.

Desayuno del viernes: ha sido cereal azucarado por hace aproximadamente veinte años.

Desayuno del sábado: es nuestro GRAN desayuno familiar. Básicamente alternamos entre bollos de mantequilla, panecillos, panqueques, y tostadas francesas (nuestras recetas están en el siguiente capítulo). 

Aquí hay otro ejemplo de cuando vivíamos en nuestra granja:

Domingos: Donas, ¡es el Día del Señor, así que REGOCÍJESE y hágalo especial!

Lunes: Pan tostado (hágalo interesante utilizando distintos tipos de panes como de pasas o de masa agria).

Martes: Cereal (si usted no come cereal todos los días, entonces abra solo una caja a la vez, o dos a lo sumo).

Miércoles: Productos horneados (esto es cuando comemos algo que fue horneado de una mezcla de caja.  Haga que alguna de sus hijas jovencitas aprenda a hornear al hacer que ella haga esto para la familia. Cuando reciba los halagos de todos, ¡ella querrá aprender a hornear más y también aprender a cocinar! ¡Esto funciona para los niños también!)

Jueves: Cereal caliente o waffles congelados.

Viernes: Cereal azucarado.

Sábados: Desayuno grande (aquí es donde hago un gran desayuno caliente como mis bollos de mantequilla, panecillos, panqueques y tostadas francesas, junto con tocino o jamón, jugo―¡los trabajos!)

*Consejo para el cereal: Acabo de encontrar un gran consejo para el cereal―una vez más, a través de la oración. Ahora saco la bolsa de cereal de la caja, lo que hace que haya más espacio en la alacena, ayuda a ver cuando en realidad ya solo hay migajas, y también le recuerda a mis hijos a mantener la bolsa bien cerrada.

Yo arranco la parte superior de la caja (donde aparece el nombre), luego lo sujeto a la bolsa, lo que requiere de dos ganchos para ropa que además hacen que la bolsa permanezca bien cerrada y ¡por lo tanto, que el cereal se mantenga fresco!

Si es posible trate de hacer solo “un gran desayuno una vez a la semana.” Si usted está casada, asegúrese de que su esposo esté de acuerdo. Algunos hombres hacen trabajos físicos y necesitan desayunos abundantes, como el esposo de mi vecina cuando vivíamos en la granja. Recuerde ajustar todas mis “recomendaciones” a su familia y a lo que funcione mejor para usted. Si usted escoge un día a la semana para su gran desayuno, ¡trate de no escoger los domingos que es cuando va a la iglesia!  

 

  1. Con todas sus comidas planeadas, ¡el resto es tan sencillo! Simplemente hojee sus tarjetas de las cenas, almuerzos y desayunos escogiendo una comida para cada día.

 

  1. El paso final para que usted no tenga que contestar a la pregunta “¿qué hay de cenar?” será escribir sus comidas del día siguiente en una pequeña pizarra cuando usted termine de limpiar cada noche luego de la cena.

 

Ahorre más tiempo y estrés y coloque sus ingredientes sobre su mostrador y descongele cualquier carne. Esta simple pizarra me mantiene un paso adelante de cualquier estrés y elimina la posibilidad de que mi familia esté preguntando que habrá de cenar (o para cualquier otra comida). 

Al invertir tan solo un poco más de su tiempo, usted puede sacar el mayor provecho de este al hacer un plan mensual de comidas que usted puede utilizar una y otra vez. ¿Por qué no ir al paso número dos?

Nivel 2

Planificación Mensual de Comidas

Si usted quisiera invertir tan solo un poco más de tiempo, podría incluso eliminar las decisiones semanales y planear su menú para un mes o incluso por más tiempo dependiendo de cuantas ideas de comidas usted tenga. ¡Esto es lo que yo hice la mayor parte de mi vida de casada, lo cual me ayudó a sacar el mayor provecho de mi vida y de mi precioso tiempo! En lugar de sacar las tarjetas cada semana, crear un menú mensual.

 

  1. En su mesa de cocina o mostrador, tome todas sus tarjetas de la cena y colóquelas sobre su mesa como si fuera un calendario (domingo-sábado) por cuantas semanas usted tenga. Recuerde ver las comidas para ver que se ajusta a su horario (comidas fáciles para las noches de deportes o de iglesia: días en los que la mayor parte de los miembros de la familia se encuentran en el hogar para las comidas grandes más agradables).

 

  1. Una vez que las haya dispersado, reorganice las comidas para mantenerlas variadas e interesantes. ¡Usted se sorprenderá de ver como esta pequeña planificación extra le traerá tantos beneficios a usted y a su familia!

 

Además, asegúrese de incluir esos días de comer fuera. Para determinar qué tan seguido: si su familia, ahora sale todo el tiempo, planee al menos dos días de salir a comer fuera por semana. Si usted nunca come fuera, como lo mencione antes, hágalo al menos una vez al mes o sus hijos seguramente sacarán a relucir el tema de forma negativa cuando hayan crecido.  

Si usted tiene niños pequeños, escoja su día de salir a comer fuera cuando haya ofertas en las que los niños comen gratis o con un descuento. Ofertas especiales hay por todos lados si tan solo usted busca (más acerca de esto más adelante).

 

  1. Organice las comidas con vegetales más cerca del día en el que hace sus compras, seguido de los vegetales congelados/enlatados que usted puede utilizar más adelante. Yo utilizo los vegetales que son frescos (como el calabacín amarillo y el zucchini, alcachofas o coliflor completa) dentro de los dos días al día de mis compras (al organizar mi pedido de comidas) con los vegetales congelados más adelante.

 

  1. Una vez que sus tarjetas se han terminado y están dispersadas, entonces escriba una lista permanente. También puede pegar en su refrigerador la lista que responderá a la pregunta favorita de todos los tiempos “¿Qué hay de cenar?” en lugar de usar la pizarra, lo cual inclusive le podrá ahorrar más tiempo.

 

  1. Para hacer que este sistema sea flexible, simplemente tache todas las comidas que usted termine haciendo y coloque un CUADRO alrededor de cada comida que usted tenga que saltarse. Muchas de nosotras tenemos cosas que surgen de repente y que nos obligan a dejar de hacer una comida que ya hemos planificado. Su horario debería ser funcional para usted y no convertirse en otra carga en su vida. La belleza de saltarse una comida es que usted puede tomarlas todas al final de la semana o al final del mes y hacer que su listado de comidas dure más tiempo.

 

Mi menú de cuatro semanas (que utilice por más de cinco años) usualmente duraba cinco semanas, ya que de manera frecuente debíamos saltarnos alguna cena por una variedad de razones.

*Solo asegúrese de que si la comida que se saltó incluía carne fresca, que esta sea colocada en el congelador o haga la comida con la carne fresca al día siguiente y sáltese (encierre en un cuadro) la comida del día siguiente.    

 

Nivel 3

Haga el listado de los ingredientes

¿Quién preparará las comidas?

¿Cuánto de cada cosa?

 

  1. Para simplificar su vida, siéntese durante otros 30 minutos y haga el listado de los ingredientes en el reverso de cada tarjeta. Yo le doy vuelta de forma longitudinal. Eso funciona bien. Si usted quiere un método más simple, escriba el listado de ingredientes en el día en el que prepara cada comida por primera vez, y luego añada cosas que usted pudo haber olvidado durante la primera vez. Este paso simple le ayudará inmensamente cuando esté preparando su lista de supermercado, asegurándose de no olvidar nada.

 

  1. Si a su esposo le gusta cocinar o usted tiene un hijo mayor o adulto que puede preparar cualquier clase de comida, anote quién preparará la comida en la esquina superior izquierda de su tarjeta de 3x5 y asegúrese de colocar el nombre en su calendario o en su Hoja de Comidas a la par de la fecha.

 

Además, para ayudar a preparar a sus hijos menores para la etapa adulta, coloque el nombre del niño que le ayudará a preparar cada comida en la esquina superior izquierda debajo de su nombre. 

*Cuando escoja a cualquier niño para cualquier tarea en su hogar, asegúrese siempre de empezar con el niño más pequeño o el menos maduro para ver qué tal se maneja. Los padres usualmente utilizan de forma excesiva a su hijo mayor (o hijos) no solo sobrecargándolos, sino que además causan que sus hijos menores se vuelvan mimados, malagradecidos e inmaduros. 

 

  1. Para ayudarla con la cantidad, cada vez que usted prepare una comida escriba (con LÁPIZ) qué tanto utilizó para prepararla para ayudarle la próxima vez que la prepare. Si usted se quedó corta, entonces borre y aumente la cantidad. Si usted terminó con una gran cantidad de sobras, entonces disminuya las porciones.

 

Utilizar sus tarjetas para escribir cualquier información importante, tal como cuantas pechugas de pollo cocinar o cuántos huevos revueltos usted necesitó, le ayuda mucho en cuanto a eficiencia y a disminuir aún más el estrés mental de ser un ama de casa. Mientras su familia crece y sus necesidades cambian, usted fácilmente puede modificar sus tarjetas. Por ejemplo:

Para pollo frito, utilice la mitad de una pechuga de pollo por cada niño y una por cada adulto.

Para hamburguesas, utilice la mitad de una libra de carne molida por persona y un pan por cada uno.

Para ravioles, contar 4 por cada adulto y 3 por cada niño o pequeño comedor.

*Para evitar niños gordos o con sobrepeso (y adultos) no sirva “al estilo familiar” poniendo todo sobre la mesa. En su lugar, yo siempre coloco los platos en fila en el mostrador y les coloco una porción en cada plato. ¡Esto también me asegura que todos se están comiendo sus vegetales!

Yo dejó cualquier extra sobre la estufa de modo que si alguien se quiere servir por segunda vez (usted incluida), fácilmente puede ser visto mientras se sirve. Además, mis hijos nunca tuvieron permitido solo ir y agarrar comida de la alacena o del refrigerador. Siempre se les enseñó a preguntar primero, lo cual me ayudó a monitorear no solo que no comieran de más, sino que no comieran en horas cercanas a la cena.

Azúcar

Ya que mi esposo y yo veníamos de crianzas muy distintas, yo no estaba preparada para lidiar con el cereal azucarado que mis hijos querían cada mañana al igual que el que su papi comía. No estoy segura de cómo llegamos a eso y como él terminó accediendo (¡tuvo que haber sido DIOS!), pero hace años, hicimos las mañanas del viernes “¡el día del cereal azucarado!”

A veces es mejor no hacer ciertas cosas un tabú, a menos que usted y su esposo estén en completo acuerdo―si ustedes lo están, agradezca al Señor, ¡porque la mayoría de las parejas no lo está! En su lugar, hágalo un “gusto” o “recompensa.” Dios ama bendecirnos, ¡así que esta puede ser un área en la que usted puede bendecir a sus hijos!

Nuestros hijos no se sienten privados, ni son “raros”, sino que están aprendiendo a vivir con dominio propio y moderación, en lugar de con excesos, que es la forma en la que el mundo vive. El prohibir es volverse religioso, y esa es la forma en la que comienza la rebelión.

¡Haga el “día del cereal azucarado” un día especial como un lunes, para que se levanten de la cama animados, o un viernes, porque lograron terminar la semana! Esto también va para las gaseosas o sodas o bebidas azucaradas (como sea que les llame). En lugar de eliminarlas, deje que las consuman para ocasiones especiales.

Yo creo que enseñar moderación y control es mejor que prohibir algo completamente. Mis hijos tenían permitido tomar gaseosa con su pizza una vez a la semana. Ahora que ellos saben que las gaseosas causan cáncer de estómago (no solo caries u obesidad en los niños), nosotros escogimos eliminarla por completo y sustituirla por té endulzado una vez a la semana. ¡El resto del tiempo ellos toman mucha agua!

Dese un Descanso: Salgan a Comer

Así como lo mencioné anteriormente en este capítulo, siempre es bueno tomarse un descanso de la cocina, y verdaderamente apartar un día, o inclusive dos, para salir a comer cada semana.

La mayoría de familias están fuera de balance y ya sea comen fuera TODO EL TIEMPO, o nunca comen fuera. Por supuesto, algunas veces es porque su esposo ama las comidas caseras que usted prepara.

Si usted sale a comer fuera muy seguido, muy probablemente es porque usted no está preparada. El método que yo he compartido con usted debería ayudarle, pero como dije antes, no trate de dejar de salir a comer fuera completamente; en su lugar, establezca días específicos para salir a comer y tomarse un merecido descanso.

Algunas veces, nosotras las mujeres necesitamos salir a comer fuera; pero muy frecuentemente, a donde usted va y como pide determina que tan seguido usted siente que puede salir a comer. Debido a nuestra familia grande, nosotros usualmente gravitamos alrededor de los menús de 99¢ que hay en la mayoría de restaurantes de comida rápida, y SIEMPRE hemos pedido agua. Antes lo hacíamos debido al costo de 9 bebidas; ahora lo hacemos por cuestiones de salud. No solamente está comprobado que las gaseosas causan cáncer de estómago, sino que además esa cantidad de azúcar disminuye el funcionamiento del sistema inmune hasta en un 50%. Si mis hijos fueran a tomar una gaseosa de vez en cuando, yo preferiría que ellos la consumieran en casa para no contagiarse de enfermedades afuera y además que un litro entero de gaseosa cuesta lo que costaría una sola bebida en un restaurante.   

Asimismo, cuando todos ellos eran pequeños, yo siempre les daba un par de opciones de lo que ellos podían pedir. Además íbamos a los lugares en los que los niños comían gratis, especialmente cuando teníamos tantos menores de 10 o 12 años.

Hay muchas cadenas nacionales de comida rápida y restaurantes locales que quieren atraer a las familias, así que ofrecen comidas de niños gratis o a precios muy bajos. Yo las veo todo el tiempo en rótulos. Llame a los restaurantes en su área para ver si tienen alguna Noche de Niños. Asegúrese de averiguar qué día, la hora a la que empieza, las edades (sea extremadamente clara en cuanto a este punto), y si las bebidas están o no están incluidas. Yo he pedido solo agua para mis hijos cuando ellos hubieran podido tomar una soda (un verdadero gusto).

La solución más sabia es averiguar todo esto por teléfono para que usted no se vea tacaña o para que no pare comiendo en un restaurante la noche equivocada―¡a mí me ha pasado! Entonces escriba todos los detalles en su tarjeta de 3x5 para cada restaurante. ¡Con un lápiz, anote lo que a los niños les gustaría pedir! Esto es útil cuando usted los lleva a pasear o especialmente si la abuela o papá quieren invitar a los pequeños a comer. 

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