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Capítulo 12 "El Fruto del Vientre"

"Los hijos son un regalo del Señor;
los frutos del vientre son nuestra recompensa".
Salmo 127:3

Mientras miramos alrededor en nuestra sociedad y miramos ejemplos de abortos, abuso infantil e incesto, nos preguntamos cuándo comenzó nuestro mundo a odiar a los niños.  Las Escrituras nos dice que hay dos cimientos, uno en la roca y el otro en arena movedisa.  Señoras, nos hundimos en arena movedisa y qué inmensa es nuestra caída.  “Por otro lado, a cualquiera que me oye estas palabras y no las pone en práctica, lo compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena” (Mt. 7:26).

Dichosas las estériles.  Jesús predijo que habría un tiempo más terrible aún que Su crucifixión.  ¡El tiempo es ahora!  Cuando las mujeres judías estaban llorando y lamentándose por Jesús, El se dirigió a ellas y les dijo,: —Hijas de Jerusalén, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos.  Miren, va a llegar el tiempo en que se dirá: “¡Dichosas las estériles, que nunca dieron a luz ni amamantaron!” (Lc. 23:28-29).  ¿Cuántas veces ha escuchado a una mujer decirle a otra quien está embarazada, “¡Mejor tú y no yo!”?  ¿Cuántas veces ha escuchado a mujeres con niños pequeños (aún mujeres cristianas) decir, “¡Más nunca!  ¡Yo no tendré más hijos!?

Y Dios los bendiga.  Jesús estaba enfrentando el momento más bajo en Su vida; sin embargo, ¡El dijo que habría un tiempo peor!  Cuando mira el movimiento feminista y cómo empujan hacia el lesbianismo, y a tener menos hijos o ningún hijo, podemos ver que estamos viviendo en el día al que Jesús se refería.  ¿Está usted llorando y lamentándose como Jesús dijo que lo harían las hijas de Jerusalén?  ¿O escoge creer la decepción?  “… y (Dios) los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen las aguas de los mares.  ¡Que las aves se multipliquen sobre la tierra!» (Gen. 1:22).

¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”…?  ¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo?” (Lc 6:46)  ¿Cómo comenzó el movimiento “anti-hijos”?  En los Estados Unidos comenzó como 30 años atrás cuando el anticonceptivo fue creado.  Nos hemos estado hundiendo desde entonces.  Los anticonceptivos dicen: 

No quiero hijos todavía.

No quiero muchos hijos – uno, dos, tres, o hasta cuatro, ¡pero no más!

Si, y digo, si quiero tener hijos, los quiero cuando yo los quiera, que tan frecuente como los quiero, y cuantos más o cuantos menos quiero.  Dios ya no está en control – ¡yo lo estoy!  Yo sé lo que es mejor para mí y con lo que puedo lidear.  ¡Yo escojo mi propio destino, Señor!

Sean fructíferos.  “…y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo» (Gn. 1:28).

A menos que el Señor construya la casa.  Debemos estar dispuestas a tener tantos, o menos, hijos como Dios ve apropiado, porque “Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles” (Salmo 127:1).  Permita que Dios construya su familia, un embarazo a la vez.

Porque eres tibio.  Una vez que como cristianos comenzamos a tolerar las “áreas grises,” comenzando con la planificación familiar “natural,” fue más fácil caer en área más gris oscura usando anticonceptivos en pastillas y el IUD para evitar un embarazo.  Ahora los cristianos han caído en el área negra – ¡ABORTO!  “ Por tanto, como no eres ni frío [que es el aborto] ni caliente [confiando nuestra fertilidad enteramente en Dios], sino tibio[usando anticonceptivos], estoy por vomitarte de mi boca (Ap. 3:16).  ¿Cómo nosotras quienes odiamos el aborto (y a lo mejor hasta trabajamos en un movimiento Pro-Vida) convencemos a una mujer, que está contemplando el aborto, que el niño que carga es una bendición, cuando nosotras mismas rechazamos una bendición?

¡Que sean fecundos! ¡Que se multipliquen.  En el libro de Mary Pride, The Way Home (El Camino a Casa), ella declara, “Planificación familiar es la ‘madre del aborto’.  Una vez las parejas miran a los hijos como ‘creaturas de su propia hechura,’ toda reverencia por la vida humana se perdió.  Niños como regalos de Dios a quienes recibimos humildemente es una cosa; niños como artículos de nuestra propio hechura es otra.  Usted puede hacer lo que quiera con lo que usted ha creado por su cuenta.  Por lo tanto, aborto, incesto, abuso infantil.”  “Saca también a todos los seres vivientes que están contigo: las aves, el ganado y todos los animales que se arrastran por el suelo. ¡Que sean fecundos! ¡Que se multipliquen y llenen la tierra!” (Gn. 8:17). 

Pueblen la tierra en abundancia.  Dios nos dijo claramente que debemos “ser fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla.”  Este mandamiento  lo encontramos en Génesis 1:22, Génesis 1:28, Génesis 8:17, Génesis 9:1, Génesis 9:7, Génesis35:11, Génesis 48:4, Levítico 26:9, Deuteronomio 7:13, Deuteronomio 8:1, Deuteronomio 30:16, Jeremías 30:19, Jeremías 33:22, y Hebreos 6:14.  ¡El dijo que fuéramos fértiles y nos multipliquemos 14 veces!!

“En cuanto a ustedes, sean fecundos y multiplíquense; sí, multiplíquense y llenen la tierra” (Gen. 9:7).  “Luego Dios añadió: «Yo soy el Dios Todopoderoso. Sé fecundo y multiplícate. De ti nacerá una nación y una comunidad de naciones, y habrá reyes entre tus vástagos” (Gen. 35:11).

“Al resto de mis ovejas yo mismo las reuniré de todos los países adonde las expulsé; y las haré volver a sus pastos, donde crecerán y se multiplicarán” (Jer. 23:3).

Llenen la tierra.  Nos han dicho numerosas veces que hemos más que llenado la tierra, y que actualmente estamos sobrepoblados.  ¿No hemos llenado la tierra ya?  Aunque contínuamente escuchamos hoy día sobre el alarmante “problema de sobrepoblación,”  aquí vemos dos expertos que nos muestran un escenario diferente.

 “Podríamos poner la población del mundo entero en el estado de Texas y a cada hombre, mujer y niño le podrían asignar 2,000 pies cuadrados [la casa promedio es entre 1,400 a 1,800 pies cuadrados] y todo el resto del mundo estaría vacío.” El Camino a Casa de Mary Pride, página 62.

“Todas las personas en el mundo pudieran pararse, sin tocarse uno al otro, dentro de los límites de la ciudad de Jacksonville, Florida.” Bill Gothard- Institute of Basic Life Principles (IBLP) Publications

Llenen la tierra.  ¡La verdad es que muchos de nosotros vivimos en una nación que está muriendo!  Esto significa que los que vivimos hoy día no nos estamos reemplazando.  Uno de los “frutos” de nuestra desobediencia es que nosotros que vivimos en Estados Unidos sabemos que el Seguro Social que era para nosotros se acabará cuando seamos mayores.  No habrán suficientes niños que trabajen, que provean esos fondos para mantenernos cuando seamos mayores.  “Dios bendijo a Noé y a sus hijos con estas palabras: «Sean fecundos, multiplíquense y llenen la tierra…”

Un regalo del Señor.  Muchas me dicen, “¡Tengo miedo de que si permito que Dios tome control, me dará 20 niños!”  Esto simplemente no es verdad.  Siguiendo y confiando en el Señor esto no ocurre.  De hecho, la mayoría de las mujeres hoy en día son incapaces de concebir un hijo, especialmente cuando esperan para tener hijos.  También, al esperar a tener hijos, o limitando el número de hijos que tendremos, realmente no creemos lo que dice la Biblia cuando nos dice, “Los hijos son un regalo del Señor; los frutos del vientre son nuestra recompensa” (Sal. 127:3).  Si el Señor quisiera darnos otro carro, una casa más grande, o una mejor posición en nuestro trabajo que viene con más responsabilidades, pruebas, y más trabajo que va con cada una de estas bendiciones, saltaríamos a la oportunidad.  Sin embargo, ¡“por Dios” – no me des más hijos!  ¡Dios dice que los hijos son una recompensa y una bendición, no una maldición!  ¡Nos hemos dejado lavar el cerebro por las feministas y el punto de vista del mundo!  Como cristianos, ¿a quién escogemos escuchar, el punto de vista de Dios o del mundo?

Abrió su vientre.  Las estadísticas muestran que en los países desarrollados la mujer promedio, sin control de la natalidad, puede tener cinco o seis hijos, no veinte.  La infertilidad se ha propagado, ¡y muchas no pueden concebir ni un solo hijo!  También podemos mirar bien en la Biblia.  Noé sólo tuvo tres, Sara sólo uno, y ambas Rebeca y Raquel sólo tuvieron dos.  Señoras, esto fue antes del control de la natalidad.  Las familias grandes eran la exepción en la Biblia.  La familia grande de donde salió José tomó por lo menos cuatro madres: Raquel, Lea y dos concubinas.  Lea tuvo por lo menos seis hijos y una hija pero Raquel solamente tuvo dos hijos.  “Cuando el Señor vio que Lea no era amada, le concedió hijos. Mientras tanto, Raquel permaneció estéril” (Gen. 29:31).  “Pero Dios también se acordó de Raquel; la escuchó y le quitó la esterilidad” (Gen. 30:22).

Si escoge seguir a Dios con su fertilidad, El le dará exactamente la cantidad de hijos con la que El quiere bendecirla, y la cantidad que puede manejar.  El también sera fiel dándole cada hijo en el orden perfecto y en Su tiempo perfecto.  Mi preocupación es que si mi deseo ha sido de controlar mi fertilidad, me preguntaría si he perdido una bendición de Dios, ya que El dice, “También le dijo Dios: Yo soy el Dios Todopoderoso.  Sé fecundo y multiplícate; una nación y multitud de naciones vendrán de ti, y reyes saldrán de tus lomos” (Gen. 35:11).

Quedarán estériles.  No tener hijos es una maldición o castigo de Dios, no la bendición que nuestro mundo nos ha convecido que es.  Pregúntele a cualquier mujer que finalmente quiere hijos y se entera que es infertil.  “Comerán, pero no se saciarán; se prostituirán, pero no se multiplicarán, porque han dejado de hacer caso al SEÑOR” (Osea 4:10).  “porque a causa de lo ocurrido con Sara, la esposa de Abraham, el Señor había hecho que todas las mujeres en la casa de Abimélec quedaran estériles” (Gen. 20:18). Esto también muestra que es Dios quien abre y cierra el vientre. “El Señor había hecho que todas las mujeres … quedaran estériles” (Gen. 20:18).  “Cuando el Señor vio que Lea no era amada, le concedió hijos…” (Gen. 29:31).

Mientras estudiaba la planificación natural de natalidad (antes de que comenzara a confiar en Dios con mi fertilidad), la ciencia acababa de aprender que durante un período de tres días en su ciclo, el vientre (o útero) de la mujer en realidad se levanta y abre para aceptar la fertilidad (o esperma).  La Palabra de Dios fue escrita mucho antes que la ciencia tuviera idea que el vientre realmente se abriera y cerrara.  Cada mes, después de esta ventana de tres días, el vientre (o útero) realmente se cierra bien apretado para proteger el hijo que, esperanzadamente, se concibe cada mes.  Cuando el vientre descubre que no hay hijo como resultado de hormonas balanceadas, entonces las paredes del útero se comienzan a caer y el periodo de una mujer, o menstruación, ocurre.  La ciencia comprueba continuamente que la Biblia está correcta y es verdad, y nosotros debemos también, confiando que los hijos son realmente una bendición y el fruto del vientre es realmente un premio.

 Dios les proveerá de todo lo que necesiten.  Muchos se excusan a sí mismos de aceptar más hijos declarando que ellos simplemente no pueden costear o proveer por más ningún hijo.  Sin embargo, yo encontré que “Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús” (Fil 4:19).  Fue mi madre, quien no realmente era creyente en ese momento, quien me dijo que Dios proveería por cada hijo que yo tuviera.  Ella me dijo que entre más hijos Dios le daba, más dinero ganaba mi padre, hasta que su mayor ingreso lo tuvo mientras todos nosostros, siete, vivíamos en casa.  Entonces, mientras cada hijo se mudaba, él comenzaba a ganar menos. 

Personalmente creo que muchas familias grandes viven en pobreza porque tienen lo que yo llamo “mentalidad de pobreza,” y hablan de esta maldición sobre sí mismos diariamente.  “No podemos costearlo” es lo que ellos le dicen a otros, a ellos mismos, y a sus hijos.  ¡Tengo la bendición de ser madre soltera con seis hijos viviendo en casa!  ¡Esto es definitivamente Dios y no yo!!  No busco apoyo de su padre ni de nadie más.  Aun cuando enfrentamos lo que aparenta ser “no suficiente” yo sé que mientras miro a Dios solamente, El me bendicirá sin duda, con todas las necesidades de nuestra familia.  Fe es creer en lo que no vemos; aun cuando es lo que no tenemos en una cuenta de banco.  Cuando estamos cortos de algo, aunque seamos tentados, reuso a decir que no podemos costearlo.  En lugar de ello, le pido al Señor si El quiere que yo espere, o sigo adelante y compro o pago algo.   Como soy fiel de diezmar primero, y sobre el diez por ciento que El pide, ¡yo sé que mis hijos y yo siempre tendremos más que suficiente para dar gloria a Dios!!

Y la que se queda en casa.  Para ustedes que son amas de casa, pero están preocupadas que tendrán que regresar a trabajar, clamen este versículo para su familia.  “Y la que se queda en casa repartirá el botín” (Salmo 68:12).  Muchas mujeres que se han quedado en casa han encontrado que el Señor provee para sus familias de maneras increíbles.  Confíe que el Señor nunca la dejará de querer por nada. 

Contentémonos con eso.  También mucho de lo que nosotros queremos darle a nuestros hijos es algo que más adelante los puede arruinar y guiarlos a su destrucción.  Seamos honestas, los niños que “lo tienen todo,” los juguetes, la ropa, sus propias habitaciones, ¿acaso no son los más malcriados, malagradecidos, y miserables?  ¿No son estos los mismos niños que de adolescentes son atraídos por las drogas, gangas, cultos, y son más propensos al suicidio?  Esto es lo que dice la Escritura: “Así que, si tenemos ropa y comida, contentémonos con eso.  Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción” (1 Tim. 6:8–9).

Estar contento.  Si sus hijos van a estar contentos cuando se casen, no debemos acondicionarlos proveyéndole todo lo que ellos quieren ahora.  Debemos enseñar a nuestras hijas a estar contenta es esperar o dispensar de algo a veces para que estén contentas con el salario de sus esposos, para que no se sientan forzadas a salir de la casa a trabajar.  ¿Acaso no fue el hombre “rico” el que se marchó de Jesús y no pudo entrar en el reino?  ¿Recuerda lo que Jesús dijo de lo difícil que sería para un camello entrar por el ojo de una aguja?

Así que sinceramente no es que sintamos temor que no podremos proveer por las necesidades de nuestros hijos y por nuestros futuros hijos.  Nuestra decisión de rechazar la bendición de Dios de más hijos es basada en proveer sus “deseos,” que inevitablemente los lleva a una destrucción en el futuro.  “Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen…” (Heb. 13:5).

Amor al dinero.  ¿Usted sabía que los niños hoy día tienden a ser una carga financiera casi el doble del tiempo que una vez fueron?  La contribución de los hijos a la familia y a la sociedad ahora ha sido alargada por años mientras ellos van a la escuela.  La gente joven en previas generaciones ayudaban conservando comida, cosiendo ropa, y araban y cosechaban el campo, o trabajaban en posiciones como aprendiz para ayudar a la familia económicamente.  Cuando llegaban a sus años de adolescencia claramente se convertían en valiosa aportación a sus familias y padres.  Cada una de nosotras conocemos gente joven, de veinte y treintas años de edad, que todavía viven de sus padres.  Esto pasa aún después de que sus padres han pagado grandes sumas de dinero por una educación universitaria y licenciatura.

Con tantos hijos, muchas personas nos pregunta (especialmente a nuestra familia) qué haríamos para poder proporcionar mandar a nuestros hijos a la universidad.  Aunque muchos afirman que sin una educación universitaria no podrán proveer completamente para sus familias, yo elijo creer que el crecimiento espiritual es más importante y hay que protegerlo.  ¡Las estadísticas de jóvenes cristianos que caen en pecado y se desmoronan de su fe es alarmante!!  El dinero, en mi opinión, no vale la condición de su alma y donde pasarán la eternidad.  “Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores” (1 Tim. 6:10).

Temor.  En vez del temor de tener hijos que el mundo nos continua diciendo, hablemos del temor que no nos están diciendo.  No sólo nos perdemos bendiciones, si no que estamos viviendo peligrosamente por lo que usamos para detener la bendición de Dios.  Recuerde, “No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra” (Gal 6:7).  ¿Por qué vamos a querer sembrar una semilla (teniendo intimidad) y no cosechar el fruto del vientre todavía (un bebé)?  ¡Con el aborto en realidad arrancamos la raíz de la tierra!  Señoras, ¿cómo puede usted confiar en Dios para su salvación y no confiarle a El el número de hijos que usted debe tener?  Le confiamos a El nuestra eternidad, sin embargo, rehusando a tener hijos estamos diciendo con nuestras acciones que no podemos confiarle nuestra fertilidad. 

Multiplicaré tu descendencia.   ¿Cuales son los peligros de detener nuestra propia fertilidad? “La píldora es un abortivo; molesta o molesta el revestimiento del útero (endometrium), asegurando que cualquier bebé que se concebió en las trompas de falopio no pueda implantarse correctamente en el vientre.  Por lo tanto, el bebé se muere de hambre entre los siete o nueve días de edad.  Entonces el vientre saca al pequeño infante – una víctima de aborto causado por las hormonas en la píldora.  La píldora también es peligrosa para la salud de la madre causándole hipertensión, cuágulos de sangre, diabetes – por lo tanto ha subido la diabetes maternal y examinación mandatoria para todas las mujeres.” (Información de varias publicaciones IBPL)  “…que te bendeciré en gran manera, y que multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena del mar. Además, tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos” (Gen. 22:17).

En vano se esfuerzan los albañiles. Muchos de nosotros alguna vez creímos en la planificación familiar natural.  Creíamos que si nosotras (y nuestros esposos y nosotras) “planificábamos” nuestra familia “naturalmente,” estábamos trabajando con Dios.  ¿Acaso no estábamos siendo responsables?  No. Todavía estábamos diciendo que sabíamos, por encima de Dios, lo que era lo mejor para nuestras familias.  ¡Aquellas de nosotras que decidimos confiar en Dios hemos experimentado gran libertad!  Al entregarle esta responsabilidad a Dios sentí un gran peso levantarse de mi vida.  Algunas mujeres nunca tuvieron más hijos, mientras que otras tuvieron un par más.  He encontrado que lo que Dios hizo en la vida de aquellas que decidieron confiar en El, ¡El le dio los deseos de su corazón!  Las mujeres que realmente no querían más hijos, no tuvieron más hijos.  Aquellas, como yo, que querían más, fueron bendecidas con más.  Al confiar en el Señor en construir nuestras casas, tuvimos la confianza de que teníamos lo mejor Suyo y pudimos confiar en El, y nunca más preocuparnos sobre control de natalidad, o si nos bajaba el periodo.  “Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles . . .” (Salmo 127:1).

Derramaba el semen en el suelo. Y ¿qué sobre esos métodos contraceptivos que usan los hombres como métodos de barreras?  No es sorprendente de que la Biblia ha cubierto a todos.  Cuando la “semilla (semen) fue desperdiciada” en Génesis 38:9, “Pero Onán … derramaba el semen en el suelo, y así evitaba que su hermano tuviera descendencia.  Esta conducta ofendió mucho al Señor, así que también a él le quitó la vida” (Gen. 38:9–10).  No es buena idea.

Quedaron estériles.  Cuando las mujeres comenzaron a jugar “Dios” con sus cuerpos decidiendo cuando y si iban a quedar embarazadas, comenzaron a escoger entre la vida y la muerte del bebé que cargaban.  Cuando comenzamos a seguir las mentiras de aquellos que son pro-abortos: “podemos hacer con nuestros cuerpos lo que queremos,” miramos las consecuencias:

Esterilidad.  Demasiadas mujeres hoy día no pueden quedar embarazadas por haber esperado tener hijos, control de la natalidad, múltiples compañeros, y daño de abortos anteriores, todos los cuales lo más seguro aumentan la posibilidad de que no cargue al bebé a término completo.  Esto ha causado una obseción entre mujeres americanas de tener un hijo “a cualquier precio.”  “Cuando el Señor vio que Lea no era amada, le concedió hijos. Mientras tanto, Raquel permaneció estéril” (Gen. 29:31).  Como resultado hemos:

Fertilización Invintro.  Muchos cristianos no ven nada malo con bebés de probeta para una pareja sin hijos.  Sin embargo, ya que este método es tan costoso, ahora los doctores ponen varios huevos fertilizados, con la esperanza de que algunos se implanten.  Esto a veces resulta en “embarazos múltiples,” y la pareja tiene que escoger “a cuales y a cuantos” concederle la vida y cuales serán abortados.  Como resultado, muchos óvulos fertilizados (bebés) son eliminados en la probeta o más tarde abortados del vientre.  También puede conocer el caso del doctor que usó su propia esperma, para ahorrar tiempo y dinero, y se estima que es el padre de cientos de niños en el área de Chicago.  Otro doctor, quien donó su propia esperma a un banco de esperma, ha sido contactado por muchas madres solteras que quieren que sus hijos conozcan a su “padre” y quienes están formando clubs de hermanastros ya que todos comparten el mismo padre, donante de esperma.

Madres de alquiler.  Estas son mujeres a quienes se les paga para llevar el hijo de un hombre con otra mujer.  Esta práctica no es nueva.  Hagar fue la primera y más conocida madre de alquiler.  El odio que Sarah sintió por ella y la destitución de Ismael y Hagar, sin olvidar las guerras que han continuado hasta hoy día, nos muestra el resultado de este método, de obtener un hijo “a cualquier precio.”

Prostitución sin paga.  La mentira de “amor libre” no es nada más que las mujeres prostituyéndose, pero las mujeres han pagado el precio.  Desde que comenzó el movimiento feminista (y la invención de la píldora), un “ligue de una noche” supuestamente es nuestro derecho como mujeres en nuestra sociedad.  Ahora hemos esparcido por todas partes enfermedades venereas, SIDA, embarazos no planeados, abortos, infertilidad, vergüenza mental y emocional, aumento en suicidios (especialmente entre adolescentes) y baja auto-valoración.  Estos son sólo algunos de los resultados cuando ignoramos las leyes de Dios que fueron escritas para nuestra protección, no para limitar nuestra libertad.

Homosexualidad.  Ahora estoy segura que usted se estará preguntando cómo el control de la natalidad y esterilización han impulsado y propagado la homosexualidad.  “Por tanto, Dios los entregó a pasiones vergonzosas. En efecto, las mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza.  Así mismo los hombres dejaron las relaciones naturales con la mujer y se encendieron en pasiones lujuriosas los unos con los otros. Hombres con hombres cometieron actos indecentes, y en sí mismos recibieron el castigo que merecía su perversión” (Rom. 1:26–27).

Hemos visto parte de su “castigo merecido” por su error.  El SIDA se ha propagado, especialmente entre homosexuales.  Mientras las mujeres comenzaron a despreciar tener hijos, parar de llevar fruto en su vientre, y voluntariamente esterilizarse ellas mismas, esto llevó a que el resultado posible de esta unión entre hombre y mujer, que es un embarazo que resultará en un hijo, se removiera.  Todos, incluyendo los homosexuales, recibieron el mensaje claro que la “unión física” era puramente para placer, y no por la razón de producir fruto de la semilla del hombre – un hijo.

Aborto.  Se nos dice que está mal que nazcan hijos que no se “desean,” pero la verdad es que esos bebés son definitivamente deseados.  Los largos años de espera para aquellos que quieren adoptar un bebé, y tener un bebé a cualquier costo, que hemos acabado de discutir, son prueba de que todos los bebés son deseados.

Vamos a resumir lo que Dios nos ha estado diciendo hasta ahora en Su Palabra, ya que “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia…” (2 Tim. 3:16):

Los hijos son una bendición. (Gen. 1:22, Gen. 1:28).

Los hijos son una recompensa. (Salmo 127:3).

Dios abre y cierra el vientre. (Gen. 20:18, Gen. 29:31).

Dios nos ordenó a que nos multiplicáramos y llenáramos la tierra 14 veces. (Gen. 1:22, Gen. 1:28, Gen. 8:17, Gen. 9:1, Gen. 48:4, Lev. 26:9, Deut. 7:13, Deut. 8:1, Deut. 30:16, Jer. 30:19, Jer. 33:22, y Heb. 6:14).

La Tierra no está llena; no estamos superpoblados

No debemos darle todo deseo a nuestros hijos, o los llevará a su destrucción.

Dios provee todas nuestras necesidades; no tenemos que preocuparnos. (Fil. 4:19).

No todo el mundo recibirá la bendición de una familia grande; algunos tendrán uno o dos hijos sin ni si quiera “ayudar a Dios” con el control de la natilidad o esterelización.

Usando cualquier método de control de la natilidad o esterelización, estamos imponiendo una maldición o castigo sobre nosotros mismos como Dios hizo con aquellos en la Biblia. (Gen. 38:9–10).

No realmente podemos decir que somos Pro-Vida si usamos control de la natalidad ya que es una fundación de aborto.

Bienaventurado el hombre que tiene llena su aljaba.  ¿Qué hace si usted quiere más hijos y su esposo no?  Primero, necesita orar y arrepentirse de cualquier cosa que usted haya hecho para promover que se alejara de su deseo de ser “feliz” ya que, “Como flechas en la mano del guerrero, así son los hijos tenidos en la juventud.  Bienaventurado el hombre que de ellos tiene llena su aljaba…” (Salmo 127: 4-5).  ¿Usted murmura y se queja sobre la cantidad de “trabajo” que tiene de los hijos que Dios ya le ha dado? “Háganlo todo sin quejas ni contiendas” (Filipenses 2:14)

Cuando su esposo llegue a casa del trabajo, ¿usted lo hace su “asistente,” pretendiendo que él le ayude en los quehaceres del hogar y a usted?  “Luego Dios el Señor dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada»” (Gen. 2:18).  ¿Son sus hijos agradables cuando están a su alrededor o son rebeldes e irrespetuosos?  ¿Gobiernan en su hogar y sobre usted?  “La vara de la disciplina imparte sabiduría, pero el hijo malcriado avergüenza a su madre” (Prov. 29:15).  (Para más sabiduría lea “Las Enseñanzas de Su Madre.)

Hará que los padres se reconcilien con sus hijos.  “Los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una recompensa” (Salmo 127:3).  “Él hará que los padres se reconcilien con sus hijos y los hijos con sus padres, y así no vendré a herir la tierra con destrucción total” (Mal. 4:6).  “En las manos del Señor el corazón del rey (y el de su esposo) es como un río: sigue el curso que el Señor le ha trazado” (Prov. 21:1).  Si su esposo le dice que continue tomando la píldora o que siga mirando las señales de fertilidad, no resista su autoridad; entrégueselo al Señor.  Confíe que Dios puede cambiar su corazón.  Ultimadamente, su esposo es responsable, no usted, así que no permita que la culpabilidad la agobie.   Por lo que usted sí es responsible es de someterse a la autoridad que Dios ha puesto sobre usted, y esa autoridad es su esposo si usted está casada.  “Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo” (Ef. 5:24).

¿Qué hace usted si su esposo se hizo una vasectomía, o usted se ha ligado los tubos?  Muchas parejas me han confesado que han cargado gran responsabilidad después de haber cometido un grave error que cambió su vida después de haberse esterilizado.  Algunos han tomado el paso de dar marcha atrás a la esterilización permanente.  Usted puede encontrar cómo reversar una vasectomía contactando al Dr. Pohl en Houston, Texas, quien se especializa en reversión de vasectomías microquirúrgicamente.  ¡El ha hecho 1,800 de estas cirugías y como garantía, si no trabaja, les devuelve el dinero!  Su número es 1-713-Reverse.  O visite su página web que es muy informativa a vasectomyreversal.com.  El doctor en el piso de arriba, Dr. Rawson, hace reversión de trompas.  Su número es 1-281-363-4445, su página web es fertility.com.  Antes de diga que no debido a los gastos que implican, hable a Dios ya que El fácilmente puede proveer los fondos si esta es Su voluntad.  ¡El es el Dios de lo imposible y el Dios de segundas oportunidades!

Llevamos cautivo todo pensamiento.  ¿Qué hace si es usted quien ha decidido limitar o espaciar los nacimientos de sus hijos?  Examine sus motivos y sus miedos.  ¿Es su motivo egoismo, querer más cosas materiales o más tiempo para “usted”?  Si ha creído esa mentira, recuerde la Escritura, “Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor, y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de todos” (Mc. 10:43-44).  Sin duda una madre, especialmente de muchos hijos, es un lugar de servidumbre.  ¡Dios le dice a las madres que somos grandes ya que somos esclavas de todos!  Ser un servidor era el mensaje que Jesús habló y vivió cuando El caminó en esta tierra, y es uno de Sus más olvidados mensajes hoy día.  “Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo” (2 Cor. 10:5). 

Se apoya en su propia fuerza.  ¿Se siente abrumada con los hijos que tiene?  Primero, verifique para ver si está siguiendo la sabiduría de Dios que se encuetra en Proverbios con respecto a la formación de los niños.  (Vea “Las enseñanzas de su madre,” ya que “pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido.  Puesto que rechazaste el conocimiento (Hos. 4:6).)  No confíe en expertos o autores cristianos o seculares, en lugar de eso, vaya al Autor y Creador de sus hijos para encontrar respuestas. “Bendito el hombre que confía en el Señor, y pone su confianza en él” (Jer. 17:7).   “Así dice el Señor:  ¡Maldito el hombre que confía en el hombre!  ¡Maldito el que se apoya en su propia fuerza…! (Jer. 17:5).  Fíjese si todo lo que usted hace por sus hijos (todas las actividades extraescolar) tienen valor eterno.  “Corte” al mínimo indispensable esas actividades que no califican.  Es el enemigo quien quiere que usted se desgaste y causando que sea derrotada, así él puede alcanzar su meta de detener el nacimiento de más niños cristianos.

Temer a los hombres resulta una trampa.  ¿Tienes miedo de dar a luz?  Comience a examinar sus decisiones de dar a luz para seguir el camino que más sigue el plan de Dios en cuanto a dar a luz.  Tenga fe en El y en como El creó su cuerpo perfectamente, el cuerpo que carga el bebé en su vientre.  ¿Acaso le dirá El que usted está “sola” cuando sea tiempo de dar a luz, o incluso darle de comer a ese niño (siendo exitosa amamantando)?  ¿Ha fallado El en la manera que la creó a usted, aunque El ha creado un bebé perfecto dentro de usted?  “Temer a los hombres resulta una trampa, pero el que confía en el Señor sale bien librado.” (Prov. 29:25).

Hay un maravillos y PODEROSO libro que sumamente recomiendo para que cada mujer lea y crea – ¡Parto Supernatural (Supernatural Childbirth) por Jackie Mize!  Una madre de seis (quien tiene un matrimonio restaurado y su esposo es un doctor) me lo contó.  Ella me dijo que tuvo a sus primeros tres hijos naturalmente, pero tuvo a sus últimos tres supernaturalmente – ¡totalmente SIN DOLOR!  Ordené el libro y estaba totalmente impresionada.  Voy a utilizar estos principios y las Escrituras para prepara a mis tres hijas para sus futuros embarzos, y planifico darle uno a mis nueras también como regalo de bodas.  Puede leer testimonios en Amazon.com, pero después del testimonio de mi amiga y haber leído el libro, ¡estoy totalmente convencida que no solamente es posible si no el plan de Dios para la mujer creyente dar a luz sin dolor!  (Este libro también le ayuda a aquellas de ustedes a quienes los doctores le han dicho que no pueden tener hijos, ya que esta era la condición de Jackie; sin embargo, ella pudo tener cuatro hijos, todos sin dolor.)

Mi pueblo ha sido destruido.  “Pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido” (Oseas 4:6)  ¿Qué conocimiento puede ser recopilado de ver tantos matrimonios rotos y en problemas?  Una falta de sumisión o un espíritu rebelde eventualmente destruirá su matrimonio e impedirá recibir protección.  Si su esposo desea hijos o si no quiere, sométase a él.  “Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor” (Ef. 5:22, Col 3:18, 1 Pe 3:1).  (Mire “Esposas, sean sujetas,” “pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido.  Puesto que rechazaste el conocimiento (Os. 4:6).)

Trabajadoras en casa.  Cuando usted trabaja fuera de su hogar, los hijos que tiene, y cualquier bebé que tenga en el futuro, fácilmente se convierte en una carga, no una bendición.  Por tener dos trabajos (casa y carrera), usted está físicamente exhausta, y cargada financieramente ya que mucho de lo que usted gana va hacia el cuidado de los niños o las cosas de más que necesita para el trabajo.  Una mujer se sentó y calculó cual era su ganancia de trabajar fuera de su hogar.  Encontró que solamente le sobraba $1.00 la hora después de pagar el cuido de sus tres niños.  Si esto no fuera lo suficiente malo, miramos que dejar el hogar usualmente es parte del plan del enemigo para dividir y conquistar.  Debe orar constantemente para permanecer en su hogar.  Ya que tantas mujeres están trabajando fuera del hogar, nuestros hogares están vacíos y se están desmoronando.  “a ser sensatas y puras, cuidadosas del hogar…” (Tito 2:5).  (Lea “La marcha de su hogar,” ya que “pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido.  Puesto que rechazaste el conocimiento… (Os. 4:6).)  También, regresar a la escuela ha sido un gran contribuyente a que las  mujeres caigan en adulterio y dejen a sus pequeños forzadamente.  Eva quería y deseaba conocimiento.  “… cuando coman de ese árbol, se les abrirán los ojos … conocedores del bien y del mal” (Gen. 3:5). 

Se salvará siendo madre.  Dios tiene una promesa para aquellas que confían en Dios en cuanto a concebir hijos.  “Pero la mujer se salvará siendo madre y permaneciendo con sensatez en la fe, el amor y la santidad” (1 Tim. 2:15).  Aquí hay algunos ejemplos:

Dos de las mujeres más contenciosas que jamás he conocido son madres de familias grandes, sin embargo, ambas han sido bendecidas con esposos extremadamente devotos.  Sus matrimonios han permanecido “conservados” por su confianza en Dios en cuanto a ser madres.

Hemos tenido muchas mujeres que comparten testimonios de cómo, a causa de estar embarazadas o tener un bebé tierno, fueron “conservadas” de una situación difícil.  Fueron “conservadas” de dificultades externas.

Una mujer fue librada médicamente porque cada vez que su doctor quería hacerle un procedimiento médico que ahora se considera peligroso, estaba embarazada.  Fue “conservada” físicamente.

Otra mujer dijo que sus suegros continuamente acosaban a su esposo a que la hiciera regresar a trabajar y que ganara para cumplir.  Una vez que su cuarto hijo nació, su esposo comprobó que perderían dinero si su esposa trabajaba por el costo del cuido de los niños.  Sus suegros pararon de ejercer presión y ella se “conservó” y pudo quedarse en casa con sus hijos.

En Conclusión

Que todos lo obedezcamos. Si decide seguir las creencias del mundo, ultimadamente ha escogido seguir y ser esclava del enemigo.  Si usted dice que cree y confía en Dios, estonces simplemente obedézcale, ¡y comience a caminar en fe!  Fue Jesús quien preguntó, “¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo?” (Lc. 6:46).  ¿Ha decidido preguntarle al Señor por Su salvación, pero El realmente no es su Señor y Patrón?  Si El es nuestro Señor, entonces debemos actuar como tal.  ¡Si los bebés son una bendición, entonces debemos actuar como tal y comenzar a confiar a Dios con nuestra fertilidad!  Créame cuando le digo que vale la pena entregarse a El, y la liberará.

¡Qué Dios la bendiga!

En el seno de tu hogar,

tu esposa será como vid llena de uvas;

alrededor de tu mesa,

tus hijos serán como vástagos de olivo...

—Salmo 128:3

Compromiso personal de confiar en Dios en todas las áreas de mi vida, incluyendo el tener hijos.  “Basado en lo que he parendido sobre la Palabra de Dios y de observar los frutos de decepción del mundo y, ultimadamente, desobedencia a Su Palabra, entrego mi cuerpo y mi voluntad a mi Señor.  Si estoy pasada de años para tener hijos, o permanentemente no puedo concebir, es mi deseo de compartir y propagar la verdad de que los hijos son realmente una bendición, mientras confieso mis faltas a otros para desanimarlos de cometer los mismos errores.”

"Si está lista para comprometerse con DIOS a terminar el curso, AL HACER CLIC AQUÍ ha aceptado y está lista para documentar este próximo paso a lo largo de su Viaje de Restauración en su formulario" Mi Diario". Tómese su tiempo, tome asiento, tome su café o té y derrame su corazón en su Diario.

Como "Asímismo las ancianas ... enseñen lo que es bueno, para que INSTRUYAN a las jóvenes ..." (Tito 2: 3) Tendrá la oportunidad de hablar con las mujeres más jóvenes que todavía están solteras como parte de su ministerio ".