Por tanto, el SEÑOR desea tener piedad de ustedes,

y por eso se levantará para tener compasión de ustedes

Porque el Señor es un Dios de justicia;

¡Cuán bienaventurados son todos los que en Él esperan!

—Isaías 30:18

 

El mensaje clave para nosotras en este versículo inicial es algo que yo NUNCA antes noté. Por más de un año, cada día, he leído este versículo pero su verdadero mensaje me había eludido. No fue sino hasta que llegué al lugar en donde pude ser capaz de decir (y vivirlo en carne propia)- “Jesús, Tú eres lo único que necesito!” ¿Cuál es el mensaje? Cuán bienaventurados son todos lo que ESPERAN por Él!

Al principio de este viaje, había notado donde dice que Él está esperando para tener compasión, esperando para tener piedad y hasta esperando para actuar, por el bien nuestro, como un Dios de justicia, pero nunca entendí qué era lo que Él estaba esperando -pero ahora lo sé.

Nuestro precioso Novio está esperando a que nosotras esperemos y lo anhelemos solamente a Él! Pero en lugar de eso, esperamos y anhelamos por alguien o por algo más. Le somos infieles con nuestro afecto mientras nuestro Amado nos continúa enamorando, hablándonos dulcemente, y hace todo lo posible para remover a los Baales (dioses ajenos que hemos puesto sobre un altar en nuestro corazón) de nuestras bocas y de nuestros corazones. (Oseas 2:13-15).

En nuestra sociedad, el dios principal entre las mujeres (desde una joven adolescente hasta una mujer mayor) es su obsesión hacia los hombres. Jóvenes y ancianas, nunca antes casadas, casadas, separadas o divorciadas: las mujeres desean y creen que ellas necesitan y deben obtener -un hombre en sus vidas. Las mujeres feministas escogieron una cura para esta obsesión al odiar a los hombres y también al intentar ser como ellos, todo esto para no tener este deseo por un hombre ni ser tan vulnerables como parece que las mujeres lo son hacia los hombres. Esto, sin embargo, no ha solucionado el problema, porque no han ido hacia la raíz del problema.

La mujer fue creada para esperar y añorar por Uno solamente. Fue cuando Eva pecó que fue maldita, “A la mujer le dijo: ‘En gran manera multiplicaré tu dolor en el parto, con dolor darás a luz los hijos. Con todo, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti.’” (Génesis 3:16). Jesús no solo rompió la maldición del pecado que reinaba sobre nosotros, sino que Él rompió todas las maldiciones cuando comenzamos a creer. Como mujeres, ya no necesitamos sentir dolor en el parto (por favor lee Parto Sobrenatural de Jackie Mize), ni necesitamos esperar ni anhelar a un hombre o a ninguna persona que “no lo tenga” como aprendimos en el capítulo anterior.

En lugar de eso, cuando escogemos voltear nuestra pasión y sed hacia Quien nos creó, y nos convertimos en Su novia, entonces estaremos llenas de cosas buenas, de todo lo bueno, ya que realmente le pertenecemos -a Él- Sus fieles novias. Pero tristemente muy pocas mujeres han llegado a este lugar de completo deleite en Él. En cambio, ellas persiguen lo que ellas consideran que les traerá felicidad. Recuerden que en Salmos 37:4 dice, “Deléitate en el Señor, y Él te concederá los deseos de tu corazón.”

Ya sea una joven adolescente quien extraña a su novio o una esposa que está separada de su esposo (quien la ha abandonado o tal vez ella lo dejó a él y ahora se arrepiente), existe una obsesión por tener un hombre, que nos vuelve, como mujeres, especialmente vulnerables y presas al dolor, rechazo, sufrimiento, soledad, y la lista sigue. La verdadera tragedia es que la felicidad que las mujeres creen que les cambiará la vida, la cual creen que encontrarán en un hombre, ni siquiera existe.

Nosotras las mujeres, aunque seamos adultas y ya no seamos niñas, creemos en romances de cuentos de hadas. Leemos esas historias cuando niñas y después como mujeres jóvenes leemos novelas románticas. Vemos parejas fabricadas en las películas y en la televisión, y hasta cantamos canciones sobre el amor. Pero este tipo de romances no existen, así como las historias de Blancanieves o Cenicienta tampoco existen.

Solamente hay una historia de amor verdadera y esa es la que encontramos en la Biblia y en nuestro Creador, nuestro Amado.

Dios creó a cada mujer para añorar por la clase de amor del que leemos cuando somos niñas- pero NUNCA puede ser saciado con amor humano. El tipo de amor que necesitamos solamente puede ser suplido con Su amor, el amor ágape e incondicional que Él nos demostró en el Calvario. Nada más nos puede satisfacer, mucho menos hacer que nuestro corazón se eleve.

Durante el curso de este año, al reunirme con muchas misioneras de la iglesia y miembros de RMI quienes viven en otras partes del mundo, he visto a muchas mujeres que aún tienen lágrimas y añoran por su esposo, y que aun como creyentes, no tienen ese mismo sentir por su Novio. Cuando las mujeres hablan acerca de sus esposos, aun las mujeres más profesionales y poderosas, son inmediatamente reducidas a mujeres quebrantadas, llenas de llanto, cayéndose en pedazos. Estas mujeres añoran por una persona quien en realidad las aborrece! Son este tipo de mujeres patéticas con quienes el movimiento feminista ha ganado tanto encanto a nivel mundial, con las mujeres de hoy. Este tipo de anhelo es bastante trágico. Para mí es penoso. Ahora existen jovencitas quienes escogen quedarse en relaciones abusivas luego de haber observado a sus madres hacer lo mismo.

Pero la respuesta no es abandonar el matrimonio con un hombre violento, sino encontrar un Amante. Al Hombre que las va a proteger, lo que he escuchado que ocurre siempre porque Él es fiel! Por otro lado, yo aconsejo a las jovencitas que conozco que nunca se conformen con un hombre quien nunca las apreciará, cuando puedo compartir con ellas mi propio testimonio.

Como creyentes, debemos alejarnos de la obsesión tan terrible que tenemos por los hombres al voltear nuestros corazones y nuestra pasión por obtener más de Su Amor, hacia Quien es capaz de sanar nuestros corazones rotos. Las mujeres quienes han sido rechazadas, “Porque como a mujer abandonada y afligida de espíritu, te ha llamado el Señor, y como a esposa de la juventud que es repudiada,” no sólo necesitan escuchar esta lección sino experimentarla en sus propias vidas.

Únicamente cuando nos volteamos hacia Él podemos decir, “Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a Él la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y Su esposa se ha preparado” (Apocalipsis 19:7). Cuando todas podamos escuchar, “El Espíritu y la esposa dicen: ‘Ven.’ Y el que oye, diga: ‘Ven.’ Y el que tenga sed venga; y el que desee, que tome gratuitamente del agua de la vida.” (Apocalipsis 22:17) solamente entonces podremos verdaderamente ver lo que ha estado esperándonos y siendo preparado para nosotras quienes Lo amamos.

Cuando nosotras, como creyentes, mostramos el tipo de gozo que solamente Él puede darnos, el cual sigue al compromiso y fidelidad de desear solamente al Señor, seremos capaces de vivir una vida y de mostrar un rostro que brillará como un faro en medio de un mundo cada vez más oscuro. Es este tipo de vida que atraerá a cada mujer que sigue viviendo en continua tormenta interminable en su vida al desear y añorar por lo que nosotras poseemos, Su amor.

Es con un gozo indescriptible ver a tantas de nosotras quienes descubrimos el ministerio que Erin fundó, quienes ahora somos capaces de enfocarnos en apoyarnos unas a otras, moviéndonos aún más alto en nuestro llamado, “Precisamente para un momento como éste” (Ester 4:14). En otro tiempo apasionadas por la restauración y en seguir los principios que llevan a la restauración, ahora cada una se eleva más alto en este llamado mayor -solamente tras volvernos apasionadas por Uno solo. Muchas mujeres quienes encuentran RMI confiesan ya no estar buscando la restauración, pero en cambio están buscando solamente al Señor! Y la mayoría de mujeres, en esta etapa, resultan siendo restauradas; aunque algunas no lo son. Y yo creo, que algunas no son restauradas debido a que necesitan de mucha más sanación.

Recientemente leí un testimonio de alabanza de alguien que necesitaba una sanación enorme debido a haber sido abusada sexualmente cuando era niña. Muchas personas nunca pueden superar esto, pero esta mujer tan valiente se convirtió en Su novia y amante, y pudo ser capaz de perdonar a su abusador. De no haber estado sola, aun después de haber perdido la custodia de sus propios hijos, estoy convencida, de que ella nunca hubiera encontrado la sanidad que merecía y necesitaba!

Para quienes están restauradas, y para quienes son como yo, tu puedes ser llamada a perder tu vida de restauración para poder comenzar a cuidar de las almas de los hombres en nuestras vidas quienes también necesitan de nuestro Salvador. Estos hombres necesitan buscar al Señor y que sus necesidades sean llenadas por Él, porque justo como los hombres no pueden llenar nuestras necesidades como mujeres, así también, nosotras tampoco nunca podremos satisfacer las necesidades de ellos.

“‘Si alguien quiere ser Mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará.’” (Mateo 16:25).

Una vez que nos convertimos en la novia del Señor, como tales, vamos a emanar ese amor a la vista de todos.

Testimonio

Mientras estaba en un aeropuerto hace solo algunos días, la señora en el mostrador comentó acerca de mi hermoso anillo. Antes de mi divorcio, yo había orado acerca de tener un anillo para que los hombres supieran que yo no estoy disponible y eventualmente adquirí un hermoso anillo que al final, no me costó nada. Pero este es un testimonio totalmente diferente que espero poder compartir después al final de este libro.

La señora del mostrador en el aeropuerto me preguntó si yo estaba “recién casada” porque vió que el anillo que estaba usando era nuevo. Yo dije: “Algo así” y sonreí. Entonces ella dijo emocionada que pudo ver de inmediato que yo estaba “locamente enamorada” porque mi rostro brillaba! Mientras caminaba, sentí como si mi corazón fuera a explotar de la alegría y el amor que desbordaba por el Señor debido a Su amor ilimitado que Él derramó sobre y a través mío. Luego mi mente despertó a la comprensión de que muchas mujeres se ven y se sienten diferentes después de un divorcio reciente -rotas y envejecidas, y de nuevo quise compartir a mi nuevo Amante con ellas.

Por varias semanas antes de recorrer el noreste de los Estados Unidos, siendo enviada por mi iglesia (a lo que pareciera una luna de miel que yo sólo había soñado), había estado viendo una serie de televisión en la cual la meta era ayudar a la mujer a verse diez años más joven. El show siempre comenzaba mostrando fotografías del pasado de la mujer (cuando se veía joven y feliz) y después le preguntaban qué había pasado para que se viera de la manera en que se ve ahora (decaída y envejecida). Una y otra vez, la mujer decía que se debía a “un divorcio muy doloroso.” Cada mujer dijo que sus sueños habían sido destrozados cuando las cosas no habían salido de acuerdo con lo planeado. Preciosa -nunca salen como las planeamos!

Una vez más, Dios nos creó para necesitar y ser amadas por Uno y solamente Uno. Y cuando le somos infieles a Él, terminamos con la misma vida quebrantada como si hubiéramos sido infieles en nuestro matrimonio terrenal y nos hubiéramos convertido en adúlteras. Las cosas pueden parecer divertidas y felices al principio, pero luego siempre se vuelven desagradables -justo como nuestro matrimonio se volvió desagradable porque añoramos por el hombre equivocado. Entonces, pronto nuestro rostro y semblante también se vuelven desagradables, casi siempre debido a la amargura arraigada en la falta de perdón, a medida que tontamente buscamos amor en quienes simplemente “no lo tienen.”

Nuestra búsqueda, en cambio, debe ser por más de Dios y de volvernos más íntimas con nuestro adorado Esposo. El dejarlo ser todo para nosotras: Un Proveedor, Amante, Consolador y Protector. Significa moverse de lo que vemos, al siguiente nivel de fe donde vivimos en el Espíritu. Para una mujer que escoge esta búsqueda para su vida, ella cambiará su dolor por gozo y esto la mantendrá inmune a las enfermedades, males y angustias de este mundo.

Si Jesús murió para darnos una Vida Abundante, entonces en dónde está, querida? Ciertamente no lo está en las vidas de la mayoría de mujeres Cristianas de hoy! Y en nuestras vidas, nuestro deseo compulsivo por “nuestro hombre” origina esta obsesión en nuestras hijas y en las mujeres jóvenes en nuestras vidas quienes están observando. Comprobamos, por medio de nuestras lágrimas y nuestras conversaciones (que SIEMPRE se centran en el hombre que esperamos y oramos por que nos ame algún día), que nuestra meta en la vida es un hombre, en lugar del Hijo del Hombre. Para las mujeres quienes han sido rechazadas o abandonadas por su esposo, la restauración y reconciliación son todo en lo que pueden pensar y, usualmente de todo lo que pueden hablar, y esto consume cada gota de su energía.

Hay alguna duda de por qué nuestro Salvador todavía está esperando en lo alto para tener compasión de nosotras?

Querida lectora, cuando tu y yo comprobemos nuestro amor por nuestro Amado Novio, entonces Él establecerá las circunstancias en nuestra vida precisamente para bendecirnos en todas las áreas de nuestra vida: relaciones (desde tus hijos hasta con tus hermanos, padres, suegros, esposo y hasta dentro de tu trabajo), finanzas (desde siempre estar corta de fondos hasta obtener los deseos de tu corazón, no solamente tener tus necesidades suplidas), salud (porque con la alegría viene el sentirse bien y ya no ser susceptible a las enfermedades; la sanidad toma lugar en el espíritu y en el cuerpo), y en cualquier otra faceta de tu vida.

Ningún hombre en tu vida puede lograr eso! Hay solamente Uno que tiene el poder y los recursos para darnos la Vida Abundante mientras verdaderamente nos convertimos en Su adorada novia!

¿Cómo dejé ir esta obsesión? Simplemente teniendo más intimidad con Quien está aquí, enamorándome y hablándole dulcemente -justo como Él te está enamorando y hablando dulcemente a ti! No existe una fórmula para la intimidad. Al igual que con cualquier otra cosa, es algo que simplemente Le PIDES. Para mí, simplemente le dije al Señor que yo deseaba estar más cerca, más cerca de lo que cualquier humano que haya caminado la faz de la tierra... pero yo no sabía cómo, entonces le pedí que lo hiciera. Como resultado de mi petición, cada día continúo enamorándome más y más del Amor de mi vida. Cada día puedo ver cómo Él provee no solamente para mis necesidades, pero también para los deseos de mi corazón.

Otro ejemplo también ocurrió mientras viajaba. Pasé un par de días en Canadá en un hermoso hotel, completamente sola, con mi Amado. Él me llevó allí para descansar de tanto viajar por varias ciudades en tan sólo una semana. Fue ahí donde supe de primera mano que Él no espera nada de mí, nada más que mi amor por Él. Yo no pasé mis días leyendo mi Biblia o siquiera orando. Yo no fui allí a ayunar (aunque en casa, he estado ayunando casi todos los días, comiendo sólo una comida por la noche). Todo lo que hice fue estar ahí para descansar en Él y en su increíble amor. Cuando vi una película romántica en mi computadora, le agradecí por ya no estar engañada (creyendo que lo que estaba viendo era real), sino en lugar de ello, estaba embelesada con el sentimiento que solamente pude haber experimentado con Él, justamente como lo haría cualquier mujer!

Amada, necesitamos animar a cada mujer a moverse más allá de su dolor y ayudarle a encontrar paz, y a después moverse de esa paz hacia el gozo total -todo al conocer y experimentarlo a Él. Es más que posible para cada una de ustedes el experimentar lo mismo, especialmente si actualmente están en dolor o han sido rechazadas. Esto significa que simplemente cambiamos nuestro enfoque de el hombre en nuestra vida hacia el Hijo del Hombre y Amante de nuestra alma. Y mientras lo perseguimos a Él, encontraremos que los hombres nos perseguirán a nosotras! Pero nunca miraremos atrás. Ningún hombre ganará mi corazón otra vez (sólo para romperlo y dejarme esperando), no cuando existe Quien rindió Su vida para que yo pudiera vivir otra vez!! Aún una mujer que está casada debe mantener su corazón firme hacia su Salvador. Esto implica que sus deseos, y cada secreto de su corazón, debe ser rendido a su Esposo Celestial y no a su esposo terrenal.

En una de mis conversaciones recientes con mi ex esposo, él nuevamente estuvo insistiendo en una reconciliación. Pero tanto él como yo nos sorprendimos cuando le pregunté cómo él pensaba que podría competir con lo que ahora yo tengo con el Señor! Él no tuvo nada qué decir, y en mi corazón supe que tuve mucha razón al decirlo. Ningún hombre en la tierra puede competir con lo que tú tendrás cuando obtengas la intimidad, el amor y la protección que tu Novio puede darte cuando esperas y añoras por Él. Y cuando nuestro anhelo es por el Hombre correcto, entonces nuestro marido nos va a añorar a nosotras, y lo continuará haciendo. No es sino hasta que un esposo también anhela por el Único que puede llenar sus necesidades, cuando él puede experimentar la paz y la alegría que a muchos hombres les falta.

Este tipo de amorío es un viaje que comienza con un paso. Todas las relaciones son desarrolladas y crecen basadas en el tiempo y la atención que les damos. Puede comenzar al leer tu Biblia, la cual son Sus cartas de amor para ti, o en cantar canciones de amor para Él. Aunque las canciones de alabanza y adoración en verdad son maravillosas, cuando comienzas a moverte hacia canciones de amor que sustituyen la intimidad, tú estás en camino a un amorío que las mujeres envidiarán y querrán tener. Hay muchas canciones que se cantan en las bodas Cristianas que solían hacer que mi corazón sintiera dolor; pero ahora estas son las mismas canciones que hacen a mi corazón cantar, sabiendo que yo soy amada y valorada por lo que significo para mi Amado.

Ni tú ni yo necesitamos mejorar o vernos diferentes de lo que ya somos -y hay tanta libertad sabiendo eso! Dios nos creó justo como somos y Él no puede amarnos más aún si actuaramos más conforme a lo que un Cristiano debe ser. Su amor es el amor perfecto que echa fuera todo temor. Entonces cuando ese miedo se va, deja más espacio para Él y comenzará a notarse en tu rostro.

Ya no llores más por tu (futuro, presente o pasado) esposo o ex esposo, sino deja que todo tu corazón sea para Aquel con Quien estás comprometida para ser Su novia.

Hagamos a un lado la expectación por nuestra restauración terrenal, y enfoquémonos en la relación que tenemos ahora con nuestro verdadero Esposo -nuestro Señor, Salvador y nuestro Amigo.

Que ya no haya más lágrimas por un amor perdido, pero en cambio veamos al futuro junto a Él. Ya no necesitando encontrar amor o comprensión, ya que podemos comenzar a vivir cada día como un regalo que Él nos ha dado.

Para cada una de ustedes que se encuentran con dolor, con miedo o están solas -ustedes simplemente necesitan más de Su amor. Eso es todo. No hay nada más que resuelva cada problema en tu vida más que obtener más de Él.

Además, si tienen hijos, cuando se vayan a visitar a su padre, puedes emocionarte porque podrás pasar más tiempo con Él. Entonces, ya no los extrañarán más.

Testimonio

Cuando mis hijos fueron a visitar a su padre recientemente y para poder conocer más a la otra mujer, me contuve de decirles que los iba a extrañar. En cambio les dije, “Guao, van a poder pasar un buen momento con su padre!” Les dije que ellos nunca debían preocuparse por mí, porque ellos sabían que yo siempre estaba feliz sin importar dónde me encontraba. Y que debido al amor que nos tenemos unos por otros, ellos no debían extrañarme y que simplemente necesitaban tener el mejor tiempo con su padre ya que lo tenían para ellos solos. ¿Tienen idea de cuán liberador es eso para un niño? El no sentirse culpables al pasarla bien y el no ser agobiados sabiendo cuán triste está su madre, sola en casa?

Pueden preguntarse también, si me preocupo por la exposición al actual estilo de vida de su padre o a la otra mujer en la vida de mi ex esposo (o de su influencia). La respuesta es “No.” Yo sé que Dios promete que todo trabaja para mi bien y el de mis hijos! Eso es suficiente para que yo no me preocupe o lo piense de más. Si yo creo en Su Palabra y en Su promesa acerca de la salvación, entonces yo fácilmente puedo confiar en Él con todo lo demás en esta vida. Y eso me deja disfrutar mi vida y vivir la vida abundante.

Al viajar para mi iglesia o como embajadora del ministerio de Erin, mientras me encuentro lejos de mis hijos por largos períodos de tiempo, provoca preocupación de muchos quienes cuestionan mi integridad y hasta mi amor por mis hijos. Estar lejos por la mitad de cada mes es extremo, seguramente, pero nuevamente Dios prometió que Él traería el bien de todo lo que haga. No solamente porque estoy siendo obediente a donde Él me está llamando, pero aún si yo me equivocara accidentalmente -Él ha prometido bendecirme!! Con ese tipo de seguridad, por qué habríamos de escoger preocuparnos cuando podemos en cambio ser felices? Y esto también les ha dado a mis hijos bastante tiempo para estar con su padre quien se queda en nuestra casa cuando yo me voy.

Una pequeña advertencia: seguramente el enemigo intentará traer culpa acerca de tu nueva libertad con pensamientos como este, “Verdaderamente a ti ya no te importan tus hijos!” Pero simplemente desecha esos pensamientos. En cambio, se trata de que tus prioridades están en orden y Dios te está recompensando con la falta de dolor o preocupaciones. Hasta podrías escuchar esto viniendo de amigos, familiares y colegas. Pero solamente resiste ir hacia atrás (al contemplar estos pensamientos) y utiliza ese tiempo y energía para avanzar.

Luego de vivir este estilo de vida por tan sólo unos cuantos meses, no hay forma en que yo algún día pueda volver atrás. En lugar de eso, he dedicado mi vida a animar a cada mujer en este mundo a decirle sí a Dios y a convertirse en la novia del Señor. Es mi oración que este capítulo, y el resto de este libro, enciendan algo dentro de tí y que aviven las llamas de pasión hacia Quien está susurrando en tu oído: “Cásate conmigo.”

Diario