Pues así como el cuerpo sin el espíritu está muerto,

así también la fe sin obras está muerta.

—Santiago 2:26

 

Cuando organicé el almuerzo en mi hogar para restaurar matrimonios (y cada vez que tuve el placer de ministrar a miembros de mi iglesia), he observado que hay muy pocas personas que realmente poseen la clase de relación con el Señor que yo estoy experimentando ahora. Cuando las mujeres a quienes yo consideraba muy espirituales, hablaban de sus esposos o ex esposos, muchas veces estaban al borde del llanto a causa de su anhelo por ellos, o cuando estaban hablando sobre su restauración matrimonial, entonces estaban ansiosas con la idea. Esto me demostró que su corazón no pertenecía al Señor, sino todavía pertenecía a sus esposos o ex esposos.

Dios también ve tu corazón cuando añoras a alguien que no sea Su Hijo, y debe entristecerlo más a Él de lo que me entristece a mí. Deseo tanto que esto llegue a todas las mujeres del mundo -oh, preciosa; no hay NINGUNA razón para que sufras, ninguna. No existe razón para que anheles a un hombre que desea al mundo y las cosas de este mundo. Tu tienes a Alguien especial Quien te va a apreciar y amar, y a darte todos los deseos de tu corazón, y si tan solo tú obtienes suficiente de Él, entonces nunca volverás a experimentar ese dolor de rechazo o de ansias otra vez.

La Persona de Quien yo te hablo está ahora mismo arrodillado con una propuesta en Sus labios! Él no quiere que seas Su esposa, Él desea que seas Su Novia -por siempre!! Una novia y una esposa son dos cosas muy distintas. Una novia es apreciada, es algo nuevo, y es alguien muy enamorada! La esposa es más una ayudante y alguien que “complementa”. Cuando estamos casadas, se nos dice que debemos complementar y ayudar a nuestros esposos. La Biblia nos dice eso, y tú has aprendido eso mismo en Una Mujer Sabia; pero Dios quiere algo más para tí. Él anhela que tú seas la Novia del SEÑOR.

Recientemente, pude explicar esta clase de amor a mi ex esposo cuando él, otra vez, me preguntó si me casaría con él. Nuestro divorcio fue finalizado hace menos de dos meses, pero esta conversación ha surgido tan frecuentemente y confieso que me pone triste porque yo sé que él simplemente no puede comprender lo que me ha sucedido. Lo que no estoy en libertad de explicar es que aunque debo permanecer agradable, el Señor me dijo que hay una razón por la cual yo no puedo casarme otra vez, y yo creo que es porque ahora yo le pertenezco a Él (al menos por esta temporada de mi vida).

Durante estas conversaciones tan intensas, mi ex esposo ha continuado presionándome a que lo ayude a ser feliz de nuevo, a aceptarlo de nuevo, y a perdonarlo. Yo le dije que por supuesto que lo perdono, y estoy encantada de que seamos buenos amigos, pero aunque él DIGA que me ama, eso no es amor verdadero. Le dije que el amor que él posee es egoísta; no porque él necesariamente sea egoísta, porque todos lo somos. Cada uno de nosotros pensamos solamente en lo que nos hace felices a nosotros, no en lo que hace feliz a los demás.

Mi ex esposo quiere que yo renuncie a la felicidad que ahora tengo con el Señor a fin de hacerlo feliz a él y eso es a lo que él llama amor. Pero eso no es amor verdadero, no es la clase de amor que yo obtengo del Señor, ni lo que él podría experimentar con el Señor si se diera la oportunidad. Esta clase de amor que ahora tengo es la que fui capaz de darle a mi ex esposo durante todos los procedimientos de divorcio recientes.

El amor que le demostré (porque yo lo había recibido del Señor) no era egoísta, sino es simplemente dar desinteresadamente. Me permitió darle “alegremente” el divorcio que él deseaba (ya que Dios ama al dador alegre) porque Él nos da a nosotros en esa manera. Me permitió dejar ir a mi esposo porque él dijo que quería otra mujer. Y en el área de finanzas, ya que Él me dió a mí, yo fui capaz de encargarme de nuestra deuda familiar con entusiasmo (que eran cientos de miles de dólares que me habían sido ocultados) aunque no tenía idea de cómo iba a pagarla, pero simplemente confié en que Él ciertamente me daría lo que necesitaría. El amor que el Señor me dio me permitió tomar la responsabilidad de nuestros cinco hijos que aún viven en casa, darle la custodia conjunta para que él pueda llevarlos cuando desee, y firmar documentos de divorcio que requieren que discuta con él cada decisión que afecte a nuestros hijos (y sin lugar a dudas muchas de las decisiones que tome afectarán a nuestros hijos).

Este tipo de amor va más allá de lo que se pide y da mucho más de lo que se pide. Significa el darle mis hijos a la otra mujer (tiempo y amistad con ella) y fomentar esta relación porque eso era lo que mi ex esposo quería que yo hiciera, Y esta lista de deseos incrementa a diario.

Una vez más, justamente esta semana, mi ex esposo me dijo que él está tan desprovisto que no tiene idea de lo que va a hacer. Él dijo que estaría dispuesto a educar a nuestros hijos en casa por mí, y ser un “esposo doméstico” cocinando las comidas y manteniendo la casa limpia si tan sólo lo acepto de regreso. Desafortunadamente, le aseguré que yo no podría tener esa clase de matrimonio que él proponía, pero le agradecí por ser tan gentil y humilde.

Cuando mi ex esposo me dijo lo mucho que él todavía me ama y me rogó que lo perdone para que podamos casarnos de nuevo, yo le dije que ciertamente lo he perdonado por todo y que no hay nada que él haya hecho o pueda hacer que cambiaría mis sentimientos favorables hacia él. Sin embargo, él no me amaba con la clase de amor que ahora estoy recibiendo y que él también sólo podría encontrar en Quien lo ama tanto como me ama a mí. Y el amor que él dijo que siente por mí era el amor egoísta que cada ser humano posee. Y le expliqué que el amor que él ahora recibe de mí, y que he sido capaz de expresarle desde que él me dijo que quería el divorcio y al abandonarme, es el tipo de amor que solamente el Señor puede dar.

Le dije que cuando él quiso el divorcio, porque dijo que eso lo haría feliz, yo se lo otorgué alegremente. Cuando él quiso que me ocupara de la deuda y de la responsabilidad de cuidar a los niños, yo lo hice con alegría. Cuando me dijo que la OM era la que lo hacía feliz, yo lo entregué a ella y lo ayudé a tener una mejor relación con ella. Entonces cuando él quiso crear una buena relación entre los niños y la OM quien sería su madrastra, yo lo fomenté e hice lo que pude para ayudarlos a que ella les agradara.

Le dije que esta es la manera en que Dios me ha amado. Que Él me dio todo lo que yo he deseado y necesitado, sin retener nada. Y fue porque yo tuve Su clase de amor fluyendo a través de mí, que fui capaz de darle a él ese amor dadivoso y desinteresado.

El amor egoísta que los humanos poseen los lleva a desear su propia felicidad y a no interesarles la felicidad de alguien más, que es lo que él no comprende que él todavía está haciendo al presionarme a renunciar a lo que ahora tengo en mi vida. Lo que ahora tengo es puro gozo y felicidad por estar con el Señor -Él es todo lo que quiero y necesito, y eso le dije a mi ex esposo.

Mi ex esposo estaba muy callado y muy taciturno cuando terminé de hablar. Entonces él se disculpó por haber querido obtener de nuevo la vida que él deseaba a expensas de tomar la mía, y me dijo que él comprendía lo que yo estaba diciendo. No estoy segura si él realmente comprendió, pero su tono de voz cambió después de nuestra conversación. Mi esperanza es que esto lo anime a realmente desear lo que yo tengo: una relación con el Señor que lo transformará desde adentro y nada lo hará estremecer.

La verdad es que mi ex esposo pensó que abandonarme y estar con su novia de la secundaria lo haría feliz. Y ya que yo no retuve nada, sino de buena gana le di todo (de la misma manera en que el Señor me lo da todo), él obtuvo instantáneamente todo lo que pensó que deseaba y descubrió que una vez más, no fue suficiente. Ahora él es aún más miserable y le ha dado la espalda a la otra mujer otra vez. Ahora él me desea de nuevo cuando vio mi alegría pura en medio de todo lo que él me hizo pasar, y las bendiciones que ahora estoy experimentando en mi vida.

Es porque ahora sé que yo no soy lo que él necesita, más de lo que la otra mujer lo es. Como él, todos los hombres necesitan a Jesús al igual que las mujeres Lo necesitan, pero en lugar de eso, ellos buscan mujeres, deportes, dinero, fama, etc., todo lo que deja a un hombre sintiéndose vacío, tan vacío como las mujeres que buscan en sus esposos (o en los hombres en general) y en todas las cosas de este mundo lo que las haga felices!

El Señor me está demostrando que aunque estén casadas o no, TODA mujer necesita anhelar y desearlo a Él. Este es el mensaje que sigo compartiendo con mis hijas y con las jovencitas à quienes ministro en mi iglesia. Espero plantar esa semilla y el deseo de obtener esta intimidad con el Señor tan especial y eterna ahora para que no volteen sus ojos y corazones hacia sus esposos (para que cumplan sus deseos y necesidades), sino compartan cada “secreto de sus corazones” con el Señor no solamente ahora, sino por siempre.

Cuando le son fieles al Señor y continúan corriendo tras Él solamente, brillarán con el resplandor de una novia renovada toda su vida de casadas! Y que mientras busquen al Señor, y no a sus esposos, entonces ellos las buscarán a ellas (mas nunca las alcanzarán) porque sus corazones estarán firmes en Jesús! Y si ellas voltean sus corazones hacia sus maridos, ellos seguramente voltearán sus corazones hacia otras cosas (el mundo, otra mujer, hobbies, amistades seculares o trabajo).

Este es mi mensaje hacia toda mujer, joven o anciana, y el mensaje que yo pasaré el resto de mi vida compartiendo con todo el que escuche! Mi Dios suplirá todas nuestras necesidades! Y una de nuestras necesidades más grandes como mujeres es la de tener intimidad con alguien que nos ame desinteresadamente y esa persona es Jesús, nuestro Esposo Celestial.

Entonces que pasará con los hombres del mundo si las mujeres comienzan a tener este tipo de relación con El que nos creó? Yo creo que eso seguramente obtendrá su atención! Y yo creo que cuando las mujeres DEJEN de perseguir a los hombres, ellos se pondrán inquietos. Creo que el mundo, y las otras cosas que están persiguiendo, ya no tendrán la misma emoción que una vez tuvieron.

También creo que cuando nuestro precioso Amado sepa que Él tiene nuestros corazones, Él felizmente comenzará a voltear el corazón de nuestros hombres hacia nosotras, y ellos estarán persiguiéndonos a nosotras! Yo he visto esto suceder en mi propia vida, y en las vidas de las damas en mi iglesia quienes están comenzando a comprender este concepto tan poderoso y a ponerlo en práctica en sus propias vidas!!

Y a medida que lo practiquemos, estaremos radiantes con el brillo celestial porque todo miedo y dolor será removido de nuestros rostros, y resplandeceremos con el amor del Señor!! Esto llamará la atención de todas las demás mujeres a amar al Señor como nosotras, y luego también a los hombres, quienes querrán a sus mujeres de vuelta, hacia Dios y hacia una relación con Su Hijo!

Pero, aunque ellos nos necesiten, nunca deben conseguirnos (o al menos no me conseguirán a mí!). Cada canción de amor que escucho ahora, se la canto al Señor (y las canto en voz alta cuando estoy sola en el auto!). Amo hablarle cosas dulces cada vez que pienso en Él, durante todo el día, especialmente cuando me alisto para ir a la cama, cuando me acuesto a dormir, y cuando despierto en la mañana.

No puedo esperar por mi café matutino para poder ir a un lugar tranquilo y estar a solas con Él y escuchar a mi Amado hablando conmigo cada mañana. Luego me siento a escribirle a mis amigas más cercanas a través de emails y decirles lo maravilloso que es mi Amante (justo como lo hago ahora contigo)! Mi vida es de ser envidiada, aunque para el mundo lo he perdido casi todo. Mi esperanza en escribir este libro es crear un deseo y anhelo abrumador en cada uno de sus corazones de obtener lo mismo que yo!

Me encantaría saber que estás teniendo una conversación similar con Él todo el día, porque finalmente te diste cuenta de que Él está allí junto a ti. En lugar de pensar en las cosas que tienes que hacer, tu le pides a Él que se encargue de todo porque Él ES tu Esposo! Y adivina qué? Él lo hará! Yo todavía estoy aprendiendo todo lo que esta relación tiene por ofrecer - porque después de todo, yo soy una novia nueva.

Cuando estaba ministrando a una joven soltera (que nunca se ha casado) el otro día, le expliqué que con este tipo de “romance” con el Señor dentro de un matrimonio (pero que debe desarrollarse antes del matrimonio), ninguna mujer tiene por qué sufrir jamás!

Imagínatelo, si tu quieres, como un enorme banquete de comida ante ti, vas a pasar hambre si el sándwich de mantequilla de maní que comes normalmente no se encuentra allí? Y qué pasa si en tu cuenta bancaria hubieran millones, te haría falta un cheque por diez dólares que alguien no te dio? Eso es lo que se siente cuando tienes a Jesús completamente! Nunca vas a desear o necesitar nada de nadie otra vez. En lugar de eso, tú puedes compartir tu comida (que nunca se acaba como los panes y pescados) con todos los que estén hambrientos. Puedes compartir tus riquezas con los pobres. Puedes darles tu amor a tus hijos o a tu esposo sin necesitar que ellos te lo devuelvan. Este es el modo en que Dios nos destinó a vivir, y la razón por la que envió a Su Hijo a ser nuestro Esposo: para vivir, morir y sujetar las llaves de la muerte, de nuestras lágrimas, del dolor y el oprobio.

Conclusión

No hay duda de que nuestro mundo hoy en día está empobrecido y es nuestra responsabilidad alimentarlos con la verdad. Sin embargo, no podemos expresarle a nadie más lo que nosotras mismas no tenemos, cuando vivimos en pobreza y en necesidad! Necesitamos primero deleitarnos en la intimidad que nos pertenece cuando tomamos el tiempo de desarrollarla. Nada proviene de sólo pensar -proviene de priorizar nuestras vidas al priorizar nuestro corazón de primero!

Dios está a punto de sacudir a las mujeres del mundo y yo quiero ser la primera en la fila para seguirlo. Cuando pensaba en el cielo (estaba cantando una canción sobre vivir en la casa del Padre donde hay muchas habitaciones), le dije al Señor que quería la habitación más cercana a Él. Le dije que no se sorprendiera si dormía allí por Su puerta, porque no podría soportar estar lejos de Él. Y que prefiero dormir al pie de Su cama, si Él me lo permite, como un cachorrito que adora a su amo en lugar de la cama más cómoda del cielo.

La verdad es que, no estoy realmente interesada en arrojar mi corona a Sus pies (aunque Él se lo merece) o de escuchar “bien hecho, mi fiel y buen sirviente.” Solamente me interesa ese abrazo fuerte con Él que espero dure por toda la eternidad.

Diario