Semana 1: RSM Capítulo 3

"Tener Fe"

Pero primero Testimonios
de Matrimonios Restaurados Tomados de
Nada es Imposible con Dios!

Querido Lector,

Me da tal gozo presentarles este testimonio este mes. Dios nunca cesa de sorprenderme con quien Él es. Él es un Dios soberano, ya que fue casi exactamente dos años atrás que vi a Lisa en  la celebración del Cuatro de Julio en nuestra iglesia, ¡donde ella me dijo que Dios había restaurado su matrimonio!

Una mañana luego de la iglesia, yo estaba esperando por una mujer con la que me iba a encontrar para darle un libro de RSM. Mientras esperaba, uno de nuestros servidores en la iglesia, quien conocía mi testimonio y acerca de nuestro ministerio, trajo a una mujer y me dijo que ella necesitaba hablar conmigo. Pero Lisa no habló, ella simplemente empezó a llorar con su cabeza agachada. Así que tomé sus manos y comencé a compartir con ella acerca de cómo Dios iba a ayudarla, de que Dios podría restaurar su matrimonio, y muchas otras cosas que el Espíritu Santo habló a través de mi que yo no recuerdo.

Mientras más hablaba, más lágrimas caían de ella, sobre mis manos y mis pies. Oré con ella y en el cierre le dije que había estado esperando por una mujer para darle el libro RSM, pero de que creía que Dios sabía todo este tiempo de que Lisa iba a venir y que el libro era para ella. Ella lloró más aún, nos abrazamos y no la volví a ver.

Luego un tiempo después, nuestro pastor compartió de que una mujer había tenido un matrimonio restaurado, cuyo esposo se había marchado por años. A pesar de que yo hablo a muchos en nuestra iglesia respecto a la restauración (vamos a una mega iglesia), sabía que era “ella”. Los meses pasaron y a medida que ella venía a mi mente, seguí pidiéndole al Señor que me revele si Lisa era la mujer quien tuvo una restauración. Yo sabía que nunca iba a poder encontrarla porque realmente no sabía como era ella ya que ella había llorado con la cabeza abajo todo el tiempo.

Luego hace dos años, Lisa vino a mi y me dijo ¡que su matrimonio había sido restaurado!

Desde ese momento he sido bendecida al ver a Lisa y a su esposo sentarte adelante en la iglesia. Una vez yo corrí a ellos saliendo del servicio y me presenté a su esposo. Lisa me miró preocupada al principio, pensando qie quizás yo pudiese revelar cómo nos conocimos, pero estaba tan emocionada de darle la mano a un milagro.

Tú serás bendecida a medida que ella comparte su corazón y su testimonio contigo mañana. Erin

¡Restaurada a través de Humildad!

Hace cinco años, mi esposo y yo nos casamos. Unos pocos meses después, descubrí que tenía a alguien, yl me dijo que creía que  lo mejor era que nos divorciaremos. Quedé devastada y sin nada que decir ,entré en depresión. Esta situación se prolongó durante casi dos años y medio. Durante estos años, yo continuaba yendo a la iglesia y leyendo las Escrituras, fundamentalmente los  Salmos y Proverbios.

Durante ese tiempo, Dios me llevó  al desierto donde solo El y yo pasábamos tiempo juntos. Solo a través del  total quebrantamiento Dios comenzó a hablarme. Tenía yo muchos hábitos malos que como consecuencia me llevaban al  control y enojo. El tenía que quitarlos de mi antes de poder realmente trabajar en mi matrimonio. Continué leyendo acerca de matrimonios restaurados y me preguntaba porque el mío no era restaurado. Ahora entiendo que a través del quebrantamiento, oración y ayuno  Dios irrumpe en nosotros. El estaba ahí todo el tiempo, a pesar de mi equivocada visión de la vida, nunca fuí consciente de lo que Él estaba haciendo.

Encontré Ministerios de Restauración a través de una mujer de nuestra iglesia que me condujo a Erin. Erin oró conmigo y me dio el libro Restaura Tu Matrimonio que originalmente era para alguien más, el Señor sabía que ¡yo lo necesitaba desesperadamente! También recomiendo Una Mujer Sabia, Las Escrituras fueron especialmente de mucha ayuda.

Dios empezó a cambiarme y a suavizar mi corazón. El me enseñó humildad (algo en lo que nunca había sido buena) y  me enseñó a mirarlo a Éll y no a mis circunstancias. El me enseñó a correr a SU Palabra y no a mis amigos. Mejor aún,  me enseñó a orar en vez de hablarme a mi misma. Durante estos dos años y medio últimos en los que mi esposo ha vuelto al hogar, nuestra relación mejora cada día. Veo a Dios trabajando en el corazón de mi esposo en las áreas en las que yo había  orado durante mucho tiempo. Elcontinúa trabajando en mi corazón porque al enemigo le gusta influenciar y robar mi gozo si puede.

La Palabra de Dios me decía “espera”. Al mismo tiempo yo odiaba esa palabra. Incluso le dije a el Señor que no me gustaba esperar. Su paciente amor me mantuvo esperando. Esperando en El, esperando hasta que mi corazón estuviera listo para lo que Él tenía en la tienda para mí, esperando para que el Señor trabajara en el corazón de mi esposo. “estad quietos y sabed que yo soy Dios”eso fue lo que Dios realmente quería enseñarme. ¡Soy una persona de acción y a la que  le gustan las cosas ahora! La Palabra de Dios (especialmente los Salmos) me ayudar a entender que esperar en Dios es la única manera de obtener una victoria en cualquier circunstancia.

Recuerdo cuando la OM solía llamar a  casa o cuando mi esposo se salía para llamarla. Empezaba a alabar al Señor y a decirle cuánto lo amaba. Cuando no sabía que decir, repetía una y otra vez “Por Tu gracia, Señor, cúbreme con tu gracia….”

A menudo, mi esposo regresaba más amoroso o queriendo pasar tiempo conmigo. También ocurria a menudo que no estaba haciendo lo que yo más temía. Realmente creo que alabando al Señor durante estos tiempos, el enemigo era enviado a donde pertenece. Orar y adorar rompe las ataduras del enemigo!.

Podría decir que el inicio de mi restauración matrimonial fue cuando aparte mi mirada del  matrimonio y los puse en El Señor. Las cosas no pasaron de la noche a la mañana para mí. Ha sido un proceso lento, pero creo que se por que: Dios conoce  mi temperamento, mi carácter fuerte y mis cuestiones de control. Yo creo que Dios ha traído la paz a mi matrimonio.El sabía lo que era mejor para mi y para  mi esposo. Continúo pidiendole sabiduría, Su guía , Sus ojos para ver con un corazón como el de Jesús. El continúa mostrandome como esta restaurando nuestro matrimonio dia a dia..

Pido al El Señor que  me ame lo suficiente para enseñarme Sus caminos y me muestre  como buscar Su guía. Mi esposo quiere estar conmigo y acompañarme a la iglesia al tiempo que desea  involucrarse cada vez más conmigo. El dice que envejeceremos juntos y hace planes para nuestra vida futura. El es muy sensible  a mis necesidades y deseos. También se comunica conmigo y me ayuda con ciertas inseguridades relacionadas con el pasado.

Dios nos ha transformado a los dos completamente, lo cual es mi oración . Puedo ver que Dios trabaja en nuestras vidas de la manera que solo Dios conoce! El es un Dios fiel que realmente nos ama y nos conoce!

Lisa, RESTAURADA en Missouri

¡Restaurado! ¡Y Únicamente Él es la Perla de Gran Valor!!

¡Alabado sea el Señor! Él se ha glorificado a sí mismo a través de la obra que Él ha hecho en nuestro matrimonio - ¡y en mí! Le doy gracias a Él por el testimonio que me ha dado y oro para que Él reciba toda la gloria de lo que está escrito aquí.

Primero, debo decir que no merezco nada de lo que Él ha hecho. La razón por la que mi matrimonio era todo un desastre, para empezar, fue por mi propio pecado y egoísmo. Este es mi segundo matrimonio. Mi primer matrimonio terminó en divorcio después de yo estar en adulterio. Después de mi divorcio, me da vergüenza decirlo, seguí viviendo un estilo de vida que era muy perverso. Aunque tenía dos hijas jóvenes, hice fiestas, hombres y tomaba, ¡incluso animé a otras mujeres a llevar este mismo estilo de vida! Peor aún, usé el aborto como método anticonceptivo. (Incluso un incrédulo se horrorizaría al saber cuántos abortos tuve, lo cual demuestra que incluso aquellos que se llaman a sí mismos "pro-elección" saben en profundidad que el aborto es una abominación ante Dios).

Me involucré mucho en la Nueva Era y la espiritualidad Oriental y creí verdaderamente que podía controlar mi propio futuro. Lamentablemente, en ese momento, pensé que era feliz, que estaba en control, en paz, llevando una vida de fiesta. (Nunca se me ocurrió preguntarme si la "tranquilidad" podía realmente compenetrarse con "la vida de fiestas".) ¡Ahora me doy cuenta de lo espiritualmente muerto que realmente estaba!

Cuando conocí al hombre que se convertiría en mi segundo esposo, no pasó mucho tiempo para que nos involucráramos íntimamente. ¡No sólo quedé embarazada, sino que engañosamente elegí quedar embarazada porque quería otro hijo! (¿Por qué esta vez y no los otros? ¡Realmente debí haber pensado que estaba jugando a ser Dios!) No esperaba que él se casara conmigo y egoístamente tomé todas las decisiones para mis propios propósitos. También le mentí y no le conté mi engaño. Sin embargo, él me pidió graciosamente que me casara con él, por su amor a su hijo, por su deseo de tomar una decisión honorable y por su amor por mí (¡por más imperfecto que fuera ciertamente más su amor era más maduro que mi amor por él!).

Fuimos casados por tres personas: un monje Ortodoxo Griego con el atuendo completo, una sacerdotisa de la Nueva Era (falta de un mejor término) y una pastora de una iglesia muy liberal (que no proclamó la salvación sólo por Jesucristo sino por "tolerancia y justicia social"). ¡Durante nuestra ceremonia de boda, prometimos amarnos y adorarnos, pero sólo después de que nos amaramos primero a nosotros mismos!! ¡No eran votos tradicionales para nosotros!

Los frutos fueron evidentes inmediatamente: En nuestra recepción de bodas, terminamos en una discusión enorme, y egoístamente salí de mi propia recepción, llevándome a mis amigos conmigo. ¡Alabado sea Dios! ¡Él usó uno de ellos para llamarme la atención hablarme claramente sobre mis creencias egocéntricas de la Nueva Era y la vida pecaminosa que yo vivía sin Dios, que esas eran las razones por las que las cosas habían empeorado! Unos días más tarde, oré a Dios para que me salvara de mi pecado. No estaba segura de que Él fuera real, pero le pedí que me mostrara y me salvara si lo era.

Cuando era niña, yo había "aceptado a Cristo" muchas veces, pero en retrospectiva veo que lo que evidentemente faltaba era una comprensión de mi pecado. En aquel entonces, yo era una "buena chica" -no me percaté del pecado en ninguna parte. Irónicamente, yo había escuchado a menudo testimonios en la iglesia de personas que Dios había librado de los pecados terribles-drogas, alcohol, prostitución, etc.- y recuerdo haber pensado que quería un testimonio así y lo triste que era "nunca Tener uno. " Dios en Su sabiduría (y ciertamente sin sentido del humor) debe haber tomado eso como una oración, porque ahora tengo ese tipo de testimonio, ¡uno que lo glorifica a Él y solo a Él!

Luego de orar y pedirle a Dios que me salvara, Él definitivamente me mostró que Él era real. ¡Yo le había hecho preguntas específicas a Él en mi oración ese día, y luego de una semana, Él había respondido a todas ellas! Yo sabía, sin lugar a dudas, que Él era real, y que la sangre derramada de Jesucristo me había salvado de todos mis pecados.

Él comenzó a mostrarse a mí en nuestra luna de miel. Mi esposo y yo fuimos a una casa de playa en Carolina del Sur, donde peleamos constantemente. (¿Puedes imaginar lo que pensaba mi esposo ?, Que yo había "planeado" todo el tiempo para "cambiar todas las reglas" tan pronto como estuviéramos casados!) Pero nuestro tiempo se convirtió en mi luna de miel con Jesús, y Él comenzó a transformarme mientras leía Su Palabra todos los días.

Él me mostró que era en Su tiempo cuando me llamó hacia Él, y el hecho de que fuera después de nuestra boda (¡si hubiera sido una semana antes, probablemente no nos hubiésemos casado!) Significaba que debía permanecer casada, que Dios tenía un plan y un propósito para este matrimonio. Las cosas se pusieron mal más tarde, ya que la gente me decía que estábamos en yugo desigual, podría decirles honestamente que éramos de yugo igual luego que nos casamos, y fue claramente Su voluntad el permanecer juntos.

Cuando volvimos de nuestra luna de miel, el Señor me convenció de que necesitaba decirle a mi esposo la verdad sobre nuestro hijo, que había quedado embarazada a propósito. Fue una de las cosas más difíciles que he tenido que hacer, pero sabía que tenía que ser obediente y dejar los resultados en las manos de Dios. Desafortunadamente, después de confesar, las cosas empeoraron, no mejoraron. Nunca dudé que había hecho lo correcto diciéndole, pero el admitir mi engaño voluntario parecía ser el comienzo de una raíz de amargura y desconfianza en el corazón de mi esposo que sólo empeoró (¡y ciertamente no podía culparlo!). Ahora me doy cuenta de que probablemente fui la mujer más contenciosa que jamás haya vivido: siempre discutíamos sobre algo, ¡sin duda porque estaba constantemente criticándolo!

Encima de eso, yo era como la mujer adúltera - mis pies nunca estaban en casa. Un fin de semana, después de estar lejos por negocios, volví a casa y sentí que algo andaba mal. Me di cuenta del pelo de una mujer en nuestro sofá (¡rojo brillante, no era de mi color!) e inmediatamente acusé a mi esposo de tener a alguien más. Él admitió que una mujer había estado en nuestra casa, pero dijo que era inocente. (Los niños habían estado con él y, en retrospectiva, estoy segura de que él estaba diciendo la verdad. Obviamente no sabía ni tomaba en serio el hecho de que "el amor cree todas las cosas.") Inmediatamente lo despedí de la casa para dejarle claro que no iba a ser tratada "de esa manera", entonces procedí a avergonzarle diciéndole a todo el mundo que sabía lo que él había "hecho".

También hubo altercados físicos, que primero provoqué y luego usé para tener la simpatía de cualquiera que quisiera escucharme. También bebía mucho, pero en lugar de que " el amor cubre todas las faltas." (Proverbios 10:12 NVI, 1 Pedro 4: 8), ¡yo calumniaba a mi esposo hablando en voz alta de eso! Por supuesto, mis amigos e incluso la gente de la iglesia me dijeron que practicara "el amor firme", para tomar la posición en contra de ser "tratado de esa manera", y dijeron que mi esposo "nunca cambiaría" si yo continuaba "permiténdoselo". No repito esto para calumniar a mi esposo ahora, sino para mostrarles que Dios quiere glorificarse a Sí mismo en situaciones como estas que parecen imposibles, ¡pero yo no le di una oportunidad a Dios! ¡Ciertamente Él no tenía que defender a alguien que ya se estaba ocupado de defenderse a sí misma, o hacerle justicia a alguien que tenía tanta autojusticia! Escuchando lo que decía el mundo (queriendo tener mis "oídos entretenidos"), seguí justificando mi propio comportamiento pecaminoso.

¡Qué Farisea era yo! Le conté a otros acerca de los pecados de mi esposo, pero no pude ver mis propios pecados, celos, autojusticia e insubordinación (1 Samuel 15:23). ¡Dios me mostró más tarde que mi “amor firme” era en realidad una postura de manipulación!

Él también me mostró más adelante que era responsable de la época en que mi esposo había cometido abuso físico ("su boca incita a la riña," Prov. 18: 6 NVI). ¡De hecho, yo lo había provocado cada vez! Una vez que aprendí a controlar mi lengua, Dios se ocupó del resto. Dios me había mostrado antes a través de la Escritura que, si mi esposo era verdaderamente una amenaza, Él podría removerlo inmediatamente. ¡Pero obviamente no lo hizo porque no era mi esposo que era tan malo, pero que era yo!!

También aprendí más tarde que las veces en que él tomaba algunos tragos eran las veces que Dios había escogido para que yo estuviese lejos de mi esposo (Él  "Me ha quitado a todos mis amigos", Salmo 88:18 NVI) para tenerme solo para Él, tuve que estar en la Palabra en aquellos tiempos, orando y regocijándome por mi tiempo a solas con Él.

Después de unos dos meses de que mi esposo estuvo fuera de casa, me sentí dirigida por el Señor a ayunar, algo que nunca había hecho antes. A mediados del segundo día, sabía sin lugar a dudas, que debía pedirle a mi esposo que regresara a casa, y que nunca debería haberle pedido que se fuera.

Las cosas mejoraron durante un tiempo, pero de nuevo caí en la trampa de desconfiar, husmear y seguir todo lo que mi esposo decía o hacía, y se convirtió en casi una obsesión. Intentamos consejería en varias ocasiones, lo que no sirvió para nada y, de hecho, a menudo empeoró las cosas. Tuve un momento de verdad con un consejero, quien me dijo: "Puede que no puedas confiar en tu esposo, pero puedes confiar en Dios." Eso me convenció por un corto período de tiempo, pero luego (¡con la bendición del consejero!) yo estaba de vuelta tratando de mi propia mano tener el control de la situación.

Mi desconfianza me llegó a la cabeza unos años más tarde, terminé pidiéndole a Dios que me mostrara si mi esposo estaba o había estado en adulterio (¡obviamente olvidé orar por el futuro!). Le prometí dejar ir y confiar en Él si la respuesta que Él me diera fuera "no" - ¡y lo era! Inmediatamente Dios me permitió detener mi husmeo, y empecé por primera vez a vivir realmente por la fe. El versículo "Porque tu Hacedor es tu Esposo" (Isaías 54: 5) se hizo real para mí, era (y sigue siendo) uno de mis versículos favoritos en la Biblia.

Durante los próximos seis meses, las cosas mejoraron. Mi fe continuó creciendo, y mi relación con el Señor se estaba volviendo más íntima. Yo estaba confiando en Él de una manera nueva. Y luego una noche, me pidieron a orar de una manera que nunca había hecho antes, para que cualquier cosa escondida saliera a la luz. Yo estaba pensando en mi mente sobre la pornografía o algo similar, sin tener idea de lo que Dios realmente tenía reservado. Mi última oración antes de caer dormida esa noche (oré con un sentido real, no necesariamente de temor, pero con la esperanza de que algo estaba a punto de suceder) fue que Dios "traería todas las cosas hechas en la oscuridad a la luz".

La mañana siguiente, a las 4:00 de la mañana, (mientras todavía estaba oscuro afuera) me despertó primero nuestro teléfono de la casa, luego mi teléfono celular, y luego mi teléfono de la oficina sonando. No lo sabía hasta que revisé los mensajes más tarde esa mañana, ¡Dios había respondido a mi oración antes de que el sol se elevara! Era el esposo de la OM, llamando para decirme que mi esposo había estado en adulterio con su esposa. Recuerdo que una calma increíble se apoderó de mí, creo que, porque sabía que esta era la respuesta de Dios a mi oración la noche anterior, y Él había preparado mi corazón para ese momento.

Mi esposo había visto el nombre de la persona que llamaba en el teléfono y pensó que iba a pedirle que se fuera, como lo había hecho antes. ¡En su lugar, le pedí que se sentara conmigo y le dije que lo perdoné!! Lloró, me dijo que lo lamentaba mucho, y me dijo que no podía creer que pudiera haberlo perdonado por lo que había hecho. ¡Tenía que ser la propia misericordia de Dios fluyendo a través de mí, porque era real y algo que nunca podría haber hecho por mí misma, aunque hubiese querido! No tenía que "querer" decir nada, las palabras salieron, amables, cariñosas y misericordiosas. ¡La otra razón que sé que era del Señor es porque era permanente! Aunque he tenido que perdonar por otras cosas, no he tenido que "continuar perdonando" a mi esposo luego de esa mañana o cualquier otra cosa relacionada a ella.

Quedé embarazada el mismo día en que mi esposo comenzó su relación con la OM. Mi marido dice ahora que probablemente no fue un accidente que aborté la misma semana que terminó (que fue antes de que me enteré de lo que estaba pasando); Él realmente sentía que la pérdida de nuestro hijo era un castigo por su pecado. ¡Sin embargo, ¡Dios no sólo me permitió “perder” todos los signos de la OM durante ese tiempo, sino que me bendijo increíblemente a través de un embarazo que duró sólo diez semanas! ¡El Señor me bendijo con poder dar a luz, ver, sostener y enterrar a nuestro pequeño bebé perfectamente formado del tamaño de mi pulgar! Dios usó el mismo evento para despertar la conciencia de mi esposo para bendecirme (Tito 1:15).

En tan sólo unas pocas semanas, esa pequeña persona ya estaba cumpliendo con el propósito que Dios había planeado para él desde antes del comienzo de los tiempos, ¡y Dios me concedió el favor al permitirme llevar a ese dulce niño que está en este momento en presencia de Jesús! Dios me mostró Su increíble misericordia y perdón durante ese tiempo, no sólo por mi pecado de tener hijos fuera del matrimonio, sino también por el pecado de abortar Sus creaciones perfectas antes de que nacieran. ¡Aunque sabía que ya estaba perdonada, me bendijo dejándome ver a este bebé perfecto y me mostró que no sólo tengo toda una “familia” de niños en Su presencia en este mismo momento, sino que de hecho ya están esperándome para saludarme cuando Él me lleve al cielo! ¡Estoy asombrada y humillada ante la misericordia de Dios, quien me perdonó completamente y ahora puedo regocijarme de este hecho con lágrimas de esperanza y alegría en vez de lágrimas de duelo!

No sé con certeza, Sus caminos son mucho más altos que mis caminos, pero haber experimentado la misericordia de Dios tan completamente durante ese tiempo también preparó mi corazón para poder ofrecer ese mismo amor y misericordia tierna a mi esposo.

Lo asombroso es que cuando Dios me permitió perdonar a mi esposo, Él también volvió el corazón de mi esposo para que me perdonara por todos mis pecados contra él antes y durante nuestro matrimonio. ¡Eso solo hizo que toda la prueba valiera la pena! ¡Realmente creo que hay gran poder en el perdón y, como aprendí a través de RMI, no hay algo que sea tan atractivo!

Tuvimos un maravilloso mes después de lo que ahora llamaría nuestra "restauración". ¡Fuimos a un fin de semana largo con nuestros hijos y verdaderamente nos sentimos como la luna de miel que nunca tuvimos! Como si confirmara la voluntad de Dios para nuestro matrimonio, ¡una mujer que ni siquiera nos conocía se acercó a mí en las aguas termales y me dijo que teníamos una familia hermosa, que podía “decir” que había algo verdaderamente especial en nuestro matrimonio! Dios estaba empezando a mostrarme que tenía planes de cumplir los "deseos de mi corazón" para mi esposo y nuestra familia.

Me gustaría poder decirles que nuestra prueba se detuvo allí y que vivimos felices para siempre, pero lamentablemente las cosas volvieron a empeorar. Todos, incluso muchos de mis amigos cristianos, comenzaron a decirme que no podía perdonar "tan fácilmente", que seguramente tendríamos que "hablar" y "trabajar con nuestros asuntos" o nuestro matrimonio nunca " mejoraría realmente ". ¿Puede usted creer que después de todo lo que Dios me había mostrado acerca de los peligros (e insignificancia) de la psicología y la consejería (Isaías 30: 1-3, Jeremías 8:22, Isaías 5:13) y aún así mordí el anzuelo!! Luego de seis semanas, después de que nuestros pastores nos dijeran que debíamos ver a un "consejero profesional", en lugar de reunirnos con ellos (nuestra primera opción), volvimos con los consejeros, a arrancar el pasado y ventilar nuestros sentimientos (Proverbios 29:11), Filipenses 3: 13-14) en lugar de regocijarnos por lo que Dios había hecho.

Incluso vi a la vieja consejera una vez (que más tarde descubrí que ella estaba pasando por un divorcio) y tomé su consejo de charlar con otra mujer cuyo esposo era infiel. ¡Después de hablar con estas dos mujeres, insistió en que mi marido tomara una prueba con un detector de mentiras para “probar” que la OM estaba realmente fuera del panorama! Ya que mi esposo estaba ansioso por hacer cualquier cosa para complacerme, estuvo de acuerdo. Inmediatamente después, Dios imprimió en mí el versículo "Estos confían en sus carros de guerra, aquellos confían en sus corceles, pero nosotros confiamos en el nombre del Señor nuestro Dios." (Salmo 20: 7 NVI). Me di cuenta de que no sólo había dejado a mi marido por mis exigencias ridículas, sino que, peor aún, había dejado a Dios por no depositar mi confianza sólo en Él, sino en "pruebas" físicas que yo podía ver (de todas formas, Prov. 16: 33-pero esa posibilidad me escapó en ese momento). ¡Yo sé, lo sé…usted pensará que debí haber tenido presente que “la amistad con el mundo es enemistad hacia Dios”! Pero soy una tonta obstinada y me llevó más tiempo que la mayoría ... ¡Alabado sea Dios de que Él es paciente y nunca se rinde!

Después de unos meses de consejería, por la gracia de Dios, mi esposo tuvo la sabiduría de ver que no íbamos a ninguna parte con esto, siempre mirándonos a nosotros mismos en lugar de a Dios. Además de eso, estábamos hartos por el dinero que teníamos que gastar para obtener "consejos" de aquellos que estaban "vendiendo la Palabra de Dios", ¡cuando el Poderoso Consejero da Su consejo y sabiduría libremente a todos los que piden! ¡Cuánto más sabia habría sido si hubiera ido a Él en primer lugar, y hubiera mirado a las mujeres mayores para guiarme en cómo ser una esposa piadosa!

Por esa época, por la providencia divina de Dios, "me encontré" con el sitio web de Restore Ministries, inesperadamente y de repente. Ordené los recursos, incluido el libro de trabajo de Mujer Sabia, que me dio convicción de todo lo que todavía estaba haciendo mal. ¡Me puse a trabajar para empezar a hacer todas las cosas que nunca había conocido antes! Yo estaba completamente convencida de mi conducta contenciosa y le pedí a Dios que me ayudara a dejar de discutir. Empecé a tratar a mi esposo como el líder espiritual de nuestra casa, sometiéndome a él en todo lo que me pedía, e incluso insistiendo a mis hijas adolescentes a que lo hicieran también. ("¿Qué te pasa, mamá ?, ¿por qué no te defiendes?" Pensaron que había tocado fondo).

Nunca había pensado mucho en el versículo de que Dios convierte el corazón del rey como canales de agua (Proverbios 21: 1), pero una vez que me aferré a él, ¡todo cambió! También alabé y agradeció a Dios que Erin me mostró que Dios es la cabeza de Cristo, y "Cristo es la cabeza de CADA hombre" (1 Corintios 11: 3). Conociendo estos dos versos, empecé a llevar todo a Dios en oración, ¡y qué diferencia! ¡Cuando presentaba todas mis preocupaciones a Dios primero, Él comenzó a cambiar el corazón de mi esposo en asuntos específicos sin que yo dijera una sola palabra!! ¡Incluso comenzó a convertir el corazón de mi esposo hacia mí, con una ternura y dulzura que yo no sabía que todavía tenía!

(En un momento dado, sugerí que la educación dentro del hogar de mi hija, quien estaba en octavo grado, pudiera ser la respuesta a algunos problemas que estaba teniendo en la escuela. Su padre dijo que no, mi esposo dijo que no, y ella insistió en huir de casa si lo intentaba. No dije otra palabra a nadie, sino que la llevé a Dios en oración: ¡dentro de tres días, los tres habían cambiado de opinión y todos vinieron a mí, pidiéndome que la llevara a casa por una temporada!)

Doy toda la alabanza y gloria a Dios por cómo Él me está cambiando y atrayéndome más hacia Él. Lo alabo por Su Palabra ("Tu Palabra es la Verdad," Juan 17:17) y le agradezco que Él equipó a Erin para tomar cuidadosamente el tiempo para juntar todas las Escrituras sobre ser una esposa y madre piadosas, ¡es verdaderamente una bendición el tenerlos todos a mano cuando llega una prueba! Lo alabo por el compromiso inquebrantable de Erin de hablar la Verdad con amor, y por no comprometer o dilapidar nunca la Palabra de Dios. Soy un testimonio vivo del hecho de que Dios quiere que confiemos completamente en Él, sin ninguna duda, doble mentalidad o amistad con el mundo. Sólo cuando confío en Dios solo puedo decir verdaderamente: "¡El gozo del Señor es mi fortaleza!"

Sí, Jesús exige una obediencia radical, pero ¿a dónde iría si no fuera a Él? (Juan 6:68) ¡Él tiene palabras de vida eterna! Lo alabo por Su infinita gracia y misericordia, me quedo corta de palabras; ¡Él me permite seguir levantándome, y Sus misericordias son nuevas cada mañana! Puedo confiar en que Él completará toda buena obra que Él ha comenzado, y Su gracia es suficiente para mí.

Tengo que admitir, que es un poco temeroso escribir todo esto y ponerlo "allá afuera" para que otros lo lean, pero oro para que lo que escribo dé esperanza a otros de que Él puede perdonar CUALQUIER pecado y que ellos sabrán cuán amplio, largo, alto y profundo es el amor y perdón de Cristo. “Este mensaje es digno de crédito y merece ser aceptado por todos: que Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero." (1 Timoteo 1:15 NVI).

Sobre todo, ¡lo alabo por la sangre derramada de Jesús, que cubre mis pecados y me permite tener una relación con mi Hacedor y Creador! Nada se compara con el gozo indecible de conocerlo, de sentarse a los pies de Jesús y aprender de él. ¡Para mí, sólo Él es la perla de gran valor, vale la pena cualquier costo!

Michele RESTAURADA en Colorado, Miembro de Compañerismo y Directora Publicitaria de RMI

¡DIOS ME HA CAMBIADO!

Mi esposo y yo pasamos por un período en que las cosas se habían vuelto muy escabrosas en nuestro matrimonio. Mi peso era un problema para mi esposo en ese momento. Yo era más esbelta la mayor parte de nuestro matrimonio, pero después de mi embarazo y luego de pasar por un accidente de tránsito, había aumentado mucho de peso y empecé a tener problemas de espalda.

Luego, después del nacimiento de mi bebé, mi enfoque total era mi niña y yo simplemente no tenía el mismo celo para servir en el ministerio. Todas estas cosas estaban causando problemas en mi matrimonio. Mi esposo se sentía como si yo no quería hacer nada con nadie, o ir a cualquier parte. Mi mamá incluso intentó animarme a que me pusiera en marcha. La realidad era que me había puesto perezosa y cómoda, pero realmente no creía que ese fuera el caso. Mi esposo empezó a quedarse en el trabajo más tiempo, y no querría volver a casa hasta tarde.

Para empeorar las cosas, mi madre falleció. Me sentí y me comporté como si mi esposo no estuviera allí para mí cuando mi mamá murió, pero él realmente lo estaba. Por ejemplo, él hizo todos los arreglos para nuestra familia porque estábamos todos en estado de shock. Me molestaba que siempre estuviera haciendo cosas por la iglesia, pero no por el hogar. Lo quería conmigo 24/7, pero por supuesto, eso era imposible. Mi comportamiento casi arruinó mi matrimonio.

Un día hablamos y mi esposo me dijo cómo se sentía por todo. Me enloquecí completamente. Estaba furiosa. No podía creer que estuviera pensando en sí mismo después de todo lo que había pasado, pero el problema era en realidad yo. Finalmente dijo que tenía ganas de irse y salió de la casa.

Dejé que el diablo se apoderara de mí con todo tipo de pensamientos, y la rabia realmente comenzó. Saqué una pluma y un papel y dividí todas nuestras facturas y estaba lista para vender la casa; lo iba a dejar ir. Tenga en cuenta, que mi esposo es un hombre bueno y justo, que ama a Dios, y es muy respetuoso. Pero, no estaba recibiendo la atención que quería. Así que cuando le conté a mi esposo el plan que yo tenía, él dijo que: - “Yo sólo te dije que así es como me sentía, ¡pero no dije que quería hacer todo eso!" Entonces el Espíritu Santo empezó a tratar conmigo.

El Espíritu Santo me dijo que volviera a lo que inicialmente atrajo a mi esposo, y a lo que solíamos hacer antes de comenzar nuestro trabajo en el ministerio. Tuve que arrepentirme, porque me di cuenta de que no era sumisa la mayor parte del tiempo. Nunca estaríamos de acuerdo y nunca me sometería, ni siquiera lo estaba intentando. Dios me dijo que cambiara, no por mi esposo, sino por Él. Si lo amaba, lo haría. Así lo hice, y Dios empezó a cambiar rápidamente mi matrimonio.

El punto de inflexión de mi restauración fue cuando empecé a acercarme a Dios y permitir que Dios me mostrara cómo cuidar mi cuerpo. Empecé a hacer ejercicio y a comer sano, y noté que la respuesta de mi esposo a mí empezaba a cambiar. Dios también me cambió en el área de respetar más a mi esposo, y aprender a mantener la boca cerrada.

Dios me enseñó a seguir a mi esposo, y dejar que él fuera el líder espiritual de nuestra casa. Anteriormente, solía sentirme frustrada con mi esposo cuando se trataba del ministerio, pero ahora, oro, le doy a Dios y me regocijo. Mi amigo me dio el libro Restaure Su Matrimonio. Sé que sus recursos funcionan porque he visto el fruto de ellos en las vidas de mi amiga y su esposo.

Mi esposo y yo hemos confesado nuestros votos de nuevo y hemos prometido que el divorcio es una palabra sucia y profana y no se permite que se use en nuestra boca cuando se trata de nuestro matrimonio.

Aunque tenemos pequeñas cosas que van de aquí y allá, alabo a Dios porque ahora no es ninguno de los problemas ​​que pasaron en nuestro matrimonio. Estoy compartiendo con otros acerca de su sitio web y mi esposo y yo estamos compartiendo lo que Dios ha hecho es nuestra vida, para que otros tengan esperanza.

Ruth, RESTAURADA en Florida

¡El tiempo de Dios es Perfecto!

Mi matrimonio estaba en problemas antes de que me diera cuenta que teníamos problemas. Mi esposo parecía distante de mí, pero me imaginé que esto estaba relacionado con el trabajo, ya que estaba experimentando dificultades allí. Poco sabía yo que el diablo había entrado para robar, matar y destruir mi matrimonio.

En mayo de 2003, mi marido tenía un romance y quería el divorcio. Fuimos a dos consejeros que nos dijeron que no había esperanza para nuestro matrimonio. Después de esto, mi marido se fue a vivir con sus padres y solicitó el divorcio. Oré y oré y le pedí a muchos amigos que oraran por nosotros también. Aunque yo no sabía acerca de RMI en ese momento, empecé a aplicar algunos de los principios que más tarde descubrí se describen en el libro de “Cómo Dios puede y va a restaurar su matrimonio.” Hicimos un intento más de asesoramiento, y el consejero le hizo algunas preguntas difíciles a mi esposo. Al final de la sesión, todavía quería el divorcio. Pero, para mi sorpresa, al día siguiente mi marido me llamó y me pidió una cita. ¡Fuimos y dijo que había cambiado de opinión sobre el divorcio que estaba puesto! En breve regresó a casa. ¡Cómo alabé a Dios!

Estábamos recibiendo consejería y las cosas parecían estar yendo bien. Pensé que mi matrimonio había sido restaurado. Sin embargo, seis meses más tarde, mi marido me dijo que había tenido otro romance y que tenía que mudarse de nuevo con sus padres. Estaba devastada y enojada. Me preguntaba: ¿por qué mi matrimonio no fue restaurado? ¿Por qué tuvo que irse otra vez? Dos días después de que mi esposo se fue, encontré a RMI a través de una cadena de peticiones de oración que había presentado en Internet. Mientras leía los materiales, empecé a averiguar por qué mi marido me dejó de nuevo. Por un lado, yo no estaba tan cerca de Dios como pensé que estaba. Yo era una católica devota e iba a la iglesia todos los domingos, pero no tenía una relación personal con Jesús. Y dos, ¡me di cuenta de que necesitaba un cambio!

Al leer y estudiar los materiales de RMI, aprendí muchas cosas. Me di cuenta de que era la esposa despectiva y también una farisea. Descubrí que cometí un error al desconfiar de mi esposo un mes antes de que él se fuera, y "probarlo" sobre las cosas. Aprendí a no pedirle a mi marido preguntas y fisgonear para obtener información. Antes, no permitía que mi esposo fuera el jefe de la casa, evidenciado por él quien siempre me llamaba "la jefa". Así que aprendí a callar ante mi esposo y no le dije cómo hacer las cosas. Los materiales de RMI ayudaron a ver que necesitaba ser el corazón de la casa y sumisa a mi esposo en todo. Compré una Biblia y comencé a leerla. Cuando empecé a caminar con el Señor, cada vez que tenía un ataque de Satanás, abría mi Biblia al azar y nunca fallaba que hubiera un pasaje que saldría para mí abordando el mismo problema que yo estaba enfrentando. ¡Fue increíble!

Dios me mostró que estaba pasando por las estaciones como Erin dijo en una de las cintas. Yo nunca había ayunado antes y así que hice un ayuno de tres días. Al día siguiente de mi ayuno, mi marido me llamó y vino y me dijo por primera vez que me echaba de menos y llegamos a tener intimidad. Este fue el final del invierno y el comienzo de la primavera, porque después de eso, empezamos a hablar unas cuantas veces por semana que lentamente progresaba a hablar todos los días. Entonces, empezamos a vernos unas cuantas veces a la semana, que también aumentó con el paso del tiempo. Me di cuenta de que era capaz de guardar silencio y a ¡no ser la esposa despreciable! Sucedió muy naturalmente. ¡Yo sabía que esto era Dios trabajando! Un punto de inflexión de mi restauración llegó el Domingo de Pascua de 2004. Mi esposo estaba tomando una siesta en nuestra cama por primera vez desde que se fue. Saqué mi Biblia y un pasaje vino a mí, Juan 16: 19-23. Decía que mi dolor se convertirá en gozo en poco tiempo y cuando se convirtiera en gozo, nadie me quitaría mi gozo y que lo que pidiera al Padre en el nombre de Jesús, Él me lo dará. Entonces supe que dentro de "poco" mi dolor sería convertido en alegría y todo lo que necesitaba hacer era esperar y también descansar en el Señor.

Un poco después de esto, un lunes, mi esposo me dijo que estaba pensando en volver a casa. ¡Me regocijé! Una semana más tarde, me estaba poniendo ansiosa y de nuevo el lunes, mi esposo me dijo otra vez que estaba pensando en volver a casa. Esperé. El diablo me atacó con pensamientos y me dijo que mi matrimonio era como un trozo de porcelana fina con una grieta que nunca se arreglaría. Clamé a Dios y le pedí ayuda. Dios respondió y me dijo que no sólo arreglaría mi matrimonio, sino que lo haría nuevo (Apocalipsis 21: 5). La semana siguiente el lunes, mi marido me dijo que vendría a casa la próxima semana. ¡Estaba tan emocionada!

Sin embargo, el diablo atacó al día siguiente con circunstancias que me hicieron cuestionar si mi esposo realmente iba a regresar a casa. Una vez más, me volví a las Escrituras y leí un versículo en Esther diciendo que "... reuniéndose con alegría y felicidad delante de Dios, celebrarán estos días el día catorce y quince del mes ..." Pensé que mi esposo no podía regresar a casa el fin de semana (que fue el 15) porque dijo que volvería a casa la próxima semana. No debí haber subestimado el poder de Dios porque Él me dio mi milagro. El viernes 14, mi esposo me dijo que iba a regresar a casa el día siguiente, ¡el día 15! Estaba tan contenta y asombrada de lo que Dios puede hacer. Luego otra sorpresa, mi esposo llegó a casa el 14 a las 9:00 p.m. ¡Mi esposo ni siquiera esperó al día siguiente! ¡Dios estuvo conmigo durante todo el viaje y me entregó una sorpresa justo al final! ¡GUAUU! Mi esposo me dijo que me echaba de menos, ¡que me ama y que nunca dejó de amarme, que a él le gusta la forma en que lo hago sentir!

Me encantaron los materiales de RMI, utilicé muchos de ellos, incluyendo el libro Restaure Su Matrimonio, el libro de trabajo Mujer Sabia, todas las cintas "Estad Animada", el video “Atrayendo”, el video “Esposo de Regreso al Hogar” y el video de la “Reina Ester”. No compré todo esto a la vez. Creo que Dios me impulsó a comprar los artículos cuando Él sabía que los necesitaría. Por ejemplo, sentí que el tiempo de mi esposo de regresar al hogar se estaba acercando, así que compré el video “Esposo de Regreso al Hogar”. ¡El mismo día en que el video llegó, mi esposo me dijo que estaba pensando en volver a casa! ¡El tiempo de Dios es perfecto!

Cuando miro todos los pasajes de la Biblia que Dios me dio durante este proceso y los reuní, es como una historia desarrollada. Agradezco a Dios que durante este viaje me enseñó a permanecer enfocada en Él y confiar en que Él es más que capaz de cuidar la situación. ¡Sé que esta vez mi esposo está en casa para siempre! Las cosas son diferentes ahora a diferencia de cuando llegó a casa anteriormente y tengo la Palabra de Dios esta vez!

Mary Beth, RESTAURADA en Indiana

RSM Semana 1 Capítulo 3 
"Tener Fe"

“Tengan fe en Dios… respondió Jesús.”
Marcos 11:22

¿Tiene usted fe o miedo?

l miedo será uno de los mayores ataques que usted necesi-tará vencer. Romanos 12:21 nos dice: “No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien” El miedo robará su fe y le volverá totalmente vulnerable frente al enemigo. Cuando usted escuche todo lo que otros le dicen acerca de lo que su esposo está haciendo o no está haciendo, en lugar de mantener sus ojos en el Señor y en Su Palabra, usted dejará de enfocarse en Él y ¡usted comenzará a hundirse!

Y usted siempre debe decir la “verdad” a todos acerca de su fe en la habilidad de Dios y en Su deseo de restaurar su matrimonio. De nuevo, lea los testimonios de matrimonios restaurados; ¡entonces CREA que el suyo se añadirá a los de ellos!

Un ejemplo de fe, Pedro. Lea lo que se dice de Pedro en Mateo 14 comenzando en el versículo 22. Jesús le pidió a Pedro que caminara en el agua. Si Él le estuviera pidiendo a usted que caminara en agua, ¿se saldría usted del bote? Mire a Pedro cuando clama a Jesús —siempre está seguido de la palabra inmediatamente. Inmediatamente, Jesús les habló y les dijo que tuvieran ánimo. Luego, después cuando Pedro comenzó a hundirse él clamó al Señor, “en seguida Jesús le tendió la mano, sujetándolo…” Mateo 14:31.

Miedo. Una pregunta que debemos preguntarnos a nosotros mismos es ¿por qué se hundió Pedro? “Pero al sentir el viento fuerte, tuvo miedo” Si usted mira su situación y la batalla que está arreciando delante de usted, ¡usted se hundirá!” ¡Pedro quitó sus ojos de ver al Señor y el resultado fue el miedo! Dice que él “tuvo miedo” Si usted quita su mirada del Señor, usted va a tener miedo.

En lugar de esto, mire a Jesús y LEVÁNTESE por encima de su tormenta. Cuando usted está en un avión en medio de una tormenta, hay mucha turbulencia cuando el avión se está elevando por encima de las nubes. Pero una vez que el avión está sobre esas nubes negras, el vuelo está suave, el sol está brillando y ¡usted casi puede ver y sentir a Dios ahí! Asombrosamente, desde ese punto de vista ¡las nubes debajo son blancas y suaves!

Su testimonio. Otro punto muy importante es el ver qué les pasó a los otros que estaban en la barca. (¿Se le olvidó que había otros que no se salieron de la barca?) Dice, “Y los que estaban en la barca lo adoraron diciendo: Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios” Mateo 14:33. ¿Está dispuesta a permitirle a Dios que la use para mostrar Su bondad, Su misericordia, Su protección, y para acercar a otros hacia Él? ¡Hay un gran galardón! Esto es evangelismo. Otros vendrán a usted cuando ellos están teniendo problemas porque ellos han visto su paz a pesar de las circunstancias.

Vencer

El viento se detuvo. “Cuando subieron a la barca, se calmó el viento” Mateo 14:32. Su batalla no va a continuar para siempre. Esta prueba era necesaria para hacer a Pedro lo sufi cientemente fuerte para ser la “Roca” de la que Jesús había hablado (Mateo 16:18). Satanás (y otros trabajando para él) le dirán que usted seguirá en la prueba a menos que usted se salga, o que ceda y se dé por vencida.

Dios nunca tuvo en mente que nos quedáramos en “el valle de sombra de muerte” En el Salmo 23 dice que vamos “por el valle de sombra de muerte” Satanás nos quiere que pensemos que ¡Dios quiere que vivimos ahí! ¡Él quiere pintar una imagen desesperanzada! Dios es nuestra esperanza, y la esperanza es la e en Su Palabra que ha sido sembrada en nuestro corazón.

Fe

Abraham. Un segundo ejemplo es cuando Abraham tenía 90 años de edad y todavía no tenía el hijo que Dios le había prometido. Dice “Contra toda esperanza” Romanos 4:18. ¿No es eso bueno? Aún cuando la esperanza se había ido, él continuó creyendo en Dios y esperando en la Palabra que le había sido dada. Nosotros debemos hacer lo mismo.

Actúe en la fe que usted tiene. “Porque ustedes tienen tan poca fe, les respondió. Les aseguro que si tienen fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrán decirle a esta montaña: ‘Trasládate de aquí para allá’, y se trasladará. Para ustedes nada será imposible” Mateo 17:20.

Si usted carece de fe. Si a usted le falta fe, usted debe pedirla a Dios. Hay una batalla, aún para nuestra fe. “Pelea la buena batalla de la fe… ” 1 Timoteo 6 12. Y “He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe” 2 Timoteo 4:7. “En efecto, no pudo hacer allí ningún milagro, excepto sanar a unos pocos enfermos al imponerles las manos. Y él se quedó asombrado por la incredulidad de ellos” Marcos 6:5. Cuando el Señor imponga Sus manos en usted y en su matrimonio, ¿se asombrará al encontrar SU incredulidad?

Imitadores de fe. Nosotros haríamos bien en imitar a aquellos en la Escritura que exhibieron fe (usted puede encontrar el Salón de la Fe en Hebreos capítulo 11). Necesitamos actuar en las promesas de Dios. “Más bien, imiten a quienes por su fe y paciencia heredan las promesas” Hebreos 6:12. Hay muchas mujeres que han seguido los principios encontrados en este libro quienes han tenido victoria sobre matrimonios en problemas o aún desbaratados. Sus testimonios le animarán en su fe. Como dice la canción, “¡Lo que Él ha hecho por otros, Él lo hará por usted!” Lea los increíbles testimonios de matrimonios que Dios restauró en nuestra página de internet en: www.RestoreMinistries.net.

La duda destruye

Indecisa o dudosa. Usted no debe ser indecisa. Su mente no debe oscilar o dudar a Dios. “Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor; es indeciso e inconstante en todo lo que hace” Santiago 1:6–8. “Aborrezco a los hipócritas, pero amo tu ley” Salmo 119:113.

Si usted tiene problemas con la indecisión, usted necesita leer y meditar en la Palabra de Dios, ¡la cual es la única verdad! Usted DEBE además separarse de CUALQUIER PERSONA que continúa diciéndole algo contrario a su deseo de restaurar su matrimonio. Y usted debe hablar la “verdad” a todas las personas siempre acerca de su creencia en la capacidad de Dios para restaurar su matrimonio y acerca de su deseo de que así sea.

Fe sin obras. “Sin embargo, alguien dirá: ‘Tú tienes fe, y yo tengo obras.’ Pues bien, muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré la fe por mis obras” Santiago 2:18–19. Muéstrele a otros que usted tiene fe mediante sus obras. Si usted cree que su esposo regresará a la casa, actúe de esa manera. Deje su lado del clóset vacío, su lado de la cama vacío, sus cajones vacíos y ¡ASEGÚRESE de usar el anillo de matrimonio! “¿Quieres convencerte de que la fe sin obras es estéril?” Santiago 2:20. Si usted cree que lo que usted esté pidiendo en oración va a suceder, ¡comience tratando a esa persona como si estuviera cambiada!

No se adelante a Dios. No se mude. No compre una casa pensando que es para usted y su esposo cuando regrese a la casa. En lugar de eso, espere en este lado del Jordán. ¡No entre a la Tierra Prometida sin su esposo!

Firme en su fe. Recuérdese a sí misma de aquellos que vencieron y por eso recibieron la abundante vida que Dios prometió. “Resístanlo, manteniéndose fi rmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos” 1 Pedro 5:9. Lea y vuelva a leer los testimonios en nuestra página de internet para que se mantengan frescos en su mente todos aquellos que creyeron en Dios y nunca se rindieron. Imprímalos y compártalos con su familia y amigos que dudan que su matrimonio puede ser salvado o que su esposo puede ser cambiado por Dios

Cómo incrementar su fe

Fe. Lea acerca de diferentes situaciones difíciles en la Biblia e identifi que su situación con la de ellos. Lea cómo Jesús calmó las olas del mar, para aprender Su gran poder (Marcos 4:39) Luego lea cómo Él alimentó a los cinco mil con cinco panes y dos pequeños pescados, para conocer que Él puede hacer mucho de poco (Juan 6:1–15). Lea cómo Jesús limpió a los leprosos (Lucas 17:11–17), sanó a los enfermos, abrió los ojos de los ciegos (Juan 9:1–41), y perdonó a la mujer pecadora (Juan 8:3–11), para que usted nunca dude de Su misericordia para usted y su situación. Lea los testimonios de los matrimonios restaurados en nuestra página de internet. ¡Entonces CREA que el suyo será añadido al de ellos!

La Palabra. ¿Cómo podemos adquirir fe, o incrementar nuestra fe? “Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo” Romanos 10:17. Lea Su Palabra y los testimonios de otros. Rodéese por mujeres fi eles que creerán en usted. Aquéllas que se han mantenido en Dios le enseñarán y le sostendrán a usted. Muchas veces nosotros descubrimos que cuando usted se siente como si ya casi se le hubiera acabado la fe, usted debe compartir la poca que le queda. Llame a alguien que usted siente necesita un poco de ánimo y dele el resto de su fe. Usted colgará el teléfono regocijándose porque Dios le llenará completamente de fe. Lea 1 Reyes 17:12–15 para recordar a la viuda que dio su última torta a Elías y ¡el milagro que ella recibió!

Muchos vienen a nosotros por ayuda y no cosechan un matrimonio restaurado porque ellos sienten que no son capaces de sembrar en la vida de nadie mientras están luchando para salvar su propio matrimonio. Esto no es bíblico y es contrario a los principios de Dios. Consígase una compañera a quien animar y ayúdela a restaurar su matrimonio. O comience un Curso de Ánimo en su casa o iglesia si usted es el tipo de líder. Dios me usó a mí y a otras poderosamente conforme ministramos a otras en nuestro dolor y carencia— y ¡Dios bendijo nuestros esfuerzos con matrimonios restaurados!

Obediencia. No olvide que la obediencia a Dios es de importancia suprema para la victoria. No olvide que Jesús dijo: “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Entonces les diré claramente: ‘Jamás los conocí. ¡ALÉJENSE DE MÍ, HACEDORES DE MALDAD!” Mateo 7:21,23. Si usted “practica” o continúa haciendo lo que usted sabe que es contrario a los principios bíblicos encontrados en este libro—¡su matrimonio NO será restaurado!

En la voluntad de Dios. Si su corazón lo condena de que no está en la voluntad de Dios y de que usted no está siguiendo Sus principios en este libro, entonces por supuesto que usted no tendrá confi anza ni fe para recibir la respuesta a su petición de parte de Dios. Pida a Dios que le “quebrante” para que su voluntad llegue a ser la voluntad de Él.

Usted DEBE esperar

Espere. Muchas veces la batalla continuará arreciando en su defensa. Usted también debe recordar que pueden haber “batallas” que deben ser peleadas (y ganadas) en la guerra contra su matrimonio. Sólo recuerde, “Cuando la batalla es del Señor, ¡la victoria es nuestra!”

Justo como sucede con las guerras reales, no todas las batallas son ganadas por el mismo bando, así que no se desanime si usted ha faltado o ha cometido errores. Tenemos el consuelo de saber que Él nos escucha inmediatamente, pero la respuesta puede parecer lenta.

En el libro de Daniel, un ángel le habló y nos dió estos conocimientos profundos: “Tu petición fue escuchada desde el primer día en que te propusiste ganar entendimiento y humillarte ante tu Dios. En respuesta a ella estoy aquí. Durante veintiún días el príncipe de Persia se me opuso…” Daniel 10:12–13. Puede llevar mucho tiempo el ganar las batallas, así que no se desespere. “Ustedes, hermanos, no se cansen de hacer el bien” 2 Tesalonicenses 3:13.

En Su tiempo. Una cosa que usted también debe entender es que Dios parece trabajar en UNA cosa a la vez. Debemos trabajar con Él en Su tiempo. Esto no signifi ca que necesitamos esperar para orar; sólo signifi ca que necesitamos esperar para que Dios cambie la situación en el tiempo apropiado. ¡Gracias a Dios que Él no descarga (mediante convencimiento de pecado) todos mis pecados sobre mí de una sola vez! Sólo use el tiempo mientras espera para orar.

Nota: Si usted todavía está irritada por lo que su esposo dice, hace o no hace (o peor aún, usted se enoja), el enojo es una condición de un corazón mortal, que se muestra en las pruebas.

Compromiso personal: permitir a Dios que me cambie. “Basada en lo que he aprendido de la Palabra de Dios, me comprometo a buscar a Dios y Su Palabra para incrementar mi fe en Su capacidad para restaurar mi matrimonio. Combatiré el miedo manteniendo mis ojos en Jesús el autor y consumador de mi fe”

Por favor escriba un DIARIO con el SEÑOR sobre lo que está aprendiendo cada día por los próximos 30 Días para “Restaurar su Matrimonio”. 

Click Aquí Español: "Lo que aprendí" 30 Día RSM