Semana 2: RSM Capítulo 7

"Amabilidad En Su Lengua"

Pero primero Testimonios
de Matrimonios Restaurados Tomados de
Nada es Imposible con Dios!

¡Dios Restaura Otro Matrimonio!

Creo que el Señor me preparó para mis circunstancias difíciles cuando Él específicamente me dijo en enero que Él no me dejaría ni me abandonaría. En marzo, las cosas se pusieron muy mal, pero para entonces, ya había oído hablar de la restauración del matrimonio y había encontrado un sitio web. Sin embargo, incluso durante mi crecimiento en el Señor, yo seguía hambrienta por más información.

En abril, una semana antes de que me golpearan con la "bomba", había encontrado el Ministerio de Restauración buscando desesperadamente algo completamente distinto. Así que, en retrospectiva, no recuerdo cómo llegué leer su página por primera vez, sin embargo, ¡no fue una coincidencia!

Desde el principio, esta fue una poderosa batalla para mí, para confiar en Dios y aprender sumisión. Yo nunca había puesto a mi esposo primero; me atendí a mí misma. El Señor se ocupó de mí y me enseñó humildad. Muchas veces, me sorprendió al reconfortarme tiernamente en mis circunstancias.

Encontré especialmente cierto cuando me equivoqué y luché en la carne. Dios me envió una palabra, un amigo o incluso un abrazo de mi esposo (a regañadientes) exclamando: - "No me preguntes por qué te estoy abrazando, no sé por qué, sólo tengo que hacerlo".

Aprendí una y otra vez lo perjudicial que fue cuando bloqueé al Señor, intentando con mi propia mano en esta batalla. Yo hice las cosas peores cada vez. Ahora, estoy cosechando las cosas que sembré en la carne hace dos meses.

Soy una aprendiz lenta. ¡Me sorprende que el Señor no haya perdido la paciencia conmigo! He aprendido a apoyarme y confiar completamente en Él, especialmente cuando las cosas parecían sin esperanza. Aprendí que Dios me quiere completamente, no mis restos de pensamiento o tiempo.

Tengo el libro Restaura Tu Matrimonio, el libro de trabajo, los libros Q & A, y el libro “Trabajadoras en Casa”. Cada recurso me ayudó poderosamente a ver dónde está mi lugar en el Señor y mi familia. Como europea que soy, no fui criada para ser sumisa o incluso agradable. El contacto nunca ha sido mi punto fuerte.

Creo que esa es la razón por la cual tan pocos alemanes tienen una verdadera relación con Jesús. Se nos enseña desde la infancia que no necesitamos a nadie más que a nosotros mismos y que esa visión distorsionada nos hace extremadamente contenciosos. Estoy tan agradecida que Dios usó a Erin para mostrarme la Verdad. ¡Y sus recursos me ayudaron a cambiarme!

No me preguntes cómo Dios usa estos recursos, pero cada vez que apliqué los principios explicados en el libro, creyendo que eran verdaderos y dignos de Dios, siempre fui recompensada en gran medida por mi obediencia. Pero de la misma manera, vi que Dios no se dejará engañar por los intentos desmedidos de obediencia para satisfacer la carne y parecer santo o espiritual.

Por favor, compre el libo “Cómo Dios puede y Va a Restaurar Su Matrimonio”. No sólo abrirá el corazón y los ojos de cualquier mujer que esté realmente buscando, sino que también le ayudará a centrarse en Jesús. Esa es toda la razón por la que nuestras relaciones fracasaron en primer lugar, ¡porque nuestra relación con Jesús tiene que ser restaurada primero!

Señor, te alabo y te doy gracias desde el fondo de mi corazón porque Tú me amas tanto, que soy salva y que Tu fidelidad a mi familia y a mí parece ser verdaderamente sin fin. Tal como dice Tu Palabra, Tu no mientes ni te burlas.

Realmente creo que cualquier persona a la que Tú le digas que su matrimonio es restaurado, ya está restaurado, solo tenemos que aferrarnos a Tus promesas y dejar ir nuestras circunstancias para enfocarnos en Ti. ¡La batalla ha sido siempre tuya! Ojalá hubiera sabido esto mucho antes. Podría haberle ahorrado a mi familia y a mí misma mucho dolor.

Ayúdame a mirarte siempre, a confiar en Ti, y mantener mi mano fuera de Tu lucha para cambiar a mi esposo y nuestras circunstancias. Por favor, moldéame en la persona que quieres que sea, cada día un poco más. Te doy gloria. Si Tú puedes cambiarme y volver mi corazón duro, ¡Tú puedes ciertamente hacer cualquier cosa!

Hace un año y medio todavía estaba buscando. Todavía quería vivir a mi manera, sin pensar en Ti o en mi familia. Estoy tan feliz de que me encontraste y me trajiste a Ti. Incluso, aunque sea difícil a veces, nunca quiero recorrer el camino ancho de nuevo.

Gracias a Ti, mi esposo me dice otra vez que me ama. Gracias porque nunca se mudó, a pesar de que había alquilado un apartamento y tenía las llaves. Te agradezco que la OM esté fuera del país para siempre. Gracias, porque ahora estamos hablando de nuestro futuro. Señor, te agradezco por haber librado a nuestra hija del dolor durante este verano; tener a su papá en casa ha sido una poderosa bendición!

¡Te agradezco porque mi esposo se quiere quedar conmigo! Aun cuando hemos sido atacados por el miedo y la ansiedad, Te alabo porque siempre hay esperanza en Ti. Señor, te doy las gracias y la gloria por permitirle a mi esposo estar en casa y por habernos sanado. Te agradezco que que puedo servir y pasar tiempo con él, y que una vez más me ha vuelto a hablar de sus sueños y esperanza.

Te alabo, Señor, porque mi esposo ora solo y con nosotras de nuevo. ¡Gloria a Dios!  Sé que Tu lo salvarás y lo llevarás contigo de nuevo. ¡Gracias a Ti por todo lo que has hecho por nosotros, por todo lo que estás haciendo en este momento y por todo lo que harás!

¡Te doy gracias a Ti por mostrarme a dónde ir cuando las cosas parecían sin esperanzas! Cada vez me ayudaste a través del sitio web de RMI y a través de personas que oraron por mí.

He sido verdaderamente bendecida por haber encontrado el sitio web de Erin. Ella ha sido usada por el Señor en una forma poderosa, llegando a ser de ayuda para muchos matrimonios en problemas, tal como lo era el de nosotros. Me llevaron a Jesús, ¡solo Él es capaz de salvar y restaurar! La Palabra de Dios es verdad, trabaja y ha sido diseñada para que vivamos en armonía con los demás y con Dios, he visto cosas extraordinarias pasar cuando Dios aparece al rescate. ¡Gloria a Dios!

¡Matrimonio Restaurado Antes del Veinteavo Aniversario!

En enero de 2002, descubrí que mi esposo tenía una relación con OM y que esto había estado sucediendo por más de un año. Yo estaba devastada, porque yo había confiado en mi esposo ciegamente. Grité, lloré y rogué, pero en vano. Él nunca salió de nuestra casa durante todo esta lucha, pero dejó nuestro lecho de matrimonio en septiembre de 2001. Cuando le pregunté, había acusaciones y contra ataques, pero no había respuestas a mis preguntas, sólo peleas (más tarde encontré, a través de las cintas de Erin, lo que estaba sucediendo y lo equivocada que estaba en discutir, porque ¡intentaba discutir con Satanás sin la ayuda de DIOS!)

Aunque él continuó viviendo en la casa, mi esposo llamaba y ocasionalmente estaba viendo la OM abiertamente, sin secreto. Me puse de rodillas, decidida a luchar por nuestro matrimonio.

Para la navidad del 2001, mi nuera cristiana me dio un libro que me abrió los ojos a mis faltas como esposa. Esto me llevó de vuelta a mi iglesia por primera vez en ocho años. Yo estaba tan conmovida cuando volví a la iglesia que, aunque conocía a pocos que estaban allí, me adelanté para volver a dedicarme al Señor. Dios estaba allí para mí ese día y de inmediato proporcionó a una mujer en el altar llamada a ministrarme. Con su guía, me presentaron al sitio web de RMI, y seguí todos los principios que se enseñaban. Ella me dijo que se ofreció como voluntaria porque se sentía movida a hacerlo. ¡Qué maravilloso es NUESTRO SEÑOR! Para mí fue el primer paso que Dios tomó para restaurar nuestro matrimonio. Sin embargo, creo firmemente que Él permitió que Satanás entrara en contra de mi matrimonio para que EL pudiera otra vez reclamar a esta "oveja perdida".

Las cintas del ministerio de Erin Thiele y mi ahora bien gastada Biblia me ayudaron a pasar los días oscuros que estaban por delante, mientras luchaba con la terrible comprensión de que nuestro matrimonio estaba en ruinas y mi esposo había vuelto con la otra mujer. Después de escuchar las cintas una y otra vez (las cintas "Estad Animada") me di cuenta de cuántos errores había cometido y cómo Dios quería moldearme a la imagen de Su Hijo. ¡En esto fue en lo que me concentré, en dejar que Dios me cambiara!

También aprendí de Dios a perdonar no sólo a mi esposo, sino también a la OM, y empecé a orar por ella también porque tenía fe en que DIOS restauraría nuestro matrimonio. PERO (señoras, esto es un punto MUY IMPORTANTE de los libros y las cintas de Erin) MIENTRAS NO LO DEJÉ IR COMPLETAMENTE, a no estar pendiente de las idas y venidas de mi esposo, a dejarle todo a DIOS y concentrarme solamente en mi Señor y Salvador, nuestro matrimonio no fue sanado!

Oré a Dios para que restaurara nuestro matrimonio para nuestro vigésimo aniversario el 1 de octubre. Dejé todo en Sus manos. Mi esposo me dijo todo el tiempo que quería volver a casa. Quería verme lograr algunas cosas. Traté de ser obediente, y pude hacerlo con la ayuda de mi socio electrónico. Si no hubiera sido por ella, creo que me habría rendido. ¡Alabado sea Dios, no lo hice! El 1 de septiembre, ¡nuestro matrimonio fue completamente restaurado!

La feliz conclusión ... ¡Dios, una vez más, respondió a todas mis oraciones desde los primeros días de mi batalla espiritual por nuestro matrimonio! Yo le había pedido: -"Por favor, si es Tu voluntad, sana este matrimonio antes de nuestro vigésimo aniversario". ¡Mi esposo "llegó directo a casa" el 1 de septiembre! ¡Nuestro aniversario es el 1 de octubre! DIOS ES FIEL y RESPONDE TODAS LAS ORACIONES. ¡¡ALABADO SEA EL SEÑOR!! ¡A Él pertenece la gloria!

Sin Él, nuestro matrimonio no habría sobrevivido. ¡Alabo a Dios y le doy toda la gloria por nuestro matrimonio restaurado! ¡Amén!

¡Restaurado y Alabándolo Para Siempre!

Mi matrimonio ha sido restaurado. Mi esposo me dejó en julio. Cuando se fue, oré para que Dios lo cambiara y me lo devolviera, pero el buen Señor comenzó a revelarme A MI MISMA. Como estaba, mi esposo no tendría nada que ver conmigo. ¡Necesitaba cambiar!

Mientras seguía orando por mi esposo, el Señor me dijo que no hablara con nadie acerca de él. ¿Escuché? La terapia me enseñó a dejarlo salir, hablar de ello, de lo contrario tendría la posibilidad de caer y volver a las drogas y al alcohol. Mi vida pasada era tan oscura que nunca podría haber sucedido eso. En lugar de confiar y temer a Dios, confiaba y temía al hombre.

A medida que mi situación empeoraba, el Señor me dijo que me quedara cerca de casa. ¿Lo hice? ¡De ninguna manera! Empecé a salir casi todos los días después de trabajar con nuestra hija menor para ir de compras. Mi esposo nunca había vuelto a casa a una comida caliente o a donde su compañera dada por Dios. Llegó a una casa vacía, fría, hambrienta y solitaria, así que ¿por qué no se iría?

Mientras que Dios reveló lo que tenía que hacer, me volví hacia aquellos a quienes yo confiaba como mi columna vertebral, pero ellos me dejaban en el suelo diciéndome que estaba loca. Dijeron que Dios no me puso en un matrimonio para ser miserable y que yo debía salir y dejarlo. Se burlaban de mí (cristianos de muchas denominaciones diferentes, dedicados y muy religiosos), diciendo cosas como, "¿Cómo es que Dios no nos habla de la manera que Él te habla a ti?"

Por supuesto, yo no sabía la respuesta a esa pregunta en ese momento, por lo que quedé sin respuesta y comencé a pensar que estaba loca. Yo no soy buena, así que ¿por qué "los buenos" hablan conmigo? Sin embargo, la única convicción que el buen Señor puso en mi corazón como un niño que permanece hasta nuestros días fue que nunca, nunca creí en el divorcio.

Cuando mi vecina y yo comenzamos a hablar, ella me escuchaba y me decía que oraría. El día que mi esposo me dijo que se iba, busqué un abogado y en mi búsqueda me detuve en un Barnes & Noble. Cuando salí del baño y busqué una señal de salida, la pared estaba llena de libros espirituales.

Aquí el Señor permaneció una vez más. ¡En medio de mi aflicción, Él me salvó! Comencé a leer una y otra vez. Los libros se titulaban Salva Tu Martrimonio, El Poder de la Esposa que Ora, El Poder del Esposo que Ora, El Poder de los Padres que Oran, entre otros. ¿Adivina qué hice? ¡Los compré a todos!

Nunca encontré al abogado que buscaba, así que fui a casa inmediatamente a leer. Al leer El Poder de la Esposa que Ora, el Señor comenzó a ablandar mi corazón hacia mi esposo y me reveló el mal de mis caminos. Sin embargo, el mensaje no estaba completo. Todavía no sabía cómo llegar a ser la esposa, la madre, la hija, la hermana y la mujer que Dios me creó para ser.

El Señor nunca se apartó de mi lado. Comencé a leer, orar y ayunar por mi cuenta con pocos resultados. ¡En Su grandeza, Él envió los recursos que me pondrían en el camino de la reconciliación!

El primer recurso era mi vecina que repetidamente escuchaba mi clamor. Un día me presentó a su amiga, ministra, maestra y creyente. En enero, comenzamos a reunirnos semanalmente para orar, y me dieron pasos sencillos pero directos y medidas que comenzaron a cambiarme.

Algunas noches lloraba muy fuerte, mientras que Dios me dio un asiento de primera fila para mostrarme mi vida, las decisiones que había tomado, los pecados de los que nunca me había arrepentido, y los que no sabía que estaba cometiendo (Es en ese momento que Él me condujo a su ministerio y yo leí sus libros).

En febrero, mi esposo accedió a reunirse para discutir nuestra relación. Fue entonces cuando me di cuenta de su ministerio. Una amiga me dijo que tu libro Facing Divorce, diciéndome que lo leyera, lo estudiara y lo leyera de nuevo; Sin embargo, nunca me dijeron cómo o dónde podía comprarlo. Luego fui al sitio web: restoreministries.net Leyendo su "Página de Bienvenida", sabía que no era otra que la intervención divina de Dios!

Su ministerio me informó que tomaría de cinco a ocho días hábiles para la entrega de los materiales que quería. Eso fue un problema, ya que mi esposo y yo nos reuniríamos en cuatro días. Su representante me puso en espera y volvió al teléfono. Una vez más, con la intervención del Señor, tu ministerio me envió la versión electrónica del libro Cómo Dios Puede y Va a Restaurar Su Matrimonio. ¡Lo terminé en tres días antes de que me reuniera con mi esposo! ¡ALABADO SEA EL SEÑOR!

Cuando empecé a leer tu libro, Dios se apoderó de mí de inmediato. ¡Era automático! Estaba de rodillas leyendo, y no podía levantarme. Estaba llorando como nunca antes. ¡Mirarme de esa manera era lo más difícil que había tenido que hacer! "Cámbiame", oré. "Ven a mi corazón y cámbiame."

Lo primero que tuve que hacer después de buscar el perdón de Dios fue buscarlo de mi esposo, de nuestros hijos y de todos aquellos que me habían escuchado acerca de nuestros problemas matrimoniales. A través de Su gracia, misericordia, fuerza y ​​poder fui capaz de hacerlo.

Mi cambio ha sido lento y doloroso. Cuando recibo indicaciones del Señor, yo discutía y resistía. Entonces, yo negociaba: -"Está bien, lo haré", pero en lugar de acercarme a una situación como Dios quería que fuera, yo retrocedía y me acercaba a mi manera, fallando cada vez. Nunca me rendí.

Finalmente, lo haría bien y haría las cosas a la manera de Dios. En octubre, cuando traté de hablar con mi esposo, mi enfoque fue una versión alterada de mi incitación, dejándome y sintiéndome desesperada y herida. Entonces lo hice a la manera de Dios y, aunque mi esposo no era muy receptivo, era un comienzo. A pesar de que lloraba y dolía, Dios estaba allí todo el tiempo.

Le dije a mi esposo que lo sentía por todo lo que hice para que se fuera. Cuando me di la vuelta para irme, de repente quiso hablar. Escuché por primera vez desde el corazón, el corazón de Jesús. ¡Ese fue el principio del fin de mi rectitud! ¡Salí de nuestro encuentro llorando lágrimas de alegría, esperanza y fe que Dios completaría la obra que había comenzado!

Cuando me reuní con mi esposo la segunda vez en febrero, él habló todo el tiempo. Sólo hablaba cuando me lo pedía, diciendo muy poco. Cuando me fui, mi esposo hizo referencia a "la próxima vez que nos encontremos." ¡Eso fue sólo por la GRACIA de DIOS!

La próxima vez fue marzo. Después de orar y ayunar con respecto a nuestras declaraciones de impuestos, mi esposo dijo que iba a presentarlos por separado. Después de leer su libro y aprender acerca de la sumisión, mi instinto ardiente fue detener la presentación. Luego leí un testimonio en su sitio web sobre otra pareja que tenía una situación similar, y la esposa le dio a su esposo el retorno completo.

A continuación, llamé a mi amiga para orar y ayunar conmigo. Me instruyeron que la Biblia dice que el esposo es el jefe de la casa. Después de más oración y ayuno (mi amiga y vecina ayunaron y oraron conmigo), llamé a mi esposo y le dije que podía recoger los documentos de impuestos cuando estuviera listo.

¡Un milagro ocurrió! Él me preguntó cómo estaba y comenzó a hablar conmigo a nivel personal! ¡Luego dijo que iba a presentar nuestros impuestos juntos y le pidió hacer la cita y volverlo a llamar con el día y la hora! Hice lo que me pidió.

Esa noche mi amiga me llamó para decirme que había habido un impulso para buscar el poder de Dios a través de la oración y el ayuno, que Dios estaba listo para hacer un gran movimiento en nuestro matrimonio. Dijo que pidiera a todos que oraran para que la reunión se convirtiera en una fecha. Después de que nuestros impuestos fueron archivados, mi esposo me llevó a la casa de mi padre (no habíamos hablado por tres años). Dios, a través de mi esposo, comenzó la reconciliación en otra relación rota. ¡Entonces mi esposo me llevó a Nueva York a cenar, a un lugar con buenos recuerdos!

Con los principios bíblicos que aprendí y apliqué a través de RMI y Dios, grandes cosas estaban empezando a suceder. A principios de marzo ocurrió otro milagro. Mi esposo aceptó una invitación a cenar, nos llevamos tan bien desde ese momento, mientras que el Señor continuaba cambiándome. Mientras leía sus materiales, cuanto más ayunaba, oraba y aplicaba lo que me enseñaban, más presenciaba el poder y la presencia de nuestro Salvador.

Él me cambió, y mi esposo comentó sobre esos cambios. Cuanto más leo tus materiales, comparto mi testimonio y doy cartas de ministerio, más presento los milagros que Dios y sólo Dios pueden realizar en mi esposo, mis hijos y yo.

En marzo, mi esposo empezó a regresar a casa tres días a la semana. No fue hasta abril que pasó una noche. Cuando salimos y nos conocimos, nos convertimos en verdaderos amigos. A pesar de que habíamos crecido juntos, ¡nunca tuvimos una relación como esta! Ya no lo juzgué o dependí de él por cosas que sólo mi Señor y Salvador podía proveer.

Para mayo, mi esposo estaba en casa cada noche, solo regresaba a su habitación alquilada para recoger su correo y ropa. ¡En junio, él me dijo que él volvería a casa! En julio, exactamente un año hasta la fecha, Dios me devolvió a mi esposo. El buen Señor era fiel, mi fuerza y ​​mi luz en una situación oscura. 

Hace dos semanas, ¡mi esposo accedió a empezar a reunirse con un amigo! ¡Ahora se le enseña los mismos principios que aprendí! Comentó que ahora espera volver a casa! Además, el Señor usa continuamente los recursos de su ministerio para restaurar todas mis relaciones familiares. ¡Alabado sea el Señor!

Las siguientes Escrituras fueron críticas durante mi prueba espiritual:

Confirmar mi creencia en el matrimonio eterno:  

Romanos 8:28; Mateo 21:21, 19: 5; Salmo 23, 119: 113; Proverbios 7:11; Malaquías 2:16; 2 Corintios 10: 5; Juan 10:10; Santiago 1: 5, 7, 8; Apocalipsis 7: 2

Aprender a depender y temer al Señor:

Salmo 1: 1, 60:11, 108: 12; Proverbios 12: 4; Mateo 19:26; 2 Corintios 16: 9

Sirviéndole a Él:

Lucas 11: 9; Isaías 9: 6; Santiago 1:17

Buscando en Su Palabra:

Salmo 46:10; Proverbios 16:33, 5:18; Mateo 7: 7, 12:36; 1 Juan 5: 4; Romanos 6:16; 1 Corintios 13: 7; Gálatas 5:17

Cambiando mi comportamiento:

Proverbios 31:11, 26, 20: 3, 18: 1, 16:28, 17: 9, 14, 28, 15: 1; Mateo 23:12, 5:25, 29-30, 12:37; Romanos 3:31, 6: 2; Santiago 2:14, 18; Salmos 101: 5

El cambio (el nuevo corazón que me fue dado en Jesús):

Salmo 34: 5; 1 Timoteo 1:18; Lucas 14:11, 18:14; Mateo 18:22; Proverbios 16:24, 17:22, 18:14; Hebreos 12:11; 2 Corintios 10: 3; 1 Pedro 5: 8

Todos estos pasajes están en sus materiales, y esto ni siquiera es la punta del iceberg de lo que sus libros contienen. Las referencias bíblicas en sus materiales son ilimitadas y tocan cada área que el Señor me reveló que necesitaba cambiar!

Después de leer el libro “Cómo Dios Puede y Va a Restaurar Su Matrimonio” y Enfrentando el Divorcio, ordené todos los recursos que usted sugirió para las mujeres, junto con materiales adicionales. Hasta la fecha, he agotado todas mis cartas de esperanza y folletos y recientemente le di a mi hermana mis copias del libro “Cómo Dios Puede y Va a Restaurar Su Matrimonio” y Enfrentando el Divorcio.

Sus recursos me dieron ESPERANZA y ayudaron a restaurar mi fe. Me convencieron de que no estaba loca; de hecho, ahora sé que cuando el mundo piensa que estoy loca, puedo estar segura de que estoy en la dirección correcta. No puedes servir a dos dioses, y el oponente tratará de convencerte de que estás loca.

Su ministerio me hizo saber que yo no estaba sola, que no luchamos contra la carne. Mientras busqué el reino de Dios, pedí fe y fuerza, golpeé a la puerta del conocimiento y poder, Él dejó que lo malo en mi vida se volviera bueno. ¡Alabado sea Dios que todas las cosas sucedan para glorificar Su nombre!

Si se está separado o se dirige en esa dirección, empiece por el libro Cómo Dios Puede y Va a Restaurar Su Matrimonio, Enfrentando el Divorcio y luego ir directamente al libro Mujer Sabia. Fue donde aprendí a cambiar el comportamiento contencioso que marcó mi vida. Luego, continúe con todos los materiales ofrecidos a través del Ministerio de Restauración.

¡Dios es GRANDE! Mientras que todo en lo que confiaba me fallaba, Él nunca lo hacía. A través de todo esto, Él estaba allí. ¡Alabado sea Su nombre! Él ha convertido mi dolor en alegría, mis lágrimas en risas. ¡Me ha cambiado a una mujer VIRTUOSA y me ha permitido prevalecer!

El me reveló mis trapos inmundos y me vistió en Su justicia. Me ha quitado de las tinieblas y ha brillado Su rostro sobre mí. Dale el poder, la gloria; canta alabanzas a Él todos los días de tu vida, ¡porque Él está aquí para quedarse! ¡Yo soy del Señor! ¡Tómame y moldéame como Tu quieras! ¡AMÉN!

¡Alabándolo a Él por la Restauración!

Encontré a RMI una semana después de que mi esposo se fuera. Estaba tan emocionada de que alguien confirmara lo que sentía que Dios me estaba llevando a hacer. Me ayudó saber que NO estaba en la negación como muchos intentaron decirme. ¡Alabado sea Dios por Su misericordia!

Dios cambió mi situación una noche cuando estaba contemplando el suicidio cuatro días después de que mi esposo se fuera. Me senté solo en la oscuridad, creyendo que a nadie le importaría si moría. Pero Dios me habló y me llevó a mi Biblia.

Lo abrí a Mateo 19: 3 y leí el versículo 12. Habíamos leído ese pasaje en nuestra boda casi diez años antes. Fue entonces cuando alcancé el borde de Su manto y luché para no dejarlo ir nunca. Llegué a mi computadora para buscar oración, no sabía qué más hacer.

Fue entonces cuando encontré a RMI. Quería tanto unirme a la hermandad, pero el dinero me asustó. Me inscribí y esperaba que fuera capaz de llegar con el dinero cuando lo necesitaba (no sabía entonces que Dios proveería para mi cada necesidad.)

Seguí buscando Su Palabra y manteniendome firme. Aprendí mucho sobre mí, pero todavía me parecía muy difícil mantener mi esperanza. Entonces un día, una amiga con la que había orado en línea me envió una copia del libro Cómo Dios Puede y Va a Restaurar Su Matrimonio. Me quedé atrapada por el libro.

¡Me contaba todo lo que ya sabía en mi corazón! ¡Alabado sea el Señor! Pero ahora se estaba confirmando. Realmente no estaba inventando esto mientras seguía adelante. Alguien más confiaba en Dios, y Él era fiel. Fue entonces cuando aprendí que Él no hace acepción de personas.

Empecé a leer el libro todo el tiempo, haciendo referencias cruzadas con mi Biblia y las Escrituras. Gloria a Dios, también tenía el poco de dinero que necesitaba para comprar la membresía. Con el tiempo pude comprar muchos de los otros recursos que RMI proporciona y ¡fuí bendecida por cada uno de ellos!

El principio más importante que aprendí a través de la Palabra de Dios fue que Él realmente me ama y se preocupa por mi familia y por mí. También aprendí que confiar en Él es lo más importante que puedo elegir hacer en mi vida. Debo admitir que a veces es difícil matar a la carne y confiar, pero he visto las recompensas, y Él es tan fiel!

Aprendí acerca de lo que pensaba que era mi propia justicia y lo sucia que era para él. Vi todo lo que hice para provocar la ruptura de nuestro matrimonio. Ya no importaba lo que mi esposo estaba haciendo con la OM, ya no era una espina enorme en mi lado; ella era una espina, pero Él lo hizo llevadero.

Por Su gracia y amor, pude enfocarme en lo que Él quería hacer en mí. Una vez que le entregué eso a Él, todo lo que siguió fue más fácil para rendirme. Sí, hubo veces que, por mi carne, pensé que iba a morir a causa del dolor, pero ¡Él me devolvió a mi familia a través del mismo! He aprendido a buscar a Dios primero en TODO, no sólo en mis pruebas, sino también mis opciones y mi felicidad.

Los recursos que tengo de RMI son los libros: Cómo Dios Puede y Va a Restaurar Su Matrimonio, Mujer Sabia, Enfrentando el Divorcio, Preguntas y Respuestas, todos los videos de "Estad Animada" , el video "Reina Ester", el video "Enfrentando y Evitando Casarse de Nuevo" y el video "Ser obediente y Seductora".

Yo ya sabía en mi corazón que Dios me estaba llamando a no abandonar nuestro matrimonio, sino a confiar en Él. Cada uno de estos recursos me habló de una manera muy personal y me confirmó lo que ya sabía en mi corazón. Me ayudaron mucho cuando me enfrenté a aquellos que dijeron que necesitaba seguir adelante con mi vida, encontrar a alguien nuevo y superarlo. Ellos me ayudaron a aprender que no necesitaba "superarlo", pero necesitaba ATRAVESARLO con Dios guiándome y ¡qué valía la pena!

¡Alabado sea Dios que cada uno de ellos me bendijo de una manera u otra! Si sólo pudiera elegir uno para recomendar, sería el libro de trabajo Mujer Sabia. A través de mi prueba, he tenido la oportunidad de recomendar su libro a muchas, muchas personas, y creo que Erin siguió la voluntad de Dios al escribirlo.

A veces puede resultar un poco dura, y pareciera como si llegaba a esas partes cuando quería ser consentida. Aún así, ella habló con la verdad, y ¡he sido muy bendecida por eso! Oro para que Erin reciba muchas bendiciones, y doy gracias a Dios por llevarme a su sitio web!

¡Mi esposo se había ido por poco menos de seis meses! ¡Estoy alabando al Señor y, literalmente, he recibido en mi cara muchas veces para alabarlo! En el principio luché con mi carne, aunque pude seguir Su guía más veces de las que no lo hice. Me regocijé cuando vi cosas que parecían malas en la carne. Me regocijé cuando vi cambios en mi esposo y en mí.

Hace aproximadamente un mes, REALMENTE comencé a ver cambios, y SABÍA que mi esposo regresaba a casa. ¡Dejé de orar para que Dios lo hiciera, y le di las gracias por haberlo hecho! Recibí esa tan preciosa seguridad. Seguí orando y ayunando, pero mi enfoque ya no era simplemente devolver lo que el enemigo había robado, sino otros de mi vida, y otras cosas que Dios me estaba llevando a hacer.

Fui a través del fuego, tal como Erin describió en los videos "Estad Animada". Estaba tan caliente que estaba segura de que el dolor al final era mucho peor que el dolor al principio. Y fue frustrante porque no había nada en la carne que me causara ese dolor. Pero continué alabando a Dios y le dije: "Señor, no sé por qué me siento así, pero sé que estás trabajando y te alabo y te doy gracias". El enemigo estaba trabajando duro para intentar que yo renunciara, pero alabar a Jesús, lo único que sabía hacer era recurrir a Él para consuelo.

DE REPENTE, hace dos fines de semana, mi esposo y yo estábamos íntimos por primera vez desde que se fue. Yo había estado orando, basado en lo que había aprendido del vídeo de "Atrae" de Erin, y Dios era fiel. Fue la semana que siguió que mi esposo me dijo que quería volver a casa, y el fin de semana siguiente cuando volvió! ¡ALABADO SEA EL SEÑOR!

Estoy tan agradecida de que Dios realmente haya puesto el perdón en mi corazón. Puedo decir honestamente que no tengo enojo hacia mi esposo, ¡y estoy muy agradecida por lo que Dios ha hecho por nosotros! ¡Miro a mi esposo y estoy llena de amor! ¡Estoy tan agradecida por todos los cambios que Dios hizo en mí y espero con ansias todo lo que Él continuará haciendo!

¡Gracias, Señor Jesús! Y gracias, Erin, por tu obediencia!

RSM Semana 2 Capítulo 7 
"Amabilidad En Su Lengua"

“Cuando habla, lo hace con sabiduría; cuando
instruye, lo hace con amor.”
Proverbios 31:26.

Todas las personas miran cómo una mujer le habla a su esposo y a sus hijos. Cuando una mujer habla respetuosa y amablemente a su esposo y a sus hijos, ella muestra la principal característica de una “mujer piadosa” Sin embargo, aquellas que son impacientes e irrespetuosas se revelan a sí mismas como cristianas débiles e inmaduras.

El discurso amable y gentil es uno de los ingredientes más importantes para un buen matrimonio y para hijos bien portados. La amabilidad es la característica principal de una “mujer piadosa”

Hemos sido engañados por “consejeros” y así llamados “expertos en matrimonio” que dicen que es la FALTA de comunicación la que causa que los matrimonios se destruyan. Investigando en las Escrituras, encontré que ¡Dios tiene MUCHO que decir al respecto de cuánto hablamos, qué decimos, y cómo lo decimos! Sígame para que juntas descubramos la verdad:

¡NO es una “falta” de comunicación!

¡Debemos medir CUÁNTO hablamos!

Muchas palabras. No sólo es la falta de comunicación la que causa problemas en los matrimonios, sino que cuando hay mucha plática y discusión, ¡la trasgresión (una violación de la Palabra de Dios) no puede ni será evitada! “El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua” Proverbios 10:19.

Se mantiene callada. Otros nos dicen que debemos hablar lo que tenemos en mente y compartir lo que pensamos, pero Dios dice: “El falto de juicio desprecia a su prójimo, pero el entendido refrena su lengua” Proverbios 11:12. “El que refrena su lengua protege su vida, pero el ligero de labios provoca su ruina” Proverbios 13:3.

Cierra sus labios. En realidad, Dios dice que practicamos sabiduría y parecemos sabios cuando no decimos nada. “Hasta un necio pasa por sabio si guarda silencio; se le considera prudente si cierra la boca” Proverbios 17:28. “Cuando ustedes digan ‘sí’, que sea realmente sí; y cuando digan ‘no’, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno” Mateo 5:37.

Sin una palabra. Dios habla directamente a la mujer para que se mantenga en silencio. “Así mismo, esposas, sométanse a sus esposos, de modo que si alguno de ellos no creen en la palabra, puedan ser ganados más por el comportamiento de ustedes que por sus palabras, al observar su conducta íntegra y respetuosa” 1 Pedro 3:1–2. “Guarden las mujeres silencio en la iglesia” 1 Corintios 14:34.

Gentil y con espíritu apacible. Dios encuentra preciosa delante de Él a la mujer callada. ¿Es usted aquélla? “La que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible” 1 Pedro 3:4. “¡Cuida bien lo que se te ha confi ado! Evita las discusiones profanas e inútiles, y los argumentos de la falsa ciencia. Algunos, por abrazarla, se han desviado de la fe” 1 Timoteo 6:20.

¡Quitese de su camino!

Quítese de su camino. “Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores… sino que en la ley del Señor se deleita, y día y noche medita en ella” Salmos 1:1. Quítese del camino de su esposo; ¡usted no es su autoridad! La segunda línea nos dice lo que tenemos que hacer; meditar en Su Palabra y dejar a nuestro esposo en las manos de Dios. Dios debe ser quien cambie a su esposo; ni siquiera su esposo puede cambiarse a sí mismo.

¡Quítese de estar detrás de él y ore! Usted puede ayudar a sanar su hogar con sus oraciones. “Por eso, confi ésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y efi caz” Santiago 5:16. Si usted sí habla, entonces es MUY importante que ¡elija sus palabras muy cuidadosamente!

Entregue, MEDIANTE ORACIÓN solamente, el rumbo de su esposo a Dios. Usted debe entender también que usted no es responsable por lo que su esposo hace; él tiene que dar cuentas a Dios por sus acciones. “Cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen” Santiago 1:14. Cierre su boca; luego quítese del camino de su esposo.

Dios nos dice que seamos cuidadosos con lo que decimos

Guarda su boca. ¿Cuántas veces se ha metido en problemas por las palabras que ha dicho? “La boca del justo profi ere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada” Proverbios 10:31. “El charlatán hiere con la lengua como con una espada, pero la lengua del sabio brinda alivio” Proverbios 12:18. “El que refrena su boca y su lengua se libra de muchas angustias” Proverbios 21:23.

Lo que procede de la boca. Este enunciado es claro. ¡Lo que usted dice es MUY importante! “Porque por tus palabras se te absolverá, y por tus palabras se te condenará” Mateo 12:37. “Lo que contamina a una persona no es lo que entra en la boca sino lo que sale de ella” Mateo 15:11. “…abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno” Colosenses 3:8.

Atención a la Palabra. La Escritura describe dos tipos de esposas. ¿Cuál de ellas es usted? “La mujer ejemplar es corona de su esposo; la desvergonzada es carcoma en los huesos” Proverbios 12:4. “El que atiende a la palabra, prospera” Proverbios 16:20.

Habla como un niño. ¿Ha madurado usted? ¿O es usted todavía una niña que dice cosas que lastiman a otros? Una de las más grandes mentiras que aprendimos como niños fue que los palos y piedras podrán romper mis huesos, pero las palabras nunca me herirán. Muchos de nosotros nunca nos hemos recuperado de algunas de las palabras que nos fueron dichas cuando éramos niños. “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de niño” 1 Corintios 13:11.

¿No es acaso tiempo para que nosotros CREZCAMOS? ¡Deje de decir cosas que lastiman a su esposo, a sus hijos y sus relaciones con otros!

Labios honestos. ¿A quién no le gusta una palabra amable de parte de otra persona? “El rey se complace en los labios honestos; aprecia a quien habla con la verdad” Proverbios 16:13. “Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor… ” Efesios 5:19.

Deje las peleas. “Iniciar una pelea es romper una represa; vale más retirarse que comenzarla” Proverbios 17:14. “Los labios del necio son causa de contienda; su boca incita a la riña” Proverbios 18:6. Otra vez, ¡el pelear y contender, NO ES BUENO para el matrimonio (o cualquier otra relación) aunque algunas personas le digan lo contrario!

Fricción constante. ¿Hay en su hogar fricciones constantes? “Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: …discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, …envidia… ” Gálatas 5:19–21. “Si alguien enseña falsas doctrinas, apartándose de la sana enseñanza de nuestro Señor Jesucristo y de la doctrina que se ciñe a la verdadera religión, es un obstinado que nada entiende. Ese tal padece del afán enfermizo de provocar discusiones inútiles que generan envidias, discordias, insultos, suspicacias y altercados entre personas de mente depravada, carentes de la verdad” 1 Timoteo 6:3–5.

¡PÓNGANSE DE ACUERDO RÁPIDO! Si usted tiende a pelear, memorice estos dos versículos. ¡Estos versículos me cambiaron totalmente! “…llega a un acuerdo con él (tu adversario) lo más pronto posible. Hazlo mientras vayan de camino… ” Mateo. 5:25. “Honroso es al hombre evitar la contienda, pero no hay necio que no inicie un pleito” Proverbios 20:3.

Dos de ustedes se pongan de acuerdo. Usted debe intentar encontrar un área de acuerdo en lugar de un punto de discordia en TODO lo que su esposo dice. Si usted no puede encontrar nada en lo que estén de acuerdo, ¡CÁLLESE y sonría! “Además les digo que si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo” Mateo 18:19.

Deprime el espíritu. Proverbios también nos dice que ¡lo que decimos puede deprimir el espíritu de nuestros esposos! “La lengua que brinda consuelo es árbol de vida; la lengua insidiosa deprime el espíritu” Proverbios 15:4.

Guardo mi boca como con mordaza. Aquí está un pensamiento sensato: “No me llega aún la palabra a la lengua cuando tú, Señor, ya la sabes toda” Salmo 139:4. “Me dije a mí mismo: ‘Mientras esté ante gente malvada vigilaré mi conducta, me abstendré de pecar con la lengua, me pondré una mordaza en la boca.’” Salmo 39:1. Emborzace su lengua. ¡El ayunar es la ÚNICA manera de ser verdaderamente liberada de ser una chismosa! Créame, ¡usted está demasiado débil para hablar!

Calumnia

Su esposo confía plenamente en ella. Otra área con la que debemos ser cuidadosos en la manera como hablamos, lo cual puede resultar en la pérdida de la confi anza de nuestros esposos, es cuando hablamos de ellos con otras personas. “Su esposo confía plenamente en ella y no necesita de ganancias mal habidas” Proverbios 31:11. Nosotras nunca deberíamos compartir las debilidades de nuestros esposos o decirle a otros algo que él nos dijo confi dencialmente. Recuerde que “el perverso provoca contiendas, y el chismoso divide a los buenos amigos” Proverbios 16:28. Muchas mujeres comparten conmigo (y con cualquier otra persona que conocen y que les presentan) acerca del pecado de adulterio, alcohol, drogas, o pornografía de su esposo. Yo me NIEGO de escuchar y las detengo en el primer momento. Déjeme preguntarle, “¿A cuántas personas les ha dicho?”

¡Lo haré callar para siempre! “Al que en secreto calumnie a su prójimo, lo haré callar para siempre” Salmo 101:5. Muchas mujeres piensan que ellas están constantemente combatiendo al “enemigo” cuando de hecho es Dios quien está contra ellas. Si usted le ha dicho a otros acerca de su esposo, usted lo ha calumniado. Dios promete que Él traerá destrucción en su vida. Usted puede reprender al enemigo todo lo que usted quiera, pero la Escritura es clara. Usted debe arrepentirse y pedirle al Señor que remueva este pecado de su vida y luego hacer restitución yendo con todas las personas a quienes les dijo. Confi éseles sus propios pecados a ellos y luego comparta todas las cosas buenas que su esposo ha hecho (y está haciendo) por usted.

Un chismoso revela los secretos. Una de las más comunes trampas en las que las mujeres caen es el chisme por el teléfono, encubriéndolo como si estuvieran compartiendo “peticiones de oración” o “motivos de oración” Deje de verse con mujeres chismosas. Haga como Dios ordena: “no te juntes con la gente que habla de más” Proverbios 20:19.

Quite de usted el chisme. Otros pueden no darse cuenta de que usted es una chismosa, pero Dios conoce su corazón. No se engañe a usted misma; usted no necesita saber los detalles de las peticiones de oración— ¡usted es una necia! “El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio” Proverbios 10:18. Todos nosotros debemos deshacernos de compartir peticiones de oración, lo cual no es más que calumnia. “Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia” Efesios 4:31.

Usted puede descubrir conforme se deshaga de este tipo de “compartimiento” que usted no tiene nada que decirle a sus amigas. ¡Eso también resultó en que yo adquirí nuevas amigas! Si usted resiste la tentación de caer en sus viejos caminos, Dios será fi el para enseñarle a edifi car en lugar de avergonzar a su esposo. “La mujer ejemplar es corona de su esposo, la desvergonzada es carcoma en los huesos” Proverbios 12:4. Comencemos, en lugar de eso, a “anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón” Efesios 5:19.

Dulzura en su habla. Si usted ha avergonzado a su esposo con lo que le ha dicho a él o ha dicho de él, o con su actitud, Dios es tan fi el que ofreció la cura: “Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos” Proverbios 17:22. “Panal de miel son las palabras amables: endulzan la vida y dan salud al cuerpo” Proverbios 16:24. “Los labios convincentes promueven el saber” Proverbios 16:21.

¡Dios ve! Lo que la Palabra de Dios nos dice que hagamos es medir cuánto hablamos, ganar a nuestros maridos sin una palabra y después quitarnos del camino de nuestros esposos. Dios es también fi rme acerca de la actitud detrás de nuestras acciones, por cuanto éstas muestran nuestro corazón. “La gente se fi ja en las apariencias, pero yo (Dios) me fi jo en el corazón” 1 Samuel 16:7. La actitud de una mujer piadosa es aquélla de respeto hacia su esposo, el cual es el resultado de un corazón puro.

Respetuosa

Se nos dice que el respeto es algo que nosotros deberíamos demandar de otros. Se nos dice que deberíamos tener respeto por nosotros mismos. Para aprender el verdadero signifi cado del respeto, busquemos un más profundo entendimiento. Nuestros esposos serán ganados “por el comportamiento de ustedes… al observar su conducta íntegra y respetuosa” 1 Pedro 3:1. La palabra respeto está defi nida en el diccionario como: “una estima o consideración especial en la que uno tiene a otra persona” ¡NO es lo que nosotros demandamos para nosotros mismos!

De acuerdo con el diccionario, respeto(uoso) signifi ca tener admiración, consideración; estimar, honrar, reverenciar, admirar, apreciar, notar, valorar, atesorar. Algunos antónimos (lo opuesto) son desprecio, culpa, y censura. Vamos a estudiar las palabras en negritas a mayor profundidad.

Consideración: atención hacia otros. Hebreos nos dice que necesitamos animar a nuestros esposos y a otros. Mediante nuestras acciones, podemos estimularlos al amor y a las buenas obras también. “Preocupémonos los unos por los otros, a fi n de estimularnos al amor y a las buenas obras” Hebreos 10:24. Por lo tanto, cuando somos desconsiderados, ¡motivamos a nuestros esposos e hijos a despreciarnos y a hacer el mal!

Las obras de la carne. Usamos los pecados de nuestros esposos para excusar nuestra falta de respeto por ellos. Aquí está una lista de pecados mencionados en Gálatas. Conforme los lea, por favor tome un momento para subrayar a aquellos pecados que son usualmente cometidos por hombres, los que nosotros en la iglesia llamamos pecados reales.

“Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” Gálatas 5:19–21.

Ahora regrésese y circule los pecados que tendemos a ignorar en la iglesia, aquellos que son usualmente cometidos por mujeres. Para excusar su falta de respeto, basada en los pecados de su esposo, ¡obviamente usted se basa en la IGNORANCIA de excusar su propia pecaminosidad delante del Espíritu Santo! ¡Estamos claramente llenos de pecado, el cual Dios dice que “se conoce bien!”

Mirándose a sí misma. Muchas personas sienten que es su responsabilidad castigar a quienes pecan, especialmente a sus esposos. La Escritura nos dice algo totalmente diferente y nos enseña las consecuencias de estas acciones orgullosas. No olvidemos la viga en nuestro propio ojo. Recuerde que los pecados son iguales delante de Dios.

De nuevo, no permita que Satanás le engañe para que piense que los pecados de su esposo son peores que los suyos “Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno, porque también puede ser tentado. Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo. Si alguien cree ser algo, cuando en realidad no es nada, se engaña a sí mismo” Gálatas 6:1–3.

Estima: alta consideración hacia otros. La psicología y los psicólogos cristianos han tomado el mandamiento de Dios “considerando a otros como superiores a sí mismo” y lo han volteado para enseñarnos que debemos edifi carnos a nosotros mismos, antes que a otros. Lea este pasaje completo para permitir que la verdad lo haga libre de la estima y el orgullo, el cual está destruyéndole a usted y a su matrimonio:

“No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no sólo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás. La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos” Filipenses 2:3–7.

Aprecie a aquellos que estén a cargo de usted.

Su esposo está a cargo de usted. ¿Hizo usted su trabajo más fácil o más difícil? “Ténganlos en alta estima, y ámelos por el trabajo que hacen. Vivan en paz unos con otros” 1 Tesalonicenses 5:13.

Honor: Considerar altamente. Debemos considerar a nuestros esposos dignos de honor, honor que ya deberíamos estarles mostrando. “Todos los que aún son esclavos deben reconocer que sus amos merecen todo respeto; así evitarán que se hable mal del nombre de Dios y de nuestra enseñanza” 1 Timoteo 6:1.

Dios no puede ser deshonrado. Recuerde que al mostrar honor a su esposo, sin importar si sus acciones merecen honor o no, ¡usted trae gloria a Dios! La consecuencia de no mostrar esta clase de respeto es el deshonrar a Dios y Su Palabra. Decimos que somos cristianos, ¡pero nuestros “hechos lo niegan!” (Tito 1:16). “…a ser sensatas y puras, cuidadosas del hogar, bondadosas y sumisas a sus esposos, para que no se hable mal de la palabra de Dios” Tito 2:5. “Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor” Efesios 5:22.

Con penosos trabajos. “Al hombre le dijo: ‘Por cuanto le hiciste caso a tu mujer, y comiste del árbol del que te prohibí comer, ¡maldita será la tierra por tu culpa! Con penosos trabajos comerás de ella todos los días de tu vida” Génesis 3:17. Después de la caída del hombre, tanto al hombre como a la mujer les fueron dados castigos; la mujer tendría dolor al dar a luz y el hombre sufriría penosos trabajos para trabajar la tierra. ¿Así que por qué es el castigo del hombre hoy compartido por tanto al hombre como a la mujer? ¿Por qué nos creímos esta mentira? Por orgullo.

Una mujer llena de orgullo no quiere que le digan qué hacer o cómo debe gastar el dinero. Si ella trabaja y gana su propio dinero, ¡entonces ella puede tomar sus propias decisiones acerca de cómo debe gastar su dinero! Podemos fácilmente deslizarnos de estar bajo la autoridad de nuestros esposos y fi nalmente de su protección también.

Adicionalmente, cuando las esposas tienen una carrera diferente a la de encargarse de la casa y criar a los hijos, eso divide los intereses de la pareja y nos hace independientes uno del otro. Dios nos lo advierte cuando dice que ¡una casa dividida no podrá estar en pie! ¿Su trabajo o carrera ha destruido su matrimonio? (Véase “los caminos de su casa” en la “La mujer sabia edifi ca su casa: escrito por la necia que destruyó la suya con sus propias manos)

Concederle honor a ella. Todas las mujeres anhelan que sus maridos las traten como dice el siguiente versículo: “De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida. Así nada estorbará las oraciones de ustedes” 1 Pedro 3:7. El esforzarnos a ser calladas y gentiles, y a honrar a nuestros esposos en una forma casta y respetuosa, especialmente cuando ellos puedan estar viviendo de manera no honorable, ¡hará que podamos recibir la bendición de tener el honor de nuestros esposos al verlos regresar al hogar!

Aquí están algunas guías espirituales de cómo recibir el honor:

Siendo bondadosas. “La mujer bondadosa se gana el respeto” Proverbios 11:16. Responda bondadosamente a lo que le digan, ¡siempre y con toda la gente! ¡Nunca presione o reaccione exageradamente! Recuerde, usted es la hija del Rey, ¡compórtese como la realeza! Ellos nunca muestran emociones ni rompen en arranques de furia. Piense en la princesa Diana, quien estuvo experimentando toda clase de terrible dolor marital, pero usted nunca la vio tener un arranque o hacer una escena.

Dando honor desde el corazón. “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí” Mateo 15:8.

Teniendo humildad. “La humildad precede a la honra” Proverbios 15:33.

Siendo humilde. “A los honores los precede la humildad” Proverbios 18:12.

De nuevo, manteniéndose humilde. “El altivo será humillado, pero el humilde será enaltecido” Proverbios 29:23.

Reverencia: un sentimiento de gran respeto, amor, temor reverencial y estima; temer. Muchas mujeres no respetan o muestran reverencia hacia sus esposos. ¿Cómo podemos como mujeres cristianas ignorar las Escrituras? “Y que la esposa respete a su esposo” La versión de Reina Valera dice “y la mujer respete a su marido” Efesios 5:33.

Apreciar: dar reconocimiento favorable; atesorar, gozar, valorar, entender; atesorar (especialmente en los votos del matrimonio), tener cuidado amoroso, mantener viva (emocionalmente). Hablamos acerca de hacer cosas desde el corazón. Si su esposo no es uno de sus tesoros, entonces su corazón no está con él. “Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón” Mateo 6:21.

Algunas veces cuando perdemos algo o temporalmente lo cambiamos de lugar y no lo encontramos, nosotros nos damos cuenta de lo importante que es para nosotros. ¿Fue necesario para usted el perder a su esposo para darse cuenta de lo que tenía? ¡Yo sé que para mí fue necesario!

¿Como puede usted ayudar a sanar a su esposo espiritual y emocionalmente?

Hable dulce y gentilmente a su esposo cuando el Señor le dé la oportunidad de hablar con él. “La lengua que brinda consuelo es árbol de vida; la lengua insidiosa deprime el espíritu” Proverbios 15:4.

Esta bendición puede ser suya. “Para el afl igido todos los días son malos; para el que es feliz, siempre es día de fi esta” Proverbios 15:15. Si su corazón está animado, usted atraerá a su esposo de regreso al hogar, ¡por cuando él abandonó el hogar buscando felicidad! Cuando él deje el lugar donde está viviendo ahora, ¿encontrará alegría de regreso en su hogar?

Aquí está un peligro. Tenga cuidado con lo que dice acerca de su esposo. La vergüenza es un cáncer emocional. “La mujer ejemplar es corona de su esposo; la desvergonzada es carcoma en los huesos” Proverbios 12:4. La putrefacción está defi nida como la pudrición de la caries; pudrición como la que generan las lombrices que comen. “Pero al fi n resulta (la ramera) más amarga que la hiel y más cortante que una espada de dos fi los” Proverbios 5:4.

Una buena palabra. NUNCA hable con su esposo acerca de sus problemas, miedos, o ansiedades con respecto a sus pecados (adulterio, abuso, alcohol o drogas), acerca de sus fi nanzas o acerca del divorcio inminente, por cuanto “la angustia abate el corazón del hombre, pero una palabra amable lo alegra” Proverbios 12:25. Cuando su esposo casualmente le hable a usted, él DEBE irse sintiéndose alegre, no confrontado u oprimido.

Trae sanidad. Su lengua puede tener dos efectos opuestos; ¿cuál escogerá usted? “El charlatán hiere con la lengua como con una espada, pero la lengua del sabio brinda alivio” Proverbios 12:18.

Un corazón gozoso. Tenga un corazón gozoso y feliz. “Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos” Proverbios 17:22.

Rostro alegre. Permita que su rostro muestre el gozo que hay en su corazón. “El corazón alegre se refl eja en el rostro, el corazón dolido deprime el espíritu” Proverbios 15:13. Aprendemos más acerca de estar gozosos y alegres. Alegre: contento, gozoso, regocijado. Gozoso: (ser) una buena mujer, placentera, preciosa, dulce, agradecida, agradable.

Gócese SIEMPRE. En sus circunstancias parece imposible el ser feliz. ¿Cómo puedo estar feliz o gozosa? “Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!” Filipenses 4:4. Y ¿cuando nos debemos de gozar? “Estén siempre alegres” 1 Tesalonicenses 5:16. Es en Él en quien nos gozamos. Esta es el arma MÁS poderosa en nuestra batalla espiritual —¡¡el ALABAR al Señor cuando la adversidad viene contra nosotros!!

¿Es usted capaz de hacer algo sin murmurar o quejarse? ¿Se queja usted, gime o murmura continuamente acerca de su situación delante de otros o de su esposo? Si así es, ¡usted no es agradecida! “Háganlo todo sin quejas ni contiendas” Filipenses 2:14.

¿Ha usted aprendido el secreto? Nosotros podemos pensar que en nuestras circunstancias tenemos razón para refunfuñar. En lugar de eso, debemos aprender a tener contentamiento. “…he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez” Filipenses 4:11–12.

Antonimos de Respeto son desprecio, culpa y censura

¿Usted desprecia a su esposo? ¿Lo culpa por errores pasados? ¿Lo censura acerca de dónde fue o qué dijo? Ahora es el tiempo de renovar su mente. Lea y vuelva a leer este capítulo hasta que haya gastado las páginas y haya roto el empastado. Haga tarjetas de 3 X 5 para cada versículo de la Escritura que le trajo convicción a su espíritu. Manténgalas con usted en su bolsa de mano y léalas a lo largo del día. “Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad” 2 Timoteo 2:15.

En conclusión. Esforcémonos todas nosotras primeramente por aparecer sabias al guardar silencio. Luego asegurémonos que cuando abramos nuestras bocas sea con sabiduría, amabilidad, respeto y edifi cación. Que nuestras palabras sean dulces y gentiles. Que seamos la “corona” de nuestros esposos por la manera en que manejamos esta adversidad en nuestras vidas, ¡las cuales serán “preciosas” ante los ojos del Señor!

Compromiso personal: abrir mi boca con sabiduría y amabilidad. “Basada en lo que he aprendido de la Palabra de Dios, me comprometo a guardar silencio, a esperar antes de que conteste y a ser dulce en cada una de mis palabras. También me comprometo a demostrar una actitud respetuosa hacia mi esposo por el ejemplo que esto representa para otros y el honor que da a Dios y a Su Palabra”

Por favor escriba un DIARIO con el SEÑOR sobre lo que está aprendiendo cada día por los próximos 30 Días para “Restaurar su Matrimonio”. 

Click Aquí Español: "Lo que aprendí" 30 Día RSM