“Dichosos los pobres en espíritu,

    porque el reino de los cielos les pertenece”.

— Mateo 5:3

 

Abrazar la pobreza, ¿Qué significa eso? ¿Se refiere solo al dinero, como nuestras finanzas? O ¿es este un principio o idea que trasciende cada área de nuestras vidas, abrazar en lugar de correr de la escasez?

En sus bienaventuranzas, Jesús dijo que aquellos que carecían, como los pobres, son aquellos que están bendecidos. ¿Usted y yo sinceramente creemos eso? Decimos que sí, pero muy pocas de nosotras llegamos a ese lugar de elección para abrazar este principio, así que debido a que es más aceptable, elegimos, en cambio, abrazar la mentalidad de este mundo.

Reconozcámoslo, es difícil para nosotras ver el "malvado" aumentar y prosperar mientras que al mismo tiempo nosotras (quienes hacemos todo lo posible para servir y amar al Señor como Su novia en nuestros corazones y acciones) nos sentimos en necesidad y carencia. Aquí es cuando tenemos que decidir si lo que hacemos se basa y tiene su fundamento en hacer lo correcto por el beneficio del bien o hacemos lo correcto por el beneficio de la ganancia.

Recientemente, mis hijos también han estado luchando silenciosamente con todo este concepto. Su padre dejó nuestra familia en busca del pecado de adulterio una vez más. Y desde entonces han tenido un asiento de primera fila viendo a su padre continuar "aparentemente" prosperando mientras actualmente estamos luchando en una escasez profunda y peligrosa. Con lágrimas, el otro día, mi hija adolescente me preguntó por qué parece que Dios está bendiciendo a su padre por hacer lo que estaba mal, y al mismo tiempo castigándonos por estar haciendo lo correcto.

A menudo parece que se nos está castigando, no solo a nosotras quienes lo estamos viviendo, sino a aquellos que están mirando nuestras vidas ¿Dios nos está castigando? Recuerdo claramente vivir a través de estos sentimientos muchos años atrás. Fui yo quien estaba llorando, recostada en la cama sosteniendo a mi pequeño hijo de seis años (hijo que ahora es un adulto) quien estaba llorando, por lo que comencé a llorar. Muy parecido a lo que Erin comparte en uno de sus libros, mientras hacía todo lo posible para hacer lo correcto, por el bien de mis hijos, acababa de escuchar que su papá, mi esposo, había llevado a la otra mujer de viaje para conocer a su familia. Peor aún, también escuché que su familia había abrazado su nueva relación y la primera OM (otra mujer) en su familia. Mi hijo de seis años, sin embargo, no sabía por qué su papá estaba visitando a su familia (o a quién se había llevado consigo), todo lo que sabía era que había hecho un viaje y lo dejó atrás. Pobrecito.

Es tan vívido en mi mente cuán catalizador fue este viaje que lo cambió todo (aunque no lo sabía en ese momento). Fue el principio del fin de esta relación impía y para que mi matrimonio fuera restaurado (lo que también significa que el papá de mi hijo regresara a casa). Sin embargo, este evento causó que todo en mi vida comenzara a correr cuesta abajo. No recuerdo todos los detalles, pero uno a uno, mi mundo comenzó a derrumbarse a mi alrededor. Recuerdo que mi esposo vino a visitarme un día. Estábamos separados (él se había ido y estaba viviendo con la primera otra mujer), y él estaba parado allí diciéndome con toda claridad que si esta es la forma en que Dios recompensaba a la gente buena (refiriéndose a lo que estaba pasando en mi vida), entonces ¿por qué hacer lo correcto?

Después de que salió de mi habitación a oscuras, fue entonces cuando tuve que hacer una elección, y mi elección fue abrazar la pobreza y la escasez por el bien de hacer lo correcto. No importa qué, tuve que hacer lo que era correcto, lo que Él dijo, y Él dijo: "Bienaventurados los pobres de espíritu". Al final, fui bendecida debido a que elegí un camino que era difícil (incluso loco), y una vida de la que los más cercanos se burlaron, Él nos bendijo a mí y a mis hijos. Pasamos por todo con un testimonio que ha ayudado a alentar a más personas de las que podría contar.

Preguntas que no son fáciles de contestar

Fue ayer por la noche que una vez más me encontré sentada con mi otra hija que estaba enfrentando las mismas preguntas que su hermano había preguntado, "¿Por qué estamos haciendo lo correcto cuando parece como si no sirviera, y que lo opuesto, hacer lo que está mal, logra las recompensas reales?" Una y otra vez ella había abierto su corazón a su padre, mientras él la lastimaba y la rechazaba. Los cumpleaños son siempre un momento de vulnerabilidad, y ella acababa de ser horriblemente herida. Además, ella había pasado por muchas cosas además de las cosas con su padre.

Justo entonces tuve que elegir, una vez más, elegir abrazar la pobreza, incluso si era solo por el bien de hacer lo correcto por el bien de hacer las cosas bien, porque no había forma de que quisiera envidiar la maldad. Elegí, una vez más, abrazar la pobreza, acercándola a mi corazón. ¿Cómo voy a responder las preguntas de mis hijos?

Al hacer lo correcto, al acercar la pobreza a mi corazón en lugar de rechazarla (como cualquier madre puede sentir ganas de hacerlo), ¡inmediatamente mis ojos vieron todo bajo una luz totalmente nueva! Incluso aunque mi ex marido (el padre de mis hijas) parece "tenerlo todo", la seguridad financiera de la que nuestra familia ahora carecía, teníamos mucho, mucho, mucho más de lo que el dinero podría comprar. Primero, le dije, "¡Te tengo! Tengo tu amor y la alegría de estar aquí contigo para consolarte. Y no es solamente a ti a quien tengo, o la única a quien tienes tú. Tenemos... [y comencé a nombrar a cada uno de sus hermanos]".

Instantáneamente, casi al tiempo, escuchamos a los otros niños en la otra habitación que todavía estaban en la mesa de cenar, riendo y hablando. Fue entonces cuando ambas nos dimos cuenta, en ese momento, que éramos quienes eran ricos —porque todos lo teníamos a Él— ¡como un Padre amoroso y un nuevo Esposo fiel!  Incluso si perdíamos nuestra casa, perdíamos todos nuestros ingresos, perdíamos nuestra reputación y cualquier otra seguridad física, nunca se compararía con lo que teníamos, y habíamos ganado, abrazando la elección de Dios para nosotros, pasando por nuestra situación de enfrentar la pobreza. Al enfrentar la pobreza, entonces elegimos abrazarlo, ¡nos encontramos ricos! Descubrimos que la riqueza real no está en lo que pensamos que necesitábamos, sino en lo que es realmente importante.

Querida, si te encuentras en una situación similar: estás mirando atentamente a la pobreza o escasez que está ante ti con miedo y agitación, lo entiendo. En este momento, puedes ver que no hay forma de avanzar, y devolverse parece tan tentador. Pero déjame animarte a abrazar tu pobreza sin importar lo aterradora que pueda parecer. Pues tan pronto como lo hagas, encontrarás, como yo lo hice, que la oscuridad no es para nada aterradora como una vez temiste. Tan pronto como elijas abrazarla, en lugar de huir de ella, prometo que aparecerá una pequeña luz. Y Su luz será una rayo que te permite ver inmediatamente la verdad con claridad.

No huyas de la pobreza y la escasez. ¡Te prometo que no querrás perderte lo que está adelante al retroceder ahora!

También, preciosa. Si has perdido a tu familia y a todos los que amaste y que una vez te amaron, asegúrate de leer los primeros dos libros de esta serie: Encontrar la Vida Abundante y Vivir la Vida Abundante. Cuando tienes Su amor y Su presencia, puedo asegurarte que tu vida nunca se sentirá vacía y nunca más te sentirás sola otra vez.

Mi octavo de muchos testimonios financieros

"Apto para una Reina"

Déjame decirte que una vez que tienes el poder de dar, ¡te emocionas tanto al ver dónde tu próxima oportunidad yace! La oportunidad más dulce de dar salida a mi escasez, hasta ahora, ocurrió en el 15° cumpleaños de mi hija: ¡¡su Padre celestial eligió bendecirla tremendamente!!

Honestamente, no estoy segura de cómo sucedió todo, pero han sido los deseos de mi corazón desde que me mudé a nuestro nuevo hogar (antes de que mi esposo se fuera) para reemplazar cada una de nuestras viejas literas, cada una con camas de tamaño queen. Mi razón es que son lo suficientemente grandes como para que una pareja casada duerma, y también bueno para pijamadas. Un tamaño king es demasiado grande para la mayoría de las habitaciones, y las sábanas tamaño queen y los edredones parecen ser del tamaño que a menudo encuentro en rebaja.

Así que al mover las habitaciones cuando mi hijo se fue, mi hija tenía su propia habitación por primera vez en su vida, y solo sabía que su Padre estaba a punto de bendecirla tremendamente. Observé cómo manejó y bendijo a su prima que vivió con nosotros durante un año: siempre dando, disculpándose por todo lo que salió mal y tomando toda la culpa o responsabilidad a pesar de que ella era más joven y normalmente nada era su culpa. Mi hija dijo que quería porque ella dijo: "He sido una cristiana mucho más tiempo mamá". [Mi sobrina había preguntado sobre muchas cosas cuando ella vivió con nosotros, y como resultado, aceptó al Señor, ¡la primera en su familia en convertirse en creyente!]

Mi hija no solo le ha dado a su prima, sino que ha buscado oportunidades para bendecir a otros, parece que miles de veces en los últimos dos años. Antes de centrarse en su prima, ella se había concentrado en darle a su hermana mayor, ya que su hermana mayor había estado pasando por un momento muy difícil con lo que pasó con su papá. Entonces, al igual que con su prima, a pesar de que ella era más joven, cuando algo sucedía con su hermana mayor, ella tomaba y continúa llevándose responsabilidad cuando sucedía algo negativo, que sin duda se debe a su corazón y pasión por el Señor. Una y otra vez le dije que no podía dar así sin que su Padre la bendijera el doble (y con una buena actitud diez veces más), cada vez que la veía estaba otra vez dando a otros.

Dios eligió su cumpleaños para bendecirla. Él apareció justo en medio de otra prueba, ¡que es tal como un Padre amoroso lo haría!

El día que su padre venía para llevarla lejos de casa para una visita de dos semanas con él y la mujer con la que estaba viviendo (algo con lo que realmente estaba luchando, pero que tenía entregado al Señor), ella y yo salimos a buscar una cama para ella. Parecíamos ir en todas partes, pero nada estaba cayendo en su lugar. Después de muchas paradas, me senté en el auto y le dije que no quería forzar una bendición, y cuando es del Señor las cosas simplemente caen en su lugar y Él nos bendice más allá de las palabras. Bendito sea su corazón, ella estuvo de acuerdo y dijo que podía esperar. Ahí es cuando ¡la bendición comenzó a materializarse de inmediato!

Mientras conducía hacia la casa, doblé por una calle lateral para evitar el tráfico y vi muebles de un almacén. Descubrí más tarde que los propietarios y el gerente son amigos cercanos de los padres de la prometida de mi hijo. Cuando el administrador me preguntó si podía ayudar, le dije exactamente lo que quería pagar por una almohada, colchón y somier ... ¡y me lo vendió por el precio que cité! ¡Déjame decirte que ese precio que dije que quería pagar y lo que pagué fue ridículo! No podía creer que dije lo que dije. ¡¡Pero, de inmediato, supe que mi Esposo estaba a punto de hacer algo maravillosamente amoroso!!

Luego, le pregunté si tenía una cabecera y señaló dos. Mi hija se sintió atraída por el más oscuro, y luego el hombre de repente dijo que recordaba algo, y nos condujo a un cuarto trasero, ¡¡señalando la cabecera de sus sueños!! Ella dijo que era exactamente lo que siempre había querido. Cuando yo pregunté por el precio, ¡¡me lo dio por nada!!

Al día siguiente después de que celebramos su cumpleaños e incluso derrochamos y almorzamos, todos regresamos a nuestra casa, pero algunos de nosotros tuvimos que hacer un par de diligencias. No tenía idea de dónde estaba yendo, o por qué, pero el Señor me llevó a una tienda donde Él primero me recordó que yo le había prometido algo para mi hijo (¿no es ÉL tan bueno?). Mientras estaba allí, mientras hablaba en mi teléfono celular, ¡¡me encontré frente al edredón más hermoso!! Tenía almohadas decorativas similares a las que habíamos visto el día anterior.

Mi hijo y su prometida (que son conocidos por su buen gusto y estilo impecable) simplemente  "estaban" en la misma tienda, así que para estar seguros de que estos estaban, de hecho, "de moda" me dirigí hacia donde dijeron que estaban ellos. Tan pronto como doblé la esquina, la prometida de mi hijo estaba asombrada de lo precioso del conjunto de edredón mientras mi hija podía escucharla decir lo hermoso que era (ya que ella estaba hablando por teléfono conmigo). Mi hija dijo que solo le preguntó a su padre si él compraría un edredón para ella, y él dijo, sí, pero agregó que era mucho más de lo que daba para los cumpleaños. Así que viendo la oportunidad, dije que lo que sea que el no pago, yo lo haría. Cuando su padre escuchó eso, ¡¡dijo que lo pagaría todo!! ¡¡Oh, la alegría de estar casada con mi Esposo cuyos recursos son infinitos!!

** Recuerda, siempre que hay injusticia, Dios promete el doble. El divorcio es una injusticia para los niños, así que siempre les digo a mis hijos que anticipen el doble en lugar de preocuparse por la aparente destrucción.

Durante las dos semanas que mis hijos más pequeños visitaron a su padre, ¡los niños mayores pintaron la habitación de mi hija, y su baño! Después de que su habitación estaba seca, mis hijos movieron los muebles nuevos. Entonces el Señor orquestó nuevas cortinas, sábanas, edredones, almohadas e incluso una nuevo vestidor a través de los regalos de otros miembros de la familia junto con dinero adicional de su cuenta de ahorros por cuidar niños. En unas ocho horas, esta preciosa chica que ha pasado tanto, y quien lo hizo con un corazón tan tierno, va camino a un nuevo dormitorio que verías en un show de diseñador de televisión. Honestamente, más que cualquier cosa que haya visto en una revista, ¡y es todo por ella!

Su Padre quiere que recuerde cada noche cuando se va a la cama y cada mañana cuando se despierta, lo mucho que Él la ama, la protege y la cuida —en su nueva habitación— ahora, apta para una reina.