Poseerán el doble en su tierra . . .

Fielmente les daré su recompensa.

—Isaías 61:7-8

 

Al comienzo de esta semana, el “ataque de los impíos” golpeó nuestro hogar con acusaciones, burlas, ridiculización, palabras crueles, y condenación, lo que inevitablemente llevó al miedo. Tristemente, fue mi ex esposo quien arrojó estos ataques hacia mi hija más joven y hacia mí.

Comprensiblemente, mi hija estaba sumamente perpleja, además de resultar herida. Entonces, una vez que pude consolar a mi hija, permitiendo un corto tiempo para que todos las emociones en mí se calmaran, busqué al Señor para obtener sabiduría. Él me recordó  lo que había escrito en este capítulo. Dios me estaba confirmando este principio - “ellos, los otros, no lo tienen.”

El Señor me mostró que la marea de amabilidad de mi ex esposo se volvió desagradable porque, por primera vez desde que él pidió el divorcio, él había hecho todas las demandas y yo había hecho todas las concesiones. Ese día, yo tontamente había pedido su ayuda con tres pequeñas cosas: enlaces para páginas de internet para comprar medicamentos que él solía comprar para nuestra familia; por la computadora que él no estaba utilizando para que nuestros hijos la emplearan para sus estudios, y para que él comenzara a llamar a los niños ya que ellos me habían comentado que su padre ya no se interesaba por ellos. La situación se volvió desagradable porque yo fui hacia él, pidiendo, lo que convirtió a este, anteriormente, hombre gentil en un hombre enfadado y agresivo.

La primera vez que Dios me enseñó este principio tan importante, “ellos no lo tienen”, fue al final de una larga serie de encuentros frustrantes y consumidores de tiempo en nuestro almacén de membresía. Es allí donde adquirí muchas de nuestras provisiones y suministros de oficina para el ministerio. Hubo tantos errores cada vez que intenté hacer una compra y se volvió agotador. Por ejemplo, durante un incidente, les tomó más de una hora arreglar un asunto, mientras mis comidas congeladas (que adquiero en grandes cantidades) se derretían.

Cuando entré allí para comprar en otra ocasión, me encontré de nuevo en atención al cliente ya que mi tarjeta de membresía no estaba funcionando. Mientras estaba en el mostrador, mencioné las comidas congeladas arruinadas del mes anterior, por lo cual el gerente se disculpó y me dijo que simplemente llevara mi recibo por la comida congelada en mi próxima visita, lo que yo hice. Pero en lugar de un reembolso, el gerente de ese día me dijo que él también necesitaba las cajas vacías para poder realizar el reembolso. Fue allí cuando comencé a perder la paciencia, y en vez de emanar gentileza y paciencia, yo sentí frustración y hasta enojo -aunque gracias a Dios, no lo demostré ni lo expresé. No obstante, el sólo sentir esta terrible emoción fue suficiente para preocuparme.

En la siguiente ocasión, mientras realizaba el pago, de nuevo fui dirigida al mostrador de servicio al cliente, pero esta vez me reí en voz alta. Mientras ellos intentaban averiguar por qué mi tarjeta no estaba funcionando correctamente, hablé con el Señor y le pregunté cuando estos problemas iban a terminar. Él declaró claramente, “Cuando ya no te moleste.” Auch. Entonces mientras esperaba en el mostrador, Él me recordó un versículo que Él me había mostrado esa mañana durante mi tiempo a solas con Él. “En vez de su vergüenza tendrán doble porción, y en vez de humillación ellos gritarán de júbilo por su herencia. Por tanto poseerán el doble en su tierra, y tendrán alegría eterna. Porque Yo, el SEÑOR, amo la justicia... Fielmente les daré su recompensa” (Isaías 61:7-8). Ya lo ves? Él dijo, Yo lo haré.

Aunque el Señor en realidad no lo dijo, hubo un conocimiento interno de que yo había buscado mi recompensa en la fuente equivocada. El versículo no dice “Ellos les darán” sino dice, Yo les daré. Quiere decir que el Señor lo hará....

Entonces yo inmediatamente en mi corazón reconocí de nuevo que Él era lo único que deseaba y todo lo que necesitaba. Yo no necesitaba a estas personas o a nadie más para arreglar esto o para darme alguna recompensa. Aunque ellos me habían causado muchos problemas y aunque resultó en cientos de dólares en comida congelada dañada -Yo tenía a mi Amado y Él era todo lo que yo necesitaba. En ese momento, no sólo dejé de buscar de ellos para que “hicieran lo correcto,” yo firmemente no deseaba nada de ellos -yo quería que todas las bendiciones de mi recompensa vinieran de Él y de nadie más.

Cuando ese sentimiento comenzó a fluir sobre mí, el Señor me recordó que estos fueron los sentimientos de Abrám también. Fue cuando el rey de Sodoma intentó darle una recompensa al darle los “bienes” que fueron tomados cuando vencieron a Quedorlaomer. Abrám se negó, “Pero Abrám le respondió al rey de Sodoma: ‘He levantado mi mano al Señor, Dios Altísimo, Creador de los cielos y de la tierra, para jurar que no tomaré nada de lo que es tuyo, ni siquiera un hilo ni una correa de calzado, para que no digas, ‘Yo enriquecí a Abrám.’” (Génesis 14:22-23). Abrám (quién luego se convierte en Abraham) no quiso tomar nada de la gloria de Dios al dejar que el rey tomara el crédito por cualquier riqueza futura de Abraham, la cual, como sabemos, aumentó grandemente posteriormente en la vida de Abraham -él se aseguró de eso debido a su convicción de darle toda la gloria a Dios.

En los siguientes tres minutos luego de esta revelación, allí mismo en servicio al cliente, el Señor hizo algo que fue tan sorprendente y gracioso e increíble solamente para probarme este principio. Es algo que sabía que debía compartir contigo. En un instante, la mujer que me estaba ayudando me preguntó por qué mi tarjeta solamente contaba con un uno por ciento de devolución de dinero, en lugar de dos por ciento de devolución. Le comenté que yo no sabía que el dos por ciento de devolución era algo que ofrecían. Entonces ella volteó la pantalla de la computadora para mostrarme la cantidad que me fue devuelta el mes pasado, y que yo tuve que haber recibido junto con el porcentaje agregado. La cantidad se duplicó! En ese momento, ella inmediatamente lo modificó y yo observé a Dios otorgarme una doble recompensa, más del doble del costo de la comida arruinada. Ocurrió en el momento en que decidí dejar que el Señor fuera todo para mí de nuevo!

Y ya que Él hace cosas que van más allá de lo que pedimos o pensamos, lo que pasó después fue que esta misma señora comenzó a darme todo tipo de productos promocionales que ellos dan como regalo a sus nuevos clientes!! Le pregunté lo que estaba haciendo, y ella dijo que era lo mínimo que ellos podían hacer por todos los problemas por los que yo había pasado.

Puedes ver lo que ocurrió? Tan pronto como yo dejé de tratar de conseguir satisfacción de la fuente de mi problema (de quienes “no lo tienen”) y me volví al Señor Quien es la máxima fuente de todo lo que necesitamos, Él me inundó con favor y una recompensa que fue multiplicada, lo cual Él promete a cada una de nosotras!

Aquello fue de lo que el Señor me habló en el auto ese día de camino a casa desde la tienda -ellos no lo tienen; simplemente no cuentan con ello. Él dijo que la gente de este mundo está corrupta en todo sentido. Piénsalo. A la gente del mundo (y muchos Cristianos) les falta compasión, bondad, amor, y todo el mundo cuenta con recursos limitados, pero tontamente seguimos yendo hacia ellos para cada necesidad que tenemos. Mientras nuestro Señor, nuestro Amante, y nuestro Amigo posee una fuente interminable de cada recurso que necesitamos o deseamos -la cual es accesible a nosotras- cuando simplemente miramos hacia Él solamente!!

Y es que cada vez que buscamos a otros en lugar de Él, nos encontramos en una necesidad aún mayor cuando ellos fracasan en darnos lo que necesitamos, nos merecemos o deseamos. Es entonces en que nosotros, también, terminamos en bancarrota porque al buscar a otros, hemos destapado el enchufe, cortado el cordón, desconectado nuestra Fuente, osea Él. “Yo soy la vid y ustedes las ramas. El que permanece en Mí, como Yo en él dará mucho fruto; separados de Mí no pueden hacer nada.” (Juan 15:5).

Entonces cuando el Señor trajo el principio de que “ellos no lo tienen” a mi mente esta semana, refiriéndose a mi ex esposo, yo supe que había fallado en buscar lo que necesitaba de mi verdadera Fuente. En su lugar, yo busqué lo que necesitaba (y lo que creí que mis hijos necesitaban) de alguien quien “no lo tiene.” Dios me mostró que, como la novia del Señor, Él me da más de lo que necesito para que yo no necesite buscar nada de nadie. A cambio, se espera que yo, como Su novia, le de a otros en necesidad, de mi sobreabundancia; de mis recursos sobreabundantes. Y cuando buscamos de cualquier fuente que “no cuenta con ello”, nos encontramos sin lo que deseamos o necesitamos e inmediatamente nos volvemos egoístas y tacañas -las cuales no son características de la novia del Señor.

Cuando le pregunté al Señor cómo lo arreglaría con mi ex esposo, Él me dijo que simplemente esperara y que todo era parte de Su plan. Yo supe que Su plan era darme más entendimiento (como lo escribo en este capítulo), pero también utilizarlo en la vida de mi ex esposo para refinarlo y transformarlo para que él también pueda comenzar a experimentar Su amor. Y también es el plan de Dios el que yo explique este principio, enseñandolo a mis hijos y a cada mujer que lea este libro.

La mañana siguiente les dije a mis hijos (quienes sabían sobre el incidente con su padre) que era totalmente culpa mía. Que yo había intentado “tomar” en lugar de “dar” cuando nosotros lo teníamos todo, porque contábamos con Dios Quien nos da todo lo que deseamos y necesitamos, y el Señor era mi increíble Esposo y era un Padre generoso para ellos. Y que él (su padre), por el momento, no contaba con nada. Y procedí a explicar el principio de Dios dándonos una doble recompensa cuando lo buscamos a Él en lugar de otros, y el testimonio de mi experiencia en la tienda.

Luego de una media hora de haber hablado con mis hijos, mi ex esposo llamó a mi hija más pequeña para arreglar las cosas. Luego de hablar con ella, él pidió hablar conmigo, y fue allí cuando pude decir que el incidente del día anterior había sido totalmente culpa mía porque yo tuve solamente que haber buscado al Señor por las cosas que necesitaba, en lugar de pedirle a él. Pude notar que él no quiso escuchar esto porque él aún está intentando encontrar su camino de vuelta hacia mí, (aunque él ha cesado de perseguirme externamente). Esto también me dio la oportunidad de decirle a mi ex esposo cómo Dios se ocupa de todo lo que quiero y necesito ya que el Señor es mi Esposo ahora. En ese momento, mi ex esposo intentó darme lo que yo le había pedido originalmente, comenzando por los enlaces de internet. Yo le agradecí gentilmente, pero le dije que no los necesitaba. Luego él me dijo que podría darnos su computadora, pero yo le dije que si en verdad necesitábamos una, Dios la proveería o los niños simplemente podrían ir a la oficina del ministerio y usar una ahí.

Entonces él interrumpió, diciéndome que deseaba estar más accesible para los niños, a lo que respondí que esto era entre los niños y él, y en realidad no tenía nada que ver conmigo. Procedí a decir que me equivoqué al intentar conseguir una mejor relación para ellos porque la relación que el Señor nos había otorgado (a los niños y a mí) era más que suficiente para los niños, y se nota en la alegría que existe en nuestro hogar y que emana de sus rostros y en sus voces. Fue ahí cuando la marea se volvió y el dolor dejó mi corazón, perforando el de él. Una vez que coloqué al Señor de vuelta en Su lugar correspondiente en mi vida, siendo todo lo que quiero y necesito, Él entonces me concedió aún más honor!

Después del almuerzo, en medio de otra mini crisis en el ministerio, fui dirigida hacia una página de internet que solía utilizar pero que había olvidado. En esa página pude encontrar todos los medicamentos que necesitaba, con descuento, y con envio reducido (ahora y en el futuro)! Ya que busqué al Señor solamente, Él me guió a una página de internet en lugar de los tres o cuatro sitios que mi ex esposo había utilizado. Unos minutos después, encontré un mensaje en mi teléfono de mi ex esposo (que él había dejado antes de que yo pudiera hablar con él y asumir la culpa). El mensaje de voz fue una disculpa humilde por su conducta desagradable hacia mi hija y hacia mí, pidiendo el perdón de ambas!

Aquí está este mismo principio en un versículo que casi todas podemos recitar, pero que muy pocas vivimos diariamente: “Y mi Dios proveerá a todas sus necesidades, conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19). Cuando le decimos al Señor que Él es todo lo que deseamos y todo lo que necesitamos, debemos confirmarlo con nuestras acciones y reacciones. Cuando alguien nos hace daño, lo que parece ocurrir todos los días, todo el día, necesitamos buscar en nuestro corazón: de quién estamos intentando conseguir lo que creemos “merecer” -de Dios o del hombre? Dios lo tiene todo; el hombre no cuenta con nada (solamente lo que Dios le da).

Y sí, es verdad que Dios utiliza a personas y circunstancias para darnos nuestra doble recompensa. Claro que yo fui agradecida y muy atenta con la señorita que me dio la devolución de dinero al dos por ciento y artículos promocionales, pero en mi corazón yo supe Quien lo había orquestado! Yo también supe Quien había refinado a mi ex esposo y vuelto su corazón para decir que lo sentía.

La emocionante adición a este principio es que cuando somos capaces de actuar y reaccionar apropiadamente, lo cual resulta en abundancia, entonces podemos ser canales para la bondad de Dios hacia otros quienes están en necesidad y en completa bancarrota. “Muchos buscan el favor del generoso, y todo hombre es amigo del que da” (Proverbios 19:6). Cuando nos buscan, y escogemos dar generosamente, entonces podemos influenciar a otros, con nuestro ejemplo, a buscar y perseguir a Dios para que sea su Fuente, lo cual es evangelismo y atestiguar por otros -todo esto sin decir una palabra.

Este es el problema en el mundo de hoy, en cuanto a nuestra efectividad como Cristianos; pareciera que tenemos mucho que decir, pero no lo respaldamos con la manera en la que actuamos y reaccionamos hacia otros, o en cómo lidiamos con nuestras circunstancias difíciles. Esto, entonces, nos hace Fariseos. Esto también se burla de Dios y Su bondad, y resulta en nuestra inefectividad al evangelizar y guiar a otros a querer conocerlo a Él también. Pero por otra parte, cuando caminamos en este principio, aunque nos equivoquemos un poco como yo lo hice, tenemos una oportunidad maravillosa para dejar que nuestra luz brille y cree una saladez que hace que otros sientan sed de Él! “Así brille la luz de ustedes delante de los hombres, para que vean sus buenas acciones y glorifiquen a su Padre que está en los cielos” (Mateo 5:16). “Ustedes son la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, con qué se hará salada otra vez? Ya no sirve para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres” (Mateo 5:13). Si estás siendo pisoteada, simplemente significa que dejaste de ser salada.

“Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por Ti, oh Dios, el alma mía” (Salmos 42:1). Debido a mi asociación con muchas de ustedes quienes también son socias de RMI, mi sed por Dios continúa creciendo y haciéndose fuerte cada día. Este es el mismo efecto que tú (si eres salada) tendrás en aquellos en nuestro mundo. Nuestras vidas deben irradiar alegría, prosperidad, y favor que son envidiados por todos los que nos conocen o que saben acerca de nosotras. Es solamente entonces que podemos hacernos a un lado y señalar el camino hacia la verdadera Fuente de nuestra felicidad -nuestro Amante y Amigo, nuestro Señor y Esposo celestial.

Esta Persona solamente es real cuando le permitimos ser real en nuestras vidas, cuando realmente nos convertimos en Su novia. Y como Su novia, no desearemos nada más. Este es el mensaje de nuestras vidas, de nuestros labios y la alegría de nuestros corazones que debemos declarar por cómo vivimos -que Él, nuestro Amado, es todo lo que cualquier mujer necesita. Ya no hay ninguna necesidad de correr tras un hombre para que supla cosa alguna por nosotras o para que nos proteja. Y no solamente nuestras necesidades serán suplidas más allá de lo que podamos esperar, pedir o hasta pensar, todo esto vendrá sin ningún dolor, ni vergüenza ni pesar. Wow! “Y ahora, gloria sea a Dios, que puede hacer muchísimo más de lo que nosotros pedimos o pensamos, gracias a Su poder que actúa en nosotros” (Efesios 3:20 DHH)

“Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros, a Él sea la gloria!” (Efesios 3:20 NBD)

El amor que ves en la televisión o en las películas, o del que se canta en las canciones, no es real. Es algo inventado, debido a dolor que no ha sido aliviado, pena y rechazo. Y tristemente, nos deja con más necesidad y en más escasez. A diferencia del amor que está disponible en nuestro Amante, la fuente de todo amor, el cual no contiene efectos secundarios dolorosos e indeseables -y la Fuente nunca se agota!

Qué hay de ti? Todavía estás experimentando alguna necesidad en tu vida? Entonces es solamente porque no has ido hacia la verdadera Fuente de todas las cosas.

Todavía experimentas dolor, vergüenza, culpa, condenación y lágrimas? Entonces, querida, tu simplemente no tienes suficiente de Él. el Señor te está llamando para que seas Su novia, no Su esposa. Él desea llenarte de amor, compasión, gentileza, y protección de todo daño y de todo lo que trae angustia. Las únicas lágrimas que deberías derramar son aquellas que fluyen cuando piensas en cuán bueno es Dios y cuánto Él te ha bendecido.

Toma un tiempo hoy, ahora mismo, para estar aún más cerca y en más intimidad con tu precioso Novio. Él está esperando para abrazarte y limpiar toda lágrima y temor. Novia preciosa, Él te ama!

Calmando Inquietudes

En éste y en otros capítulos, he mencionado que mi ex esposo está “intentando regresar conmigo” y sentí que era necesario compartir contigo alguna información. Aunque tu o yo queramos que mi matrimonio sea restaurado nuevamente, lo que el Señor me ha mostrado (una y otra vez cada vez que lo he buscado sobre esto), es que mi ex esposo y padre de mis hijos necesita una verdadera relación con Él. Como un ex pastor, y un hombre bien conocido públicamente, como muchos, está viviendo una vida abiertamente en pecado sin arrepentimiento, debido a su interrumpida o nunca establecida relación personal con el Señor. Y en muchas ocasiones él me ha dicho que Dios no puede perdonarlo de nuevo, entonces él se ha alejado de Él.

Y aunque algunos me juzguen, yo sé a Quién debo complacer, Él es a Quien yo sigo y escucho a lo largo de este nuevo, nunca antes, inexplorado viaje.

Dios permitió mi nuevo viaje por el bien de todos, por mis hijos, para que yo aprendiera, y especialmente por mi ex esposo -todo para que cada uno de nosotros podamos encontrarlo a Él, Su amor, y para comprenderlo mejor. Como muchas de ustedes, fue solamente cuando lo perdí todo que encontré lo que real y verdaderamente necesitaba, que era un Salvador, y después Él se convirtió en mi Señor, y aún después en mi Amado. ¿Puedo negarle a alguien esta bendición? ¿Acaso un hombre no necesita una relación con Él también? ¿Acaso un hombre no merece conocer al Señor personalmente? Se trata solamente de lo que una esposa necesita o acerca de RMI y de lo que creemos que es la meta del ministerio? La verdad es que la meta de RMI siempre ha sido la misma, y es la de ayudar a cada mujer y hombre a conocer al Señor personalmente.

Sí, el deseo de Dios es restaurar, pero no solamente matrimonios y familias. Es restaurar a cada uno de los individuos involucrados con Aquel a Quien cada persona necesita, solamente Él.

“Sigue el curso que el Señor le ha trazado…” (Proverbios 21:1) y esto significa que nuestros corazones, como mujeres, también pueden ser dirigidos por Él. Para que el esposo pueda decir también, “Has alejado de mí amigos y compañeros, y ahora sólo tengo amistad con las tinieblas” (Salmos 88:18). Lo que significa que, si alguna persona, inclusive un hombre, no se voltea hacia Él, entonces él también dirá, “Has hecho que mis amigos me abandonen; me has hecho insoportable para ellos. ¡Soy como un preso que no puede escapar!” (Salmo 88:8).

El verdadero peligro es cuando una mujer (o cualquier persona) endurece su corazón hacia lo que Él la está llamando a hacer. Entonces como ministra, yo nunca debo interferir con lo que veo que Dios está haciendo en otros y espero que en el proceso de llevarme en este nuevo viaje, nadie intente interferir o juzgarme. Yo nunca debo pensar ni por un segundo que yo sé en qué manera Su plan debe manifestarse. “‘Porque Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, ni sus caminos son Mis caminos,’ declara el Señor. ‘Porque como los cielos son más altos que la tierra, así Mis caminos son más altos que sus caminos, y Mis pensamientos más que sus pensamientos’” (Isaías 55:8-9). En lugar de eso, como Job, yo diré, “Yo sé que Tú puedes hacer todas las cosas, y que ninguno de Tus propósitos puede ser frustrado. Quién es éste que oculta consejo sin entendimiento? Por tanto, he declarado lo que no comprendía, cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no sabía. Escucha ahora, y hablaré; te preguntaré y Tú me instruirás. He sabido de Ti sólo de oídas, pero ahora mis ojos Te ven. Por eso me retracto, y me arrepiento en polvo y ceniza.” (Job 42:1-6).

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