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Capítulo 12 "El Fruto del Vientre"

“Un don del Señor son los hijos,
y recompensa es el fruto del vientre”.
Salmo 127:3

Mientras miramos alrededor en nuestra sociedad y vemos ejemplos de abortos, abuso infantil e incesto, nos preguntamos cuándo comenzó nuestro mundo a odiar a los niños. Las Escrituras nos dicen que hay dos cimientos, uno en la roca y el otro en arena movediza. Señoras, nos hundimos en arena movediza y qué inmensa es nuestra caída (Mt. 7:26). 

Dichosas las estériles. Jesús predijo que habría un tiempo más terrible aún que Su crucifixión. ¡El tiempo es ahora! Cuando las mujeres judías estaban llorando y lamentándose por Jesús, Él se dirigió a ellas y les dijo, “Hijas de Jerusalén, no lloren por Mí; lloren más bien por ustedes mismas y por sus hijos. Porque vienen días en que dirán: ‘Dichosas las estériles, los vientres que nunca concibieron y los senos que nunca criaron’” (Lc. 23:28-29). ¿Cuántas veces ha escuchado a una mujer decirle a otra que está embarazada, “¡Mejor tú y no yo!”? ¿Cuántas veces ha escuchado a mujeres con niños pequeños (aún mujeres cristianas) decir, “¡Más nunca! ¡Yo no tendré más hijos!”

Dios los bendijo. Jesús estaba enfrentando el momento más bajo en Su vida; sin embargo, ¡Él dijo que habría un tiempo peor! Cuando mira el movimiento feminista y cómo empujan hacia el lesbianismo, y a tener menos hijos o ningún hijo, podemos ver que estamos viviendo en el día al que Jesús se refería. ¿Está llorando y lamentándose como Jesús dijo que lo harían las hijas de Jerusalén? ¿O escoge creer la decepción? “… Dios los bendijo, diciendo: ‘Sean fecundos y multiplíquense, y llenen las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra’” (Gn. 1:22).

¿Por qué me llaman ustedes “¿Señor, Señor” …? ¿Cómo comenzó el movimiento “anti-hijos”? En los Estados Unidos comenzó como 30 años atrás cuando el anticonceptivo fue creado. Nos hemos estado hundiendo desde entonces. Los anticonceptivos dicen:

No quiero hijos todavía.

No quiero muchos hijos – uno, dos, tres, o hasta cuatro, ¡pero no más!

No los quiero demasiado seguidos

Si, yo digo sí, quiero tener hijos, los quiero cuando yo los quiera, que tan frecuente como yo los quiera, y cuantos más o cuantos menos yo quiera. Dios ya no está en control – ¡lo estoy yo! Yo sé lo que es mejor para mí y con lo que puedo lidiar. ¡Yo escojo mi propio destino, Señor!

“¿Por qué ustedes me llaman: ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que Yo digo?” (Lc 6:46).

Sean fecundos. Para tener a Jesús como Señor de su vida, debe seguir Sus enseñanzas y principios. “…Dios los bendijo y les dijo: ‘Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla. Ejerzan dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra’” (Gn. 1:28).

A menos que el Señor construya la casa. Debemos estar dispuestas a tener tantos, o menos, hijos como Dios lo ve apropiado, porque “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican” (Sal. 127:1). Permita que Dios construya su familia, un embarazo a la vez.

Puesto que eres tibio. Una vez que como cristianas comenzamos a tolerar las “áreas grises”, comenzando con la planificación familiar “natural”, fue más fácil caer en el área más gris oscura usando anticonceptivos en pastillas y el DIU (Dispositivo Intrauterino) para evitar un embarazo. Ahora los cristianos han caído en el área negra – ¡ABORTO! “Así, puesto que eres tibio [usando anticonceptivos], y no frío [que es el aborto] ni caliente [confiando nuestra fertilidad enteramente en Dios], te vomitaré de Mi boca” (Ap. 3:16). ¿Cómo nosotras quienes odiamos el aborto (y a lo mejor hasta trabajamos en un movimiento Pro-Vida) convencemos a una mujer, que está contemplando el aborto, que el niño que carga es una bendición, cuando nosotras mismas rechazamos una bendición?

Para que se reproduzcan en abundancia. ¡Que se multipliquen! En el libro de Mary Pride, The Way Home (El Camino a Casa), ella declara, “la planificación familiar es la ‘madre del aborto’. Una vez las parejas miran a los hijos como ‘creaturas de su propia hechura’, toda reverencia por la vida humana se perdió. Niños como regalos de Dios a quienes recibimos humildemente son una cosa; niños como artículos de nuestra propia hechura es otra. Usted puede hacer lo que quiera con lo que usted ha creado por su cuenta. Por lo tanto, aborto, incesto, abuso infantil”. “Saca contigo todo ser viviente de toda carne que está contigo: aves, ganados y todo reptil que se arrastra sobre la tierra, para que se reproduzcan en abundancia sobre la tierra, y sean fecundos y se multipliquen sobre la tierra” (Gn. 8:17). 

Pueblen la tierra en abundancia. Dios nos dijo claramente que debemos “Sean fecundos y multiplíquense” Este mandamiento lo encontramos en Génesis 1:22, Génesis 1:28, Génesis 8:17, Génesis 9:1, Génesis 9:7, Génesis 35:11, Génesis 48:4, Levítico 26:9, Deuteronomio 7:13, Deuteronomio 8:1, Deuteronomio 30:16, Jeremías 30:19, Jeremías 33:22, y Hebreos 6:14. ¡¡Él nos lo dijo 14 veces!!

“En cuanto a ustedes, sean fecundos y multiplíquense. Pueblen en abundancia la tierra y multiplíquense en ella” (Gn. 9:7).

“También le dijo Dios: ‘Yo soy el Dios Todopoderoso. Sé fecundo y multiplícate; una nación y multitud de naciones vendrán de ti, y reyes saldrán de tus entrañas’” (Gn. 35:11).

“Yo mismo reuniré el remanente de Mis ovejas de todas las tierras adonde las he echado, y las haré volver a sus pastos; y crecerán y se multiplicarán” (Jr. 23:3).

Llenen la tierra. ¿Pero no hemos llenado ya la tierra? Continuamente escuchamos hoy día sobre el alarmante “problema de sobrepoblación”, pero dos expertos nos muestran un escenario diferente:

“Podríamos poner la población del mundo entero en el estado de Texas y a cada hombre, mujer y niño le podrían asignar 2,000 pies cuadrados [la casa promedio es entre 1,400 a 1,800 pies cuadrados] y todo el resto del mundo estaría vacío”. The Way Home (El Camino a Casa) de Mary Pride, página 62.

“Todas las personas en el mundo pudieran pararse, sin tocarse uno al otro, dentro de los límites de la ciudad de Jacksonville, Florida”. Bill Gothard- Institute of Basic Life Principles (IBLP) Publications (Publicaciones del Instituto de Principios Básicos de Vida).

Llenen la tierra. ¡La verdad es que muchos de nosotros vivimos en una nación que está muriendo! Esto significa que los que vivimos hoy día no nos estamos reemplazando. Uno de los “frutos” de nuestra desobediencia es que nosotros que vivimos en Estados Unidos sabemos que el Seguro Social que era para nosotros se acabará cuando seamos mayores. No habrá suficientes niños que trabajen, que provean esos fondos para mantenernos cuando seamos mayores. “Y Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: ‘Sean fecundos y multiplíquense, y llenen la tierra’” (Gn. 9:1).

Un regalo del Señor. Muchas me dicen, “¡Tengo miedo de que, si permito que Dios tome control, me de 20 niños!” No creemos lo que dice la Biblia cuando nos dice, “Un don del Señor son los hijos, y recompensa es el fruto del vientre” (Sal. 127:3). Si el Señor quisiera darnos otro carro, una casa más grande, o una mejor posición en nuestro trabajo que viene con más responsabilidades, pruebas, y más trabajo que va con cada una de estas bendiciones, saltaríamos a la oportunidad. Pero, “por el amor de Dios”, ¡no nos des más hijos! ¡Dios dice que los hijos son una recompensa, no una maldición! ¡Nos hemos dejado lavar el cerebro por las feministas y el punto de vista del mundo! Como cristianas, ¿a quién escogemos escuchar, el punto de vista de Dios o del mundo?

Abrió su matriz. Las estadísticas muestran que en los países desarrollados la mujer promedio, sin anticonceptivos, puede tener cinco o seis hijos, no veinte. Mire le Biblia. Noé sólo tuvo tres, Sara sólo uno, y ambas Rebeca y Raquel sólo tuvieron dos. Señoras, esto fue antes de los anticonceptivos. Las familias grandes eran la excepción en la Biblia y también las más bendecidas.

Lea tuvo seis hijos y una hija, pero Raquel solamente tuvo dos hijos. “Vio el Señor que Lea era aborrecida, y le concedió hijos. Pero Raquel era estéril” (Gn. 29:31). “Y se acordó Dios de Raquel, y la oyó Dios, y abrió su matriz” (Gn. 30:22 JBS). Dios da exactamente la cantidad de hijos que Él quiere darle a cada mujer. Los da en el orden perfecto y en Su tiempo perfecto. En su deseo de controlar su fertilidad, ¿se ha perdido una bendición? “También le dijo Dios: ‘Yo soy el Dios Todopoderoso. Sé fecundo y multiplícate; una nación y multitud de naciones vendrán de ti, y reyes saldrán de tus entrañas’” (Gn. 35:11).

Cerrado completamente toda matriz. No tener hijos es una maldición o castigo de Dios. “se prostituirán, pero no se multiplicarán.” (Os. 4:10). “Porque el Señor había cerrado completamente toda matriz en la casa de Abimelec por causa de Sara, mujer de Abraham” (Gn. 20:18). Esto también nos muestra que es Dios quien abre y cierra el vientre. “Porque el Señor había cerrado completamente toda matriz…” (Gn. 20:18). “Y vio el SEÑOR que Lea era aborrecida, y abrió su matriz…” (Gn. 29:31).

 Dios proveerá a todas sus necesidades. Pero ¿qué pasa si no podemos mantener a más niños? Mucho de lo que nos falta es fe. Clame este verso: “Y mi Dios proveerá a todas sus necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Fil 4:19). Necesitamos reevaluar nuestras prioridades. ¿Podrían sus necesidades ser realmente “deseos”? “Somos las personas más ricas de la historia, pero somos los más temerosos acerca de los costos de la crianza de los hijos”. The Way Home (El Camino a Casa) de Mary Pride, pág. 48. Seamos “... ni amar el dinero” (1Tim. 3:3 NTV).

La que se queda en casa. Como ama de casa, puede reclamar este versículo mientras trata de mantener a su familia. “Y la que se queda en casa repartirá el botín” (Sal. 68:12). Además, muchas de las familias numerosas han compartido que las mujeres que han elegido limitar a sus familias les han dado bolsas y cajas de ropa de marca.

Contentémonos con eso. También mucho de lo que nosotras queremos darles a nuestros hijos es algo que más adelante los puede arruinar y guiarlos a su destrucción. Seamos honestas, los niños que “lo tienen todo”, los juguetes, la ropa, sus propias habitaciones, ¿acaso no son los más malcriados, malagradecidos, y miserables? ¿No son estos los mismos niños que de adolescentes son atraídos por las drogas y las sectas, y son más propensos al suicidio? Esto es lo que dice la Escritura: “Y si tenemos qué comer y con qué cubrirnos, con eso estaremos contentos. Pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo y en muchos deseos necios y dañosos que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición” (1 Tim. 6:8–9).

Estando contento. ¿Quiere que sus hijos estén descontentos cuando se casen porque les ha dado tantas riquezas? ¿No debería enseñarles a sus hijas a estar contentas para que no se vean obligadas a trabajar fuera de casa? ¿No debería ser nuestro objetivo con nuestros hijos enseñarles buena ética de trabajo? ¿Acaso no fue el hombre “rico” el que se alejó de Jesús y no pudo entrar en el reino? ¿Recuerda lo que Jesús dijo de lo difícil que sería para un camello pasar por el ojo de una aguja?

Así que sinceramente no es que sintamos temor de que no podremos proveer para cubrir las necesidades de nuestros hijos y por nuestros futuros hijos. Nuestra decisión de rechazar la bendición de Dios de más hijos es basada en proveer “deseos,” que inevitablemente los llevarán a la destrucción. “Sea el carácter de ustedes sin avaricia, contentos con lo que tienen…” (Hb. 13:5).

Amor al dinero. ¿Sabía que los niños actualmente tienden a ser una carga financiera casi el doble del tiempo que una vez fueron?  La contribución de los hijos a la familia y a la sociedad ahora ha sido alargada por años mientras ellos van a la escuela. La gente joven en previas generaciones ayudaron a conservar alimentos, coser ropa, arar y cosechar el campo, o trabajar en posiciones como aprendiz para ayudar a la familia económicamente. Cuando llegaban a sus años de adolescencia claramente se convertían en valiosa aportación a sus familias y padres. Cada una de nosotras conocemos gente joven, de veinte y treinta años, que todavía viven de sus padres. Esto pasa aún después de que sus padres han pagado grandes sumas de dinero por una educación universitaria y licenciatura. Pregúntese por qué siente que es importante enviar a sus hijos a la universidad; ¿Es por carácter piadoso? “Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores” (1Tim. 6:10).

Temor. En vez del temor de tener hijos que el mundo nos continúa diciendo, hablemos del temor que no nos están diciendo. No sólo nos perdemos las bendiciones, si no que estamos viviendo peligrosamente por lo que usamos para detener la bendición de Dios. Recuerde, “No se dejen engañar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará” (Ga. 6:7). ¿Por qué queremos sembrar una semilla (teniendo intimidad) y sin embargo no cosechar el fruto del vientre (un bebé)? ¡Con el aborto en realidad arrancamos la raíz de la tierra! Señoras, ¿cómo pueden confiar en Dios para su salvación y no confiarle a Él el número de hijos que deben tener? Le confiamos a Él nuestra eternidad, ¡pero no podemos confiarle nuestra fertilidad!

Multiplicaré tu simiente. ¿Cuáles son los peligros de detener nuestra propia fertilidad? “La píldora es un abortivo; perturba el revestimiento del útero (endometrio), asegurando que cualquier bebé que pueda haber sido concebido no pueda implantarse correctamente en el vientre. Por lo tanto, el bebé muere de hambre entre los siete o nueve días de edad. Luego, el pequeño bebé es expulsado del vientre – víctima de aborto. La píldora también es peligrosa para la salud de la madre causándole hipertensión, coágulos de sangre, diabetes – por lo tanto, ha subido la diabetes maternal y examinación obligatoria para todas las mujeres” (Información de varias publicaciones IBPL) “…te bendeciré, y multiplicando, multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos” (Gn. 22:17 JBS).

En vano trabajan los que la edifican. Muchas de nosotras alguna vez creímos en la planificación familiar natural. Creíamos que, si nosotras y nuestros esposos “planificábamos” nuestra familia “naturalmente”, estaríamos trabajando con Dios. ¿Acaso no estábamos siendo responsables? No. Todavía estábamos diciendo que sabíamos, por encima de Dios, lo que era mejor para nuestras familias. ¡Aquellas de nosotras que decidimos confiar en Dios hemos experimentado gran libertad! Al entregarle esta responsabilidad a Dios sentí un gran peso levantarse de mi vida. Algunas mujeres nunca tuvieron más hijos, mientras que otras tuvieron un par más. He encontrado que lo que Dios hizo en la vida de aquellas que decidieron confiar en Él, ¡Él les dio los deseos de su corazón! Las mujeres que realmente no querían más hijos no tuvieron más hijos. Aquellas, como yo, que querían más, fueron bendecidas con más. Al confiar en el SEÑOR en construir nuestras casas, tuvimos la confianza de que teníamos lo mejor Suyo y pudimos confiar en Él, y nunca más preocuparnos sobre los anticonceptivos, o si nos bajaba el periodo. “Si el SEÑOR no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican…” (Sal. 127:1).

Derramaba su semen. ¿Qué pasa con los métodos contraceptivos que usan los hombres como métodos barrera? No es sorprendente que la Biblia ha cubierto a todos. Cuando la “semilla (semen) fue desperdiciada” en Génesis 38:9, “Y Onán... derramaba su semen en tierra para no dar descendencia”. “Pero lo que hacía era malo ante los ojos del Señor. También a él le quitó la vida” (Gn. 38:9–10).

Quedaron estériles. Cuando las mujeres comenzaron a jugar a ser “Dios” con sus cuerpos decidiendo cuando y si iban a quedar embarazadas, comenzaron a escoger entre la vida y la muerte del bebé que cargaban. Cuando comenzamos a seguir las mentiras de aquellos que son pro-aborto: “podemos hacer con nuestros cuerpos lo que queremos”, vemos estas consecuencias.

Esterilidad. Demasiadas mujeres hoy día no pueden quedar embarazadas por haber esperado tener hijos, los anticonceptivos, múltiples compañeros, y daño de abortos anteriores, todos los cuales lo más seguro aumentan la posibilidad de que no cargue al bebé a término completo. Esto ha causado una obsesión entre mujeres americanas de tener un hijo “a cualquier precio”. “Vio el Señor que Lea era aborrecida, y le concedió hijos. Pero Raquel era estéril” (Gn. 29:31). Como resultado hemos:

Aborto. Se nos dice que está mal que nazcan hijos que no se “desean”, pero la verdad es que esos bebés son definitivamente deseados. Los largos años de espera para aquellos que quieren adoptar un bebé, son una.

Fertilización Invitro. Muchos cristianos no ven nada malo con bebés probeta para una pareja sin hijos.  Sin embargo, ya que este método es tan costoso, ahora los doctores ponen varios huevos fertilizados, con la esperanza de que algunos se implanten. Esto a veces resulta en “embarazos múltiples”, y la pareja tiene que escoger “a cuáles y a cuantos” concederle la vida y cuáles serán abortados. Como resultado, muchos óvulos fertilizados (bebés) son eliminados en la probeta o más tarde abortados del vientre. Muchas de nosotras también conocemos el caso del médico que usó su propio semen, para ahorrar tiempo y dinero, y se estima que tuvo cientos de niños en el área de Chicago.

Madres de alquiler. Estas son mujeres a quienes se les paga para llevar el hijo de un hombre con otra mujer. Esta práctica no es nueva. Agar fue la primera y más conocida madre de alquiler. El odio que Sarah sintió por ella y la destitución de Ismael y Agar, sin olvidar las guerras que han continuado hasta hoy día, nos muestra el resultado de este método, ¡de obtener un hijo “a cualquier precio”!

Prostitución sin paga. La mentira del “amor libre” no es nada más que las mujeres prostituyéndose, pero las mujeres han pagado el precio. Desde que comenzó el movimiento feminista (y la invención de la píldora), un “ligue de una noche” supuestamente es nuestro derecho como mujeres en nuestra sociedad.  Ahora hemos esparcido por todas partes enfermedades venéreas, SIDA, embarazos no planeados, abortos, infertilidad, vergüenza mental y emocional, aumento en suicidios (especialmente entre adolescentes) y baja autovaloración. Estos son sólo algunos de los resultados cuando ignoramos las leyes de Dios que fueron escritas para nuestra protección, no para limitar nuestra libertad.

Homosexualidad. Ahora estoy segura de que usted se estará preguntando cómo los anticonceptivos y la esterilización han impulsado y propagado la homosexualidad. “Por esta razón Dios los entregó a pasiones degradantes; porque sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza. De la misma manera también los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío” (Rom. 1:26–27). Hemos visto parte de su “castigo merecido” por su error. El SIDA se ha propagado, especialmente entre homosexuales. Cuando las mujeres comenzaron a despreciar tener hijos, parar de llevar el fruto de su vientre, y se esterilizan voluntariamente, ¡esto es antinatural! Los homosexuales creen (aquellos quienes han removido el posible resultado de la unión entre un hombre y una mujer) recibieron el mensaje claro de que la unión física era puramente por placer, y no por el motivo de producir fruto de la semilla del hombre.

Vamos a resumir lo que Dios nos ha estado diciendo hasta ahora en Su Palabra, ya que “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia…” (2 Tim. 3:16):

Los hijos son una bendición. (Gn. 1:22, Gn. 1:28).

Los hijos son nuestra recompensa. (Salmo 127:3).

Dios abre y cierra el vientre. (Gn. 20:18, Gn. 29:31).

Dios nos ordenó que nos multiplicáramos y llenáramos la tierra. (Gn. 1:22, Gn. 1:28, Gn. 8:17, Gn. 9:1, Gn. 48:4, Lev. 26:9, Dt. 7:13, Dt. 8:1, Dt. 30:16, Jr. 30:19, Jr. 33:22, y Hb. 6:14).

La Tierra no está llena; no estamos superpoblados

No debemos darle todo deseo a nuestros hijos, o los llevará a su destrucción.

Dios provee todas nuestras necesidades; no tenemos que preocuparnos. (Flp. 4:19).

No todo el mundo recibirá la bendición de una familia grande; algunos tendrán uno o dos hijos sin ni si quiera “ayudar a Dios” con anticonceptivos o la esterilización.

Usando cualquier método de anticoncepción o esterilización, estamos imponiendo una maldición o castigo sobre nosotras mismas como Dios hizo con aquellos en la Biblia. (Gn. 38:9–10).

Realmente no podemos decir que somos Pro-Vida si usamos anticonceptivos ya que son la base del aborto.

Bienaventurado el hombre que tiene llena su aljaba. ¿Qué hace si quiere más hijos y su esposo no?  Primero, necesita orar y arrepentirse de cualquier cosa que usted haya hecho para promover que se alejara de su deseo de ser “feliz” ya que, “Como flechas en la mano del guerrero, así son los hijos tenidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que de ellos tiene llena su aljaba…” (Sal. 127:4-5). ¿Murmura y se queja sobre la cantidad de “trabajo” que tiene por los hijos que Dios ya le ha dado? “Hagan todas las cosas sin murmuraciones ni discusiones” (Flp. 2:14). Cuando su esposo llega a casa del trabajo, ¿lo hace su “asistente”, pretendiendo que él la ayude en los quehaceres del hogar y a usted? “Entonces el Señor Dios dijo: ‘No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda adecuada’” (Gn. 2:18).  ¿Son sus hijos agradables cuando están a su alrededor o son rebeldes e irrespetuosos? ¿Gobiernan en su hogar y sobre usted? “La vara y la reprensión dan sabiduría, pero el niño consentido avergüenza a su madre” (Pr. 29:15). (No se pierda la lección 14 “Las enseñanzas de su madre).

Hará que los padres se reconcilien con sus hijos. Ore estas tres Escrituras: (1) Pídale al Señor que hable al corazón de su esposo acerca de los futuros hijos. “Un don del Señor son los hijos, y recompensa es el fruto del vientre” (Sal. 127:3). (2) Pídale a Dios que restaure el corazón de su esposo hacia sus hijos y hacia los futuros hijos. “Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que Yo venga y hiera la tierra con maldición” (Mal. 4:6). (3) Pídale al Señor que cambie el corazón de su esposo. “Como canales de agua es el corazón del rey en la mano del Señor; Él lo dirige donde le place” (Pr. 21:1). Si su esposo le dice que continúe tomando la píldora o que siga mirando las señales de fertilidad, no resista su autoridad; entrégueselo al Señor. Confíe que Dios puede cambiar su corazón. Finalmente, su esposo es responsable, no usted, así que no permita que la culpabilidad la agobie. Por lo que usted sí es responsable es de someterse a la autoridad que Dios ha puesto sobre usted, y esa autoridad es su esposo. “Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo” (Ef. 5:24).

¿Qué hace si su esposo se hizo una vasectomía, o usted se ha ligado las trompas? Muchas parejas me han confesado que han cargado gran responsabilidad después de haber cometido un grave error que cambió su vida después de haberse esterilizado. Algunos han tomado el paso de dar marcha atrás a la esterilización permanente. Usted puede encontrar cómo reversar una vasectomía contactando al Dr. Pohl en Houston, Texas, quien se especializa en reversión de vasectomías micro quirúrgicamente. ¡Él ha hecho 1,800 de estas cirugías y como garantía, si no funciona, les devuelve el dinero! Su número es 1-713-Reverse. O visite su página web que es muy informativa a vasectomyreversal.com. El doctor en el piso de arriba, Dr. Rawson, hace reversión de trompas. Su número es 1-281-363-4445, su página web es fertility.com. Antes de descartar a cualquiera de estos médicos debido a los costos que implica, ore para que Dios proporcione los fondos. ¡Él es el Dios de lo imposible y el Dios de las segundas oportunidades!

Llevamos cautivo todo pensamiento. ¿Qué hace si es usted quien ha decidido limitar o espaciar los nacimientos de sus hijos? Examine sus motivos y sus miedos. ¿Su motivo es egoísta, al querer más cosas materiales o más tiempo para “usted misma”?  Si ha creído esa mentira, recuerde la Escritura, “Pero entre ustedes no es así, sino que cualquiera de ustedes que desee llegar a ser grande será su servidor, y cualquiera de ustedes que desee ser el primero será siervo de todos” (Mc. 10:43-44). Sin duda una madre, especialmente de muchos hijos, es un lugar de servidumbre. ¡Dios nos dice que somos grandes! Ser un servidor es el mensaje que Jesús habló y vivió cuando Él caminó en esta tierra, y es uno de Sus más olvidados mensajes hoy día. Derribe el falso razonamiento. “destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo” (2 Co. 10:5). 

Hace de la carne su fortaleza. ¿Se siente abrumada con los hijos que tiene? Primero, verifique para ver si está siguiendo la sabiduría de Dios que se encuentra en Proverbios con respecto a la formación de los niños. (Vea “Las enseñanzas de su madre”, ya que “Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento. Por cuanto tú has rechazado el conocimiento” (Os. 4:6)). No confíe en expertos o autores cristianos o seculares, en lugar de eso, vaya al Autor y Creador de sus hijos para encontrar respuestas. “Bendito es el hombre que confía en el Señor, cuya confianza es el Señor” (Jr. 17:7). “Maldito el hombre que en el hombre confía, y hace de la carne su fortaleza…” (Jr. 17:5). Fíjese si todo lo que usted hace por sus hijos (todas las actividades extraescolares) tienen valor eterno. “Corte” al mínimo indispensable esas actividades que no califican. Es Satanás quien la está agotando y causando que sea derrotada, así él puede alcanzar su meta de “¡evitar el nacimiento de más niños cristianos!”

Temer a los hombres resulta una trampa. ¿Tiene miedo de dar a luz? Comience a examinar sus decisiones de dar a luz para seguir el camino que más sigue el plan de Dios en cuanto a dar a luz. Tenga fe en Él y en como Él creó su cuerpo perfectamente, el cuerpo que carga el bebé en su vientre. ¿Acaso le dirá Él que usted está “sola” cuando sea tiempo de dar a luz, o incluso darle de comer a ese niño (siendo exitosa amamantando)? ¿Ha fallado Él en la manera que la creó a usted, aunque Él ha creado un bebé perfecto dentro suyo? “Temer a los hombres resulta una trampa, pero el que confía en el Señor sale bien librado” (Pr. 29:25 NVI).

Hay un maravilloso y PODEROSO libro que acabo de leer y que encarecidamente para que cada mujer lea y crea – ¡Supernatural Childbirth (Parto Supernatural) por Jackie Mize! Una madre de seis (quien tiene un matrimonio restaurado y su esposo es un doctor) me habló de él. Ella me dijo que tuvo a sus primeros tres hijos naturalmente, pero tuvo a sus últimos tres supernaturalmente – ¡¡totalmente SIN DOLOR!! Ordené el libro y estaba totalmente impresionada. Voy a utilizar estos principios y las Escrituras para preparar a mis tres hijas para sus futuros embarazos, y planifico darle uno a mis nueras también como regalo de bodas. Puede leer testimonios en Amazon.com, pero después del testimonio de mi amiga y haber leído el libro, ¡estoy totalmente convencida no solamente de que es posible si no de que es el plan de Dios para los suyos!

Mi pueblo ha sido destruido. “Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento” (Os. 4:6). ¿Qué conocimiento puede ser recopilado de ver tantos matrimonios rotos y en problemas? Una falta de sumisión o un espíritu rebelde eventualmente destruirá su matrimonio e impedirá recibir protección. Si su esposo desea hijos o si no quiere, sométase a él. “Las mujeres estén sometidas a sus propios maridos como al Señor” (Ef. 5:22, Col 3:18, 1Pe 3:1). (Vea la lección 8 “Esposas, sean sujetas” porque “Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento. Por cuanto tú has rechazado el conocimiento” (Os. 4:6)).

Trabajadoras en casa. Cuando usted trabaja fuera de su hogar, los hijos que tiene, y cualquier bebé que tenga en el futuro, fácilmente se convierten en una carga, no en una bendición. Por tener dos trabajos (casa y carrera), está físicamente exhausta, y cargada financieramente ya que mucho de lo que usted gana va hacia el cuidado de los niños o las cosas de más que necesita para el trabajo. Una mujer se sentó y calculó cuál era su ganancia de trabajar fuera de su hogar. Encontró que solamente le sobraba $1.00 la hora después de pagar el cuidado de sus tres niños. Si esto no fuera lo suficientemente malo, vemos que dejar el hogar usualmente es parte del plan del enemigo para dividir y conquistar. Debe orar constantemente para permanecer en su hogar. Ya que tantas mujeres están trabajando fuera del hogar, nuestros hogares están vacíos y se están desmoronando. “a vivir sabiamente y a ser puras, a trabajar en su hogar…” (Tt. 2:5 NTV). (Lea “La marcha de su hogar”, porque “Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento. Por cuanto tú has rechazado el conocimiento” (Os. 4:6)). También, regresar a la escuela ha sido un gran contribuyente a que las mujeres caigan en adulterio y dejen a sus pequeños forzadamente. Eva quería y deseaba conocimiento. “…el día que de él coman, se les abrirán los ojos… conociendo el bien y el mal” (Gn. 3:5). 

Se salvará engendrando hijos. Dios tiene una promesa para aquellas que confían en Dios en cuanto a concebir hijos. “Pero se salvará engendrando hijos, si permanece en fe, amor y santidad, con modestia” (1 Tim. 2:15). Aquí hay algunos ejemplos:

Dos de las mujeres más contenciosas que jamás he conocido son madres de familias grandes, sin embargo, ambas han sido bendecidas con esposos extremadamente devotos. Sus matrimonios han permanecido “salvados”.

Hemos tenido muchas mujeres que comparten testimonios de cómo, a causa de estar embarazadas o tener un bebé tierno, fueron “salvadas” de una situación difícil. Fueron “salvadas” de dificultades externas.

Una mujer fue librada médicamente porque cada vez que su doctor quería hacerle un procedimiento médico que ahora se considera peligroso, estaba embarazada. Fue “salvada” físicamente.

Otra mujer dijo que sus suegros continuamente acosaban a su esposo a que la hiciera regresar a trabajar y que ganara para cumplir. Una vez que su cuarto hijo nació, su esposo comprobó que perderían dinero si su esposa trabajaba por el costo del cuido de los niños. Sus suegros pararon de ejercer presión y ella se “salvó” y pudo quedarse en casa con sus hijos.

En conclusión

¿Quién es el enemigo? Definitivamente, es Satanás. Es quién está detrás del pecado, y los que escuchan sus mentiras son sus esclavos. Tenemos muchas voceras para él; en este momento se les conoce como feministas. Su objetivo ha sido pervertir el camino de Dios para que las mujeres no carguen y tengan hijos. La organización NOW (National Organization for Women en español Organización Nacional de Mujeres) literalmente odia a los hombres y ha recurrido a otras mujeres en busca de compañía y al gobierno por su protección. Estas son las mujeres que está emulando cuando usted también se niega a soportar y obedecer la orden de “ser fructífera y multiplicarse”. Estas mismas mujeres que nunca conocerán o desearán conocer a un hombre, han convencido a las masas de “matar o asesinar” a sus propios hijos como un sacrificio al dios feminista del “yo”. Que Dios nos perdone por escuchar y estar de acuerdo con sus mentiras, “son de su padre el diablo ... el padre de la mentira” (Jn. 8:44).

Que todos lo obedezcamos. Si decide seguir las creencias del mundo, finalmente ha escogido seguir y ser esclava de Satanás. Si dice que cree en Dios, ¡obedézcalo! ¿Por qué ustedes me llaman: “Señor, Señor”, y no hacen lo que Yo digo?” (Lc. 6:46). ¿Ha decidido pedirle al Señor por Su salvación, pero Él realmente no es su Señor y Maestro? Si Él es su Señor, entonces actúe como tal. Si los bebés son una bendición, ¡actué como tal y confíe en Dios con su fertilidad!

¡Qué Dios la bendiga!

Tu mujer será como fecunda vid

en el interior de tu casa;

tus hijos como plantas de olivo

alrededor de tu mesa

Salmo 128:3

Compromiso personal: Confiar en Dios en todas las áreas de mi vida, incluyendo la maternidad. “Basada en lo que he aprendido sobre la Palabra de Dios y de observar los frutos de desobediencia de esta generación entrego mi cuerpo y rindo mi cuerpo a mi Señor. Si estoy pasada de años para tener hijos, o permanentemente no puedo concebir, me comprometo a difundir la verdad y a confesar mis faltas a otros para desanimarlos de cometer los mismos errores”.

"Si está lista para comprometerse con DIOS a terminar el curso, AL HACER CLIC AQUÍ ha aceptado y está lista para documentar este próximo paso a lo largo de su Viaje de Restauración en su formulario" Mi Diario". Tómese su tiempo, tome asiento, tome su café o té y derrame su corazón en su Diario.

Como "Asímismo las ancianas ... enseñen lo que es bueno, para que INSTRUYAN a las jóvenes ..." (Tito 2: 3) Tendrá la oportunidad de hablar con las mujeres más jóvenes que todavía están solteras como parte de su ministerio ".