No resistan al que es malo . . .

— Mateo 5:39

 

En el último capítulo compartí brevemente, explicando que cabalgar la ola de la adversidad significa que te vas con la corriente, nunca te opones al mal que viene en tu contra. Y cómo fue en realidad Jesús mismo quien explicó cómo debemos reaccionar cuando la gente te dice que hagas algo, y que se aseguró de que supieses que era Él quien lo dijo, “ Pero yo les digo…” “Pero yo les digo: No resistan al que es malo; sino que a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, preséntale también la otra. Al que quiera provocarte a pleito para quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale, y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses” (Mateo 5:39-42).

También confesé que me aseguré de no acercarme lo suficiente a nadie que una vez me hubiera "abofeteado" a través de sus palabras o acciones, y si me obligaban a verlas, me aseguraba de dar un paso atrás emocionalmente. No hay duda de que simplemente estar dispuesto a permanecer cerca de aquellos que han sido desagradables es difícil, pero estoy segura de que todos podemos estar de acuerdo en que hacer más o dar más de lo que esta misma persona pidió o exigió es casi imposible de hacer . Pero es entonces cuando todos esos versículos de "nada es imposible" son útiles. Vamos a leerlos:

Jesús los miró y les dijo: “Para los hombres, esto es imposible; pero para Dios todo es posible” (Mateo 19:26)

Jesús los miró fijamente y les dijo: «Esto es imposible para los hombres, pero no para Dios. Porque para Dios todo es posible.” (Marcos 10:27)

¡Para Dios no hay nada imposible!” (Lucas 1:37)

“Y Jesús les respondió: «Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.”(Lucas 18:27)

Lo que hace que todo sea posible es cuando Dios nos envió a su Hijo para amarnos de la manera en que a una mujer se le puede hacer sentir verdaderamente amada; esto es lo que hace que todas las cosas sean posibles. Si no tenemos suficiente de Su amor, no nos permitirá aventurarnos en el principio de la ola de la adversidad. Y sin nada de su amor, las mujeres tontamente lucharán contra la adversidad, solo para ser heridas aún más profundamente, o ella huirá.

Lo que también di lo mejor que pude para exponer en el último capítulo, fue lo que me cambió. Una vez más, fue simplemente encontrar mi vida abundante: obtener todo lo que necesitaba directamente de Dios, como la sabiduría, y directamente del Señor, como el amor que necesitaba desesperadamente.

Entonces, finalmente podemos estar todas de acuerdo en que dar es un acto increíblemente poderoso, pero se vuelve aún más poderoso cuando es exigido, robado o pedido cruelmente? Es cierto que puedes pensar que es muy doloroso, pero la verdad es que una vez que tienes suficiente de su amor para reflexionar sobre este principio, comenzarás a darte cuenta de que la adversidad, tal como la entiendo ahora, es en realidad el combustible que necesitamos o como regar la semilla que producirá una cosecha abundante, las muchas promesas que hemos estado esperando que Él nos dé. Puede pensar que es fácil para mí decirlo, pero como usted, he vivido muchas dificultades en mi vida, pero ahora finalmente puedo beneficiarme de ellas.

Durante muchos años de mi ministerio, que comenzó de la misma manera que lo hizo el ministerio de  Erin, cuando mi esposo también me abandonó, y a través de ello, como muchas de ustedes, Él me guió a RMI y a sus enseñanzas, donde el Señor comenzó a enseñarme muchos de Sus principios para vivir mi vida en abundancia. Preparándome para lo que estaba por venir en mi vida. Cada principio, a medida que camine en el, cambió mi vida significativamente. Sin embargo, tengo que decir que este nuevo principio tiene que ser uno de los más poderosos, que también es un principio que nunca, nunca, recuerdo haber escuchado desde un púlpito o leído en un libro Cristiano. Y aunque Erin puede haberlo mencionado en alguna parte de sus libros, creo que sí, nunca recuerdo haber captado esta verdad antes.

Ahora, desde que lo viví, para mí, este tiene que ser el principio más increíble para vivir,  el cual, le prometo, cambiará su vida para siempre. Y la razón por la que creo esto, es porque es este mismo principio la forma en que Jesús vivió su vida. Una vida rodeada de adversidad, odio, incomprensión, traición, rechazo y todos los demás males que conformaron su corta vida mientras estuvo aquí en la tierra.

La base de este principio es simplemente esto: no resistas el mal.

No hay nada tan natural, tan arraigado en nuestro ser, como hacer justo lo contrario. No podemos evitar resistir el mal que se nos está haciendo. De hecho, al cristiano se le enseña desde el comienzo de su caminar cristiano a resistir y luchar contra todos los males y todas las personas malvadas que intentan acercarse a él o se interponen en su camino. Algunos pueden citar estos dos versículos para probar que esto es cierto:

Por lo tanto, sométanse a Dios; opongan resistencia al diablo, y él huirá de ustedes.”(Santiago 4:7)

“Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes.” (Efesios 6:12 NBLH)

Aunque vemos este principio de resistencia y lucha en las Escrituras, sin embargo, esto es hablar de resistirnos a hacer el mal, no resistir el mal que se nos hace. Hay una gran diferencia entre resistir al diablo que te está tentando a hacer algo malo, y también luchar contra los principados y la maldad espiritual que trata de alimentar nuestra carne. Así que cuando digo que no resista el mal, una vez más, es cualquier mal que se nos HACE.

Necesitando Su Espíritu

Un principio que sé que aprendí de Erin fue la forma en que podemos medir fácilmente si algo proviene del Señor o no. En algún lugar ella enseñó que si podemos hacer algo por nuestra cuenta, estamos trabajando en la carne. Mientras que lo opuesto también es cierto: si necesitamos la ayuda del Espíritu Santo, significa que es claramente de Él.

También puedo confesar que pelear contra el mal solía ser algo natural para mí también (o huir de él). Por lo tanto, ¿no podríamos concluir muy bien que si algo viniera "naturalmente" a mí, entonces es probable que fuera mi propia carne la que estaba peleando o huyendo? También es verdad, que lo que me cambió fue que yo sabía que ya no sentía la necesidad de luchar o huir debido a lo que su amor hizo para cambiarme.

Sin embargo, tal vez  aún más interesante, y aún más poderosa,  y una verdad completamente ignorada, es el hecho de que Jesús vivió su vida para que nosotros, especialmente las mujeres, pudiéramos seguir su ejemplo y en realidad fuimos "llamadas" a hacerlo.

“Porque para este propósito han sido llamados, pues también Cristo sufrió por ustedes, dejándoles ejemplo para que sigan Sus pasos... y quien cuando Lo ultrajaban, no respondía ultrajando. Cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a Aquél que juzga con justicia.”(1 Pedro 2:21-23) Y la razón por la que dije "especialmente mujeres" es porque inmediatamente después de esta sección en Primera de Pedro 2 es cuando a las mujeres, específicamente, se les dice cómo someterse a un esposo que es desobediente a la palabra o en rebelión. “Asimismo ustedes, mujeres, estén sujetas a sus maridos, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres, al observar ellos su conducta casta y respetuosa” (1 Pedro 3:1-2). Una vez más, si hay alguna relación que fuera difícil "de la misma manera" sufrir, sin insultar de vuelta, a pesar de sufrir, y no proferir amenazas (de irse o en el mundo de hoy, llamar a la policía) de lo que es en la relación con un esposo en quien confiamos que nos amara, ¿verdad? Y déjenme decir esto también, una vez que puedan hacerlo en la relación esposo / esposa, mientras permanezcan tan cerca de Él, y continúen haciendo lo mismo en todas sus otras relaciones y situaciones, en realidad se siente como un "pedazo de pastel" o "caminar en el parque". Oh, pero espera, un pensamiento simplemente voló por mi mente.

Frenética y Desesperada

Hay un sinnúmero de mujeres hoy en día, y las cifras están en aumento, que están más que dispuestas a sufrir así, dando más, dando la otra mejilla una y otra vez. Pero lamentablemente su motivación es completamente diferente de lo que estoy hablando aquí en este capítulo. La mujer terriblemente dañada de hoy, se pone en un torbellino de dolor, dando una y otra y otra vez, más de lo que se le pide, esperando que al hacerlo, gane el amor por el que está desesperada y frenética. Algunas queridas mujeres están tan acostumbradas a vivir de esta manera, que parecen sentirse atraídas por este mismo tipo de hombre, una y otra vez.

Puede que no le importe lo suficiente como para detener este ciclo por su propio bien, pero ¿se detendrá a reflexionar lo suficiente para detener este círculo vicioso por su hija, su hermana, su sobrina, su compañera de trabajo, su tía o su prima? Hasta que estemos dispuestas y lo suficientemente valientes como para liberarnos y encontrar el Amor que pueda mover las montañas más altas de dolor, heridas,  humillación y cicatrices emocionales, no tenemos ninguna esperanza para ofrecerle a nadie. Por favor no sigas leyendo este capítulo hasta que primero te detengas a comprender realmente cuán importante es para ti aprender a vivir de esta manera. Y luego, estando dispuesta a ofrecer esta esperanza, compartir sus propios fracasos y heridas, cuando la siguiente mujer, con dolor y miedo, que está desesperada por  amor, sepa la verdad. Ayúdala a finalmente aprender las profundidades de Su amor por ella y lo que eso significaría para su vida.

Llevada voluntariamente à los Limpiadores

Ahora, un ejemplo de cómo Él me ayudó a comprender este principio; compartiendo mi propia experiencia personal, fue lo que sucedió al inicio del anuncio de mi ex esposo a toda la iglesia cuando les dijo desde el púlpito que se estaba divorciando de mí. Sin entender realmente este principio en ese momento, el Señor me llevó a no resistir el mal, a no defenderme cuando docenas de miembros preocupados o indignados exigieron que les explicara. Si era mi ex esposo declarando sus demandas por el divorcio, o los insultos y acusaciones de los miembros de la iglesia, algunos de los cuales eran amigos íntimos, debido únicamente a Su amor, Yo  pude en vez de eso estar de acuerdo de manera entusiasta con lo que se dijo, usando Su ejemplo, de no abrir la boca como mi Esposo que "se mantuvo confiandose a Él (Dios) quien juzga rectamente".

Muchos de los detalles por los que Él me pasó se encuentran en el libro Enfrentando el Divorcio que RMI ofrece como uno de sus muchos recursos gratuitos, así que no entraré en detalles. (Si te perdiste la lectura de este libro, ve a su página de internet escrita en la parte posterior de este libro.) Mi punto es que a lo largo de esos primeros días en mi comienzo de encontrar la vida abundante, Él me estaba guiando a caminar en el principio de no resistir el mal. Una vez más, comenzando con mi ex esposo diciéndome en privado, luego diciéndole a mis hijos, y luego yendo tan lejos como para anunciarlo el domingo, el día en que presentó su renuncia.

Sin embargo, no estoy sola al ser tomada a traves de la adversidad, sí, es cómo el Señor no sólo me enseñó a mí, sino también a Erin, quien estaba dispuesta a compartir todos los principios que cada una de nosotras encontramos (y seguimos encontrando) en los recursos de RMI. Y si has estado en sus recursos tanto tiempo como yo, ¡verás que hay un hilo dorado común que los une a todos! Como todo el gozo ocurre a través de nuestra intimidad con Él y buscando que el Señor nos ayude en cada una de nuestras situaciones difíciles. ¡Esta es la única forma en que nosotros también aprenderemos principios que cambiarán dramaticamente cada una de nuestras vidas y ayudarán a cambiar las vidas de otros! Por lo tanto, este principio no se puede lograr meramente leyendo acerca de él, sino caminando a través de él, después de experimentar Su amor en este grado.

En mi propia vida, desde el momento en que escuché por primera vez que mi esposo anunciaba que se estaba divorciando de mí, descubrí que no tomaba demasiado de mi parte para no resistir el mal que venía en mi contra. Luego, a medida que transcurría el año, parecía ser cada vez más fácil. A lo largo de los años, he supuesto que debe ser el año anterior (el año más duro de mi vida) cuando comenzó. Ese año sirvió para matar cualquier carne que me quedara, o al menos eso parecía. Luego, con mi carne muerta, pude absorber aún más de su amor. También descubrí que mi carne está claramente unida directamente a las profundidades de mi corazón en lo que respecta a mis hijos y su bienestar. Sé que todas ustedes que son madres pueden identificarse fácilmente cuando les digo que cuando se trata de nuestros hijos, parece haber algo incorporado que instintivamente nos hace luchar por ellos.

Sin embargo, incluso en esto, Dios tiene una manera de alinear nuestros corazones con el suyo cuando nos recuerda lo que nos llevó a conocerlo y experimentarlo: fue en medio de la adversidad, ¿no es así? Así que para mí, ya que lo más importante en mi vida (junto a mi intimidad con mi Amado Señor) es ver a cada uno de mis hijos caminando una relación poderosa e íntima con el Señor ellos mismos. Lo que significa que ellos también necesitarán caminar una vida llena de adversidad para poder experimentarlo. Sí, como Erin, “No tengo mayor gozo que éste: oír que mis hijos andan en la verdad.” (3 Juan 1:4)

Entonces, si voy a dejar que la adversidad me golpee no solo a mí, sino a mis hijos, sin que yo tenga la tentación de interponerme entre ellos o incluso amortiguar el golpe que les inflige, entonces debo asegurarme de darles y enseñarles los principios y ser el ejemplo para que ellos vean cómo. Para ayudar a mis hijos a través de esto, así como lo hago con las mujeres que conozco en mi iglesia o ministrando, necesito saber, vivir y compartir este principio. Aunque sé que debo estar exagerando, pero a menudo parece que hay al menos un nuevo ataque cada semana que se acerca a mis hijos, golpeando la base misma de sus vidas, que para los niños es el área de la seguridad. Los niños (y las mujeres) necesitan saber que están a salvo y que no sufrirán ningún daño que les cause dolor. Esta es la seguridad que los niños necesitan para crecer y las mujeres necesitan para florecer.

Cada una de nosotras ha escuchado acerca de los efectos en muchos programas de televisión cuando ahondan en cómo las cosas que suceden en el pasado de un niño seguramente obstaculizarán o inhibirán el proceso de madurez natural y los marcará de por vida. Se nos dice como estos niños quedan "retrasados emocionalmente" y son adultos "cicatrizados" que están llenos de problemas y luchas que encuentran en su camino en cada faceta de su vida adulta. Algunos de nosotros somos estos adultos. Entonces, ¿cómo podemos ayudar a nuestros hijos, o ayudarnos a nosotros mismos como adultos heridos, cuando parece que el mundo entero es solo una gran adversidad que viene en contra de nosotros sin alivio?

Al creer lo que Él nos dijo, "Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo. "(Juan 16:33). Jesús fue capaz de vencer al mundo, creo, a través de este único principio que nunca se enseña, y mucho menos  caminan en los cristiano de hoy, el cual Jesús nos enseñó desde el comienzo de su ministerio:

Una vez más, da y escucha cuando Él dice: “Pero yo les digo: No resistan al que les haga mal. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.  Si alguien te pone pleito para quitarte la camisa, déjale también la capa.  Si alguien te obliga a llevarle la carga un kilómetro, llévasela dos.” (Mateo 5:39-41)

La primera parte lo dice claramente, léalo nuevamente, — no te resistas.

Pensemos en esto por un momento. ¿Qué pasaría si Jesús hubiera resistido su muerte en la cruz, dónde estaríamos? Recuerda cómo resistió instintivamente Pedro (cortando la oreja del guardia) y fue reprendido por Jesús (que sanó la oreja del hombre). Pedro también mintió. Luego corrió y se escondió (al igual que muchos de nosotros) cuando la adversidad vino en su contra, a pesar de que fue un testigo ocular de Jesús y su ejemplo de no resistir el mal. Sin embargo, Jesús sabía que resistir es natural; por lo tanto, explicó desde el principio cómo iba a vivir (al no resistir) y luego mostró la prueba definitiva del poder de este principio al montarse en la ola de adversidad hasta la cruz.

Debido a que Él quiere más para mí, he sido llamada a aprender, vivir y enseñar este principio. Solo entonces podría ver ahora en mi propia vida, y también al mirar más de cerca la vida de Jesús, que en lugar de resistir, podemos usar la adversidad como un viaje fácil y sin problemas que nos lleva directamente a las bendiciones, además de brindarnos una plataforma elevada que puedes utilizar para darle a Dios la gloria que Él se merece y para permanecer firme y compartir Su amor con los demás.

Una Analogía

Un día mientras volaba (en alguna parte), el Señor me mostró una analogía de este principio de no resistir el mal como un surfista que monta "una ola de adversidad" a la orilla. Esto fue fácil de entender para mí ya que soy una chica de California y crecí haciendo surf. Entonces, dado que muchas de ustedes pueden estar sin línea costera, haré todo lo posible para ayudarles a comprender este principio. Esta analogía no sólo me ha ayudado, sino que ha ayudado a mis hijos a comprender y aplicar este principio en sus vidas.

El Señor me mostró a un grupo de personas que vienen al océano, pero simplemente se sientan en la arena segura  lejos de meterse en las olas que presagian. Recuerdo que estos eran los turistas que venían completamente vestidos y que nunca tenían la intención de nadar. Luego vi a otro grupo que estaba parado con los pies en las aguas blancas que se movían hacia adelante y hacia atrás con la marea. Cuando era pequeña recordé que las mujeres a menudo se paraban con los ruedos del pantalón levantados y hablaban mientras disfrutaban lo suficiente, pero no demasiado, del océano. Cuando me ponía de pie junto a ellos, descubrí que si me quedaba quieta, el lavado de las olas hacia adelante y hacia atrás a menudo haría que mis pies quedaran enterrados hasta que no pudiera moverme con facilidad. Interesante.

Luego, me mostró a los algo valientes que se aventurarían un poco más en las olas. Una ola tras otra golpearían y, a menudo, los derribarían, ya que no estaban más sobre la arena como las damas, ni estaban lo suficientemente lejos en el agua donde las olas se levantarían pero no se estrellarían justo encima de ellos. Aunque pensaban que estaban más seguros cerca de la costa, en lugar de moverse más profundo, estaban, de hecho, directamente en el camino del peso de cada ola, lo que provocó que fueran derribados hasta que se desgastaron. Algunas de estas almas más valientes mirarían, ya que otros nadadores se sumergirían justo debajo de las olas segundos antes de estrellarse. Sin embargo, incluso estos mejores, nadadores valientes pronto se cansarían y tendrían que regresar a la orilla para descansar y recuperarse después de zambullirse a través de suficientes olas.

Finalmente, estaban esas almas ansiosas que habían aprendido el secreto de estas olas adversas. Estos nadadores nadarían hasta donde estaba profundo, luego se girarían para observar las grandes olas, y en lugar de luchar contra ellas, con confianza girarían y remarían hacia la orilla, eligiendo trabajar con la ola y usar su furia para montarla hacia su destino.  En realidad ellos estaban "montando la ola de adversidad" y aprovechando al máximo su poder, utilizando su ira para su bien.

El Señor no detuvo su alegoría allí. Imaginé más abajo en la costa, donde había un área restringida, no permitían nadadores, donde solo a los surfistas, con sus tablas de surf, se les permitía montar las olas más grandes, y no estaban solos. Sentados en la orilla estaban los muchos espectadores que se reunieron para mirar o quedarse maravillados. Estos, el Señor me mostró, fueron aquellos santos que usaron las olas de la adversidad como una plataforma para mostrar la grandeza de Dios. En lugar de temer las olas más grandes, en realidad las buscarían con gran anticipación.

Esto es lo que el Señor quería que yo comenzara a hacer y lo que quiero animarte a que esperes  en su propia vida.

Plataforma para Mostrar Su Grandeza

Mientras viajaba y hablaba con mujeres de forma individual o ante una iglesia grande, o en cualquier lugar intermedio, me encontré compartiendo varios testimonios con ellas, aunque no había planeado hacerlo. Cuanto más grande era la ola de adversidad que compartía sobre la que había cabalgado, mayor era su emoción cuando la compartía. Las dos oleadas de adversidad que finalmente obtuvieron los mejores ooohs y aaahs, fueron las que muchos cristianos realmente criticaron y se burlaron de mí, como si fuera  tonto o incluso contrario a la palabra de Dios. Una fue cuando pagué la luna de miel de mi ex esposo y también cuando hablé con mi ex marido (después de que se anunciara su compromiso) y lo alenté a ser bueno y paciente con su nueva futura esposa. Las mujeres en África se entusiasmaron especialmente con esos dos testimonios ya que eran bastante claros (incluso el director de un gran ministerio mundial que se extiende a todas las naciones de África), y me dijeron que si fuera su esposo no le pagarían una luna de miel o le animarían a ser amable con esa otra mujer, pero, en cambio, ¡encontraría algo grande y "mortal" con  que vencerlo (y a la otra mujer)!

Sin embargo, esas olas de adversidad son las mismas que obligaron a estos mismos cristianos a pensar sobre sus propias vidas y el impacto de cómo vivieron sus vidas, hizo en las almas perdidas de este mundo. Lo que el mundo "atestigua" cuenta muchas historias diferentes de su vida y su amor o habla en contra de el. Sin embargo, no son las mujeres (o los hombres) de la iglesia con los que estoy más emocionada de compartir mis historias de "montando la ola de adversidades". Fue cuando tuve la bendición de compartirlas con extraños, que luego se interesaron en conocer a "ese Dios" de quien nunca habían oído hablar. Lo que el Señor me estaba mostrando es que estas eran el tipo de olas que necesito comenzar a mirar y no à temer, y tal como los surfistas en sus tablas, necesito estar realmente buscando y emocionada de montarlas!

Preparándonos 

Por supuesto, para aprender cualquier principio nuevo, siempre necesitará las circunstancias adecuadas para aplicarlo; Afortunadamente, estos vienen regularmente ahora en mi vida y tal vez también en tu vida. Siempre hay una oleada de olas en el horizonte, recientemente, con respecto a la custodia de mis hijos más pequeños. El siguiente me llegará dentro de 24 horas cuando mi ex esposo llegue a una "visita no programada" que mis hijos están seguros que significará otra adversidad, posiblemente, una enorme ola.

Sin embargo, la custodia no es la única ola continua que me está golpeando, porque allá en el océano de las adversidades, puedo ver claramente un tsunami con respecto a mis finanzas. Al igual que muchos surfistas, cuando ves las grandes, están ambos, un poco asustados y al mismo tiempo, un poco emocionados. ¿Podré aguantar? ¿Seré capaz de maniobrar con gracia sabiendo que muchos están mirando? ¿O, en lugar de eso, me acobardaré y me iré  pedaleando hacia la ola creciente (tomando el asunto en mis propias manos) y perderé la plataforma para glorificar a Dios y gritar sobre el Amor del Señor?

Para ganar coraje, mis pensamientos siempre parecen remontarse a cada una de las olas que el Señor me ha traído hasta el momento, lo que me ayuda a ganar el valor que necesitaré para "ir por ellas". Al mismo tiempo, siendo humana, lucho contra los pensamientos que intentan entrar en mi mente con los muchos "qué pasaría si" escenarios que imagino, como "si me caigo", que es un término en surf que no creo que deba explicar. Sin embargo, solo un breve paseo por las promesas marcadas en mi Biblia, o incluso un breve momento de intimidad con el Señor, y esas visiones son reemplazadas por la confianza que voy a necesitar. Para  darle a Dios la gloria que Él merece una vez más, y mostrar realmente el Amor que está ahí para cada mujer de parte de su Esposo que murió para darle Su vida abundante aquí en la tierra, necesito recordar siempre que todo esto se trata de Él y nada en absoluto sobre mí.

La plataforma que Él ha creado solo para usted y para mí es para el propósito de que heredemos una bendición (y esto es lo que estoy reuniendo para dejar como herencia a mis hijos). Estas "olas de adversidad" son creadas para llamar la atención del incrédulo y hacer que desee conocer a Jesús personalmente, mientras que al mismo tiempo, son usadas para motivar al cristiano común a vivir una vida escondida y cultivada en profunda intimidad con Él.

Ahora, Preciosa lectora y querida amiga, emociónate, mientras te preparas para montar la siguiente ola que se dirige hacia ti.

Diario