Una Mujer Sabia

Una Mujer Sabia Construye Su Casa

Por una TONTA que Primero Construyó en Arena Movediza

Dedicatoria

Este libro es dedicado a mi Señor y Salvador, Jesucristo.  Gracias por nunca haberme dejado.  Gracias por ser tan fiel a tus promesas, especialmente Romanos 8:28: “Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.”

A mi primera hija, Tyler, cuando Dios me bendijo contigo, yo comencé mi jornada de procurar en ser una madre piadosa, con la esperanza que yo sería un ejemplo apropiado para que siguieras.  También, a mis hijas, Tara y Macy, que puedan buscar un “espíritu suave y apacible, ya que ésta sí que tiene mucho valor delante de Dios.”

A mis cuatro hijos varones, Dallas, Axel, Easton, y Cooper, espero que puedan apreciar a la mujer con quien se casen, “porque aquel quien encuentra una esposa, encuentra una cosa buena y obtiene favor del Señor.”  ¡Búscala como buscarías una piedra preciosa, “porque su valor es mayor que el de rubíes”!  Sé que amaré a cada una de mis futuras hijas tanto como los amo a cada uno de ustedes. 

Los capítulos 12 y15 sobre la crianza de los hijos son dedicados a mi madre, Grace McGovern, quien se fue con el Señor el 10 de abril del 2000.  Su ejemplo de atesorar a cada uno de sus siete hijos como “una bendición especial del Señor” me animó a desear hijos y a confiar en el Señor con mi fertilidad.  Fue su amor a la maternidad el que me inspiró a amar a mis hijos.  ¡Mi madre tenía razón – “el amor nunca falla”!

Para las tantas mujeres que han pasado por RMI y me ayudaron a revisar, editar, y corregir este libro - ¡gracias a todas!  Fueron una respuesta a nuestras oraciones. 

Introducción

El libro Mujer Sabia que tiene en sus manos no debe “trabajarse en él” solamente una vez para luego ponerlo a un lado.  Es mi esperanza y oración que le dará el deseo y el hambre de buscalo a El primero, antes de las cosas que son provisionales.

Mientras lee cada capítulo, verá claramente que su corazón y pasión deben ser para el Señor.  Las Escrituras son todo lo que usted necesita para renovar su mente en la manera de pensar de Dios mientras usted bota las otras opiniones de sus amistades, familia, lo que aprendió de niña, y del mundo.  Entonces estará lista para reconstruir su vida sobre la Roca al ser una mujer que vive la Palabra, no solo alguien que la escucha solamente.

Antes de reconstruir, debe tener buenos planos.  Sus planos deben ser Su Palabra, los cuales encontrará en las siguientes páginas.  Luego, debe encontrar la Piedra Angular donde construirá todo.  Nuestra Piedra Angular es tomar a Jesús como Señor, no sólo como su Salvador.  Entonces sobrepasará en gozo mientras se convierte en Su bella novia.

Con una mente renovada, los planos del Señor, y El a su lado, usted entonces podrá reconstruir su vida en lugar de construir tontamente sobre la arena movediza.  Aquellas de ustedes que están sentadas en medio de escombros porque sus casas se han venido abajo (a través de infidelidad o divorcio) realmente tienen la ventaja.  Están motivadas para comenzar a reconstruir su vida.  Ahí era donde yo me encontraba cuando primero comencé a escribir este libro para mujeres.  Fue doloroso para mí, ¡pero valió la pena cada lágrima que lloré!

La Palabra de Dios es verdadera, así que esta vez, cuando las lluvias más recientes vinieron, mi casa se mantuvo en pie y prosperó.  “El esplendor de esta segunda casa será mayor que el de la primera —dice el Señor Todopoderoso—. Y en este lugar concederé la paz”, afirma el Señor Todopoderoso” (Hageo 2:9). Esta vez no hubo más dolor ni tristeza ya que el Señor era todo lo que yo quería y todo lo que necesitaba en mi vida.  Al buscarlo a El primero, El añadió todas las cosas para mí y mis hijos.  ¡Para El toda la gloria y alabanza!

Para aquellas de ustedes que están viviendo en una casa que solo hace chirridos o a lo mejor se mueve cuando el clima cambia, puede que se sienta segura y protegida, pero confíe en mí, las lluvias vendrán a su vida.  Recuerde, Jesús dijo que cuando las lluvias vinieran, no si las lluvias vinieran.  Y El es muy claro de que todo aquel que no ha construido su vida y su casa sobre la Roca, se caerá, ¡y grande será la caída!  Sus lluvias y vientos vendrán en forma de enfermedad o muerte en su familia, problemas económicos, o para muchas, la infidelidad de su esposo, que la abandone, o se divorcie de usted como pasó en mi matrimonio.  De todas maneras, Dios es fiel y El usará lo que El sabe que llamará su atención.

“Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús” (Fil 1:6).  Les aseguro que todas nosotras tendremos pruebas y tribulaciones en nuestras vidas.  Por lo tanto, ¡construyamos nuestros hogares firmemente en la Piedra de Jesucristo y Su Palabra!

 

Contenido

1. Sobre la Roca
2. Su Primer Amor
3. Un Espíritu Suave y Apacible
4. La Bondad Está en Su Lengua
5. Ganados sin una Palabra
6. Una Mujer Contenciosa
7. Casta y Respetuosa
8. Esposas, sean sujetas
9. Creada Mujer
10. Diversas Pruebas
11. Yo aborrezco el divorcio
12. El Fruto del Vientre
13. El Ministerio de la Reconciliación
14. La Marcha de Su Hogar
15. Las Enseñanzas de tu Madre
16. Mujeres, animen a las Mujeres Jóvenes
17. Abriendo las Ventanas del Cielo

“Porque Mi Pueblo Perece por Falta de Conocimiento”

Capítulo 1 "Sobre la Roca"

“Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como
 un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca.
 Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa;
con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.”
Mateo 7:24-25

Spanish.WW_.Cover_

¿Está su vida construida sobre la roca? ¿Está segura? La palabra de Dios dice que las lluvias vendrán. Pueden ser en forma de crisis financieras, la muerte de alguien querido, infidelidad, traición, problemas de salud, o un niño rebelde. ¿Será capaz de soportar una crisis?  “Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta se derrumbó, y grande fue su ruina” (Mat. 7:26-27).  Señoras, es hora de que todas nosotras reconstruyamos nuestras vidas firmes en la Roca de Jesucristo-Su Palabra.

A nosotras, las mujeres nos encanta ir a estudios bíblicos y a multitudes de seminarios. ¿Cierto? Nos saturamos con más y más estudios, pero aún nuestras vidas y nuestros hogares están en caos y se están derrumbando. La mayoría de los hombres en nuestras vidas están tan ocupados con pasatiempos, deportes, y sus trabajos que pasan poquito tiempo, si acaso, estudiando la palabra de Dios para ellos mismos, ni desean la intimidad con el Señor. “Porque tienen la costumbre de meterse en cualquier casa para engañar a mujeres tontas y pecadoras, que son incapaces de dominar sus malos deseos; siempre están queriendo aprender algo nuevo, pero nunca llegan a entender la verdad”. (2 Tim. 3:6-8).

Los caminos de la vida, los cuales han penetrado la iglesia y sus enseñanzas, solamente garantizarán el derrumbamiento de nuestras esperanzas y planes para nuestro futuro. ¿Sabe bien lo que la palabra de Dios le dice a usted como mujer, como esposa, o como una madre? ¿Ha leído los planes (que encontramos en la Biblia) y modelado su vida basado en ellos? ¿Sabe lo que dice Dios de cada área de su vida para que usted también pueda compartir Su opinión y construya su vida en ellos?

¿Doctrina sana?  Los cristianos disfrutan los mensajes de un pastor, programas de radio cristianos, o programas de televisión cristianos que nos inspira para el Señor, pero ¿qué pasa con esos mensajes que traen convicción real? ¿Le corre o abraza la verdad? Muchos de nuestros predicadores hoy en día piensan que necesitan atraer a multitudes de gente por razones financieras y le dicen a su congragación u oyentes lo que ellos quieren oír para atraer esa gran multitud de gente y las mayores ofrendas para sus ministerios. “Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos” (2 Timoteo 4:3-4).

Lobos feroces. Jesús nos advirtió de líderes espirituales que tratarían de decepcionarnos. “Cuídense de los falsos profetas. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces.  Por sus frutos los conocerán…” (Mateo 7:15-16). Podemos ver los frutos financieros de muchos ministerios, pero muchos de sus seguidores están falta de conocimiento. “Pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido.”  Puesto que rechazaste el conocimiento, yo también te rechazo como mi sacerdote. Ya que te olvidaste de la ley de tu Dios, yo también me olvidaré de tus hijos. (Oseas 4:6).  Cuando escucha al predicador cristiano más popular, ¿está segura de que su información es basada en la Escritura, o está basada en psicología y las ideas del hombre? ¿Sabe la diferencia?  “El profeta que tenga un sueño, que lo cuente; pero el que reciba mi palabra, que la proclame con fidelidad. ¿Qué tiene que ver la paja con el grano? —afirma el Señor—(Jeremías 23:28). ¿Es capaz de distinguir el higo de los granos?

Halle sabiduría. “Hijo mío, no desprecies la disciplina del Señor, ni te ofendas por sus reprensiones. Porque el Señor disciplina a los que ama, como corrige un padre a su hijo querido. Dichoso el que halla sabiduría, el que adquiere inteligencia. Porque ella es de más provecho que la plata y rinde más ganancias que el oro” (Prov. 3:11-14). Si escuchara un mensaje fuerte titulado “El poder de la Sumisión” o “¿Es una mujer contentiosa?” o “Ganar un esposo sin una palabra,” ¿abrazaría el mensaje con entusiasmo o se escaparía de la Verdad?

Su propósito. ¿Sabe la diferencia entre la condenación y convicción? Satanás trae condenación o la culpa que nos pesa – pensamientos que nos hace sentir sin esperanzas. El Señor, sin embargo, con amor nos pone convicción en nuestro espíritu para poder enseñarnos las cosas en nuestras vidas que necesitan cambiar.

Creando calamidad.   ¿Sabía que muchas veces es Dios, no el enemigo, quien trae calamidad (cual está definido como “una situación desastrosa o también; miseria o sufrimiento resultando de un evento desastroso”) en nuestras vidas para fortalecer nuestra relación con El?  Fue Dios quien creó las muchas pruebas en la vida de Jonás para traer obedencia, y fue el Señor quien convirtió a Saúl ciego para poder cambiarlo en el apostol Pablo.  “para que sepan de oriente a occidente que no hay ningún otro fuera de mí.

Yo soy el Señor, y no hay ningún otro.  Yo formo la luz y creo las tinieblas, traigo bienestar y creo calamidad; Yo, el Señor, hago todas estas cosas.  “¡Destilen, cielos, desde lo alto!  ¡Nubes, hagan llover justicia!  ¡Que se abra la tierra de par en par!  ¡Que brote la salvación!  ¡Que crezca con ella la justicia! Yo, el Señor, lo he creado” (Isa. 45:6-8).

Mis caminos, Mis pensamientos.  Lo que está escrito en las siguientes lecciones puede ser extraño para usted. Muchas de estas verdades son rara vez, si alguna vez, predicada del púlpito, escuchadas en la radio cristiana, o escritas en libros cristianos. “Mis caminos y mis pensamientos son mas altos que los de ustedes. Mas altos que los cielos sobre la tierra” ( Isa. 55:9).  Estas enseñansas se pueden encontrar fácilmente en las Escrituras, pero son muchas veces pasadas por alto, aguadas, o cambiadas de contexto para justificar una opinión opuesta o hasta justificar el pecado.  “Toda palabra de Dios es digna de crédito; Dios protege a los que en él buscan refugio.  No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y te exponga como a un mentiroso” (Prov. 30:5-6).

Un corazón quebrantado y arrepentido.  ¿Está su corazón quebrantado y arrepentido? Debe de estarlo para recibir la Verdad. “El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado; tú, oh Dios, no desprecias al corazón quebrantado y arrepentido”. (Salmo 51:17). Su corazón quebrantado es la tierra firme que Dios ha dicho que producerá fruto.  “Escuchen lo que significa la parábola del sembrador: Cuando alguien oye la palabra acerca del reino y no la entiende, viene el maligno y arrebata lo que se sembró en su corazón. Ésta es la semilla sembrada junto al camino. El que recibió la semilla que cayó en terreno pedregoso es el que oye la palabra e inmediatamente la recibe con alegría; pero como no tiene raíz, dura poco tiempo. Cuando surgen problemas o persecución a causa de la palabra, en seguida se aparta de ella. El que recibió la semilla que cayó entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de esta vida y el engaño de las riquezas la ahogan, de modo que ésta no llega a dar fruto. Pero el que recibió la semilla que cayó en buen terreno es el que oye la palabra y la entiende. Éste sí produce una cosecha al treinta, al sesenta y hasta al ciento por uno” (Mateo 13:18-23).

No lo oyeron. “Pero dichosos los ojos de ustedes porque ven, y sus oídos porque oyen. Porque les aseguro que muchos profetas y otros justos anhelaron ver lo que ustedes ven, pero no lo vieron; y oír lo que ustedes oyen, pero no lo oyeron” (Mateo 13:16-17). Necesitará un “oído para oír,” que significa escuchar y querer adquirir la sabiduría completa que la Biblia nos ofrece.

Medita día y noche. Necesitará renovar su mente para alinearla con todo lo que dice Dios. Muchos confían en lo que es popular de acuerdo con la norma del mundo o siguen a los que llaman “expertos” en un campo en particular. Nunca debemos de olvidar que Dios es nuestro Creador. ¿No sabrá El como tratar con cada circunstancia o relación que El ha creado?  “Sino que en la ley del Señor se deleita, y día y noche medita en ella.  Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera!” (Salmo 1:2-3).

Su Palabra es la Verdad.  El enemigo tratará de tentarla en rechazar lo que está escrito en este cuaderno de trabajo. Quizás tratará de causar división haciendo que piense o diga que no está de acuerdo con el autor. Primero, no importa lo que el autor está escribiendo o diciendo. Lo único que importa es lo que dice Dios, ya que El es el Autor y Creador de la vida. Por eso es que debe de leer todas las escrituras, para saber lo que está diciendo Dios.

Segundo, debemos recordar que el enemigo tratará de desanimarla, y la división es una de sus tácticas favoritas. Si no cree en lo que está escrito en estas lecciones, tiene tres cosas para escoger: 1) Puede hablar con alguien que usted sabe va a estar de acuerdo con usted. 2) Puede tomar lo que quiera y pasar lo que no le gusta como en un bar de comida. O 3) puedes buscar la Verdad. “Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad” ( Juan 17:17). Por favor, escoja buscar la verdad. La Verdad no es para temerle, en vez, la dejará ser libre.  Jesús les dijo a los judíos que habían creído en él:  “Si ustedes obedecen mis enseñanzas, serán verdaderamente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres” (Juan 8:31-32).

De nuevo, si tiene alguna pregunta sobre algún material presentado, le sugiero que busque la Palabra para encontrar la Verdad.

Busque y hallará.  "Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey. Todo lo demás, él se lo dará a su debido tiempo. ( Lucas 12:31). "Por eso les digo esto: pidan a Dios y él les dará; hablen con Dios y encontrarán lo que buscan; llámenlo y él los atenderá” (Lucas 11:9).  Use su concordacia; permita que el Señor le guíe en la verdad. Debe memorizar un verso y repítalo muchas veces en su mente. Entonces un día será como si la luz se encendiera en un cuarto oscuro; y conocerá la Verdad! ¿No vale la pena el esfuerzo? ¿Tiene tiempo?  “Enséñanos a pensar cómo vivir para que nuestra mente se llene de sabiduría.” (Salmo 90:12).  Si lo buscamos primero, El promete que todo lo demás será entregado a nosotros - ¡que promesa tan maravillosa!

Hambre y sed.   Si somos creyentes, si somos Cristianos, seguidores de Cristo, entonces nuestro propósito en  la tierra es glorificar a Dios en todo lo que hacemos. ¿Eso no es lo que hizo Jesús con su vida?  Y si nos llamamos cristianos, estamos supuestos a ser seguidores de Cristo. ¿Pero, lo somos? ¿Cómo seguimos a Cristo? Quizás ha tratado de seguir a Cristo muchas veces, pero se tropezó y no pudo continuar. Si puede abrir su corazón a Dios y continúa leyendo las Sagradas Escrituras que encontrará en las siguientes lecciones, Su Palabra le causará hambre y sed para El y su Verdad.  “Dios bendice a los que desean la justicia, pues El les cumplirá su deseo” (Mateo 5:6 ). “Así como un venado sediento desea el agua de un arroyo, así también yo, Dios mío busco estar cerca de ti” (Salmo 42:1).  ¡Que manera tan maravillosa de sentirse sobre el Señor y Su Palabra!

Su palabra.  Las Sagradas Escrituras de Dios serán las palabras más importantes en las siguientes páginas; por favor no las salte. Su Palabra sana. “Con sólo una orden los sanó. ¡Así los salvó de la muerte! (Salmo 107:20). Su Palabra es la luz que iluminará la oscuridad. “Tu palabra es la lámpara que alumbra mi camino” (Salmos119:105 ).  Su Palabra es Verdad.  “Todas tus palabras se basan en la verdad; todas ellas son Justas y permanecen para siempre” (Salmos 119:160).

¡Solamente hágalo! Ya cuando empiece a entender y aceptar las Verdades de Dios, entonces tendrá que hacer su palabra. “¡Obedezcan el mensaje de Dios! Si sólo lo escuchan y no lo obedecen, se engañan a ustedes mismos y les sucederá lo mismo que a quien se mira en un espejo: tan pronto como se va, se olvida de cómo era” (Santiago 1:23- 24). Debe de poner en acción lo que ha aprendido, o nunca habrá cambio en su vida!

¿Apasionada para lo que es bueno? Deje que este pensamiento sea común y corriente en su mente: este libro de trabajo ha sido escrito por una mujer apasionada. Me convertí en una mujer apasionada por El cuando me encontré acorralada en una esquina de mi vida. Cuando me estaba hundiendo y buscando algo o a alguien que me salvara. “Pero cuando sintió la fuerza del viento, tuvo miedo. Allí mismo empezó a hundirse, y gritó: --¡Señor, sálvame!” (Mateo 14:30).  Me convertí en fanática cuando ví un vacío en mi vida que hacía doler a mi corazón al igual que a mis entrañas porque necesitaba desesperadamente llenar ese vacío. Si es que usted está en ese lugar ahora mismo en su vida, entonces usted también, será una mujer apasionada por El. Abrace y obedezca Su Palabra apasionadamente- ¡con entusiasmo!

Las enseñansas apasionadas necesitan obediencias apasionadas. “¿Quién puede hacerles mal si ustedes siempre insisten en hacer el bien? ¡Nadie! (1 Pedro 3:13).  Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé fervoroso y arrepiéntete” ( Apo. 3:19). Jesus llamó a esa clase de obediencia cuando caminó esta tierra. ¿Qué puede ser más apasionado que esto? “Si tu mano o tu pie te hace pecar, córtatelo y arrójalo. Más te vale entrar en la vida manco o cojo que ser arrojado al fuego eterno con tus dos manos y tus dos pies (mateo 18:8).  Yo diría que estas son instrucciones bastante apasionadas de nuestro Señor.

Ven, sígueme.  “Jesús lo miró con amor y añadió:  -Una sola cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme. Al oír esto, el hombre se desanimó y se fue triste porque tenía muchas riquezas.  Jesús miró alrededor y les comentó a sus discípulos: —¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios” (Marcos 10:21-23)!  ¿Somos como el hombre rico, a no estar dispuesto a seguir a Jesus porque tenemos miedo a lo que nos pida que entreguemos? ¿Cuántas veces a llamado, pero estaba muy ocupada con las cosas de este mundo y no poder seguirlo? No pierda la oportunidad ahora- El está llamando su nombre.  ¡No tiene idea cuanto El le añora!!

Pon a un lado toda tu carga.  “Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante” (Heb. 12:1). “La noche está muy avanzada y ya se acerca el día. Por eso, dejemos a un lado las obras de la oscuridad y pongámonos la armadura de la luz” (Rom. 13:12). “ Por eso, ya no vivan ni sean como antes, cuando los malos deseos dirigían su manera de vivir” (Efesios 4:22). Debes de hacer cambios en tu vida inmediatamente y haz el compromiso de seguir a Jesus Cristo. ¿Cuándo sera la próxima vez que te llame? ¿Será esta tu última oportunidad? Ahora piensa en este verso: “¡Y eso que ni siquiera saben qué sucederá mañana! ¿Qué es su vida? Ustedes son como la niebla, que aparece por un momento y luego se desvanece” (Santiago 4:14). Haga que cada momento cuente, todos los días, que cuente.

Tibio.  Para todos ustedes quienes están convencidos que tienen una vida feliz y un hogar estable, este libro de trabajo podría ser un poco apasionado porque no hay nada que le motive a cambiar. “Conozco tus obras; sé que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras lo uno o lo otro! Por tanto, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, estoy por vomitarte de mi boca” (apo. 3:15-16). Dios vomita al cristiano tibio. ¿Está apasionada por El? ¿Qué tiene que hacer El en su vida para que se mueva hacia El y su palabra? ¡Yo sé lo que tomó para mí y para la mayoría de los miembros de nuestra restauración fraternal!

Pobre en el espíritu.  Aquellos que son pobres tienen nada; sin embargo, es más fácil para ellos dejar todo para seguirlo a El y a Su palabra. “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos” (Lucas 4:18). ¿Está espiritualmente quebrada?  “Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece” (Mateo 5:3).  Si estuviers finacialmente quebrada, estuviera rezando diligentemente para poder pagar sus cuentas para que usted y su familia pudieran comer. ¿Pero, qué pasa con la comida espiritual que usted necesita para compartir con sus hijos y otros que le rodean que no conocen al Señor?

Construyó su casa en la arena.  Vamos a ser honestas, muchas de nosotras hemos construído nuestra casa en la arena hundida de los valores del mundo. ¡Buscamos todo en contra de lo que nuestro Señor Jesus Cristo vivió y predicó! Sabe que es solamente cuestión de tiempo antes de que se caiga su casa de cartas. Hemos visto las señales; hemos visto a otros cristianos caer. ¿Qué le hace pensar que quedará parada cuando la adversidad ataque?  Las mujeres que encuentren y lean este libro de trabajo que ya tienen sus casas derrumbadas, “y grande fué su caída”, realmente tienen una ventaja. Como no tienen donde vivir, recogen los pedazos de escombros y empiezan a reconstruir. No tienen para escoger; Dios se las construyó. “Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta se derrumbó, y grande fue su ruina” (Mateo 7:26-27). Empiece a construír su casa, paso por paso, tabla por tabla, sobre la roca de Jesucristo. Use solamente Su Palabra como sus planos. Deje que este libro de trabajo le motive y le ayude a iluminar esas áreas de su vida relacionadas a las circunstancias y situaciones de su vida que necesitan ser cambiadas.

No le tengan miedo- recuerden el Señor. Esperen mucha burla cuando empiecen a reconstruír sus vidas. Lean el capítulo cuatro completo de Nehemías para motivación y preparación. “Ante sus compañeros y el ejército de Samaria dijo: —¿Qué están haciendo estos miserables judíos? ¿Creen que se les va a dejar que reconstruyan y que vuelvan a ofrecer sacrificios? ¿Piensan acaso terminar en un solo día? ¿Cómo creen que de esas piedras quemadas, de esos escombros, van a hacer algo nuevo?” (Nehemías 4:2).

Subraye en su Biblia los pasajes en Nehemías que explican lo que los judíos hicieron para vencer a esos que trataron de detenerlos. Primero, ellos rezaron cuando otros empezaron a burlarse de ellos y Dios les dió dirección y mas “la mente para trabajar.”  Después, pusieron sus defensas, día y noche. También sabían sus debilidades y pusieron defensas adicionales en esas posiciones. Suena un poco como una guerra, ¿verdad? Para más información en la guerra espiritual que está enfrentando diariamente, mire la lección 5, “Ganado sin una Palabra, ”  “pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido.  Puesto que rechazaste el conocimiento…” (Oseas 4:6).

Los líderes también tuvieron que pelear contra el temor de esos que los seguían. Necesita ser espiritualmente fuerte para inspirar a sus hijos y a los cristianos débiles que está diciplinando cuando empiezen a temer. “Luego de examinar la situación, me levanté y dije a los nobles y gobernantes, y al resto del pueblo: «¡No les tengan miedo! Acuérdense del Señor, que es grande y temible, y peleen por sus hermanos, por sus hijos e hijas, y por sus esposas y sus hogares” (Nehemías 4:14).  Eventualmente, el enemigo vió que fué Dios quien peleó en el lado de Israel. Nuestro enemigo, y esos que trabajan para él, también verán al Señor, “Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales” (Efesios 6:12).

Le daré consejo y velaré por ti.  ¿Continuará con las siguientes lecciones con el compromiso apasionado necesitado?  No podemos hacer los cambios nosotras mismas. Somos pecadoras, nuestra honradez no es nada excepto trapos sucios. Sin embargo, cuando dejamos que Dios trabaje en nosotras y a través de nosotras, El empezará a hacer cambios desde lo más profundo en nosotras. “Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti.. No seas como el mulo o el caballo, que no tienen discernimiento, y cuyo brío hay que domar con brida y freno, para acercarlos a ti” (Salmo 32:8-9).

Según Su propósito.  El Señor viene hacia nosotros en el momento exacto de nuestra necesidad.  El nos permite llegar a ciertos puntos en nuestras vidas (a través de varios juicios) para aprender a depender de El. Son en los tiempos de dolor que lo buscamos, y entonces El nos deja encontrarlo. Es solamente durante nuestros quebrantos que los verdaderos cambios de la vida se hacen. Podemos alabarlo en todo porque tenemos la seguridad que “Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito” (Rom. 8:28)

Podemos ver de este pasaje en Romanos que nuestra meta debe de estar de acuerdo con Su propósito. ¿Entonces, cuál es Su propósito para nuestras vidas?  Muchas de nosotras entendemos Romanos 8:28, pero para entender bien Su propósito, debemos de continuar leyendo.  “Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó. ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra?” (Rom. 8:29-31).

¿Sus actos lo niegan?  ¿Lo ama lo suficiente para obedecerlo?  ¿Estamos más preocupadas con nuestro propósito o con Su propósito en cada situación en nuestras vidas?  ¿Dónde está su corazón?  Muchas veces cuando un juicio entra a nuestras vidas, obedecemos para poder protegernos de lo que nos está lastimando. Si el juicio o el sufrimiento continúa, empezamos a ver la necesidad para un cambio permanente. Desarrollamos un sentido que revela la razón o razones por la cual Dios ha permitido ese juicio. Posiblemente, es para nuestra salvación o la salvación de alguien querido, pero, ciertamente, el juicio es para nuestra sanctificación para que nuestros actos no lo nieguen más como nuestro Salvador.  “Profesan conocer a Dios, pero con sus acciones lo niegan; son abominables, desobedientes e incapaces de hacer nada bueno” (Tito 1:16).

Mi corazón de piedra.  Al mirar adelante al día de nuestra glorificación, Dios nos anima a ser apasionadas en nuestras vidas cuando oremos. El quiere que lleguemos al punto de que de veras grite para El, y luego grite por El.  ¿Cuándo llegará a ese punto?  ¿Gritará en tiempos de frustación o tendrá que llegar al punto de perder algo o a alguien que quiere?  ¿Quizás es solamente la amenaza de perder a alguien que le lleve a ese punto? Tenemos que preguntarnos, ¿Qué tan duro es nuestro corazón?  “Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne” (Ezek. 36:26).  ¿Está dispuesta a perdile a Dios por este cambio en su corazón?  El Señor dijo si solamente lo pide, lo recibirá. “Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá” (Mateo 7:7).

Reacio a las reprensiones.  Si verdaderamente somos cristianos, seguidores de Cristo, entonces anhelaremos estar más cerca de El. ¿Usted lo anhela?  ¿O en vez, se rodea de cosas que matan ese deseo?  Si es así, entonces no es cristiana ardiendo por Dios, es un inconstante.  “El inconstante recibirá todo el pago de su inconstancia…” (Prov. 14:14). ¿Recibirá el pago o el premio? “El que es reacio a las reprensiones será destruido de repente y sin remedio” (Prov. 29:1).

Un corazón quebrantado y arrepentido.  Usted se dice a sí misma que hace tanto para el Señor; pasa tanto tiempo en la iglesia o encargada de varios comités. Cree que este es el verdadero sacrificio y que está bien con Dios. “Tú no te deleitas en los sacrificios ni te complacen los holocaustos; de lo contrario, te los ofrecería El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado; tú, oh Dios, no desprecias al corazón quebrantado y arrepentido.” (Salmos 51:16-17).

Entristecido al punto de arrepentimiento.  Para poder arrepentirse y apartarse de la vida tibia en que vivimos, debemos de estar entristecidos. “Sin embargo, ahora me alegro, no porque se hayan entristecido sino porque su tristeza los llevó al arrepentimiento. Ustedes se entristecieron tal como Dios lo quiere, de modo que nosotros de ninguna manera los hemos perjudicado. La tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvación, de la cual no hay que arrepentirse, mientras que la tristeza del mundo produce la muerte” (2 Cor. 7:9-10).

Destruyendo argumentos y toda altivez. ¿Qué la está separando del conociemiento de Dios? ¿Qué no le permite leer Su Palabra diariamente o pasar tiempo con El sola antes de irse corriendo?  Si Dios no es primero en su vida, ¿qué o quién es: su familia, su trabajo, pasatiempos, o la televisión y entretenimientos? ¿Qué le mantiene tan ocupada cada día que no te permite ni siquiera pensar en Dios por un momento de su tiempo precioso? 

Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo.  Y estamos dispuestos a castigar cualquier acto de desobediencia una vez que yo pueda contar con la completa obediencia de ustedes” (2 Cor. 10:5-6).

Despojémonos de todo lastre. “Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo” (Heb. 12:1-3).

Confiésense unos a otros sus pecados.  Esas personas que han permitido ser convictas mientras leían este capítulo, sé que están listas para permitir un cambio en sus vidas. Si están listas, empiezen por confesar. “Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz” (Santiago 5:16). Si no está aquebrantada, probablemente pondrá este libro abajo pero lo continuará leyendo solamente para demostrar que es una buena cristiana o piensa que lo es. Sin embargo, lo que importa es lo que puede perder por no abrir su corazón y su vida a un cambio. ¡No pierda lo que Dios tiene para usted! ¡El la ama y desea ser generoso con usted!

No sean sorprendidos por el fuego de la prueba. Este libro de trabajo fué escrito por alguien que estaba completamente quebrantada. Dios usualmente usa a personas en nuestras vidas para quebrantarnos.  Puede que sea una molestia al principio, luego, se convierte en una completa frustración. ¿Lo buscamos a El en ese momento o en vez endurecemos nuestro corazón o nuestro cuello?  Dios está tratando de cambiarnos, de darnos forma, para hacernos nuevas en El. “Queridos hermanos, no se extrañen del fuego de la prueba que están soportando, como si fuera algo insólito” (1 Pedro 4:12).

Usualmente a nosotros no nos gusta la situación y definitivamente no nos gusta la persona que Dios usa para traernos los juicios y frustraciones a nuestras vidas porque no podemos ver que Dios está detrás de todo. Nos enojamos con la persona o circunstancias que El usa. Primero tratamos de cambiar la relación, y cuando eso no funciona, tratamos de romper la relación; solamente para encontrar que las mismas frustraciones nos persiguen en la próxima relación. Querida creyente, es el Señor quien está tratando de darnos la vuelta, gentilmente al principio, pero luego un poco más firme. (Vea la lección 10, “Varios juicios” pues “Por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido. Puesto que rechazas el conocimiento, yo también te rechazo como mi sacerdote. Ya que te olvidaste de la ley de Dios, yo también me olvidaré de tus hijos…” ( Oseas 4:6).

Has quitado amigos y seres queridos.  Dios a menudo tiene que quitarnos a algún amigo o a algún ser querido para poder ponerse El primero en nuestras vidas.  Podemos estar en una relación terrible, un matrimonio frío, o estar separadas o divorciadas.  Nuestros hijos, o nuestros padres, o mejores amigos quizás no nos están hablando. Posiblemente nuestros hermanos o hermanas no se están comunicando con nosotros tampoco. “Me has quitado amigos y seres queridos; ahora sólo tengo amistad con las tinieblas” (Salmos 88:18) “Me has echado en el foso más profundo, en el más tenebroso de los abismos. El peso de tu enojo ha recaído sobre mí; me has abromado con tus olas.*Selah Me has quitado a todos mis amigos y ante ellos me has hecho aborrecible. Estoy aprisionado y no puedo librarme” (Salmo 88:6-8).

*Selah se encuentra en el libro de Salmos para pedirle al lector que piense sobre lo que acaba de leer. Obedece esta orden pensando en lo que el Salmista ha escrito. Vuélvalo a leer si necesita. No esté tan apurada porque le puede pasar por alto un significado más profundo.

Ellos mirarán a Dios. ¿Cómo puedo yo ver al Señor?  Primero, debe de tener una experiencia de renacer; luego, El empezará su  purificación interna.  Si no entendemos los caminos de Dios, nos podemos desanimar y muchas dudas entrarán en nuestras mentes.  “Dichosos los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5:8).  Dios quiere ser primero en nuestras vidas. (Miren la próxima lección,“Su Primer Amor,” “pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido.  ‘Puesto que rechazaste el conocimiento’ …” (Osea 4:6). El quiere que nuestras vidas reflejen a Jesucristo.

Eran radiantes. ¿Quiere reflejar el amor y el resplandor del Señor? Ahora mismo, mi querida hermana en Cristo, es su oportunidad; no la pierds. No le de la vuelta; hágalo ahora. Camine hacia El y a El solamente. ¡Hágalo ahora mismo!  “Radiantes están los que a él acuden; jamás su rostro se cubre de vergüenza” (Salmo 34:5). ¿Ha revisado su tolerancia últimamente? ¿Se ha caído?  “Entonces el Señor le dijo: ¿Por qué estás tan enojado? ¿Por qué andas cabizbajo? Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero si haces lo malo, el pecado te acecha, como una fiera lista para atraparte. No obstante, tú puedes dominarlo” (Gen. 4:6-7).  ¿Cómo está? Si no está bien entonces Dios dice que “el pecado le acecha”. Quizás ya ha dejado entrar al pecado. Entonces, ore esto ahora:  “Lo que se tenga que hacer para ablandar mi corazón a tus lecciones, Señor, hazlo!”

Aplicación Práctica 

Oyente de la palabra y no practicante.  Al final de cada lección habrá tarea, una guía de estudio o preguntas de discusión, un examen y/o aplicación práctica. “El que escucha la palabra pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo y, después de mirarse, se va y se olvida en seguida de cómo es” (Santiago 1:23-24).

Contra Ti, solamente, he pecado.   Para poder reconstruír sobre la Roca, necesitamos reconocer nuestros pecados ante Dios. Hasta que no entendamos que somos pecadores, no podemos tomar un paso más. Mientras leía esta lección, ¿se dio cuenta de sus pecados o hizo excusas o culpó a otros? Mi querida, si está imitando al mundo, racionando sus pecados o faltas y haciendo excusas por lo que hace, y al mismo tiempo señalándoles a otros (especialmente su esposo, padres o hijos) sus pecados y defectos, estará dirigida a una muerte espiritual.  En vez de mirar a otros quienes han caído en algunas áreas, mírese a sí misma.

Si estás bajo una convicción fuerte, por favor, deténgase ahora, quédese sola con Dios, y pídale que el Espíritu Santo le enseñe y le declare culpable de sus pecados frente a Dios. Pídale que revele sus ofensas y a quien ha ofendido. Empiece orando esta oración:

“Ten compasión de mí, oh Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu inmensa bondad, borra mis transgresiones. Lávame de toda mi maldad y límpiame de mi pecado.  Yo reconozco mis transgresiones; siempre tengo presente mi pecado. Contra ti he pecado, sólo contra ti, y he hecho lo que es malo ante tus ojos; por eso, tu sentencia es justa, y tu juicio, irreproachable. Yo sé que soy malo de nacimiento; pecador me concibió mi madre.  Yo sé que tú amas la verdad en lo íntimo; en lo secreto me has enseñado sabiduría.  Purifícame con hisopo, y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve.                                          

Anúnciame gozo y alegría; infunde gozo en estos huesos que has quebrantado. Aparta tu rostro de mis pecados y borra toda mi maldad. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu.  No me alejes de tu presencia ni me quites tu santo Espíritu. 12 Devuélveme la alegría de tu salvación; que un espíritu obediente me sostenga. Así enseñaré a los transgresores tus caminos, y los pecadores se volverán a ti.  Dios mío, Dios de mi salvación, líbrame de derramar sangre, y mi lengua alabará tu justicia.  Abre, Señor, mis labios, y mi boca proclamará tu alabanza. Tú no te deleitas en los sacrificios ni te complacen los holocaustos; de lo contrario, te los ofrecería. El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado; tú, oh Dios, no desprecias al corazón quebrantado y arrepentido” (Salmo 51:1-17).

Confieza tus pecados.  Cuando confesamos nuestros pecados ante Dios, necesitamos admitir que nos hemos quedado cortas y confesar nuestras faltas a cada una de nosotros.  De nuevo, si su consciencia está seca, puede reducir su pecado, ¡y nunca tendrá victoria sobre ella en tu vida!  “Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz” (Santiago 5:16).

Su Palabra los sanó.  Es la palabra de Dios que no cambiará y nos sanará. “Envió su palabra para sanarlos,
 y así los rescató del sepulcro” (Salmos 107:20).  Necesitamos renovar nuestras mentes. Use tarjetas de 3x5 y escribe versos de esta lección que ha traído la mayor convicción en su corazón.  Luego, haga lo mismo con las demás lecciones. Lleve las tarjetas consigo, pónganlas en la cartera, y sáquelas a menudo cuando se lo pida el Espíritu Santo. Si no siente la pedida, ore para que se le dé.

Con Dios.  No debemos de operar en la carne. Debemos de trabajar “con Dios,” movernos en Su dirección, y usar su Espíritu para hacer lo que debamos. “Para los hombres es imposible —aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, pero no para Dios; de hecho, para Dios todo es possible” (Marcos 10:27).  Pero El dijo: Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios —aclaró Jesús (Lucas 18:27).  Cualquier otro plan nos cansará eventualmente y nos rendiremos.  “El que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna” (Gal. 6:8).  Operar en la carne solamente trairá un cambio externo temporero en vez de vida eterna permanente.  “… Así que no nos fijamos en lo visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.” (2 Corin. 4:18).  Solamente déle a Dios todas las áreas de su vida que le dan dificultad.

Un hombre justo cáe.   Tenga cuidado, que el tropiezo y el fracaso llegará, pero debe levantarse.  “porque siete veces podrá caer el justo, pero otras tantas se levantará…” (Prov. 24:16).  Todos caerán, ¡pero lo que usted hace cuando cae es lo que divide el justo del injusto!  La decima lección de este libro está dedicada a hacernos conscientes de las tribulaciones de la vida Cristiana. Pero, por ahora, vamos a estar consciente de que podremos estar amarrados al cordón de nuestro pecado hasta que odiemos tanto ese pecado que llamaremos en alto a Dios continuamente para ser librados de esas tentaciones. “Al malvado lo atrapa sus malas obras; las cuerdas de su pecado lo aprisionan” (Prov. 5:22).  De nuevo, debemos de trabajar “con Dios”, sabiendo muy bien que El es quien mejor sabe. “¡Ay del que contiende con su Hacedor! ¡Ay del que no es más que un tiesto entre los tiestos de la tierra!  ¿Acaso el barro le reclama al alfarero:   «¡Fíjate en lo que haces! ¡Tu vasija no tiene agarraderas!»?” (Isa. 45:9).

Presumir sobre mis debilidades. Finalmente, ya cuando nosotras “a través de Cristo” hemos ganado la dulce victoria, debemos de compartir nuestros testimonios con todos aquellos quienes Dios nos trae a nuestras vidas. Algunas encuentran fácil compartir lo que el Señor ha hecho en sus vidas, otras no comparten sus defectos o la gracia de Dios con nadie; es su secreto con el Señor sin duda, Dios enviará a mujeres en su vida quienes abrirán una puerta para que pueda compartir lo que el Señor ha hecho por usted.  “…Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la espera que hay en ustedes” (1Pedro:1,3). ¿Abrirá la boca?  “Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, a quien se le borran sus pecados.  Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día” (Salmo 32:1, 3). Vamos a reentrenar nuestros labios a compartir el poder de Dios sobre el pecado, humillándonos y haciendo alarde sobre nuestras debilidades. “Pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.» Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo.” (2 Cor. 12:9).

¡Permito que el Poder de Cristo viva en Mí… Amén y Amén!

Compromiso personal: para empezar a construír o re-construír mi hogar en la Roca.  “Basado en lo que he aprendido de la Palabra de Dios, me comprometo a confesar mi ser tibio hacia Cristo y tomar los pasos apropiados para renovar mi mente. Me comprometo a permitir que el Señor trabaje a través de mí para que yo pueda obtener la dulce victoria sobre mi vida pecaminosa. También, me comprometo a darle a Dios alabanza y el honor que El merece, compartiendo mi testimonio con otros.”

Aviso: El material que acaba de leer y seguirá leyendo, no debe de ser compartido o discutido con su esposo, si está casada.  Esto no es sólo una sugerencia, pero un requisito. Muchos resultados destructivos han ocurridos en matrimonios y/o a las mujeres quienes han compartido esta información, sea consciente o inconscientemente.  Yo, ingenuamente compartí esta información con mi esposo, quien fue usado por el enemigo para tirarme todo lo que estaba escrito en mi cara. Lo mismo ocurrió con otras mujeres que querían hacer lo mismo. Tenían un corazón puro y querían compartir lo que habían aprendido en humildad y sus esposos inadvertidamente lo usaron contra ellas para destrozarlas. Haz un compromiso, antes de continuar con este material, para ganarte a tu esposo “al observar su conducta íntegra y respetuosa” (1 Pedro 3:2).

Si se está preguntando coómo puedes resistir la tentación de decirle a tu esposo todo lo que ha aprendido, déjeme darle una salida.  “Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar.  Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir” (1 Cor. 10:13).

En vez, comparta este material, cada concepto y cada lección, con todas las mujeres, jóvenes o mayores de edad, hasta que se lo saque de su sistema. Al empezar a vivir estas lecciones en su hogar “sin una palabra,” su esposo quizás le preguntará que le ha causado el cambio.  En ese momento, puede decirle brevemente, “He estado leyendo un manual para mujeres; también hay un manual para hombres. Si estás interesado, está disponible gratis en su página de web”- fin de la conversación.

Compromiso Personal: Para compartir este material solamente con otras mujeres.  “Basado en lo que acabo de leer, yo me comprometo a compartir este material solamente con otras mujeres. También me comprometo a quedarme callada y no dejar este material fuera para que mi esposo accidentalmente o intencionalmente lo lea. Si mi esposo pregunta sobre el cambio positivo en mí, me comprometo a decir lo que está escrito arriba solamente.”

"Si está lista para comprometerse con DIOS a terminar el curso, AL HACER CLIC AQUÍ ha aceptado y está lista para documentar este próximo paso a lo largo de su Viaje de Restauración en su formulario" Mi Diario". Tómese su tiempo, tome asiento, tome su café o té y derrame su corazón en su Diario.

Como "Asímismo las ancianas ... enseñen lo que es bueno, para que INSTRUYAN a las jóvenes ..." (Tito 2: 3) Tendrá la oportunidad de hablar con las mujeres más jóvenes que todavía están solteras como parte de su ministerio ".