Lea el Testimonio de matrimonio RESTAURADO de Kathryn,
"Más que feliz de estar contigo"

Este testimonio fue tomado de uno de nuestros muchos
palabra de su Testimonies libros
para ayudarle a
superar cualquier duda o el miedo  en
la capacidad de Dios y el deseo de
restaurar su matrimonio!

Capítulo 7 "Amabilidad En Su Lengua"

“Cuando habla, lo hace con sabiduría; cuando
instruye, lo hace con amor.”
Proverbios 31:26.

Todas las personas miran cómo una mujer le habla a su esposo y a sus hijos. Cuando una mujer habla respetuosa y amablemente a su esposo y a sus hijos, ella muestra la principal característica de una “mujer piadosa” Sin embargo, aquellas que son impacientes e irrespetuosas se revelan a sí mismas como cristianas débiles e inmaduras.

El discurso amable y gentil es uno de los ingredientes más importantes para un buen matrimonio y para hijos bien portados. La amabilidad es la característica principal de una “mujer piadosa”

Hemos sido engañados por “consejeros” y así llamados “expertos en matrimonio” que dicen que es la FALTA de comunicación la que causa que los matrimonios se destruyan. Investigando en las Escrituras, encontré que ¡Dios tiene MUCHO que decir al respecto de cuánto hablamos, qué decimos, y cómo lo decimos! Sígame para que juntas descubramos la verdad:

¡NO es una “falta” de comunicación!

¡Debemos medir CUÁNTO hablamos!

Muchas palabras. No sólo es la falta de comunicación la que causa problemas en los matrimonios, sino que cuando hay mucha plática y discusión, ¡la trasgresión (una violación de la Palabra de Dios) no puede ni será evitada! “El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua” Proverbios 10:19.

Se mantiene callada. Otros nos dicen que debemos hablar lo que tenemos en mente y compartir lo que pensamos, pero Dios dice: “El falto de juicio desprecia a su prójimo, pero el entendido refrena su lengua” Proverbios 11:12. “El que refrena su lengua protege su vida, pero el ligero de labios provoca su ruina” Proverbios 13:3.

Cierra sus labios. En realidad, Dios dice que practicamos sabiduría y parecemos sabios cuando no decimos nada. “Hasta un necio pasa por sabio si guarda silencio; se le considera prudente si cierra la boca” Proverbios 17:28. “Cuando ustedes digan ‘sí’, que sea realmente sí; y cuando digan ‘no’, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno” Mateo 5:37.

Sin una palabra. Dios habla directamente a la mujer para que se mantenga en silencio. “Así mismo, esposas, sométanse a sus esposos, de modo que si alguno de ellos no creen en la palabra, puedan ser ganados más por el comportamiento de ustedes que por sus palabras, al observar su conducta íntegra y respetuosa” 1 Pedro 3:1–2. “Guarden las mujeres silencio en la iglesia” 1 Corintios 14:34.

Gentil y con espíritu apacible. Dios encuentra preciosa delante de Él a la mujer callada. ¿Es usted aquélla? “La que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible” 1 Pedro 3:4. “¡Cuida bien lo que se te ha confi ado! Evita las discusiones profanas e inútiles, y los argumentos de la falsa ciencia. Algunos, por abrazarla, se han desviado de la fe” 1 Timoteo 6:20.

¡Quitese de su camino!

Quítese de su camino. “Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores… sino que en la ley del Señor se deleita, y día y noche medita en ella” Salmos 1:1. Quítese del camino de su esposo; ¡usted no es su autoridad! La segunda línea nos dice lo que tenemos que hacer; meditar en Su Palabra y dejar a nuestro esposo en las manos de Dios. Dios debe ser quien cambie a su esposo; ni siquiera su esposo puede cambiarse a sí mismo.

¡Quítese de estar detrás de él y ore! Usted puede ayudar a sanar su hogar con sus oraciones. “Por eso, confi ésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y efi caz” Santiago 5:16. Si usted sí habla, entonces es MUY importante que ¡elija sus palabras muy cuidadosamente!

Entregue, MEDIANTE ORACIÓN solamente, el rumbo de su esposo a Dios. Usted debe entender también que usted no es responsable por lo que su esposo hace; él tiene que dar cuentas a Dios por sus acciones. “Cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen” Santiago 1:14. Cierre su boca; luego quítese del camino de su esposo.

Dios nos dice que seamos cuidadosos con lo que decimos

Guarda su boca. ¿Cuántas veces se ha metido en problemas por las palabras que ha dicho? “La boca del justo profi ere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada” Proverbios 10:31. “El charlatán hiere con la lengua como con una espada, pero la lengua del sabio brinda alivio” Proverbios 12:18. “El que refrena su boca y su lengua se libra de muchas angustias” Proverbios 21:23.

Lo que procede de la boca. Este enunciado es claro. ¡Lo que usted dice es MUY importante! “Porque por tus palabras se te absolverá, y por tus palabras se te condenará” Mateo 12:37. “Lo que contamina a una persona no es lo que entra en la boca sino lo que sale de ella” Mateo 15:11. “…abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno” Colosenses 3:8.

Atención a la Palabra. La Escritura describe dos tipos de esposas. ¿Cuál de ellas es usted? “La mujer ejemplar es corona de su esposo; la desvergonzada es carcoma en los huesos” Proverbios 12:4. “El que atiende a la palabra, prospera” Proverbios 16:20.

Habla como un niño. ¿Ha madurado usted? ¿O es usted todavía una niña que dice cosas que lastiman a otros? Una de las más grandes mentiras que aprendimos como niños fue que los palos y piedras podrán romper mis huesos, pero las palabras nunca me herirán. Muchos de nosotros nunca nos hemos recuperado de algunas de las palabras que nos fueron dichas cuando éramos niños. “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de niño” 1 Corintios 13:11.

¿No es acaso tiempo para que nosotros CREZCAMOS? ¡Deje de decir cosas que lastiman a su esposo, a sus hijos y sus relaciones con otros!

Labios honestos. ¿A quién no le gusta una palabra amable de parte de otra persona? “El rey se complace en los labios honestos; aprecia a quien habla con la verdad” Proverbios 16:13. “Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor… ” Efesios 5:19.

Deje las peleas. “Iniciar una pelea es romper una represa; vale más retirarse que comenzarla” Proverbios 17:14. “Los labios del necio son causa de contienda; su boca incita a la riña” Proverbios 18:6. Otra vez, ¡el pelear y contender, NO ES BUENO para el matrimonio (o cualquier otra relación) aunque algunas personas le digan lo contrario!

Fricción constante. ¿Hay en su hogar fricciones constantes? “Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: …discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, …envidia… ” Gálatas 5:19–21. “Si alguien enseña falsas doctrinas, apartándose de la sana enseñanza de nuestro Señor Jesucristo y de la doctrina que se ciñe a la verdadera religión, es un obstinado que nada entiende. Ese tal padece del afán enfermizo de provocar discusiones inútiles que generan envidias, discordias, insultos, suspicacias y altercados entre personas de mente depravada, carentes de la verdad” 1 Timoteo 6:3–5.

¡PÓNGANSE DE ACUERDO RÁPIDO! Si usted tiende a pelear, memorice estos dos versículos. ¡Estos versículos me cambiaron totalmente! “…llega a un acuerdo con él (tu adversario) lo más pronto posible. Hazlo mientras vayan de camino… ” Mateo. 5:25. “Honroso es al hombre evitar la contienda, pero no hay necio que no inicie un pleito” Proverbios 20:3.

Dos de ustedes se pongan de acuerdo. Usted debe intentar encontrar un área de acuerdo en lugar de un punto de discordia en TODO lo que su esposo dice. Si usted no puede encontrar nada en lo que estén de acuerdo, ¡CÁLLESE y sonría! “Además les digo que si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo” Mateo 18:19.

Deprime el espíritu. Proverbios también nos dice que ¡lo que decimos puede deprimir el espíritu de nuestros esposos! “La lengua que brinda consuelo es árbol de vida; la lengua insidiosa deprime el espíritu” Proverbios 15:4.

Guardo mi boca como con mordaza. Aquí está un pensamiento sensato: “No me llega aún la palabra a la lengua cuando tú, Señor, ya la sabes toda” Salmo 139:4. “Me dije a mí mismo: ‘Mientras esté ante gente malvada vigilaré mi conducta, me abstendré de pecar con la lengua, me pondré una mordaza en la boca.’” Salmo 39:1. Emborzace su lengua. ¡El ayunar es la ÚNICA manera de ser verdaderamente liberada de ser una chismosa! Créame, ¡usted está demasiado débil para hablar!

Calumnia

Su esposo confía plenamente en ella. Otra área con la que debemos ser cuidadosos en la manera como hablamos, lo cual puede resultar en la pérdida de la confi anza de nuestros esposos, es cuando hablamos de ellos con otras personas. “Su esposo confía plenamente en ella y no necesita de ganancias mal habidas” Proverbios 31:11. Nosotras nunca deberíamos compartir las debilidades de nuestros esposos o decirle a otros algo que él nos dijo confi dencialmente. Recuerde que “el perverso provoca contiendas, y el chismoso divide a los buenos amigos” Proverbios 16:28. Muchas mujeres comparten conmigo (y con cualquier otra persona que conocen y que les presentan) acerca del pecado de adulterio, alcohol, drogas, o pornografía de su esposo. Yo me NIEGO de escuchar y las detengo en el primer momento. Déjeme preguntarle, “¿A cuántas personas les ha dicho?”

¡Lo haré callar para siempre! “Al que en secreto calumnie a su prójimo, lo haré callar para siempre” Salmo 101:5. Muchas mujeres piensan que ellas están constantemente combatiendo al “enemigo” cuando de hecho es Dios quien está contra ellas. Si usted le ha dicho a otros acerca de su esposo, usted lo ha calumniado. Dios promete que Él traerá destrucción en su vida. Usted puede reprender al enemigo todo lo que usted quiera, pero la Escritura es clara. Usted debe arrepentirse y pedirle al Señor que remueva este pecado de su vida y luego hacer restitución yendo con todas las personas a quienes les dijo. Confi éseles sus propios pecados a ellos y luego comparta todas las cosas buenas que su esposo ha hecho (y está haciendo) por usted.

Un chismoso revela los secretos. Una de las más comunes trampas en las que las mujeres caen es el chisme por el teléfono, encubriéndolo como si estuvieran compartiendo “peticiones de oración” o “motivos de oración” Deje de verse con mujeres chismosas. Haga como Dios ordena: “no te juntes con la gente que habla de más” Proverbios 20:19.

Quite de usted el chisme. Otros pueden no darse cuenta de que usted es una chismosa, pero Dios conoce su corazón. No se engañe a usted misma; usted no necesita saber los detalles de las peticiones de oración— ¡usted es una necia! “El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio” Proverbios 10:18. Todos nosotros debemos deshacernos de compartir peticiones de oración, lo cual no es más que calumnia. “Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia” Efesios 4:31.

Usted puede descubrir conforme se deshaga de este tipo de “compartimiento” que usted no tiene nada que decirle a sus amigas. ¡Eso también resultó en que yo adquirí nuevas amigas! Si usted resiste la tentación de caer en sus viejos caminos, Dios será fi el para enseñarle a edifi car en lugar de avergonzar a su esposo. “La mujer ejemplar es corona de su esposo, la desvergonzada es carcoma en los huesos” Proverbios 12:4. Comencemos, en lugar de eso, a “anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón” Efesios 5:19.

Dulzura en su habla. Si usted ha avergonzado a su esposo con lo que le ha dicho a él o ha dicho de él, o con su actitud, Dios es tan fi el que ofreció la cura: “Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos” Proverbios 17:22. “Panal de miel son las palabras amables: endulzan la vida y dan salud al cuerpo” Proverbios 16:24. “Los labios convincentes promueven el saber” Proverbios 16:21.

¡Dios ve! Lo que la Palabra de Dios nos dice que hagamos es medir cuánto hablamos, ganar a nuestros maridos sin una palabra y después quitarnos del camino de nuestros esposos. Dios es también fi rme acerca de la actitud detrás de nuestras acciones, por cuanto éstas muestran nuestro corazón. “La gente se fi ja en las apariencias, pero yo (Dios) me fi jo en el corazón” 1 Samuel 16:7. La actitud de una mujer piadosa es aquélla de respeto hacia su esposo, el cual es el resultado de un corazón puro.

Respetuosa

Se nos dice que el respeto es algo que nosotros deberíamos demandar de otros. Se nos dice que deberíamos tener respeto por nosotros mismos. Para aprender el verdadero signifi cado del respeto, busquemos un más profundo entendimiento. Nuestros esposos serán ganados “por el comportamiento de ustedes… al observar su conducta íntegra y respetuosa” 1 Pedro 3:1. La palabra respeto está defi nida en el diccionario como: “una estima o consideración especial en la que uno tiene a otra persona” ¡NO es lo que nosotros demandamos para nosotros mismos!

De acuerdo con el diccionario, respeto(uoso) signifi ca tener admiración, consideración; estimar, honrar, reverenciar, admirar, apreciar, notar, valorar, atesorar. Algunos antónimos (lo opuesto) son desprecio, culpa, y censura. Vamos a estudiar las palabras en negritas a mayor profundidad.

Consideración: atención hacia otros. Hebreos nos dice que necesitamos animar a nuestros esposos y a otros. Mediante nuestras acciones, podemos estimularlos al amor y a las buenas obras también. “Preocupémonos los unos por los otros, a fi n de estimularnos al amor y a las buenas obras” Hebreos 10:24. Por lo tanto, cuando somos desconsiderados, ¡motivamos a nuestros esposos e hijos a despreciarnos y a hacer el mal!

Las obras de la carne. Usamos los pecados de nuestros esposos para excusar nuestra falta de respeto por ellos. Aquí está una lista de pecados mencionados en Gálatas. Conforme los lea, por favor tome un momento para subrayar a aquellos pecados que son usualmente cometidos por hombres, los que nosotros en la iglesia llamamos pecados reales.

“Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” Gálatas 5:19–21.

Ahora regrésese y circule los pecados que tendemos a ignorar en la iglesia, aquellos que son usualmente cometidos por mujeres. Para excusar su falta de respeto, basada en los pecados de su esposo, ¡obviamente usted se basa en la IGNORANCIA de excusar su propia pecaminosidad delante del Espíritu Santo! ¡Estamos claramente llenos de pecado, el cual Dios dice que “se conoce bien!”

Mirándose a sí misma. Muchas personas sienten que es su responsabilidad castigar a quienes pecan, especialmente a sus esposos. La Escritura nos dice algo totalmente diferente y nos enseña las consecuencias de estas acciones orgullosas. No olvidemos la viga en nuestro propio ojo. Recuerde que los pecados son iguales delante de Dios.

De nuevo, no permita que Satanás le engañe para que piense que los pecados de su esposo son peores que los suyos “Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno, porque también puede ser tentado. Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo. Si alguien cree ser algo, cuando en realidad no es nada, se engaña a sí mismo” Gálatas 6:1–3.

Estima: alta consideración hacia otros. La psicología y los psicólogos cristianos han tomado el mandamiento de Dios “considerando a otros como superiores a sí mismo” y lo han volteado para enseñarnos que debemos edifi carnos a nosotros mismos, antes que a otros. Lea este pasaje completo para permitir que la verdad lo haga libre de la estima y el orgullo, el cual está destruyéndole a usted y a su matrimonio:

“No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no sólo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás. La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos” Filipenses 2:3–7.

Aprecie a aquellos que estén a cargo de usted.

Su esposo está a cargo de usted. ¿Hizo usted su trabajo más fácil o más difícil? “Ténganlos en alta estima, y ámelos por el trabajo que hacen. Vivan en paz unos con otros” 1 Tesalonicenses 5:13.

Honor: Considerar altamente. Debemos considerar a nuestros esposos dignos de honor, honor que ya deberíamos estarles mostrando. “Todos los que aún son esclavos deben reconocer que sus amos merecen todo respeto; así evitarán que se hable mal del nombre de Dios y de nuestra enseñanza” 1 Timoteo 6:1.

Dios no puede ser deshonrado. Recuerde que al mostrar honor a su esposo, sin importar si sus acciones merecen honor o no, ¡usted trae gloria a Dios! La consecuencia de no mostrar esta clase de respeto es el deshonrar a Dios y Su Palabra. Decimos que somos cristianos, ¡pero nuestros “hechos lo niegan!” (Tito 1:16). “…a ser sensatas y puras, cuidadosas del hogar, bondadosas y sumisas a sus esposos, para que no se hable mal de la palabra de Dios” Tito 2:5. “Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor” Efesios 5:22.

Con penosos trabajos. “Al hombre le dijo: ‘Por cuanto le hiciste caso a tu mujer, y comiste del árbol del que te prohibí comer, ¡maldita será la tierra por tu culpa! Con penosos trabajos comerás de ella todos los días de tu vida” Génesis 3:17. Después de la caída del hombre, tanto al hombre como a la mujer les fueron dados castigos; la mujer tendría dolor al dar a luz y el hombre sufriría penosos trabajos para trabajar la tierra. ¿Así que por qué es el castigo del hombre hoy compartido por tanto al hombre como a la mujer? ¿Por qué nos creímos esta mentira? Por orgullo.

Una mujer llena de orgullo no quiere que le digan qué hacer o cómo debe gastar el dinero. Si ella trabaja y gana su propio dinero, ¡entonces ella puede tomar sus propias decisiones acerca de cómo debe gastar su dinero! Podemos fácilmente deslizarnos de estar bajo la autoridad de nuestros esposos y fi nalmente de su protección también.

Adicionalmente, cuando las esposas tienen una carrera diferente a la de encargarse de la casa y criar a los hijos, eso divide los intereses de la pareja y nos hace independientes uno del otro. Dios nos lo advierte cuando dice que ¡una casa dividida no podrá estar en pie! ¿Su trabajo o carrera ha destruido su matrimonio? (Véase “los caminos de su casa” en la “La mujer sabia edifi ca su casa: escrito por la necia que destruyó la suya con sus propias manos)

Concederle honor a ella. Todas las mujeres anhelan que sus maridos las traten como dice el siguiente versículo: “De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida. Así nada estorbará las oraciones de ustedes” 1 Pedro 3:7. El esforzarnos a ser calladas y gentiles, y a honrar a nuestros esposos en una forma casta y respetuosa, especialmente cuando ellos puedan estar viviendo de manera no honorable, ¡hará que podamos recibir la bendición de tener el honor de nuestros esposos al verlos regresar al hogar!

Aquí están algunas guías espirituales de cómo recibir el honor:

Siendo bondadosas. “La mujer bondadosa se gana el respeto” Proverbios 11:16. Responda bondadosamente a lo que le digan, ¡siempre y con toda la gente! ¡Nunca presione o reaccione exageradamente! Recuerde, usted es la hija del Rey, ¡compórtese como la realeza! Ellos nunca muestran emociones ni rompen en arranques de furia. Piense en la princesa Diana, quien estuvo experimentando toda clase de terrible dolor marital, pero usted nunca la vio tener un arranque o hacer una escena.

Dando honor desde el corazón. “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí” Mateo 15:8.

Teniendo humildad. “La humildad precede a la honra” Proverbios 15:33.

Siendo humilde. “A los honores los precede la humildad” Proverbios 18:12.

De nuevo, manteniéndose humilde. “El altivo será humillado, pero el humilde será enaltecido” Proverbios 29:23.

Reverencia: un sentimiento de gran respeto, amor, temor reverencial y estima; temer. Muchas mujeres no respetan o muestran reverencia hacia sus esposos. ¿Cómo podemos como mujeres cristianas ignorar las Escrituras? “Y que la esposa respete a su esposo” La versión de Reina Valera dice “y la mujer respete a su marido” Efesios 5:33.

Apreciar: dar reconocimiento favorable; atesorar, gozar, valorar, entender; atesorar (especialmente en los votos del matrimonio), tener cuidado amoroso, mantener viva (emocionalmente). Hablamos acerca de hacer cosas desde el corazón. Si su esposo no es uno de sus tesoros, entonces su corazón no está con él. “Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón” Mateo 6:21.

Algunas veces cuando perdemos algo o temporalmente lo cambiamos de lugar y no lo encontramos, nosotros nos damos cuenta de lo importante que es para nosotros. ¿Fue necesario para usted el perder a su esposo para darse cuenta de lo que tenía? ¡Yo sé que para mí fue necesario!

¿Como puede usted ayudar a sanar a su esposo espiritual y emocionalmente?

Hable dulce y gentilmente a su esposo cuando el Señor le dé la oportunidad de hablar con él. “La lengua que brinda consuelo es árbol de vida; la lengua insidiosa deprime el espíritu” Proverbios 15:4.

Esta bendición puede ser suya. “Para el afl igido todos los días son malos; para el que es feliz, siempre es día de fi esta” Proverbios 15:15. Si su corazón está animado, usted atraerá a su esposo de regreso al hogar, ¡por cuando él abandonó el hogar buscando felicidad! Cuando él deje el lugar donde está viviendo ahora, ¿encontrará alegría de regreso en su hogar?

Aquí está un peligro. Tenga cuidado con lo que dice acerca de su esposo. La vergüenza es un cáncer emocional. “La mujer ejemplar es corona de su esposo; la desvergonzada es carcoma en los huesos” Proverbios 12:4. La putrefacción está defi nida como la pudrición de la caries; pudrición como la que generan las lombrices que comen. “Pero al fi n resulta (la ramera) más amarga que la hiel y más cortante que una espada de dos fi los” Proverbios 5:4.

Una buena palabra. NUNCA hable con su esposo acerca de sus problemas, miedos, o ansiedades con respecto a sus pecados (adulterio, abuso, alcohol o drogas), acerca de sus fi nanzas o acerca del divorcio inminente, por cuanto “la angustia abate el corazón del hombre, pero una palabra amable lo alegra” Proverbios 12:25. Cuando su esposo casualmente le hable a usted, él DEBE irse sintiéndose alegre, no confrontado u oprimido.

Trae sanidad. Su lengua puede tener dos efectos opuestos; ¿cuál escogerá usted? “El charlatán hiere con la lengua como con una espada, pero la lengua del sabio brinda alivio” Proverbios 12:18.

Un corazón gozoso. Tenga un corazón gozoso y feliz. “Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos” Proverbios 17:22.

Rostro alegre. Permita que su rostro muestre el gozo que hay en su corazón. “El corazón alegre se refl eja en el rostro, el corazón dolido deprime el espíritu” Proverbios 15:13. Aprendemos más acerca de estar gozosos y alegres. Alegre: contento, gozoso, regocijado. Gozoso: (ser) una buena mujer, placentera, preciosa, dulce, agradecida, agradable.

Gócese SIEMPRE. En sus circunstancias parece imposible el ser feliz. ¿Cómo puedo estar feliz o gozosa? “Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!” Filipenses 4:4. Y ¿cuando nos debemos de gozar? “Estén siempre alegres” 1 Tesalonicenses 5:16. Es en Él en quien nos gozamos. Esta es el arma MÁS poderosa en nuestra batalla espiritual —¡¡el ALABAR al Señor cuando la adversidad viene contra nosotros!!

¿Es usted capaz de hacer algo sin murmurar o quejarse? ¿Se queja usted, gime o murmura continuamente acerca de su situación delante de otros o de su esposo? Si así es, ¡usted no es agradecida! “Háganlo todo sin quejas ni contiendas” Filipenses 2:14.

¿Ha usted aprendido el secreto? Nosotros podemos pensar que en nuestras circunstancias tenemos razón para refunfuñar. En lugar de eso, debemos aprender a tener contentamiento. “…he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez” Filipenses 4:11–12.

Antonimos de Respeto son desprecio, culpa y censura

¿Usted desprecia a su esposo? ¿Lo culpa por errores pasados? ¿Lo censura acerca de dónde fue o qué dijo? Ahora es el tiempo de renovar su mente. Lea y vuelva a leer este capítulo hasta que haya gastado las páginas y haya roto el empastado. Haga tarjetas de 3 X 5 para cada versículo de la Escritura que le trajo convicción a su espíritu. Manténgalas con usted en su bolsa de mano y léalas a lo largo del día. “Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad” 2 Timoteo 2:15.

En conclusión. Esforcémonos todas nosotras primeramente por aparecer sabias al guardar silencio. Luego asegurémonos que cuando abramos nuestras bocas sea con sabiduría, amabilidad, respeto y edifi cación. Que nuestras palabras sean dulces y gentiles. Que seamos la “corona” de nuestros esposos por la manera en que manejamos esta adversidad en nuestras vidas, ¡las cuales serán “preciosas” ante los ojos del Señor!

Compromiso personal: abrir mi boca con sabiduría y amabilidad. “Basada en lo que he aprendido de la Palabra de Dios, me comprometo a guardar silencio, a esperar antes de que conteste y a ser dulce en cada una de mis palabras. También me comprometo a demostrar una actitud respetuosa hacia mi esposo por el ejemplo que esto representa para otros y el honor que da a Dios y a Su Palabra”

Por favor escriba un DIARIO con el SEÑOR sobre lo que está aprendiendo cada día por los próximos 30 Días para “Restaurar su Matrimonio”. 

Click Aquí Español: "Lo que aprendí" 30 Día RSM